2. METODOLOGÍA
2.4. Edición de los materiales
2.4.2. Criterios específicos por centros de interés
2.4.2.1. ‘Partes del cuerpo’
Es uno de los centros de interés que plantea menos problemas –tanto al informante como al investigador– debido a su concreción semántica; ahora bien, en ocasiones ha convenido aclarar que podían ser partes del cuerpo humano tanto externas como internas.
Han sido necesarias algunas tareas básicas de edición de los datos. Por una parte, las distintas partes del cuerpo humano se recogen en singular, incluidas algunas como
pecho, pelo, cervical, parte reproductora o genital, que en las encuestas normalmente aparecen en plural. Por otra parte, se ha utilizado el paréntesis para unificar unidades
léxicas como columna (vertebral), (hueso) sacro, palma (de mano), (dedo) índice, (dedo)
pulgar, (dedo) meñique y (dedo) anular. Obviamente, este procedimiento no puede llevarse a cabo con el dedo corazón, donde se han mantenido como dos respuestas
diferentes corazón y dedo corazón.
Con respecto a las palabras con dos variantes ortográficas válidas, se ha optado por la forma preferida en la última edición del diccionario académico: así, se prefiere la
forma omóplato frente a omoplato33 y coxis frente a cóccix.
2.4.2.2. ‘La ropa’
En este centro de interés se les ha indicado a los informantes que deben escribir
prendas de ropa y complementos, tanto de hombre como de mujer34.
La edición de las respuestas plantea algunas dificultades, que procedemos a
explicar. Se recogen en singular formas que normalmente aparecen en plural, como braga,
calentador, calzoncillo, gafa, gemelo, guante, leotardo, malla, media y orejera. En
cambio, se conserva la -s final en bermudas, gayumbos y picardías, que aparecen en el
DLE con esta forma, así como en plumas (referido a un tipo de abrigo), que no aparece
en el diccionario académico.
33 Dado que las faltas de ortografía, especialmente las de acentuación, son muy frecuentes en las
encuestas, no podemos saber con certeza si la alternancia entre omoplato y omóplato realmente refleja diferencias en la pronunciación o es un caso de omisión de tilde.
34 La aclaración parece necesaria dado que, especialmente entre hombres de mayor edad, se percibía
52
Atendiendo a los morfemas de género, hemos considerado respuestas diferentes
playera / playero y gorra / gorro. En cuanto al diminutivo, se conservan los que están
lexicalizados, como botín, toquilla, zapatilla o chaquetilla, así como saquito,
andalucismo recogido en Vallecas que también se documenta en el Tesoro léxico de las
hablas andaluzas de Alvar Ezquerra35. En cambio, no hemos mantenido los casos de
braguita, que se unifica con braga.
Se ha usado el paréntesis en esta ocasión para (pantalón) vaquero, (pantalón)
pirata, (pantalón) pitillo, (tacón) stiletto y (zapatilla) deportiva (en este último caso, la
forma singular engloba los casos de deportivas y zapatilla deportiva). Los casos de braga
de cuello y braga para cuello se han unificado bajo la primera forma, por ser la más frecuente.
Uno de los aspectos que requiere más atención en este centro de interés es la ortografía de los numerosos extranjerismos que se recogen. Hemos tratado de seguir lo
más fielmente posible el criterio académico, como se ha hecho en babi, blazer, bodi,
bóxer, cárdigan, corsé, culote, esmoquin, fular, maillot, nailon, panti, pulóver, short, slip, sport y tutú, así como en el caso del neologismo trikini. Del mismo modo, unificamos
con la forma legui las distintas variantes que hemos recogido del anglicismo legging(s)36.
Algo similar sucede con piercing37, que recogemos con la grafía pirsin, recomendada en
el Diccionario panhispánico de dudas (aunque no recogida hasta ahora en ninguna
edición del DLE). Con respecto al complemento pashmina, existe cierta vacilación entre
la escritura con h o sin ella: hemos optado por la forma etimológica pashmina, recogida
en el Nuevo diccionario de voces de uso actual de Alvar Ezquerra38, que además parece
ser la más extendida entre los hablantes.
Finalmente, aunque en este centro de interés se han recogido tradicionalmente numerosos nombres de marcas comerciales, en nuestras listas tan solo encontramos
meyba y turbo, así como rímel, que ya aparece en el DLE con esta forma adaptada.
35 Y en algunos trabajos de léxico disponible de la región como el de Córdoba (Bellón 2011) o
Granada (Pastor y Sánchez García 2008).
