El regreso de Perón, muerte y golpe de estado
Juan Domingo Perón regresa a Argentina el 17 de noviembre de 1972, después de 17 años exiliado en España, vuelve a Buenos Aires. Para la fecha el General Alejandro Lanusse estaba al frente del país con políticas nacionalcatólica-anticomunista apoyado por Estados Unidos.
El regreso de Perón trajo una luz de esperanza a varios sectores argentinos; por un lado estaba quienes anhelaban una patria socialista, entre ellos se destacaban los Montoneros. Era un grupo de origen nacionalista y católico que tenía entre sus filas izquierdistas, estaba conformado por estudiantes y trabajadores de los barrios marginales. Ellos combinaban el discurso y consignas de Perón con el nacionalismo tradicional, el catolicismo progresista y la izquierda revolucionaria. Por otro lado estaban quienes luchaban por una patria peronista, tenían posiciones más tradicionales, soñaban con un gobierno igual al primer periodo de Perón e iban en contra de la izquierda. (Romero, S/F, p75)
El regreso de perón genera un cúmulo de emociones y expectativas distintas. Para los históricos, sindicalistas y trabajadores de primera hora, su regreso significa una vuelta al pasado glorioso, a las políticas redistributivas y al estado de bienestar. Para los más jóvenes, como la Juventud Peronista y Montoneros, es la llegada al poder de un líder revolucionario que conducir al país a la liberación nacional. Mientras que para la derecha del partido, Perón es el único con capacidad suficiente para acabar con lo que ellos llaman la “infiltración marxista”.
Entre tanto, para la mayoría de votantes no peronistas, Perón se ha en un león herbívoro; que tiende la mano los radicales y buscar la unidad nacional
(Equipo de desarrollo canal Encuentro, S/F)
El 11 de marzo de 1973, Héctor Cámpora, candidato de Perón ganó las elecciones y los militares aceptan la victoria del peronismo. El nuevo mandato, con políticas antiimperialista, da paso a varios izquierdistas al poder. El triunfo del candidato peronista no unió a sus dos sectores, todo lo contrario, lo separó. Las políticas económicas del el Pacto Social promovido por José Gelbard, Ministro de economía, fortaleció el desarrollo capitalista. El peronismo revolucionario veía el nuevo gobierno demasiado moderado mientras que la derecha lo veía como un giro a la izquierda.
El 20 de junio de 1973 es el día elegido para el regreso definitivo de Perón. La organización de bienvenida estaba a cargo de los sectores de la derecha peronista y el sindicalismo ortodoxo, quienes aprovechan la oportunidad para marcar territorio ante sus enemigos de la tendencia revolucionaria, como se denominaba el a la izquierda el peronismo. Mientras Perón sobrevuela el atlántico, en el aeropuerto de Ezeiza, más de mil custodios de los servicios de inteligencia, las distintas agrupaciones gremiales y la juventud sindical toman posiciones en el palco de honor. En la autopista Ricchieri un rio humano avanza pasos sostenido, son más de dos millones de peronistas que marchan a reencontrase con su líder. Pasado el mediodía, la juventud peronista empiezan a presionar para ganar el palco, la respuesta de los ortodoxos no se hace esperar, en cuestión de minutos todas las tensiones y resentimientos entre los bandos estalla. La patria peronista triunfa a sangre y fuego sobre la patria socialista.
(Equipo de desarrollo canal Encuentro, S/F)
Después de la llegada de Juan Domingo Perón se convocó a elecciones después de la dimisión de Cámpora, para la fecha nadie duda que Perón sería el próximo presidente, el 24 de septiembre de 1973 gana la presidencia por tercera vez con el 62% de los votos.
El mandato de Perón no alcanzó a durar un años, el 1ro de Julio de 1974 fallece y su esposa María Estella de Perón asume la presidencia. “Isabelita” como se le conocía popularmente no cuenta con el mismo liderazgo y capacidad para dirigir un país sumido en las diferencias y la persecución de los distintos sectores de peronismo.
