28 de marzo de 1916
... y tuviera que quitarme la vida55. Sufrí tormentos infernales. Y, sin embargo, tan seductora me resultaba la imagen de la vida, que quería volver a vivir. Sólo me envenenaré cuando efectivamente quiera envenenarme.
29 de marzo de 1916
Forzado a hacer muchas cosas inhabituales. Necesito gran fuerza para soportar esto. A menudo estoy cerca de la desesperación. Hace ya más de una semana que no he trabajado nada. ¡Yo no tengo tiempo! ¡Dios! Pero esto, desde luego, es natural, pues, cuando haya muerto, tampoco tendré tiempo para trabajar. Ahora inspección. Mi alma se encoge. ¡Dios me ilumine! ¡Dios me ilumine! Dios ilumine mi alma.
30 de marzo de 1916
¡Haz las cosas lo mejor que puedas! Más no puedes hacer: y conserva la alegría. Deja que los otros se basten a sí mismos. Pues los otros no te apoyarán, o sólo por breve tiempo. (Luego les resultarás pesado.) Ayúdate a ti mismo y ayuda a los demás con toda tu fuerza. Y al hacerlo ¡conserva la alegría! Pero ¿cuánta fuerza se necesitará para uno mismo y cuánta para los demás? ¡Es difícil llevar una vida buena! Pero la vida buena es bella. «¡Pero no se haga mi voluntad, sino la tuya!»
2 de abril de 1916
He estado enfermo. Todavía hoy me encuentro muy débil. Hoy me ha dicho mi comandante que va a enviarme a la retaguardia. Si eso ocurre, me quitaré la vida.
6 de abril de 1916 La vida es una 7 de abril de 1916
tortura que sólo decrece a ratos, con el objeto de que permanezcamos sensibles para ulteriores tormentos. Un horrible muestrario de tormentos. Una marcha agotadora, una noche de tos, una compañía de borrachos, una compañía de tipos vulgares y tontos. Haz el bien y alégrate de tu virtud. Estoy enfermo y mi vida es mala. Que Dios me ayude. Soy un pobre hombre desdichado. ¡Que Dios me redima y me conceda la paz! Amén.
10 de abril de 1916
A duras penas consigo vivir. Aún no me ha llegado la iluminación. Hoy me he mirado en el espejo; ¡estoy completamente demacrado! En efecto, hace ya mucho tiempo que no puedo trabajar.
13 de abril de 1916
Sigo dando tumbos y cayendo en las tinieblas. Aún no me he despertado a la vida.
55El tercer cuaderno, que probablemente es el cuarto cuaderno de apuntes, se inicia con estas palabras. Evidentemente es la continuación de un apunte iniciado en el cuaderno precedente, que se ha perdido. (N. de Fabrizio Funtò.)
15 de abril de 1916
Dentro de ocho días marcharemos a la posición de fuego. ¡Ojalá se me permita poner en juego mi vida en una misión difícil!
16 de abril de 1916
Desde el 22 de marzo estoy completamente asexual. Los dos últimos días, jornadas de descanso.
18 de abril de 1916
Mañana o pasado mañana, a la posición del fuego. ¡Animo, pues! Dios ayudará. 20 de abril de 1916
¡Que Dios me mejore! Así estaré también más contento. Es probable que hoy vayamos ya a la posición de fuego. Que Dios me ayude.
23 de abril de 1916
Desde hace un par de días, en la nueva posición. Durante el día, duro trabajo físico; no estoy en condiciones de pensar. Que Dios me ayude. Sufro una barbaridad. Hoy he solicitado que me envíen a un puesto de observación. En la sección me odia todo el mundo porque nadie me comprende. ¡Y porque yo no soy un santo! ¡Que Dios me ayude!
26 de abril de 1916
Parece que los oficiales de la batería me tienen simpatía. Esto me ahorra algunas penalidades. Gracias sean dadas a Dios. ¡Hágase Tu voluntad! ¡Tú sigue tu camino! ¡Hágase Tu voluntad!
27 de abril de 1916
Con pocas excepciones la tropa me odia porque soy un voluntario. Así es que ahora me encuentro casi siempre rodeado de gente que me odia. Y ésa es la única cosa a la que todavía no puedo acostumbrarme. Pero es que las personas que aquí hay son malvadas, carentes de corazón. Me resulta casi imposible encontrar en ellas un rastro de humanidad. Que Dios me ayude a vivir. Hoy tuve el presentimiento de que por la noche habría alarma. Y, en efecto, esta noche hay estado de alerta. ¡Dios sea conmigo! Amén.
28 de abril de 1916
Por la noche, calma. Escribí a Russell. Hoy por la noche he tenido un mal sueño. Que Dios me proteja.
29 de abril de 1916
Por la tarde, con los exploradores56. Fuimos tiroteados. Pensé en Dios. ¡Hágase Tu voluntad! Dios sea conmigo.
