o los intentos de superación del dualismo alma-cuerpo 104 • En Occidente hay pluralidad de creencias y están extendidos los conceptos de
6.1 Lo que creen las personas sobre el más allá según diversas encuestas
• La encuesta que Sigma Dos realizó en 2004 en España para la revista Magazine muestra los siguientes resultados107 :
2004 España Creen en Dios el 72 %
Creen en la Vida después de la muerte : Si 47% No 42 %
Creen en la reencarnación Si 22,6 % Cielo Si 60 % Destino Si 61 %
Infierno Si 36 % No 60% Purgatorio Si 32 %
Angeles Sí 46 % Los Ángeles intervienen en los asuntos humanos Si 57 %
Demonio No 57 %
• Otra encuesta realizada por Obradoira de Socioloxia en 2008 sobre religiosidad en España entre personas mayores de 18 años, daba los siguientes resultados:
Se definen católicos practicantes (29,2 %), católicos no practicantes (51,3 %), ateos o no creyentes (16,5 %)
106
Este mismo año asistí al entierro laico de un joven muerto en accidente. El padre del chico, emocionado, se dirigió al cadáver presente y exclamó “Estés donde estés, te querremos siempre”. Como muchas personas, daba por supuesto que su hijo de alguna manera seguía viviendo.
107 Encuesta Sigma dos para Magazine sobre creencias en el más allá
2008 España
20 % de católicos practicantes y 50% de católicos no practicantes
No creen que • Jesús fuera Dios • nació de una virgen • resucitó después de morir Entre los católicos practicantes Creen en el cielo 71 %
infierno 49 % No creen en milagros 67 % ángeles 65 % 60% de católicos no practicantes no creen en
Milagros, el cielo, infierno, demonio. 25 % de
Supervivencia del alma después de la muerte.
Dios o dudan de su existencia.
25% de
todos los católicos
creen en
la astrología y en la reencarnación.
52% de alguna superstición
Entre los ateos o no creyentes
14 % cree en 19 %
la vida del alma después de la muerte espíritus o poderes sobrenaturales (ángeles, demonios, fantasmas…) 36 % Tiene alguna creencia supersticiosa (mal de ojo, fantasmas, comunicación con los muertos…)
• Comparando las encuestas del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas) sobre religiosidad en España de 1998 y 2008 se puede apreciar una disminución de la creencia en puntos como la vida después de la muerte (-5 %), Infierno (-4.6 %), cielo (-3,7 %). • En el estudio hecho por J.Ardèvol basado en encuestas del CIS entre 1965 y 2010 sobre la situación religiosa en España se ve el descenso de la religiosidad española: Mientras en 1965 el 98% se declaraba católico y el 2 % no creyente (época franquista), En 2010 había 71 % de católicos y 16.7 % no creyentes.
• Una encuesta realizada en 2008108 , en Estados Unidos, señala que el 59% de los norteamericanos no cree en el infierno, (lo que supone un 12% menos que en 2001). En Europa, el 60% de católicos cree en Cristo, pero no en el infierno ni en el paraíso. La Iglesia, según Benedicto XVI, dice que “el infierno existe y no está vacío”. 109
El dogma menos valorado entre los jóvenes es el de la infalibilidad papal. Cree un 30 %. La encuesta de 2005 sobre jóvenes y religión dice que
71 %
Creen en
Dios,
53% la vida después de la muerte
64 % 59 % de muy buenos católicos el alma 32 % de ateos 22% el demonio, 20 % el infierno 48% El cielo 20% La reencarnación 108
por el Pew Forum on Religion & Public Life 109
En 2008 el Papa, durante un encuentro mantenido con párrocos romanos con motivo del inicio de la Cuaresma, ha mandado un mensaje a los fieles: la salvación no es inmediata ni llegará para todos, por eso ha querido destacar la posibilidad real de ir al infierno. Ver pág. 91-92 apartado 6.7, 4
• La encuesta del Pew Forum demostró que, a pesar de esta tendencia, las personas más creyentes de Estados Unidos siguen creyendo y temiendo el infierno.