Según Romero, José López Rega, secretario privado de Perón y luego ministro de Bienestar Social era el poder oculto del gobierno. Rega organizó grupos clandestinos dedicados a perseguir, torturar y asesinar dirigentes opositores entre ellos la Triple A (Asociación Argentina Anticomunista), Montoneros sigue los pasos del ministro desatando la violencia política.
Durante sus últimos meses, avasallado por la dinámica misma de una crisis múltiple, el gobierno peronista de Isabel estuvo inmerso en un proceso precipitado de desgaste y deslegitimación, que se manifestaba en un profundo descontento social y en la permanentemente amenaza conspirativa de los militares. A medida que los rumores avanzaban, el apoyo de la sociedad hacia el gobierno disminuía y las chances a una salida institucional se agotaban. El país se encontraba sumergido en una crisis económica de suma gravedad que se expresaba a través de una inflación galopante que desvirtuaba los índices económicos. En consonancia, se profundizaba una significativa crisis social, ocasionada por el alto grado de descontento de amplios sectores de la
sociedad que se manifestaban a través de protestas u otros tipos de movilizaciones. A esto se sumaba un factor general más: una crisis aguda del sistema político que afectaba directamente a los partidos. Estos eran vistos como actores incapaces de brindar una solución al caos, lo cual provocaba, proporcionalmente, un importante descrédito en el sistema democrático. Existía, también, un superlativo grado de violencia política, vinculada tanto a las luchas intestinas dentro del mismo peronismo, cuanto a la acción de grupos guerrilleros de izquierda que se enfrentaban a las fuerzas de represión estatal y paraestatal. El proceso de radicalización de grupos políticos, iniciado a finales de los años 60, continuaba expresando su lado más extremo en la acción armada, considerada como el estadio superior de la acción política tradicional. Y aunque estos se encontraban en franca declinación en el último año del gobierno peronista, mantenían cierto protagonismo en la escena pública que resaltaban con interés los militares. Los más notorios fueron: Montoneros, proveniente de un sector del peronismo de izquierda; y el guevarista Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), fracción armada del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT).
(Benitez, D & Mónaco C., 2007)
En febrero de 1975 el poder ejecutivo firma el decreto N. 261/75 en el que autoriza al ejercito a asesinar a los grupos subversivos. El Artículo 1 reza: “El comando General del Ejército procederá a ejecutar las operaciones militares que sean necesarias a efectos de neutralizar y/o aniquilar el accionar de elementos subversivos que actúan en la provincia de TUCUMAN.” El documento fue firmado por María Estela de Perón y sus ministros y fue llamado Operativo Independencia. (Decreto 261/75 (Argentina), 2006)
Según el documental Historia de un país: Argentina en el siglo XX desde que se desplegó el Operativo Independencia fue la primera vez que se empezó a utilizar los centros clandestinos
de detención, practica que se volvió recurrente en el Proceso de Reorganización Nacional, comandado por Jorge Rafael Videla, para perseguir, torturar y asesinar sistemáticamente a estudiantes, trabajadores y ciudadanos opositores al régimen.
La situación de violencia, la crisis económica y la incompetencia de María Estela de Perón son las principales razones para que las tres Fuerzas Armadas; el Ejército Argentino, la Armada Argentina y la Fuerza Aérea Argentina, se organizaran para un golpe de estado.
El 24 de marzo de 1976 la Junta Militar asume el mando del país. La junta fue conformada por el Teniente general Jorge Rafael Videla, Brigadier General Orlando Ramón Agosti y el Almirante Emilio Eduardo Massera. El Proceso de Reorganización Nacional fue considerado como la dictadura más sangrienta de la historia argentina. (Rapoport, M & Spigel, C. 2003, p198)
Argentina 78’
El proceso de reorganización nacional surge del golpe de estado al gobierno provisional de María Estela de Perón quien asumió el poder tras la muerte de su esposo Juan Domingo Perón el 1ro de Julio de 1974. Dicho gobierno encabezado por Jorge Rafael Videla fue una dictadura militar con idea anticomunistas.
