• No se han encontrado resultados

Convivencia y maltrato durante la adolescencia

Capítulo 6. Análisis de resultados

6.1 Datos sociodemográficos

6.1.4 Convivencia y maltrato durante la adolescencia

En referencia a la categoría de convivencia durante la adolescencia y maltrato recibido en esta época, el sujeto 1 refiere que convivió con su abuela paterna hasta los 10 años, debido que desconoce quién es su madre y el rol materno lo ocupa su abuela a quien refiere como persona cuidadora, posterior a esto convive con su padre, hermanos y madrastra los siguientes cuatro años, su separación con él se da a raíz del consumo de alcohol frecuente causante de maltrato físico y psicológico por parte del padre, por ende se evade del hogar

yéndose a convivir con su tío paterno donde se presentan dificultades con la pareja de este ocasionando que se independice, sin embargo el tío en conjunto con su abuela le garantizan los derechos.

En cuanto al sujeto 2 este manifiesta haber convivido en una familia nuclear

compuesta por su padre, madre y hermanos, afirma no haber recibido ningún tipo de maltrato durante la adolescencia, además expresa que las relaciones con sus padres en el aspecto afectivo son adecuadas, observando apego a la madre debido a que esta compartía más tiempo con él, se comunican asertivamente, finalmente sobre las pautas de crianza están enfocadas a promover los deberes, valores y compromisos.

En similitud, el sujeto 3 convivió en una familia nuclear conformada por su padre madre, y hermanos, afirma no haber recibido ningún tipo de maltrato; en cuanto a las

relaciones afectivas reporta que eran cercanas con su madre, en contraste con las de su padre que permanece ausente por motivos de desplazamiento laboral, expresando que su tío es quien toma como referente emocional paterno, adicionalmente se observa que las pautas de crianza eran autoritarias.

Por último, el sujeto 4 convive durante su adolescencia en una familia monoparental conformada por su madre y dos hermanos mayores que él, referente a su madre expresa que falleció cuando él tenía 11 años edad reportando una relación afectiva muy buena, quedando al cuidado de sus dos hermanos, la relación afectiva con ellos es muy cercana argumentando que son su apoyo, y adjudicándole el rol materno a uno de ellos; respecto al padre se

encuentra ausente ya que su lugar de vivienda ha sido en una zona rural, sin lograr conformar un nuevo núcleo familiar; frente al establecimiento de normas, se observa como autoritaria, reconoce en ese papel es a su madre, sin éxito de acatar por completo las reglas impuestas en el hogar; por último el sujeto refiere no recibir ningún tipo de maltrato durante esta época.

De acuerdo a la estructura familiar con la cual conviven durante la adolescencia se halla a Pinto y Aramayo (2010), indicando que según el tipo de familia se puede establecer posibles dinámicas inmersas en los roles y relaciones entre los miembros pertenecientes a esta, por lo que si en la familia se encuentra un padre o madre que no cumpla con el rol de cuidador, o apoyo emocional, y además es violento o irresponsable, es muy probable que los hijos crezcan vulnerables a la influencia del mundo exterior, creciendo sin protección, sin guía o control trayendo como consecuencias baja comunicación, afecto, posibilitando el desarrollo de conductas antisociales e impulsivas, propiciando posibles agresiones sexuales.

Ahora bien, sobre el maltrato en la adolescencia se refieren algunos estudios como (Carrillo, 2010; Larrota, y Rangel-Noriega, 2013; Marshall y Fernández,1997; Valencia, et al. 2010) consideran que la probabilidad de desarrollar conductas sexuales agresivas es alta a causa del nivel histórico pues la infancia del menor y la relación con sus padres es un factor que predomina en relación con factores biológicos (impulso sexual) para convertirse en un posible agresor sexual, además cuando los victimarios de violencia sexual atravesaron durante su adolescencia algún tipo de maltrato ya se de orden físico psicológico o sexual, tomando en cuenta variables como malos tratos a cargo de uno de los progenitores, violencia entre conyugues con consumo de alcohol, así como también la ausencia de afecto, y

comunicación asertiva.

Por lo anterior se puede analizar a partir de la dinámica familiar los siguientes resultados, el sujeto 1 durante su adolescencia presentó inestabilidad en el lugar de vivienda, además de vivenciar maltrato físico y psicológico a causa de consumo de alcohol por parte del progenitor, esto puede influir sobre su conducta llevándolo a cometer un acto de violencia sexual; no obstante recibió apoyo emocional y guía por parte de su abuela y tío paterno,

sustentando así que existe incongruencia para determinar el causante la agresión sexual puesto que el sujeto crece supervisado por miembros que cumplen el rol de cuidador.

En cuanto al sujeto 2, se evidencia una estructura familiar adecuada, lazos familiares establecidos apropiadamente, niega haber sido víctima de algún tipo de abuso; es decir que lo encontrado se opone a lo argumentado en la teoría en cuanto al ámbito familiar de una

persona agresora sexual. En referencia al sujeto 3 se observa que se encuentra en familia nuclear, sin embargo su padre no cumple con el rol de cuidador justificando la vulneración a la influencia en el mundo exterior que contrae consigo el desarrollo de conductas de agresión sexual, en contraste con la teoría el sujeto niega haber recibido abuso de cualquier índole, por parte de su madre recibe pautas de crianza autoritarias estableciendo un factor de protección sobre el individuo.

En referencia al sujeto 4, se analiza la ausencia de los dos progenitores en su rol de cuidadores, destacando la falta de apoyo emocional por parte del padre ya que su madre fallece, además de esto en el establecimiento de normas el sujeto las desacata; por lo anterior se podría decir que la conducta se propicia impulsiva y antisocial generando una posible agresión sexual; no obstante el participante afirma no haber sido víctima de violencia sexual en su adolescencia; por otra parte son los hermanos quienes asumen la responsabilidad de garantizar los derechos del sujeto posterior al fallecimiento de su madre; los lazos afectivos del participante con su madre y sus hermanos son cercanos; según lo anterior se concluye que en beneficio de la protección ejercida por su hermanos y de la ausencia de un antecedente de maltrato, estos pueden resultar factores que previenen en el sujeto el desenvolvimiento de una conducta sexual agresiva.