Como vemos en la Figura 26, se ha producido un ligero crecimiento en la población internauta en América Latina, mientras que en el caso de España se mantiene prácticamente igual. La encuesta realizada arroja un resultado relevante per se: al menos el 60% de los adultos acceden a Internet al menos una vez al mes en todos los países, lo que indica que se trata ya de un entorno habitual, incluso entre poblaciones no bancarizadas. Así, un 71,6% de los colombianos no bancarizados se conecta al menos una vez al mes a Internet, cifra que alcanza el 53,6% en Chile; 61,0% en Perú, 51,2% en Brasil, 50,9% en República Dominicana y 49,6% en México.
Brasil es el país analizado que muestra un mayor incremento85, con un aumento de 10 puntos, acercándose a los casos de Chile
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Figura 26: Población internauta (ha accedido en el último mes a Internet), 2011-2012
2011 2012 66,5% 75,2% 78,0% 63,9% 67,7% 53,6% 82,5% 76,6% 79,4% 80,0% 66,9% 71,7% 60,5% 82,0%
Brasil Chile Colombia México Perú República
Dominicana España
n = total por país ≈ 400
Fuente: elaboración propia a partir de investigación.
Leves progresos en la compra online
Con una base de internautas más amplia que el año pasado (que contribuye de por sí a aumentar la compra online) vemos que, además, en casi todos los países se han añadido nuevos usuarios a esta opción de consumo (Figura 27). Destacan los casos de Colombia, República Dominicana, España y, muy especialmente, México, con una subida intensa de 12 p.p. y que parece indicar cambios de actitud hacia la compra online en el último año.
La mayoría de compradores online están bancarizados. Sin embargo, al menos un pequeño porcentaje corresponde a no ban- carizados, especialmente en los países donde menos se compra en Internet (proporción de internautas compradores que son no bancarizados). Así, en Brasil apenas un 6,2% de los compradores online son no bancarizados, por un 12,0% en Chile y un 20,6% en México. En el extremo de mayor compra online entre no bancarizados tenemos Colombia (29,0%), Perú (32,7%) y República Dominicana (42,1%). Los datos de estos tres últimos países obedecen a que la tasa de bancarizados que compran en Internet es menor que en otros países.
Analizamos ahora desde un enfoque inverso, el de los internautas no bancarizados y su relación con la compra online. Aquí la información muestra un ángulo diferente: mientras que en Brasil, México, República Dominicana y Perú, los internautas no ban- carizados que compran son una minoría (22,0%, 18,0%, 11,6% y 11,7%, respectivamente), en los casos de Chile y Colombia es justo al revés, la gran mayoría de internautas no bancarizados compran online (80,4% y 75,1%). Esto posiblemente se debe a que en estos últimos países haya con más frecuencia posibilidades de pago online con medios distintos a las tarjetas (vinculados al efectivo), lo que permite la incorporación a la compra de un mayor número personas de este segmento.
Figura 27: Internautas que han comprado online, 2011-2012
2011 2012
Brasil
(266) (306) (301) (324)Chile (312) (320)Colombia (256) (267)México (271) (293)Perú DominicanaRepública
(214) (246) España (330) (329) 62,6% 39,1% 28,0% 22,4% 17,8% 18,5% 62,6% 57,9% 41,0% 34,4% 34,4%* 19,8% 22,8% 67,6% * Diferencia significativa al 99%86
(base 2011) (base 2012) = población internauta
Fuente: elaboración propia a partir de investigación.
La Tabla 21 presenta los medios de pago utilizados en las compras online. Se puede apreciar una pauta similar a la detectada el año pasado: los más utilizados son la tarjeta de crédito bancario (especialmente en Brasil, pero también en Chile, Colombia y México), y la tarjeta de débito (destacando España).
Debemos destacar que PayPal todavía no ha conseguido entrar con fuerza en el mercado latinoamericano, donde cuenta con escasos usuarios, mientras que en España ha logrado convertirse ya en el segundo medio que más internautas lo han utilizado alguna vez.
Como vimos el año pasado, el boleto bancario en Brasil tiene también un papel importante, llegando a ser utilizado por casi un 26% de encuestados. Recordamos que se trata de una práctica común entre empresas para el cobro de productos o servicios prestados. Su posición en estas compras presenta estabilidad respecto al 2011, lo que viene a indicar un hábito consolidado entre los brasileños.
Además, las tarjetas conviven con otros medios de pago como el efectivo (contra-reembolso), los depósitos bancarios o las trans- ferencias (en todos los casos con un número de usuarios relevante, especialmente en países con baja bancarización). En línea con el comentario realizado más arriba, esto parece indicar que la incorporación a la compra online no se acompaña de un mayor acercamiento a los medios de pago electrónicos (al menos cuando existen alternativas disponibles).