Debido a la violencia política que había entre las diferentes vertientes del peronismo, uno de los objetivos de la Junta fue eliminar a todo opositor del gobierno con ideas revolucionarias. La Triple A se encargó de perseguir, torturar y asesinar a quienes eran considerados como “Elementos subversivos”. “30.000 personas fueron asesinadas entre 1976 y el final de la dictadura en 1983. Un País acostumbrado a la intervención militar y a la violencia nunca había experimentado la crueldad y locura de esos años” (Archetti, E. 2005).
Los Centros Clandestinos de Detención fueron lugares designados por la Junta para llevar a cabo la tortura y asesinato de opositores. Algunos de los más destacados fueron la ESMA
(Escuela Mercancía de la Armada), El Olimpo, El Club Atlético y Automotores Orletti. Según el escritor Rodolfo Walsh para marzo de 1977 había 15.000 desaparecidos, 10.000 presos políticos y 4.000 muertos. (Dowdle, S. 2011)
La operación cóndor fue uno de lo planes represivos entre los países del cono sur principalmente (Chile, Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia) y la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos. “Los patrocinadores de esta ofensiva terrorista fueron Richard Helms, entonces director de la CIA, y David Atlee Phillips, jefe de la división del Hemisferio Occidental de la agencia, quien además había dirigido una intensa campaña de guerra psicológica” (Méndez, J. 2006). El plan consistía en la colaboración entre países para acabar con los ideólogos y simpatizantes comunistas. Los gobiernos hacían seguimiento a personas pertenecientes a grupos izquierdistas que posteriormente eran detenidos, torturados, asesinados o desaparecidos.
Concesión de la FIFA
Durante el trigésimo quinto Congreso de la FIFA realizado en Londres, cinco días antes del punta pie inicial para la Copa Mundial de 1966 en Inglaterra, se asignaron los anfitriones para los mundiales de 1974, 1978 y 1982. La primera concesión fue para Alemania Federal quien disputaba la candidatura con España de los años 1974 y 1982, por consiguiente España sería el anfitrión del otro Mundial. Para el mundial del 78’ Argentina se disputaba la candidatura con México, pero el país centroamericano retiró su candidatura pues dos años antes, en el congreso de Tokio, había sido asignado para organizar el mundial del 70. (FIFA, S/F).
Aunque la Junta no solicitó el mundial pero si se benefició de este. Después del golpe se estableció el Ente Autárquico del Mundial 78’ (EAM ’78) y se encargó de la adecuación de estadios, medios de comunicación y aeropuertos. (Archetti, E. 2005). El primer presidente del comité organizador fue Omar Actis asignado por Videla quien fue asesinado el 19 de agosto
del 76 en la Masacre de Fátima. Actis era partidario de escatimar los gastos y se oponía a los grandes gastos que quería el Almirante Carlos Alberto Lacoste, esta fue una razón para dar de baja al encargado del EAM (Dowdle, S. 2011). El nuevo encargado del EAM sería el General Antonio Merlo, así Lacoste podía gastar dinero a su antojo.
El costo del mundial osciló entre los 500 a 700 millones de pesos. En Junio del 78 mientras se llevaba a cabo el mundial la revista Gente de Buenos Aires en un artículo publicó: “A pesar de los 700 millones de dólares que costó. Por primera vez los argentinos sabemos lo que cuestan las cosas, y que pagaremos esa deuda aunque no resulte fácil”. Otras fuentes, como Pablo Alabarces mencionan que el gasto fue de 530 millones de dólares, lo que si es seguro es que el gasto fue excesivo si se compara con el mundial de 82 de España que costo cuatro veces menos.
Los gasto aumentaron la deuda externa lo que desembocó en una de las mayores crisis económicas del siglo. Argentina era un país con graves problemas de vivienda, educación y salud en donde tuvo prelación la construcción de tres estadios monumentales: El estadio Olímpico Chateau Carreras en Córdoba (hoy Mario Alberto Kempes), Estadio Malvinas Argentinas en Mendoza y el Estadio José María Minella en Mar del Plata. (Sebreli, J. 1998).