36 De los diecinueve informantes que la incluyeron en su encuesta, doce se decantaron por la forma
inglesa leggins y otros seis escribieron formas que evidencian la vacilación ortográfica en torno a este anglicismo (*leguins, *legguins, *legins, *legging). Tan solo un informante optó por la forma española
leguis, que, según nuestra opinión, cuenta con el inconveniente de no reflejar la consonante nasal final.
37 Además de piercing, recogemos otras escrituras como *pearcing y *pircin. 38 Puesto que no está recogida ni en DLE, DUE ni DEA.
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2.4.2.3. ‘Partes de la casa (sin los muebles)’
El principal problema que puede plantear este centro de interés es su correcta delimitación del siguiente, correspondiente a los muebles. Los informantes tienden a sobrepasar el área temática referida a las distintas estancias de la casa y en algunas ocasiones escriben nombres de muebles, pese a que antes de comenzar a escribir se les indica expresamente que no lo hagan. Por este motivo, se han eliminado algunos nombres
de objetos como tiesto, flor, aromático, adorno, florero, jarrón, cenicero, mantel,
servilleta, cuadro, cortina, jabón y botiquín39. En cambio, se mantienen nombres de
electrodomésticos y sanitarios (lavadora, plato de ducha, fregadero…), por ser elementos
instalados en un lugar fijo y que normalmente requieren instalación profesional40.
Además, los informantes manifiestan cierta tendencia a incluir elementos de construcción (pared, tabique, viga) y materiales (madera, pintura, yeso), que también se han mantenido en las listas.
Como es habitual, las respuestas se han unificado en masculino singular. No se ha
tenido en cuenta la diferencia habitación de niños / habitación de niñas: ambas quedan
recogidas bajo la forma masculina.
Se ha empleado el paréntesis para (cuarto de) baño, (cuarto) trastero y
tele(visión)41. Por el contrario, mantenemos por separado los casos de cuarto deplancha/
cuarto de planchar y ducha / plato de ducha.
Se han mantenido los diminutivos lexicalizados como descansillo, salita,
escalerilla; no así murete, saloncito y entradita, que unificamos con muro, salón y
entrada, respectivamente.
En los casos donde existe más de una variante ortográfica válida, hemos optado
por las preferidas por el diccionario académico: de este modo, preferimos escusado frente
a excusado y buhardilla frente a bohardilla o boardilla. También seguimos el criterio de
la Academia a la hora de escribir algunos extranjerismos (hall, jacuzzi, living, lobby,
office, parqué, solárium, váter, toilette) y la marca comercial, ya lexicalizada, pladur.
39 Todos ellos aparecen en una única ocasión, excepto cuadro y cortina que aparecen dos veces. 40 Y porque no termina de establecerse en qué centro de interés tendrían cabida, en todo caso. 41 Con la forma tele(visión) unificamos los casos de tele, televisión y también TV, una abreviatura
que consideramos que se emplea para ahorrar tiempo en la encuesta pero que no se utiliza en el habla. Por otra parte, conservamos tele(visión) y televisor como dos respuestas distintas.
54
2.4.2.4. ‘Los muebles de la casa’
Entre este centro de interés y el anterior, como ya dijimos, tiende a haber interferencias dadas las dificultades que conlleva el deslinde referencial de los dos
ámbitos; en todo caso, solo ha sido necesario prescindir de dos respuestas, caballo y
elefante, escritos por la misma informante, posiblemente haciendo referencia a objetos decorativos.
Aunque en general se han unificado los sustantivos en masculino singular, se
mantiene la diferencia de género en zapatero / zapatera y bombillo / bombilla, donde el
masculino y el femenino pueden reflejar preferencias dialectales, tal y como recomienda
Samper (1998a). En cambio, se han unificado en masculino cama de niño y cama de niña,
donde esta diferencia no aporta ninguna información relevante.
Con respecto al uso de los diminutivos y aumentativos, conservamos por separado
mesa, mesita y mesilla, así como algunos sustantivos totalmente lexicalizados y recogidos
en DLE, como taquillón, butacón y lamparilla.
Se ha usado el paréntesis en tele(visión)42, foto(grafía), (placa) vitro(cerámica)
(para los casos de placa vitro, vitro y vitrocerámica), galán (de noche) y mueble de
(cuarto de) baño. Los extranjerismos, aunque no son abundantes, han aparecido con muy
diversas grafías que requieren una unificación ortográfica: bidé, boiserie, buró, chaise
longue, chifonier43, estor, futón, parqué, somier y váter44. Los casos de alhacena se
unifican con los de la variante preferida, alacena. Finalmente, aparecen sin guion las
formas compuestas sofá cama, mueble bar, cama nido y mesa camilla, siguiendo las
últimas recomendaciones ortográficas de la Academia (2010: 526).
