| La recodificación cósmica en tres pasos
CUANTO MENOS PENDIENTE ESTÉ DE AGRADAR A TODOS LOS DEMÁS CON LO QUE HACE, MÁS LIBRE Y SANO ESTARÁ
El código de conciencia es, en esencia, distinto a las series de números con las que algunos sanadores tratan los síntomas según la idea de que, para cada síntoma, hay un código numérico determinado que ayuda a los clientes. No obstante, hay miles de millones de personas con los más dispares síntomas, enfermedades y condiciones de vida. El sistema humano es demasiado complejo como para poder alcanzar ese objetivo con cientos o miles de números curativos. Eso sería algo así como darle a alguien cientos de combinaciones de números para que abriera la caja fuerte de su banco. Puede intentarlo, pero no va a funcionar.
En la recodificación cósmica, el código de la conciencia se elige, únicamente, por el nivel más alto de la conciencia al que solo usted, y con ello quiero decir usted como alma y no su cabeza programada, tiene acceso a una determinada vibración, a su caja de seguridad. Aquí, la influencia o la manipulación son imposibles. Nadie, aparte de usted, puede acceder a su caja de seguridad. Por favor, no le dé demasiadas vueltas, simplemente, pruébelo. Para ello, es importante que sea en todo momento consciente de su propio poder creador.
También es posible que perciba la descarga del código luminoso en «colores». Sabemos que la luz contiene todos los colores del arcoíris. Los códigos luminosos cósmicos son un lenguaje de luz con «palabras» en forma de ondas con una determinada frecuencia. Estas frecuencias pueden ser percibidas por la conciencia humana en forma de colores. Actúan sobre el organismo humano, que se ajusta a sus vibraciones. Un color puede influir en el ambiente y, con ello, en los procesos curativos y emocionales del organismo.
Además, en la recodificación cósmica no tenemos «conocimiento» alguno de qué color, por ejemplo, armoniza a un órgano enfermo. La elección del color se la dejamos a nuestra omnisciente alma. Puede que, de forma directa, los códigos luminosos que percibimos no tengan nada que ver con el órgano enfermo, pero dado que nuestro objetivo es decodificar las causas de un síntoma (órgano enfermo), y estás causas se conocen en el nivel del alma, siempre conseguimos la mejor ayuda desde el lugar más elevado.
En la recodificación cósmica nos encontramos a un nivel de conciencia externo a la matriz. Lo que le hace bien no proviene del exterior, ya que, en definitiva, nadie
puede curar a otra persona. Cuando usted percibe un color mediante un nuevo código luminoso es exactamente esa frecuencia la que fluye por su sistema y activa sus poderes autocurativos. La unisonancia continuada con la frecuencia de este color aporta armonía duradera a su sistema. También aquí basta con respirar profundamente para visualizar este color y poder establecer contacto con la conciencia. Es posible, también, que su alma perciba los códigos luminosos como formas geométricas, letras, palabras o, simplemente, símbolos que deberían recordarle la vibración de sus deseos del corazón cumplidos. Si estos recordatorios le resultan demasiado complicados o difíciles y ve usted jeroglíficos con los que no es capaz de trabajar, entonces es que no provienen realmente del nivel del alma. Por tanto, preste atención y sienta, sobre todo, las vibraciones que percibe de forma plenamente consciente.
Galileo Galilei percibía el lenguaje del cosmos y de la naturaleza a modo de figuras matemáticas como, por ejemplo, triángulos, círculos, cuadrados, etc. Los códigos luminosos son siempre meras frecuencias vibratorias, su interpretación corresponde al destinatario. Da igual que se trate de una cifra, un símbolo, un color, un sonido, una imagen o, simplemente, una sensación. El objeto de la curación reside en la información de las vibraciones y en sus efectos sobre todo el sistema. Cuando le hable su alma, escuche con el corazón y confíe en sus propias percepciones.
Come ntarios de los clie nte s
Olivia
«He sentido durante toda la noche cómo la energía fluía en mí y cada célula reajustaba su vibración. Era como si me condujeran por muchas situaciones conocidas y sintiera que mis emociones y percepciones hubieran cambiado. Y, sin embargo, por la mañana me sentía recuperada. Al día siguiente sonó el teléfono y recibí un montón de solicitudes para apuntarse a mi taller y para recibir tratamiento. Por la tarde acudí a una reunión de Frauen im Business (Mujeres en los negocios) y me sentí muy bien durante mi breve presentación. Ya no estaba nerviosa ni tenía miedo. Las mujeres se me acercaron al final con preguntas e, incluso, me pidieron folletos. ¡Fue todo tan sencillo y natural! Te estoy enormemente agradecida y me siento completamente renovada. Por cierto, ¡la tristeza también ha desaparecido! ¡Así, sin más! ¡Me siento fuerte y reafirmada!».