• En 2011 Ipsos Mori del Reino Unido hizo una encuesta sobre la religiosidad a nivel mundial. Este es el resumen:
2011 Mundial El 70 % tiene una religión el 51 % cree en Dios
51 % cree en la vida después de la muerte 23 % cuando muera dejará de existir
26 % no sabe que pasará
Los países donde la gente cree que es más probable que dejarán de existir son: Corea del Sur y España (40 %), Francia (39 %), Japón (37 %), Bélgica (35 %)
Qué creen los científicos sobre la vida después de la muerte
Es comprensible el hecho de que, aunque la posibilidad de vida después de la muerte parece incompatible con la concepción científica del mundo, el porcentaje de creencia de la población sigue siendo alto, 55% en USA. Según las encuestas en 1991 el 25% creían en la vida después de la muerte en Europa (UK, Alemania RFA, Austria, Holanda. En países católicos entre 35 – 45 %).
Científicos y filósofos en Conversaciones sobre la conciencia
Como era de esperar, la mayoría de filósofos y científicos manifestaron (en “Conversaciones sobre la conciencia” de Susan Blackmore, en 5.9 1) que no creen en la supervivencia después de la muerte. No hubo respuestas categóricas; varios negaron ser dogmáticos sobre la cuestión. Algunas respuestas:
+ “no sé de ninguna evidencia de la continuidad del yo o de la conciencia después de la muerte”.
+ “La conciencia depende del cerebro. Si dañas mi cerebro, dañas mi conciencia. Después de mi muerte mi conciencia se desintegrará como mi cerebro. Probablemente dejaré de existir. Pero nadie entiende lo que es la conciencia, y por lo tanto podría estar completamente equivocado”. (David Chalmers)
+ “El cerebro es necesario para las funciones asociadas a la conciencia. No sé cómo la conciencia podría sobrevivir a la muerte del cerebro”. (Pat Churchland)
+ “Los procesos de coherencia cuántica pueden sobrevivir a la muerte del cerebro, por lo tanto puede haber vida después de la muerte”. (Stuart Hameroff)
+ “No creo en la vida después de la muerte, pero no tengo nada en contra de quien tenga esas creencias. Dado que la persona, la mente y demás están íntimamente unidos al cerebro, no puedo concebir como todo esto podría existir sin mi cerebro. No voy a afirmar categóricamente que todos los que lo creen están equivocados”. (Susan Greenfield)
Conclusiones de las encuestas:
• Las mujeres creen más que los hombres. Los países desarrollados, entre ellos España,
tienden a ser menos creyentes.
• Cuanta más rica es una persona menos tiende a creer que el cielo existe. Cuanto más
alto es el nivel educativo, menos creencia.
• Lo mismo pasa con la edad: Los más católicos, los que creen más en el cielo, son los mayores de 65 años. Y los más creyentes en espíritus, horóscopos y brujas son los jóvenes menores de 24 años.
• Los más religiosos son los musulmanes (94 %), los cristianos se quedan en 66%.
• La religión es importante para el 86 % de norteamericanos, 44 % de españoles y 36 % de franceses, por poner 3 ejemplos.
• Los españoles tenemos una creencia ajena a la ortodoxia oficial de la Iglesia. Es chocante que en 2004 el 82 % (en 2007, el 80.5 %) se declaraba católico, pero sólo el 6% cree todos los dogmas católicos.
• Aunque los católicos no practicantes administrativamente continúen siendo católicos,
muchos son ateos o agnósticos, y son los llamados católicos sociológicos, pues su práctica religiosa está unida a los actos sociales (bodas, comuniones, entierros…).
• Los católicos son más supersticiosos que los no creyentes.
Nos hemos hecho una religión a la carta. El español medio comulga con dogmas esenciales del catolicismo, pero tiene un creciente rechazo de la ortodoxia y cada vez más ideas propias de origen variado.
• La creencia en que todos deberíamos tener las mismas oportunidades en esta vida se extiende también a las consideraciones para la otra vida110. En conclusión, el infierno tiende a desaparecer en la creencia popular.
Los seres humanos modernos son una mezcla curiosa de convicciones científicas y “demonios antiguos”.111
La realidad es que, nos importe o no, se vive una gran indiferencia religiosa. 6.2 Los neurocientíficos no creen necesaria la hipótesis del alma
Empecemos presentando la visión científica del problema del alma visto por el famoso bio- químico Francis Crick.
Francis Crick y la búsqueda científica del alma.
En este libro, el objetivo del premio Nobel Crick, al iniciar su estudio de la forma en que la conciencia actúa, fue intentar definir por métodos científicos lo que desde una perspec- tiva religiosa se llamó “alma”. Se pregunta “¿Existe en realidad?