2.4.2.5. ‘Alimentos y bebidas’
Aunque es un centro de interés que a priori no suele plantear dudas, en muchos
casos ha sido necesario aclarar a los informantes que podían escribir todo lo que se puede comer y beber, es decir, tanto los nombres de los ingredientes como los de los platos. A la hora de editar los datos, no hemos encontrado ninguna respuesta que se exceda del
ámbito propuesto, si bien hemos corregido dos casos que consideramos lapsus: especie,
42 Véase nota anterior.
43 Parecen bastante habituales las formas sifonier y *sinfonier. 44 No se ha unificado con WC.
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que ha sido sustituido por especia45, y parca, que se reemplaza por perca46.
Los sustantivos que habitualmente aparecen en plural (macarrones, espaguetis) se
lematizan en singular (macarrón, espagueti), excepto cuando forman parte de un
complemento del nombre, en sintagmas como potaje de lentejas.
La diferencia de género se ha conservado cuando atiende a diferencias en el
referente (caballo / caballa) o cuando refleja una preferencia dialectal (papayo / papaya).
El mismo criterio se ha aplicado a la hora de considerar como respuestas diferentes
algunos derivados: calabacín / calabacino, empanada / empanadilla, pepino / pepinillo o
ensalada / ensaladilla. Por otra parte, se ha utilizado el paréntesis para unificar (bebida) isotónica, rancho (canario), sancocho (canario), perrito (caliente) y foie (gras).
Como indica Samper (1998a: 321), un importante problema de este centro de interés es que los informantes aportan un considerable número de marcas comerciales de alimentos y, sobre todo, de bebidas. Efectivamente, la cantidad de marcas que los informantes escriben en este centro de interés es muy superior a la de otros ámbitos
semánticos47 y es necesario tomar algunas decisiones48. Por este motivo, se han
conservado nombres de bebidas con índices de disponibilidad bastante altos, que además
se habían tenido en consideración en estudios de disponibilidad léxica previos (coca-cola,
pepsi, fanta, cola cao…), así como otras marcas como casera, avecrem, nocilla y red bull,
que consideramos que están lexicalizadas (al menos parcialmente) puesto que pueden
usarse como nombres comunes. A esta lista sumamos martini y maicena, que ya están
recogidos en DLE. En cambio, hemos suprimido algunas marcas que solo se recogen en
una ocasión y que no parecen estar en situación de sustituir a ningún nombre genérico:
Danone, JB, Brugal, DYC, Eko y Frappucino.
Tabla 10. Marcas comerciales en el centro 5. Alimentos y bebidas
Vocablo apariciones N.º de Vocablo apariciones N.º de
coca-cola 66 red bull 2
fanta 16 schweppes 2
cola cao 11 fanta de naranja 2
45 Nos ayuda a considerarlo así el contexto en el que aparece: sal, azúcar, especies.
46 Nuevamente el contexto resuelve cualquier duda, ya que aparece precedido y seguido por otros
vocablos referentes a pescados: atún, parca*, besugo, bogavante.
47 También se recoge un gran número de marcas comerciales en 15. ‘Juegos y distracciones’. 48 Una mayor profundización en este aspecto la desarrollamos Medina (2016).
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pepsi 6 nestea 2
seven up 4 trina 2
clipper 3 casera 1
sprite 3 schweppes de naranja 1
aquarius 2 avecrem 1
burn 2 nocilla 1
Se ha seguido el consejo académico para la adaptación ortográfica de los
abundantes extranjerismos, entre los que destacan los anglicismos (beicon49, bistec,
cóctel, chóped, gin-tonic, pudin), galicismos (brandi, brie, champán, coñac, crep, cruasán, entrecot, mousse, quiche, vermú) e italianismos (mozzarella, ñoqui, ravioli, risotto, tallarín, tortellini) y otros de diverso origen como caipiriña, kebab o lichi.
Sorprende la vacilación ortográfica que aún existe en términos como dónut, espagueti,
kétchup, sándwich o yogur, que son de uso habitual en español desde hace años. Por otra
parte, dado que la adaptación ortográfica güisqui propuesta por la Academia no parece
haberse incorporado al uso popular, en nuestros materiales recogemos la forma whisky,
también presente en el DLE, que es la que han elegido los 35 informantes que la aportaron
en nuestras encuestas50.
