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Contribución de las rutinas diarias a la autonomía 1 Las rutinas

Para Madrid y Mayorga (2012):

Las rutinas se consideran tareas diarias y sistemáticas que contribuyen a que el niño obtenga una estructura y una organización mental. Varios autores presentan la definición de rutinas diarias en un contexto escolar: una rutina es más que saber el momento en que el bebé come, duerme, se baña y se acuesta. . También es saber cómo se hacen las cosas ... las experiencias cotidianas de los niños son la materia prima de su crecimiento; "la rutina diaria consiste en segmentos de tiempo específicos que

corresponden a ciertas actividades", lo que significa que el niño tiene tiempo para planificar lo que quiere hacer, jugar en el patio de recreo, participar en actividades grupales, comiendo o descansando entre otros.

La rutina se basa en la repetición de actividades y ritmos, desempeñando un papel en la configuración del contexto educativo; es esencial crear una rutina en el niño, para que sepa qué va a pasar a continuación, ayudando así a predecir un futuro con tranquilidad.

Por lo tanto, es fundamental implementar, construir las rutinas desde una edad

temprana para ayudar al niño a sentirse seguro y confiado. Aún dentro de la importancia de la rutina, constituye un marco de referencia ya que tanto el niño como el educador

obtienen una mayor libertad de movimiento. Los padres primero y luego los educadores organizan una sucesión de eventos predecibles basados en las necesidades del niño.

Según Madrid y Mayorga (2012):

Al seguir las indicaciones e iniciativas de los niños, los trabajadores de cuidado infantil o los educadores, junto con los padres, establecen horarios y rutinas consistentes en términos de organización y estilo de interacción para que los niños anticipen lo que sucederá a continuación. Aunque lo suficientemente flexible como para favorecer

ritmos y temperamentos individuales. Los horarios y las rutinas son lo suficientemente repetitivos para permitir que los niños exploren, entrenen y ganen confianza en sus habilidades de desarrollo.

El papel del aprendizaje y desarrollo rutinarios en educación inicial como se señaló anteriormente, es esencial que los niños se den cuenta y conozcan su rutina diaria para sentirse cómodos durante todo el día en la escuela.

Las rutinas se operacionalizan en educación inicial en forma de tareas diarias y sistemáticas desarrolladas por los niños y que contribuyen a su estructuración y

organización mental. Para Madrid y Mayorga (2012) la rutina juega un papel importante en el jardín de infantes porque permite una repetición de actividades y ritmos en la organización espacio-temporal de la sala.

Por lo tanto, la rutina en educación inicial es esencial en la vida de cualquier niño, ya que ayuda a adaptarse a la dinámica pedagógica. A medida que el niño comienza a comprender la rutina de su vida escolar, cómo está su día a día en ese contexto, está

ganando más confianza en sí mismo, adquiriendo una sensación de confort, es decir, que el niño sepa qué Lo haremos a continuación, desarrolla más y mejor aprendizaje nuevo. Madrid y Mayorga (2012): señala que

La rutina diaria crea una estructura para los eventos del día, crea una estructura para la agenda educativa diaria; En definitiva, crea un marco para el tiempo. Sin embargo, esta rutina es flexible, porque aunque organiza el día en segmentos de tiempo que

corresponden a ciertas categorías de actividad, lo hace sin dictar los detalles de la actividad del niño (p. 60).

El aprendizaje de las rutinas debe facilitar, siempre siguiendo el mismo orden en las actividades y, al mismo tiempo, el educador siempre debe referir el nombre de cada momento para desarrollar o rutinar. Se crea la posibilidad de que los niños, teniendo que

poner todo en su lugar, todo con las mismas cosas, realicen importantes operaciones cognitivas de clasificación.

3.3.2 La organización de la rutina diaria en educación inicial.

La organización de las rutinas diarias le da al niño un mejor aprendizaje. En este sentido, Madrid y Mayorga (2012) muestra que "crear una rutina diaria es básicamente esto: hacer del tiempo un momento de experiencias educativas ricas e interacciones positivas" (p. 20). Es muy importante para los niños que las rutinas diarias estén

estructuradas por el educador porque, a partir de ellas, pueden anticipar lo que sucederá en el próximo momento. Una vez más, la importancia o contribución del enfoque pedagógico surge, en este caso, en la valoración de las rutinas diarias.

Madrid y Mayorga (2012, p.70), centrado en el modelo de alto alcance, afirma que la rutina diaria del preescolar es constante, estable y, por lo tanto, predecible por el niño. El niño sabe lo que le espera, sabe qué lo precedió bien, cómo sabe el momento de la rutina en que se encuentra en el momento, conoce los propósitos de este tiempo de rutina.