Lo que quería Crick (en1994) era conseguir que la neurobiología entrara en esa discusión pensando científicamente, y en especial se tomara en serio el estudio de la consciencia. Para conocer la naturaleza de la conciencia propone una estrategia de investigación sobre qué ocurre exactamente en el cerebro cuando vemos algo.
En el capítulo primero presenta las ideas precientíficas sobre la conciencia y el alma y se contrasta con nuestro conocimiento científico del universo.
El subtítulo del libro,”La hipótesis revolucionaria”, hace referencia a que “todo lo que sentimos, pensamos, queremos… no es más que el comportamiento de un enorme conjunto de neuronas del cerebro. Esta idea es tan ajena a las ideas de la mayoría que se puede llamar revolucionaria”.
Crick hace un repaso de la presencia de la idea de alma en todas las culturas primitivas: “La mayoría de religiones sostiene que existe un espíritu que persiste tras la muerte del ser humano y representa su esencia. Cuando alguien muere el alma abandona el cuerpo y lo que ocurre después depende de cada religión (que vaya al cielo/ infierno/ purgatorio o se reencarne otra vez en otro ser humano o no). A pesar de las diferencias entre religiones hay un consenso en que las personas tienen alma en sentido literal”. Según Crick, estas creencias las mantienen la mayoría de personas que viven en la actualidad. (Las estadísticas de España dicen que un 35% creen en la vida después de la muerte.)
Crick razona que, aunque haya una gran mayoría de la humanidad con una determinada creencia, hay ejemplos en la Historia que demuestran que una creencia universal no es garantía de que sea verdadera. La Historia de la ciencia está llena de afirmaciones sobre cosas que eran imposibles de explicar. La mayor parte de creencias religiosas que hoy tenemos se originaron en la época Antigua, con unos conocimientos científicos muy limitados sobre el universo y totalmente diferentes a los actuales.
110
afirmó Alan Segal, autor del libro ”. Vida después de la muerte: una historia del más allá en la religión occidental”
111
Para explicar el comportamiento humano no hace falta el alma
Del mismo modo que Laplace le respondió a Napoleón112, en el tema del cerebro y la mente -afirma Crick- “Un neurobiólogo moderno no tiene necesidad de tener un concepto religioso del alma para explicar el comportamiento del ser humano y otros animales”. “La mayoría de científicos creen que la idea de alma es un mito”.
Crick concluye: “No es que se pueda demostrar que la idea del alma es una idea falsa, sino más bien, que actualmente los científicos no ven la necesidad de semejante hipótesis”. J. Montserrat, en un artículo113, comenta lo dicho por Crick sobre el alma : “Al editor español le ha parecido que con esa alusión al "alma" el libro tendría más eco popular. Crick habla del papel del alma en el pensamiento religioso. Estas alusiones quizá representan lo que hoy piense un cristiano totalmente inculto. Pero Crick ignora lo que en la actualidad se piensa en filosofía y antropología teológica cristiana sobre la constitución del hombre”. 6.3 Pruebas racionales a favor y en contra de la existencia del alma inmortal
• El comienzo del concepto de alma fue una teorización racional para explicar cómo es el ser humano, y posteriormente se unió a muchas religiones y también a la reflexión filo- sófica. Como el alma inmortal no es algo evidente, se presentaron argumentos para demos- trar su existencia. Por eso es conveniente argumentar desde las reglas de la Lógica, con libertad, neutralidad y rigor para descubrir si los argumentos son válidos.
Razones a favor
El alma, tal como la ven los creyentes tradicionales, sería algo así como un "ser" inmaterial, indestructible, inmortal, simple, indivisible, etc. por el cual tendríamos las facultades de pensar y sentir, y de sobrevivir a la muerte física en un más allá.
• Los filósofos y creyentes que defienden el alma se basan en argumentos:
1) El alma no puede ser material, porque origina acciones más allá de lo orgánico y no podemos percibirla sensorialmente. Por lo tanto, es inmaterial.
2) El alma es inmortal, porque al ser distinta de la materia (= inmaterial), no tiene partes que se disgreguen; es simple.
(Un ejemplo de este tipo de razonamiento lo podemos encontrar en la web El teólogo responde: http://www.teologoresponde.com.ar/respuesta.asp?id=31 )
3) Un ser es naturalmente inmortal cuando es incorruptible y puede vivir y obrar