Sebreli cita las palabras del Secretario de Hacienda Juan Alemann que dice: “El mundial es como un enorme elefante blanco, que es monumental y hermoso, requiere muchos cuidados y demanda extraordinarias cantidades de dinero, pero nadie sabe para qué sirve”.
Boicots al mundial
La política criminal de estado que tomó la Junta Militar se conoció en distintos países del mundo, por esta razón se establecieron distintos comités de boicot contra el mundial. Uno de los movimientos que tuvo mayor alcance fue el COBA (Comité de Boycott du Mondial de
Football en Argentine) organizado en Francia. “Allí el COBA llegó a tener cerda de 200 comités en todo el país y generó un fuerte debate en la esfera pública francesa. A la vez, fue objeto de grandes denuncias por parte de los militares argentinos, la prensa oficialista y sucitó un fuerte rechazo por parte de la opinión pública argentina involucrada en la ola nacionalista desatada por el Mundial. (Franco, M. 2005).
Según el artículo La “campaña antiargentina” publicado en el portal de ESPN, el COBA fue apoyado por Amnistía Internacional quienes difundieron el siguiente mensaje:
"El deporte no está separado de la política: los estadios de la Argentina darán la apariencia de terrenos si no neutros, al menos limpios, respetables, civilizados, protegidos (todos los medios serán puestos en acción para esos efectos). La verdadera escena de la Argentina, la de las cárceles, la tortura, la represión de opositores políticos se encontrará minuciosamente enmascarada, rechazada. Somos, en ese sentido, los que quebramos la ilusión, los granos de arena que frenamos la publicidad de esos paraísos exóticos en los cuales se oculta el horror de la realidad".
El comité era integrado por dos grupos bien diferenciados, sin embargo ambos con “extrema izquierda”: El primero era un grupo de militantes que se habían solidarizado con Argentina porque tenían vínculos con dicho país o habían vivido allí un tiempo, la mayoría provenía de movimientos de la lucha antiimperialista. El segundo grupo estaba conformado por militantes políticos que criticaban la teoría y política del deporte, se basaban en la instrumentalización del deporte con fines políticos como en los Juegos Olímpicos de Berlín 36, esta segunda vertiente también se oponía a otros eventos deportivos como las Olimpiadas de Moscú en 1980. (Franco, M. 2005)
Otro movimiento que denunciaba al Mundial del 78 fue la Confederación General Italiana del Trabajo – Confederación Italiana de sindicatos de trabajadores y la Unión Italiana del trabajo
en Milán. Estos distintos grupos radicados en Milán diseñaron carteles con mensajes como: “transformar el mundial de fútbol en una tribuna internacional contra el fascismo” y/o “Liga por los derechos y la liberación de los pueblos”. (Red REDIAL, S/F)
Por su parte el COBA creo el periódico L’Epique, en alusión al diario deportivo más importante de Francia L’Equipe, para denunciar el Mundial. La publicación vendió alrededor de 120.000 copias entre enero y junio de 1978. (Franco, M. 2005). En uno de los titulares del periódico se lee: Argentina 78: Le massacre continue… place au foot! (Argentina 78: La masacre continúa… ¡qué siga el juego!). (Red REDIAL, S/F).
La ola nacionalista y las campañas de Videla
A pesar de que en Argentina se conocía lo que estaba suspendiendo con las vertientes ideológicamente diferentes a las de la Junta y del rechazo a la desaparición de miles de estudiantes, profesores, artistas, políticos, entre otros ciudadanos, el Mundial de fútbol sirvió para construir una identidad nacional promovida por compañas propagandísticas organizadas por La Secretaría de Estado Prensa y Difusión.
Jorge Rafael Videla supo utilizar hábilmente las “campañas antiargentinas”, como él denunció los esfuerzos del COBA y otros comités de Boicot, y el Mundial de fútbol para cohesionar al país con una idea de identidad nacional.
La Junta Militar comprendió cabalmente las capacidades el fútbol, en tanto deporte popular de masas, para alimentar identidades nacionales rígidas. (…) La organización del mundial estaba orientada a legitimar y a monumentalizar la gestión de la cúpula militar entre propios y extraños. Lograr la adhesión interna y acallar las críticas generadas en el extranjero se impusieron como los blancos principales del campeonato.
