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8. Análisis de las Sesiones de Lectura en Voz Alta de Libros Álbum

8.2. Segunda Sesión

8.2.2 Criterios de Escogencia de la Obra

Rana es un libro álbum en apariencia sencillo en el que, como sucede con este tipo de género, se invita al lector a comprender la historia narrada a partir de la interpretación del diálogo que se da entre lo escrito y lo visual, dada la interdependencia existente entre estos dos códigos.

Los distintos elementos que componen este libro álbum - el texto escrito, las ilustraciones, el formato, la portada, la contraportada, las guardas, la doble página, la tipografía y los colores- funcionan como una unidad de significación dotada de una rica estructura narratológica que reclama del lector un papel constructivo en la elaboración del significado de la historia, quien ha de ser capaz de interpretar de manera interrelacionada todos los elementos que ofrece el texto y llenar los intervalos de sentido que ambos códigos construyen (Díaz, 2007). En Rana como en todo libro álbum, se apela al criterio de economía del lenguaje. De esta manera, el texto escrito es breve, preciso y conciso mientras que la imagen ocupa un espacio importante de la

superficie de cada una de las páginas que lo componen. Las ilustraciones amplían las posibilidades de complicación narrativa de la historia incorporando elementos que el lector ha de relacionar con lo escrito para la construcción de su significado.

La singularidad de este libro radica en varios aspectos. En primer lugar, su forma de narrar la historia desafía al lector a imaginar, a inferir lo que no se narra por escrito y lo que no se ilustra. Es un libro álbum en el que el texto escrito narra el diálogo de una madre y su hija mientras la imagen cuenta lo que hace una rana al seguirlas desde la tienda de mascotas hasta su casa. Su lectura constituye un desafío para el lector porque requiere relacionar el texto escrito con las ilustraciones y tener en cuenta todos los elementos que aporta el diseño gráfico. Por una parte, está el juego de voces que da cuenta del forcejeo establecido entre la madre y la niña durante todo el trayecto al pedirle a ésta que le compre una rana y esta reitera su respuesta negativa hacia la pequeña. Por otro lado, está el trayecto que paralelamente hace la rana siguiendo a ambos personajes hasta finalmente llegar a la casa donde irrumpe en la alcoba de la niña con la idea de quedarse y de ser su mascota.

Vale la pena detenerse también a mirar con atención la portada y la contraportada de este libro. En la primera, en su borde inferior, aparecen ilustradas los tres dedos de cada pata de la rana. La imagen apenas capta esta parte del personaje. Arriba, en el centro aparece escrito en letras verdes, y subrayado el nombre del personaje, Rana. Debajo del título aparece en letras negras, más pequeñas, el nombre de la autora e ilustradora, María Paula Bolaños. Encima del mismo aparecen volando cinco moscas, uno de los insectos del cual se alimenta este animal. Tanto las moscas que aparecen en la portada como las que luego ilustran las guardas iniciales y finales, la portadilla, la segunda página y una tercera en la que está incluida la dedicatoria de la autora, sólo representan uno de los tantos insectos que comen las ranas, quizá uno de sus favoritos, y no tienen ningún rol en la historia. En la contraportada cuyo fondo es amarillo pálido, color que contrasta con el verde oscuro de Rana, aparece ilustrada la mitad del cuerpo del personaje que se muestra con su lengua afuera intentando atrapar una de las moscas que vuelan a su alrededor. Al lado de ésta en el borde superior de la contraportada aparece el nombre y el logo de la editorial que publica el libro: Babel.

El formato apaisado del libro permite que el lector tenga una vista panorámica de algunas acciones narrativas, como lo plantea Díaz (2007) y obtenga un gran plano

general de lo ilustrado, tal como sucede en el cine. La ilustración cobra así un valor protagónico pues se potencian algunos elementos que se desean destacar.

El uso de la doble página, intercalada con algunas páginas individuales, permite tener una panorámica del trayecto que hace la rana desde el momento en que se encuentra con la madre y su hija hasta que llega a la casa de éstas, así como también de lo que ocurre entre estos dos últimos personajes. En esta obra, la doble página funciona como un espacio en el que se evidencia la unidad narrativa del libro álbum. Por ejemplo, en la ilustración que aparece desplegada en dos páginas, en donde la palabra “por fa” es repetida a lo largo de las mismas y en la que Rana es ilustrada saltando, marca un ritmo de narración que es acentuado con la petición de la niña, —“por fa”, abreviación de por favor—, y, a la vez, con el salto de la rana. Cada repetición de esta expresión y del salto del animal que se suceden simultáneamente en trece momentos, están indicadas en la ilustración por una línea punteada y separadas por una misma distancia, que le marca un mismo ritmo a la petición. En este sentido, el texto termina por cumplir funciones icónicas que tradicionalmente se asignan a la imagen. La doble página no sólo le permite al lector tener una idea de lo insistente que fue la niña con su petición, que deviene ruego, sino también percatarse de la función icónica que cumple el texto.

Esta obra es además singular porque tiene las características de un libro de educación sentimental. Además de relatar una situación cotidiana que ocurre comúnmente entre padres e hijos, hace referencia al deseo de una niña por tener una mascota, a la postura firme de su madre de no acceder a su petición y al desenlace inesperado que hace que lo deseado pueda ser obtenido. El libro narra una historia que con la cual pueden identificarse los niños pues alude a una situación que sucede con mucha frecuencia en su vida cotidiana: la expresión de deseos que no son satisfechos dados los límites que los padres establecen. En el caso de la obra analizada, la llegada de la rana a la habitación de la niña después de entrar por la ventana, hace que se cumpla el deseo de ésta de tener por fin la mascota que tanto ha anhelado. Las gracias que le da a su mamá porque piensa que ésta ha accedido a su petición ponen de manifiesto que no sabe que ella no ha tenido nada que ver en el asunto, sino que es la rana quien después de seguirlas a ambas hasta su casa ha decidido buscar a la niña porque seguramente quiere vivir con ella.

Es importante mencionar que la publicación de este libro por parte de Babel Libros es considerada como uno de los aportes más acertados y significativos de esta editorial

y como el primer libro álbum elaborado en Colombia. De acuerdo con lo planteado por Díaz (2007) en (Pardo, 2010) “(…) este libro podría ser considerado el primer auténtico libro-álbum colombiano (…). Rana se presta a múltiples y ricas lecturas, creando un complemento perfecto e inseparable entre la imagen y el texto.” (p. 149) De otra parte, Alvarado (2016)plantea que Rana es una obra en la que se hace uso de todas las posibilidades narrativas que brinda un libro álbum y en la que se logra crear esa unidad que lo caracteriza. Vale la pena mencionar también que el libro fue seleccionado en la lista de “Los mejores 2007” por el Banco del Libro de Venezuela, entidad con sede en Venezuela, reconocida en Latinoamérica por su trabajo en el campo del fomento a la lectura.