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A CTIVIDADES EN LAS QUE PARTICIPAN LAS MARERAS , SEGÚN ELLAS MISMAS

(Porcentajes)

y equitativas. Los jóvenes mareros y pandilleros terminan reproduciendo valores hegemónicos, a los que en ocasiones se oponen en su discurso.

En todo caso, conviene resaltar que la posición subordinada que las mujeres ocupan en las pandillas no significa que ellas no participen de las principales actividades criminales de las mismas. El cuestionario a mujeres mareras también incluye datos que dan una idea del tipo de actividades delictivas que ocupan el tiempo de las pandilleras. En el gráfico 7 se puede observar como la participación de las jóvenes mareras en actividades tales como cobros de protección, robos y venta de drogas no es despre- ciable.

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RELACIÓN CONELCONSUMODE DROGAS

El siguiente análisis se hace tomando en cuenta las mujeres mareras de Guatemala, El Salvador y Honduras. La selección de preguntas gira en torno al tema de las drogas y su consumo. Si bien el consumo de la droga no es un factor preponderante en la dinámica del grupo, es un factor persistente importante de destacar.

El promedio de consumo de drogas en el ámbito familiar de las jóvenes mareras cobra relevancia en la figura de los hermanos (23%) y del padre (8%). Un 14% de las respuestas de las mujeres dice que ningún miembro de su familia consume drogas. Un 52% de las respuestas son no sabe o no responde, lo que puede evidenciar una probable lejanía con el ambiente familiar –con el subsiguiente descono- cimiento de las actividades de sus miembros– o una reserva a contestar la pregunta.

Con mínimas variantes entre los países de la región, en promedio las jóvenes mareras dicen invertir su dinero principalmente en necesidades básicas (44%), asuntos personales (12%) y gastos personales (10%). Por su lado, el consumo en drogas es de un 17% y en licor un 8%. Las drogas ilícitas no son el principal consumo de la mayoría de las mareras, sin embargo, lo evidente es que un

segmento del grupo efectivamente invierte en estas sustancias.

Al preguntarles por las actividades lúdicas o distracciones, el consumo de la droga obtiene un 13%; si bien no es de los porcentajes más importantes es recurrente en un sector de la población de jóvenes mareras o pandilleras. Ésta aparece contem- plada entre otras actividades de diversión, entre los amigos (49%), los paseos, juegos y convivencia con la familia (17%) juegos de mesa, electrónicos o pasatiempos (8%). Es evidente que los espacios de socialización y actividades de entretenimiento con el grupo de pares tiene una importancia pri- mordial.

Se registra un importante segmento de la pobla- ción marera y pandillera que sigue empleando la misma droga con la que inició su consumo. La droga que se consume en un inicio es la marihuana (53%), siguiéndole la cocaína (18%) y pegamento (13%). Al referirse al momento actual, la mitad responde no consumir ninguna droga. No obstante, es necesario tomar en cuenta que la mayoría de las jóvenes mareras que fueron entrevistadas estaban dentro de las cárceles, por lo que su consumo actual puede verse afectado por estas circunstancias. De la población que dice ingerir droga, un 53% declara consumir marihuana, un 18% cocaína y un 13% pegamento. Los efectos más esperados y placen- teros que producen su consumo están vinculados a la sensación de seguridad y confianza (34%), desin- hibición y diversión (26%) y al olvido (14%). Se evidencia que la droga como sustancia de consumo es parte de una problemática más global, que a su vez es un factor preocupante que perjudica a las jóvenes mareras o pandilleras como al medio social. Es importante notar que en promedio, un 51% de las jóvenes mareras inicia el consumo de la droga antes de su ingreso a la mara o pandilla. Sin embargo, después del ingreso a la mara o pandilla éste continúa siendo elevado (44%). Situación que sugiere dos posibles conclusiones: a) el consumo de la droga es más un factor de riesgo para las mareras que una consecuencia del ingreso a la mara –el consumo de la droga es un problema

41 Aspectos organizativos y de identificación cultural

social que no sólo tiene relación con las maras o pandillas, sino también con el entorno social de la comunidad, el ambiente escolar y los diferentes espacios de socialización–; b) la dinámica grupal de la mara también promueve el consumo de la droga aunque con reglas y limitaciones como se observó anteriormente.

En cuanto al tipo de pago que se recibe por realizar actividades específicas (robar, narcomenu- deo), el pago con dinero en efectivo es de un 35%, la mención del pago con drogas (30%) es una opción importante para un segmento de la población de jóvenes mareras.

De las actividades mencionadas para poder ser aceptada en la mara, el rito de iniciación (28%) y robar (15%) aparecen entre las principales, siguién- dole el consumo de la droga (4%) junto a tener relaciones sexuales (4%). Por otro lado, la obtención de droga tiene relevancia como beneficio por haber ingresado a la mara (11%), después del reconoci- miento y diversión (30%) y fraternidad (21%). Nuevamente, la cohesión grupal y las actividades lúdicas con el grupo de pares, adquiere un sentido fundamental en las motivaciones gratificantes encon- tradas dentro de la dinámica de las maras y pandillas. La participación en la venta de drogas es una actividad que afirman realizar las jóvenes mareras con una alta frecuencia (55%), junto a robos (75%) y peleas con otras maras o pandillas (70%). Si bien no es la principal actividad, tiene una mención importante en las acciones llevadas a cabo por las mujeres mareras dentro del grupo.

Entre las razones dadas por las jóvenes pandille- ras o mareras por no haberse salido, a pesar de haber recibido una ayuda explícita, un 7% menciona gusto por las drogas, siguiéndole amenazas y presión de grupo en un 18% y el gusto por la pandilla con un 39%.

El panorama anterior evidencia que el consumo de la droga es un factor constante dentro de las actividades que mencionan las mareras o pandilleras. Los datos sugieren que si bien la droga como sustancia de consumo no es uno de los factores predominantes que inducen a participar en las dinámicas de las maras y pandillas, la pertenencia

Gráfico 8

RESPONSABILIDADENELCUIDADODELOSNIÑOS