(Róldan, D. 2007)
El factor alienante del deporte se le agrega otra característica y es que a partir de este se crean identidades ya sean en torno a un equipo de fútbol, barrio, región o país. Las victorias o derrotas deportivas sirven para cohesionar a las masas que tienen un sentido de pertenencia con las selecciones o deportistas nacionales.
Hablando de los equipos nacionales de fútbol, estos no representan los intereses de los 23 jugadores, representa a todo un país, o por lo menos es la idea que se tiene. Estos equipos se vuelven un símbolos nacional para las sociedades modernas, de hecho muchas de las percepciones sobre distintos países nacen a partir del deporte.
Como respuesta a la “mala fama” que se le estaba haciendo a la Argentina el EAM 78 firmó un contrato por medio millón de dólares con la agencia publicitaria estadounidense Burson Masteller especializada en mejorar la imagen de las dictaduras (Sabrelli, J. 1998). Entre los esfuerzos de Videla también lazó la campaña llamada “Los argentinos somos derechos y humanos” haciendo referencia a las denuncias de violaciones de los derechos humanos por parte de la Junta.
A fines de 1977, Jorge Rafael Videla afirmó: "Es evidente y somos que se ha generado una imagen exterior de la Argentina que nos es desfavorable, es una realidad. Esto obedece a dos razones: en primer término la desinformación, el desconocimiento de lo que es la Argentina real, el desconocimiento de sus problemas; la segunda razón es que se ha montado una campaña internacional que tiende, mediante la exageración de los hechos a aislar a la Argentina del resto del mundo". Esto, de diferentes maneras, es lo que se repitió en los diversos medios de prensa durante todo el certamen futbolístico.
(Redacción ESPN, 2013)
Además en una imagen que se publica en el artículo de ESPN de un cartel de la revista Para ti que pone: “Defienda su Argentina. Muestre la verdad al mundo, enviando junto a su familia postales de revista para ti”. La revista llamó dicho grupo de postales como “Argentina, toda la verdad”.
Otro medio argentino, la revista El Gráfico, se evidencia la ola nacionalista que generó la expectativa por el mundial (Ferrero & Sazbón, 2007):
Para los de afuera, para todo ese periodismo insidioso y malintencionado que durante meses montó una campaña de mentiras acerca de la Argentina, este certamen le está revelando al mundo la realidad que nuestro país y su capacidad de hacer, con responsabilidad y bien, cosas importantes… Para los de adentro, para los descreído que teníamos en nuestra propia casa, estamos seguros de que el Mundial ha servido para sacudirlos, emocionarlos y enorgullecerlos. Un país como el nuestro tan golpeado y tan caído después de las duras experiencias pasadas, se está demostrando a si mismo enormes posibilidades de realización. Y esto no tiene nada que ver con los resultados futbolísticos. Argentina ya ganó su mundial.
La casualidad del equipo formado por Menotti
Cesar Luis Menotti nació en Rosario, Argentina. Se destacó como volante en Rosario Central, Boca Juniors, Santos y Juventus. Sólo consiguió dos títulos en su trayectoria como jugador; Torneo local argentino con Boca en 1965 y el Campeonato Paulista con Santos en 1969.
Apenas se retiró como jugador en el año 70 empezó su camino para ser director técnico asistiendo a el Gitano Juárez en Newell’s Old Boys. Dos años más tarde sería conocido en
toda la Argentina por ser el primer técnico en salir campeón con Huracán. La hazaña conseguida con “El Globo” lo llevó al banquillo de Argentina en 1974.
Casualmente, Menotti estableció un discurso sobre las raíces históricas del fútbol y la identidad nacional (Archetti, E. 2005). El trabajo del técnico argentino estuvo enfocado en formar un equipo de argentinos puros, devolver el estilo de juego argentino y establecer un discurso nacional. “Menotti tuvo mucho éxito en crear un discurso nacional basado en las