• No se han encontrado resultados

LAS CORRIENTES EN LA RÍA DE FERROL 131

CAPÍTULO IV:   ESTUDIO DE LAS CONDICIONES PARTICULARES DE LA ZONA 109

4.3   LAS CORRIENTES EN LA RÍA DE FERROL 131

La Ría de Ferrol está orientada siguiendo la dirección Este-Oeste y se caracteriza, fundamentalmente, por la presencia de un canal angosto de sólo 500 m de ancho, 2 km de largo y 20 m de profundidad, conocido como Estrecho de Ferrol, que permite el acceso a una ría amplia que ocupa una superficie de 21 km2, una longitud de 15 km y un volumen que varía entre 0,21 km3 en marea baja y 0,29 km3 en

marea alta.

La parte interior de la ría se distingue por la ausencia de islas y un profundo calado que permite el acceso de grandes buques al Astillero y a los muelles comerciales. Se extiende hasta la desembocadura del río Xubia, que constituye el principal aporte de agua dulce a la misma. El caudal vertido por éste tiene su máximo en los meses de enero y febrero y el mínimo durante agosto y septiembre (Río y Rodríguez,

Capítulo IV: Estudio de las Condiciones Particulares de la Zona

132

1996, pp. 178-180) y es muy bajo (5,8 m3/s de media anual) si lo comparamos con otras rías gallegas,

lo que implica que su influencia en las corrientes de la ría se limita a las zonas más internas y, a la vez, menos profundas de la misma, ya cerca de su desembocadura (Álvarez, 2005, p. 76).

Figura 4.25 Batimetría de la Ría de Ferrol. Fuente: Álvarez, 2005, p.69

Como consecuencia de ello, el principal mecanismo responsable de la generación de corrientes en la ría es la acción de la marea. La estrechez del canal de acceso a la Ría de Ferrol le confiere una particular distribución de las mismas en su interior. Sin embargo, esta característica no es óbice para que las alturas y la fase de mareas sean las mismas que en el exterior de la Ría, lo que da idea de que el estrechamiento no es tan acusado como el que pudiera deducirse a primera vista.

De acuerdo con el Derrotero de la Costa NO de España, publicado por el Instituto Hidrográfico de la Armada, las mayores velocidades de corriente en el interior de la Ría se dan cuatro horas después de la bajamar. La figura 4.26 trata de representar las velocidades máximas (en m/s) durante la subida de marea en el interior de la ría, lugar donde están situados los Astilleros. Puede apreciarse fácilmente que el módulo de velocidad desciende al alejarse del canal, siendo una consecuencia lógica del teorema de

Bernoulli que describe el comportamiento de un fluido moviéndose a lo largo de una línea de corriente. Módulos similares de velocidad, aunque, lógicamente, con diferente sentido, se describen después de la pleamar (figura 4.27). Cabe destacar que el flujo, en marea ascendente, fluye por la parte sur, mientras que en la costa norte se origina un reflujo en sentido contrario que va disminuyendo en intensidad, hasta anularse en la pleamar. A partir de este momento, el reflujo es predominante en toda la ría, tirando hacia la boca hasta la hora de la bajamar.

133

Figura 4.26 Velocidades máximas con marea ascendente. Fuente: Autor

Figura 4.27 Velocidades máximas con marea descendente. Fuente: Autor

La distribución de velocidades indicada por el Instituto Hidrográfico de la Armada es muy similar a la obtenida en un análisis realizado por el Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas (CEDEX) en el año 2008 con el fin de comparar las medidas de campo con las obtenidas mediante modelación numérica y, de esta forma, validar este método, para lo que se han instalado sensores de velocidad a distintas profundidades en ocho zonas cercanas al canal de entrada (García y Martín, 2008, p. 118).

Pueden apreciarse claramente en la figura 4.28, representativa de la situación de marea ascendente, los módulos altos de velocidad obtenidos en la zona más angosta del canal de entrada. Sin embargo, en las

Capítulo IV: Estudio de las Condiciones Particulares de la Zona

134

inmediaciones de la costa y, por lo tanto, de los muelles utilizados para la reparación de buques (encuadrados en color rojo), los valores obtenidos se encuentran por debajo de 0,4 m/s.

Figura 4.28 Velocidades con marea ascendente. Fuente: García y Martín, 2008, p. 118

Es también destacable la mayor influencia del río en esta distribución de las corrientes si lo comparamos con las velocidades definidas por el Instituto Hidrológico de la Armada. Sin embargo, ambas fuentes coinciden en que en la zona más estrecha del canal, la intensidad de la corriente no llega a sobrepasar 1,5 m/s.

Prácticamente, la situación es idéntica en marea descendente (figura 4.29), aunque las velocidades indicadas en la desembocadura del río son ligeramente superiores, afectando de forma muy somera al muelle número 10 de Navantia Fene, donde se indican valores de 0,6 a 0,8 m/s.

Tal y como indicamos en la introducción de este capítulo, la OCIMF establece unas condiciones mínimas que han de ser tenidas en cuenta como base para el cálculo de amarres (OCIMF, 2008, p. 32). En lo referente a las corrientes marinas, dicha publicación señala los módulos siguientes:

 3 nudos (1,5 m/s) en sentido longitudinal.  2 nudos (1 m/s) a 10º por la proa y por la popa.  0,75 nudos (0,4 m/s) en sentido transversal.

A la vista de los gráficos resultantes de las dos fuentes de referencia, puede concluirse que la corriente en la Ría de Ferrol está lejos de alcanzar estos valores en la zona de los muelles de amarre de los buques en reparación, por lo que, para el cálculo de nuestros amarres (figura 4.30), aplicaremos estrictamente las recomendaciones indicadas por la OCIMF al respecto (OCIMF, 2008, p. 32).

135

Figura 4.29 Velocidades con marea descendente. Fuente: García y Martín, 2008, p. 118

CORRIENTES MARINAS DIRECCIÓN VELOCIDAD

0º y 180º 3 nudos 10º y 170º 2 nudos

90º 0,75 nudos

Capítulo IV: Estudio de las Condiciones Particulares de la Zona

CAPÍTULO V:

CÁLCULO DE AMARRES Y PROPUESTAS DE