30 de abril de 1916
Hoy, durante un ataque de artillería por sorpresa, vuelvo a ir con los exploradores. Dios es lo único que el ser humano necesita.
56Aufklärer. Los exploradores eran patrullas enviadas a tierra de nadie para señalar los movimientos y las posiciones del enemigo. La tarea era peligrosa. Es significativo que Wittgenstein se ofreciera como voluntario para estas misiones. (N. de Fabrizio Funtò.)
2 de mayo de 1916
Constantemente he de defenderme de la ordinariez de la gente. 3 de mayo de 1916
¡Tengo difíciles las cosas! Que Dios me proteja y asista. Amén. Que pase de mí el cáliz más pesado. Pero hágase Tu voluntad. El trabajo dormita en mi cabeza.
4 de mayo de 1916
Tal vez mañana me incorpore a los exploradores, a petición mía. Entonces comenzará para mí la guerra. ¡Y puede ser que también la vida! Tal vez la cercanía de la muerte me traiga la luz de la vida.
¡Que Dios me ilumine! Soy un gusano, pero por obra de Dios me transformo en persona. Que Dios me asista. Amén.
5 de mayo de 1916
En el puesto de exploradores soy como el príncipe en el castillo embrujado. Ahora durante el día está tranquilo todo, ¡pero por la noche tiene que ser espantoso! ¿¿¿¿Lo soportaré???? La noche de hoy lo mostrará. ¡Que Dios me asista!
6 de mayo de 1916
En constante peligro de muerte. La noche transcurrió bien, por la gracia de Dios. De cuando en cuando siento miedo. ¡Esta es la escuela de la falsa concepción de la vida! ¡Comprende a las personas! Siempre que vayas a odiarlas, trata de comprenderlas. ¡Vive en paz interior! Mas ¿cómo llegar a la paz interior? ¡SOLO si llevo una vida grata a Dios! Sólo así es posible soportar la vida.
7 de mayo de 1916
La noche transcurrió tranquila. Gracias sean dadas a Dios. Sólo yo soy un miserable. 8 de mayo de 1916
Noche tranquila. Dios sea conmigo. Las personas con las que estoy no es que sean ordinarias, sino, más bien, ¡tremendamente limitadas! Esto es lo que hace casi imposible el tener trato con ellas, pues siempre lo malentienden a uno. No es que la gente sea tonta, sino de cortos alcances. En su propio círculo son bastante listas. Pero les falta el carácter y, con ello, la amplitud de miras. «El corazón creyente comprende todo.» Ahora no puedo trabajar.
9 de mayo de 1916
Ahora tendría tiempo y calma de sobra para trabajar. Pero nada se mueve. El tema [de mis pensamientos] se ha alejado mucho de mí. Es la muerte, y no otra cosa, lo que da su significado a la vida.
10 de mayo de 1916
Por la gracia de Dios ahora me van muy bien las cosas. Trabajar es lo que no puedo, por desgracia. ¡Pero hágase Tu voluntad! Amén. ¡¡El no me abandonará en el peligro!!
————.
11 de mayo de 1916
16 de mayo de 1916
En la tercera posición. Como siempre, muchas penalidades. Pero también una gran gracia. ¡Soy débil, como siempre! No puedo trabajar. Hoy dormiré bajo el fuego de la infantería, es probable que perezca. ¡Dios sea conmigo! Por toda la eternidad. Amén. Soy una persona débil, pero Dios me ha sostenido hasta ahora. Alabado sea Dios por toda la eternidad. Amén. Hago entrega de mi alma al Señor.
21 de mayo de 1916
¡Quiera Dios hacer de mí una persona mejor! 25 de mayo de 1916
Somos tiroteados. ¡Que sea lo que Dios quiera! 27 de mayo de 1916
Cartas de Mining57 y de mamá. Al parecer habrá una ofensiva de los rusos hoy o mañana. Bien, que sea lo que Dios quiera. He caído muy bajo en el pecado. Pero Dios me perdonará.
28 de mayo de 1916
En las últimas semanas duermo muy intranquilo. Siempre sueño con el servicio. Sueños que me llevan siempre a la frontera del despertar. En los dos últimos meses me he m[asturbado] únicamente tres veces. Las personas que me rodean me dan asco, y esto ocurre en contra de mi voluntad. Con frecuencia me aparecen, no como personas, sino como máscaras grotescas. Gentuza vulgar. No las odio, pero me dan asco. Hoy, estado de máxima alerta. Mi comandante es muy amable conmigo. Piensa en la meta de la vida. Es lo mejor que puedes hacer. Debería ser más feliz. ¡¡¡Oh, si mi espíritu fuese más fuerte!!! Bien, ¡Dios sea conmigo! Amén.
29 de mayo de 1916 Dios sea conmigo. 6 de julio de 1916
Fatigas colosales durante el último mes58. He meditado mucho sobre todo lo divino y lo humano, pero, curiosamente, no puedo establecer la conexión con mis razonamientos matemáticos.