Cuando existen dos grafías válidas, seguimos, como siempre, el criterio
académico: de este modo, unificamos como magdalena, hierbabuena, mayonesa los
respectivos casos de madalena, yerbabuena y mahonesa. Otras unificaciones que hemos
llevado a cabo tienen que ver con el orden en el que aparecen los elementos: de este modo,
un caso de lomo cinta se unifica con cinta de lomo y otro de pan barra lo recogemos
como barra de pan. Finalmente, hemos suprimido copita de antepuesto a ron, dejando
solo el nombre de la bebida.
2.4.2.6. ‘Objetos colocados en la mesa para la comida’
Al tratarse de un ámbito semánticamente concreto, los informantes no suelen salirse del área temática, aunque sí tienden a incorporar respuestas propias del centro de interés siguiente, dedicado a la cocina. Por ello, antes de comenzar con este listado, normalmente conviene aclararles que nos referimos a los utensilios usados para comer y
49 Forma preferida en la última edición del DLE, frente a bacón. 50 Escrita con numerosas formas como wisky, whyski, whiskey…
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que ya tendrán ocasión de escribir más adelante los utilizados para cocinar51.
En este centro de interés conviene ser detallista con respecto a las variantes morfológicas. Se han mantenido los diminutivos y aumentativos lexicalizados, que en
muchos casos designan objetos diferentes, como sucede con cuchara / cucharita /
cucharilla / cucharón; plato / platito / platillo; taza / tacita / tacilla / tazón; mantel / mantelillo; y botella / botellín. Para reflejar las preferencias dialectales, se ha conservado
la distinción de género en aceitero / aceitera, salsero / salsera, vinagrero / vinagrera,
cesto de pan / cesta de pan.
En casos como plato de pan y plato para pan, donde existe alternancia entre la
preposición de y para, hemos optado por la más frecuente, que ha resultado ser de. La
misma decisión hemos tomado con bandeja de pan, pala de tarta y cesta de pan.
Los escasos extranjerismos que encontramos este centro de interés son bol y
convoy. En algunos compuestos donde existe vacilación entre su escritura en una palabra
o en dos, hemos optado por la escritura en una misma palabra: bajoplato, bajomantel y
cortapizza.
2.4.2.7. ‘La cocina y sus utensilios’
El primer problema que plantea este centro de interés es su delimitación del anterior, como ya dijimos. Además, algunos informantes incluyen alimentos,
especialmente los que forman parte de los objetos visibles de una cocina, como especias,
sal o aceite. Es frecuente que el informante pregunte si pueden ser aparatos eléctricos, a lo que se ha respondido «tanto los eléctricos como los que no lo son».
Mantenemos la diferencia de género en casos como batidor y batidora;
exprimidor y exprimidora; tostador y tostadora; pota52y pote, jarra y jarro, cesto y cesta.
Como es habitual, conservamos los diminutivos que conllevan un cambio de referente,
como cocinilla, hornillo, cacillo o platillo, así como los aumentativos cucharón y tazón.
Por otra parte, se ha usado el paréntesis para unificar (placa) vitro(cerámica),
51 Recordemos que en el formulario de encuesta no figuran los nombres de los centros de interés,
sino que se los indicamos al abordar cada uno de ellos.
52 El hecho de que uno de nuestros informantes –un vallecano de origen extremeño– recogiese en su
listado tanto pota como pote nos parece un indicio de que existen diferencias designativas entre ambas voces. Pota no está recogida en DLE con este significado, pero la encontramos en el léxico disponible de Ávila, Salamanca y Zamora (Galloso 2003).
58
(horno) micro(ondas), tupper(ware), (cuchillo) puntilla, robot (de cocina) y (papel) film.
Los numerosos casos de tabla de cortar y tabla para cortar se han unificado bajo la
primera forma.
Algunos extranjerismos que recogemos son sandwichera, fondue, exprés, grill,
cocotte, pizzera, teppanyaki, wok; y algunas marcas como albal, butsir, minipimer, thermomix o campingaz. Además, también recogemos otras marcas presentes en el DLE
como pírex o túrmix.
2.4.2.8. ‘La escuela: muebles y materiales’
Es un centro de interés que puede dar lugar a asociaciones indirectas y, aunque en el título se especifique «muebles y materiales», muchos sujetos amplían sus listados
incluyendo también personas (profesor, maestro, alumno, conserje), instalaciones
(cancha, capilla, baño), elementos que forman parte de la vida cotidiana como abrigo,
galleta o espejo y materiales o herramientas habituales en las aulas como plástico, fieltro
o acrílico53.