«Al día siguiente de mi primera recodificación cósmica sentí inmediatamente un cambio. Cinco o seis días después estaba de nuevo sumido en un proceso que me resultaba agotador.
Lo que me ayudó mucho en esos días fue la cifra en la que debía fijarme durante el tratamiento y que, en tan solo unos segundos, me hizo recordar mi recodificación cósmica y mi nueva vibración, de modo que pudiera sentirla de nuevo.
¡Fue maravillo y realmente poderoso! A partir del tratamiento, siempre tuve la certeza de que todo había cambiado y supe que así seguiría. En los días posteriores, se produjo un «clic» en mi interior y encontré la paz, el amor, la alegría y la tranquilidad, y sentí que, a partir de ese momento, también se vería en el exterior. Siento mi nueva vibración, puedo ver y sentir mis nuevos códigos luminosos, mi conciencia es otra por completo… Albergo amor, curación y auténtica libertad».
Tatjana
Tatjiana estaba a punto de emigrar a los Estados Unidos. Sin embargo, los cambios le daban un miedo mortal. Esta información destructiva estaba almacenada en su campo energético en forma de códigos. Antes de la recodificación cósmica observé con atención su campo energético. Parecía como si estuviera atrapada en un enorme iceberg de emociones congeladas del que uno no puede salir por sí mismo. Le pedimos a nuestro ángel, nuestro ayudante energético, que nos ayudara durante el proceso de transformación. Ella consiguió salir del hielo y descongelarse energéticamente. Los códigos del miedo fueron eliminados mediante la decodificación llevada a cabo en el transcurso de la recodificación cósmica.
Finalmente, emprendimos un reinicio. Le suministramos nueva información en forma de códigos cósmicos que actuó en el ADN de sus células y, de esta manera, en todo su campo energético. Se fue tranquilizando cada vez más y pude observar el proceso en su campo energético. Era como una serpiente que muda de piel (matriz energética). Tatjana ya no vivía únicamente como cuerpo físico, sino también como campo energético conectado a todo y, especialmente, a su marido, su gato y su querido caballo. Tenía claro que estaban conectados en un campo de amor y que, a pesar de todos los cambios, nada les podría separar.
Cómo más tarde relató Tatjana, durante el tratamiento tuvo dolores de cabeza en el nivel físico cuando el miedo y las limitaciones fueron eliminados. No obstante, estos dolores de cabeza duraron muy poco tiempo. También me contó que sentía
claramente cómo las raíces energéticas que había ligadas a su antiguo hogar se diluían. Notaba la vibración con tanta intensidad que apenas podía percibir visualmente su cuerpo. Dijo: «Me siento completamente distinta, completamente
nueva. El miedo se ha marchado, es como si lo hubiera eliminado de mi disco duro». Le expliqué que habría personas que reaccionarían a eso y que, a algunas de
ellas, tal vez no volvería a verlas porque, desde un punto de vista energético, ya se había mudado. Esto le pareció muy divertido y se alegró por ello. Durante el tratamiento se le pidió que se fijara bien en esa nueva frecuencia y que eligiera un color que simbolizara para ella esa nueva frecuencia vibratoria. Esto la ayudó en el momento de mudarse y cada vez que su cabeza trataba de intervenir queriendo comprender lo que es la realidad. Entonces, se sumergía en su color, en la frecuencia vibratoria de la auténtica libertad.
Sabrina
«El tratamiento del martes me había aclarado muchas cosas. Las dos noches siguientes, es decir, la del martes al miércoles y la del miércoles al jueves, dormí muy intranquila. Me sentía medio despierta, pero no estaba realmente despierta. Tenía la sensación de que estaban pasando muchas cosas. Durante esas dos noches era como si muchas películas pasaran ante mis ojos. Al levantarme, tenía siempre la sensación de que habían pasado muchas cosas por la noche, pero, en lugar de sentirme agotada, me encontraba más fresca, ligera y, sobre todo, más lúcida y fortalecida».
Nadja
«Realicé el ejercicio del código y, en cuanto dije el número, vi una puerta que se abría. Me encuentro mucho mejor, tengo más fuerza y menos miedo. La recodificación cósmica también ha ayudado a mi relación de pareja. Ahora estamos más juntos que nunca».