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Tabla 21: Medios de pago usados en las compras online (en alguna ocasión)
Brasil
(n=177) (n=133)Chile Colombia(n=110) México(n=92) (n=58)Perú
República Dominicana
(n=56)
España
(n=222)
Tarjeta de crédito bancario 59,1% 35,6% 32,1% 30,5% 18,8% 24,6% 27,0%
Efectivo (contra-reembolso o pago directo) 2,5% 11,9% 23,1% 17,3% 26,4% 25,3% 20,7% Tarjeta de débito 11,4% 22,0% 12,7% 15,8% 15,7% 3,3% 42,7% Tarjeta de crédito de terceras personas 10,7% 12,3% 9,0% 8,8% 14,9% 28,4% 1,8% Depósito bancario 0,0% 9,7% 18,1% 23,4% 19,5% 0,0% 0,0% PayPal 1,8% 5,9% 3,8% 6,8% 4,5% 10,1% 31,0% Transferencia bancaria 2,6% 15,2% 9,9% 13,2% 7,1% 6,4% 8,8% Tarjeta de débito de terceras personas 1,1% 3,7% 2,6% 3,1% 6,4% 8,1% 2,4%
Boleto bancario (Brasil) 25,8% n/a n/a n/a n/a n/a n/a
Otros 0,6% 1,5% 1,6% 1,3% 2,2% 1,7% 3,5%
Tarjeta prepago 0,0% 0,0% 0,0% 1,8% 0,0% 3,3% 0,8%
Tarjeta de establecimiento 0,0% 3,6% 0,9% 1,3% 0,0% 0,0% 0,0%
n = han comprado alguna vez por Internet en cada país
Fuente: elaboración propia a partir de investigación.
Las tarjetas utilizadas para las compras online son mayoritariamente físicas, es decir, bajo su formato de plástico (ver Figura 28), siendo muy poco frecuente disponer sólo de tarjetas virtuales para este tipo de compras. Precisamente, en los países con un me- nor porcentaje de compradores online y con menor uso de tarjetas, aparecen proporcionalmente más internautas que ya disponen de ambos tipos de tarjetas, especialmente en Chile, Colombia, México y República Dominicana, con porcentajes que varían entre el 10,3% y el 21,5%. Esto parece indicar que estos pocos compradores corresponden a un perfil algo más sofisticado, y quizá toman mayores precauciones en términos de seguridad al no disponer de otros medios de pago.
Figura 28: Usuarios con tarjetas físicas y virtuales para operar en Internet
Brasil
(n=133) (n=89)Chile Colombia(n=60) México(n=50) (n=31)Perú DominicanaRepública
(n=36) España (n=154) 98,0% 75,5% 76,2% 86,4% 86,1% 70,3% 95,4% 0,0% 3,0% 4,0% 3,3% 0,0% 12,7% 0,5% 2,0% 21,5% 19,8% 10,3% 13,9% 17,1% 4,1%
Físicas, en su formato de plástico habitual y que permiten operar en Internet Virtuales, no tiene formato de plástico, sólo el número y la clave para operar por Internet Tiene ambos tipos de tarjetas, físicas y virtuales, para operar por Internet
n = han comprado en Internet con tarjeta
Fuente: elaboración propia a partir de investigación.
8. Situación de los medios de pago en cada país
Como cabe esperar, y tal y como sucedió en la primera edición del Informe Tecnocom, se observan diferentes “estados de situa- ción” en cada uno de los países en los que se ha realizado la investigación. En relación a 2011, más allá de las diferencias, el mapa global se caracteriza por una cierta estabilidad. Los resultados apenas muestran variaciones en la bancarización, y estas diferencias no son estadísticamente significativas (dado que el error muestral es de un ±5%). Algunos de los cambios frente al año pasado, como ligeras caídas en la penetración de algunos productos (especialmente las tarjetas de débito y las privadas de esta- blecimiento) o el leve crecimiento de la tarjeta de crédito bancario, se deben específicamente al cambio de metodología comentado al inicio del capítulo, y no se pueden atribuir a elementos externos al mismo. Además, en esta edición, se incluye un análisis sobre el tipo de compras realizadas con cada tarjeta, que permite concretar el rol otorgado por los poseedores a cada una de ellas. Así, mientras que las tarjetas de débito se emplean, por lo general, en compras cotidianas (especialmente, del hogar, alimentación y ocio), las de crédito, ya sea bancarias o de establecimiento privado, en bienes de consumo de mayor valor (por ejemplo, viajes, electrónica o electrodomésticos). En cualquier caso, encontramos algunas diferencias relevantes en cada país, que apuntan a hábitos y usos diferentes.
Parece más relevante en el análisis el notable y homogéneo crecimiento de la banca móvil y de la compra online. El mayor número de internautas y el mejor equipamiento móvil son los hechos que más novedad introducen en análisis del panorama de los medios de pago, ya que incrementan las oportunidades de desarrollo en estos ámbitos. En todo caso, debemos señalar que los consu- midores arrastran los usos que hacen de los medios de pago en otros canales offline. Así, por ejemplo, en algunos países son los medios vinculados al efectivo (como el contra-reembolso o los ingresos bancarios) los que muestran un aumento más elocuente en la compra por Internet.