Por lo tanto explica que la organización de la rutina debe estar relacionada en un conjunto de actividades diversificadas, siendo:

- actividades individuales, grupos pequeños o grandes;

- actividades realizadas de forma autónoma por el niño y otras personas con el apoyo del educador;

- actividades relacionadas con el agotamiento físico y otras que promueven la relajación y el regreso a la calma (hora de la siesta para los niños más pequeños);

- actividades al aire libre y bajo techo;

En el modelo de alto alcance, la rutina diaria es planificar, hacer y revisar: los niños deben expresar sus deseos y reflexionar sobre lo que han hecho.

Madrid y Mayorga (2012, p.70):

Describen que la secuencia plan-trabajo-recuerdo se basa en los intereses de los niños, su capacidad para tomar iniciativas y sus habilidades para resolver problemas. La rutina de revisión del plan es importante no solo para el niño sino también para el adulto, ya que los hace reflexionar sobre la práctica y reprogramarla de manera más adecuada a las necesidades e intereses del grupo.

En el entorno Alto/Alcance, los equipos de educación inicial elaboran la rutina diaria a partir de los siguientes segmentos temporales Madrid y Mayorga (2012, p.70):

- planificar: el niño decide lo que va a suceder y el educador solo observa su desarrollo. Se registra de alguna manera el plan del niño;

- trabajo: el niño comienza a trabajar para ella, utilizando los materiales que desea. A lo largo de este proceso, el adulto observa y ayuda cuando el niño se lo pide. Después de que los 45 minutos terminan la sesión y los niños comienzan a limpiar y limpiar lo que cada uno ha desordenado;

- revisión: el niño presenta lo que hizo a sus colegas y el adulto escucha con atención y luego le pregunta al niño sobre la nueva experiencia adquirida;

- Tiempo en grupos pequeños: tiempo empleado en experimentar con materiales por parte de niños y resolver problemas en una actividad que los adultos eligen con un propósito particular. Los adultos alientan a los niños a tomar decisiones y tomar decisiones sobre el uso del material;

- tiempo de grupo grande: el tiempo de grupo grande construye en el niño un sentido de comunidad. El niño y el adulto cantan y bailan juntos;

- tiempo de juego: tiempo para el juego físico y vigoroso, el adulto interactúa con el niño siempre que sea necesario;

- tiempos de transición: son los períodos en que los niños cambian de una actividad o experiencia a la siguiente;

- Hora de comer y descansar: es el momento de la comida para que los niños y adultos disfruten de comida sana en un contexto tranquilo. El resto es un período para dormir o realizar actividades lúdicas y tranquilas.

La rutina diaria guiada por en educación inicial consta de dos etapas, una destinada a la parte de la mañana y otra dedicada a la parte de la tarde. Por la mañana, el trabajo se centra en las actividades elegidas por los niños, mientras que la tarde se centra en las sesiones plenarias de información y actividades culturales, vigorizadas por estudiantes invitados y educadores. Por la mañana en educación inicial contempla 9 momentos.

Como describe Madrid y Mayorga (2012, p.70):

La mañana comienza con la planificación en la reunión del consejo, seguida de una hora de Actividades de proyectos , después de un descanso, el grupo se reúne para tiempo de comunicación . La tarde está dedicada a las actividades culturales, las comunicaciones, la música y el baile, y la visita de los invitados que enseñarán a los niños algo acerca de las actividades profesionales. El día concluye con una evaluación en la reunión del consejo.

En resumen, la organización de la rutina diaria es un valor agregado para que el niño estructure su vida diaria, porque saber qué hará a continuación contribuye a una mayor autoestima y confianza en sí mismo. La rutina se elabora y desarrolla en colaboración entre el niño y el educador.

De acuerdo con Madrid y Mayorga (2012, p.70):

La sucesión de cada día o sesión tiene un ritmo determinante, por lo tanto, una rutina que es educativa porque está planeada intencionalmente por el educador y porque es conocida por los niños que saben lo que se puede hacer en varios momentos. y prever su sucesión, siendo libres de proponer modificaciones. No todos los días son iguales, las propuestas del educador o de los niños pueden modificar la vida cotidiana habitual (p.40).

Las rutinas diarias proveen y establecen para todos los niños una seguridad y conocimiento de todas las actividades que los rodean, permitiendo el desarrollo y

1 - Recepción; 2 - Planificación en consejo. 3 - Actividad y protección 4 - Pausa 5 - .communicaciones 6 - Almuerzo 7 - Actividades recreativas 8 - Actividad cultural colectiva. 9 - Balance en consejo

Por otro lado, hay situaciones en las que estas rutinas deben romperse para poder ser valoradas para todas las demás actividades que no están programadas y son rutinarias.

3.4Rol del padre en el desarrollo de la autonomía