Simone
«Inmediatamente después del tratamiento sentí que todos los programas y el ego que me hacían daño habían sido eliminados sin más. Toda la energía que no valía y la basura del ego se habían ido. El camino de regreso a lo de antes también se ha eliminado. La puerta dorada con el cáliz de oro se ha cerrado de una vez por todas y lo siento. Es un saber profundo.
profunda paz, tranquilidad, enorme agradecimiento y mucho sitio para más amor. Saber y sentir que soy un regalo, único y extraordinario, estar en esta fantástica conciencia que es tan genial, ¡tan maravillosa! Me siento tan libre, tan liviana. No sé cómo decirlo… Estoy tan agradecida… Estaba desesperada viendo y sintiendo esa basura del ego sin poder transformarla.
Todavía siento esta energía primaveral, si cabe más que nunca. La semana pasada iba bajo el frío y la niebla camino del trabajo, cuando me di cuenta de que no lo sentía porque en mí interior ya era primavera. Entonces me «desperté» como de un sueño y me quedé sorprendida al ver que la niebla y el frío habían desaparecido de repente.
Al día siguiente, tuve la oportunidad de elegir mi número. Gracias a Dios que existe. El trabajo estaba siendo muy caótico. Los clientes llegaban demasiado pronto, pero querían entrar inmediatamente. Era un poco como estar controlado por la matriz. Para las 10:30 yo estaba ya con tal estrés que una y otra vez pensaba que mi actividad no tenía nada que ver con el amor. Hasta que recordaba mi número e, inmediatamente, podía reajustarme a mi nueva frecuencia.
Algo similar sucedía los fines de semana con mis padres.
Con ayuda del número puedo acudir, en cuestión de segundos, a ese maravilloso lugar y salir de la matriz. Eso es un alivio. A menudo, se me saltan las lágrimas cuando siento este profundo e indescriptible amor y sé, claramente, que yo también soy eso, ese amor…
Eso tiene un poder transformador. Soy completamente consciente, entonces, de que todo lo que hay en este planeta no es sino una ilusión. Siento que todos somos uno. Siento las pequeñas piezas del puzle y el enorme todo, y que lo importante es que todo el mundo brille e irradie y tenga su lugar especial en el plan divino. Todos son igualmente importantes. Siento esta profunda conexión.
Luego me siento en la mesa dorada y miro hacia atrás y veo el cáliz y la puerta dorada que se ha cerrado para siempre. Ya no hay vuelta atrás. Esto cada vez me emociona más y me siento inmensamente agradecida.
La frecuencia del nuevo número se siente de manera muy distinta a la primera vez, justo después del tratamiento curativo en septiembre. Puedo distinguirlos perfectamente. La frecuencia de vibración del primer número la sentí como una fuerte corriente, un temblor dentro de mí, en mi campo energético, en mi cuerpo
físico, pura energía luminosa, una corriente de energía como salida de la fuente divina y, con ella, un auténtico sentimiento de felicidad. Siento el poder que yo misma soy… Esta frecuencia tiene unas cualidades transformadoras como nunca antes había sentido, cuando me encontraba cansada o estresada. La energía luminosa que veo y siento es de oro amarillo.
La frecuencia energética del nuevo número es completamente distinta, pero igual de poderosa. Es suave y, a la vez, enormemente potente, tan limpia, tan pura, tan clara…, puro amor, profunda paz, una intensa sensación de felicidad, auténtica libertad, profunda conexión con todo lo que existe y un sentimiento de unidad. La sensación y la certeza de que todo va perfectamente y que esa es la verdad, plenamente liberada de la matriz, una conciencia completamente distinta… Tal vez, en este momento, deba pararme un momento a observar qué se siente cuando la humanidad ha transcendido. Amazing grace… That´s home. Un recuerdo en mi corazón… la verdad.
El color de la energía luminosa que está ligado a esta vibración es blanco y fino, tal vez como el polvo de diamante…
De todo corazón, te doy las gracias a ti, Madre de Dios, a los ángeles y todos los seres de luz y ayudantes celestiales. Se han producido milagros por los que os estaré eternamente agradecida…».
S
Una semana de prácticas con la recodificación cósmica
i usted practica regularmente la recodificación cósmica, le resultará muy normal que en su vida sucedan milagros con regularidad. Estos milagros se producen porque vibra con la energía del amor. Le recomiendo que lleve un diario.
Para que vea que merece la pena, le voy a pedir que pruebe a realizar una semana de prácticas: siete días en los que, de verdad, se tomará tiempo para usted. En los que se bajará de la matriz cotidiana y dirá que no a todas las distracciones de la vida moderna como los ordenadores, la televisión, el teléfono, salir de compras, etc. Tal vez se conceda usted una semana de vacaciones alejado de todo. Si es posible, pase esta semana solo, es decir, sin esas personas que quizá no son capaces de entender en absoluto su deseo de establecer contacto con el cosmos. También puede disfrutar de esta semana de descanso en casa. En ese caso, debería comunicarles a sus seres queridos que no va a estar porque se va de viaje. A todos los ángeles de la Tierra: de manera extraordinaria no está para nadie, sino solo para usted. ¡Hurra!