7 de julio de 1916
¡Pero esa conexión llegará a establecerse! ¡Lo que no se deja decir, no se deja decir!59 8 de julio de 1916
¡Qué pena, qué pena! ¡No tengo tiempo para trabajar! 9 de julio de 1916
57Diminutivo de Hermine Wittgenstein (1874-1950), hermana mayor del filósofo. (N. de Fabrizio Funtò.) 58La contraofensiva rusa, iniciada el 4 de junio de 1916 y terminada el 15 de agosto del mismo año, toma
el nombre del comandante ruso “Brusilov” y fue la primera de una serie de maniobras que no significaron
gran cambio. McGuinness (Cartas de Wittgenstein) afirma que Wittgenstein obtuvo la medalla al valor, máxima distinción austriaca, en la guerra de contención, mientras se encontraba con su unidad al sur de Okna. (N. de Fabrizio Funtò.)
59
No te irrites con las personas. Las personas son grises sinvergüenzas. Y, sin embargo, no tienes derecho a irritarte con ellas. Sus palabras no deben penetrar en ti. Si ellas no te hablan, aún es fácil conservar la calma. Pero cuando se vuelven insolentes y groseras contigo, entonces todo hierve en ti. No te irrites. De nada sirve enfadarse.
14 de julio de 1916 La gracia del trabajo. 16 de julio de 1916
Tiempo horrible. En las montañas lo pasamos mal, estamos insuficientemente protegidos, hace un frío helado, lluvia y niebla. Vida llena de tormentos. Es terriblemente difícil no perderse a sí mismo. Pues yo soy, desde luego, una persona débil. Pero el espíritu me ayuda. Lo mejor sería que ya estuviese enfermo, así tendría al menos un poco de calma.
19 de julio de 1916
Sigo enfadándome. Soy una persona débil. 20 de julio de 1916
Para llegar a ser bueno, sigue trabajando. 24 de julio de 1916
Estamos siendo tiroteados. Y a cada disparo mi alma se estremece. ¡Me gustaría tanto seguir viviendo!
26 de julio de 1916
Emotiva carta de David. Me escribe que su hermano ha caído en el frente de Francia. ¡Espantoso! Esta querida y amable carta me abre los ojos para ver que yo aquí vivo en el exilio. Es posible que sea un exilio saludable, pero yo lo siento ahora como un exilio. Me encuentro desterrado entre simples larvas y he de convivir con ellas en medio de las circunstancias más repulsivas. Y en este ambiente debo llevar una vida buena y purificarme. ¡Pero eso es TERRIBLEMENTE difícil! Soy demasiado débil. ¡Soy demasiado débil! Quiera Dios ayudarme.
29 de julio de 1916
Ayer fui tiroteado. Sentí miedo. Tuve miedo a la muerte. ¡Lo que ahora deseo es vivir! Y resulta difícil renunciar a la vida cuando se le ha tomado gusto. Pero precisamente eso es «pecado», vida irrazonable, falsa concepción de la vida. De cuando en cuando me convierto en un animal. Entonces soy incapaz de pensar en ninguna otra cosa que no sea comer, beber, dormir. ¡Horroroso! Y entonces sufro también como un animal, sin posibilidad de salvación interior. En esos momentos estoy entregado a mis apetitos y a mis aversiones. En esos momentos es imposible pensar en una vida verdadera.
30 de julio de 1916
Ridículo: hoy me enfado porque en infantería, que es donde como, no he recibido el rancho de oficiales, como se me había hecho creer al principio. Mi comportamiento es, pues, pueril y malo en grado sumo. Sin embargo, soy incapaz de dominar mi enfado por la injusticia sufrida. Una y otra vez tengo que pensar en ella y en cómo podría ponérsele remedio. Así de tonto es el ser humano.
6 de agosto de 1916
Después de tres días de viaje en tren, a pie hasta la posición de fuego. Mi salud no es óptima, y psíquicamente me hallo exhausto por culpa de la ordinariez y estupidez de la gente que me rodea. Dios, dame energía, fortaleza interior para afrontar la enfermedad del alma. Quiera Dios conservarme alegre el ánimo.
11 de agosto de 1916
Sigo viviendo en pecado, es decir, infeliz. Estoy de mal humor, sin alegría. Vivo en discordia con todo mi entorno.
12 de agosto de 1916
Sabes lo que has de hacer para vivir feliz; ¿por qué no lo haces? Porque eres irrazonable. Una vida mala es una vida irrazonable. Lo que importa es no enfadarse.
13 de agosto de 1916
Sigo luchando en vano contra mi mala naturaleza. ¡Que Dios me dé fuerza! ————. 19 de agosto de 1916
¡Rodeado de ordinariez! Pronto marcharé a la zona de retaguardia, al cuartel. Esto me alegra. Rodeado de ordinariez. Dios ayudará.
Traducción: Andrés Sánchez Pascual