Como excepción a la norma general de unificar los sustantivos en singular,
conservamos los plurales deberes y apuntes, cuyo significado en plural es distinto al
singular.
Se ha usado el paréntesis para los frecuentes acortamientos como rotu(lador) y
bolí(grafo), así como para otras formas como goma (de borrar), foto(grafía), mesa de profe(sor), silla de profe(sor), transportador (de ángulos), esqueleto (de cuerpo humano), (lápiz) alpino y tablón (de anuncios). En cambio, se mantienen como respuestas distintas
borrador, borrador de pizarra y borrador de tiza. Las formas silla de brazo y silla con brazo se unifican en silla de brazo; y del mismo modo silla de pala engloba los casos de
silla con pala.
53 En una etapa inicial de nuestro trabajo, descartamos las siguientes respuestas, aportadas por un
mismo informante al final de su listado: elevador, carraca, llave fija, llave de tubo, llave helicoidal, máquina de diagnosis, considerando que no guardan ninguna relación con el ámbito escolar. En cambio, en la fase de revisión de nuestros resultados nos percatamos de que el informante posee estudios de grado superior de Mecánica y, consecuentemente, es lógico que relacione estos vocablos con su contexto educativo particular. Por este motivo, hemos reintroducido estas respuestas en nuestro corpus y las tendremos en consideración en los futuros trabajos que realicemos. Se trata, sin duda, de una cuestión metodológica que se presta a debate y que pone de manifiesto la dificultad del proceso de limpieza de los materiales, donde, en palabras de Samper (1998a: 313), «hay que dar respuesta a un conjunto de problemas con la certeza de que las soluciones no siempre convencen a todo el mundo (a veces, ni siquiera al propio investigador)».
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En el léxico de las aulas están presentes numerosos extranjerismos como casete,
cúter, disquete, gouache, pendrive, plumier, póster, fólder o tableta. Con respecto a las marcas comerciales, muchas de ellas están incorporadas en el diccionario académico (celo, clínex, típex, plastilina, pósit) o en el de María Moliner (rotring). Hemos incorporado otras que no se recogen en los diccionarios pero que consideramos bastante
lexicalizadas: pilot, plastidecor, velleda y (lápiz) alpino.
2.4.2.9. ‘Iluminación, calefacción y medios de airear un recinto’
Es uno de los centros de interés que más dudas plantea a los informantes. Aunque se les pide que escriban todo lo que consideren que se utiliza para calentar, iluminar o ventilar una estancia, en ocasiones tienden a ampliar sus listas utilizando términos de la electricidad o ideas genéricas relacionadas con el frío y el calor. De este modo, y para mantener cierta coherencia, hemos descartado algunos términos que aparecen en una sola
ocasión y que no guardan ninguna relación con este ámbito, como barra de cortina y
pinza de pelo. Lo mismo se ha hecho con café, té y chocolate, escritos por un mismo sujeto, al final de su listado. Mantenemos, aunque excedan un poco el ámbito semántico
propuesto, los nombres de prendas de abrigo (abrigo, manta…), fenómenos naturales
como viento o amanecer, trucos caseros como bolsa con ciruelas o botella con agua y
lejía y terminología de la electricidad, que puede ser interesante para observar cómo la
profesión del informante da pie a la aparición de tecnicismos54.
Al igual que en el centro de interés número 4. ‘Los muebles de la casa’,
conservamos bombillo y bombilla, diferencia que puede mostrar interesantes preferencias
dialectales en Las Palmas de Gran Canaria. Conservamos también diminutivos
lexicalizados como hornillo, lamparilla, farolillo y ventanilla.
Se han mantenido como respuestas distintas aire acondicionado, aparato de aire
acondicionado y máquina de aire acondicionado. Por el contrario, se ha usado el
paréntesis para lámpara (de mesa) de noche, (placa) vitrocerámica55y (estufa) catalítica.
En este centro de interés, los extranjerismos son escasos (fan coil, split, inverter),
54 Como de hecho ha sucedido con ingenieros, fotógrafos, fontaneros o electricistas.
55 En los centros de interés 4. ‘Los muebles de la casa’ y 7. ‘La cocina y sus utensilios’, habíamos
lematizado como (placa) vitro(cerámica). En el centro 9, en cambio, lo recogemos como (placa) vitrocerámica puesto que no hay ningún caso de la abreviatura vitro.