Día 1 – La re solución
Hoy vas a desvincularte de esas energías a las que te has habituado, a pesar de saber que no te hacen ningún bien. Podrían ser determinados hábitos alimenticios o comportamientos que lindan con la adicción o que, directamente, ya se han convertido en adicción. Probablemente sepas a qué me estoy refiriendo. Se trata de tu relación con las cosas y personas que te abruman y limitan. Cada vez que te enfadas a escondidas, no solo con estas cosas o personas, sino contigo mismo, te das cuenta de que aún no eres libre.
Si nunca habías reparado en este tema, es preocupante, ya que quizá hayas asumido que eres así. Así que, por favor: sumérgete en el juego de la honestidad y busca en tu interior lo que no te pertenece. La decisión para ello solo puedes tomarla tú, pero si ya has leído este libro hasta aquí, significa que tu alma está esperando al otro lado de la puerta porque quiere tenderte la mano. Te animo a que continúes y la acompañes.
Todos llevamos en nuestro interior los álbumes de fotos de nuestra infancia, de nuestras últimas décadas. Muchas de estas imágenes ya no las vemos, algunas ya no nos gustan en absoluto. Otras despiertan en nosotros recuerdos hermosos y podemos conservarlas. Hay, incluso, imágenes que otros han introducido en nuestros álbumes y que no pintan nada ahí. ¿Estás preparado para hacer limpieza?
Para hacer tu viaje interior de la forma más cómoda posible, te recomiendo una dieta ligera y estrictamente vegetariana, alimentos limpiadores como, por ejemplo, té desintoxicante, del que tomarás el primer día entre una y dos tazas, y durante los días siguientes a tu gusto, hasta un máximo de un litro. Además, bebes dos litros de agua al día. Puede suceder que, al principio, tu intestino tenga una evacuación intensiva y que tu vejiga también ayude en la eliminación de los residuos y toxinas de los demás órganos. Vístete con materiales agradables como el algodón y date un baño con sales del Mar Muerto.
Por favor, realiza hoy el primer paso de la recodificación cósmica: decodificar y eliminar. La intención para hoy es promover el contacto con tu alma y permitir que el poder amoroso de ella limpie «los álbumes de fotos interiores» en todos los niveles y en todas las direcciones de espacio y tiempo. Si en la actualidad padeces algún signo de enfermedad, tu objetivo también debería ser el de transformar sus causas. Todo lo que no esté en armonía con tu alma ni sea para tu mayor bienestar debe eliminarse; de tu vida, de tu cuerpo, de tu conciencia.
De codificar y e liminar
Busca un lugar agradable y silencioso y asegúrate de sentirte bien. Desconecta primero de todas las voces que dicen tu nombre y que quieren algo de ti. (Puedes invitar también a tu ángel protector y pedirle tapones energéticos para los oídos). Respira profundamente, expulsa el aire y cierra los ojos. Estás tranquilo y te deslizas hacia un estado de conciencia relajado.
Ahora, observas en tu corazón y ves cómo late cada vez más reposadamente. Allí hay una luz, la luz de tu alma. Vuelves a respirar profunda y sosegadamente y percibes cómo las energías te rodean y, de algún modo, te oprimen; tal vez estés atado a ellas y no quieran soltarse. No importa de qué o quién provengan, simplemente, date cuenta de que hay algo que está impidiendo que seas libre.
Visualiza sobre tu cabeza una estrella luminosa. Brilla e irradia, y simboliza todo tu cosmos. Es la estrella de tu alma. Esta luz resplandece en el interior de tu cabeza y
activa la glándula pineal, tu tercer ojo. También se movilizan las demás glándulas hormonales y los órganos encargados de la desintoxicación. Deja que la luz radiante de tu alma elimine de tu corazón y de todo tu sistema las energías de la vieja matriz con sus códigos y las transforme.
Quizá percibas ahora una gran espiral de luz en tu cuerpo y en tu campo energético. Es un vórtice de luz que se vuelve cada vez más intenso, tan intenso como necesario. Tal vez se vuelva tan intenso como un tornado. Nada puede impedir ahora que llegues a un nivel de conciencia superior. Todas las cadenas se hacen añicos, todos los compromisos y energías ligados a la falta de libertad se diluyen. Sientes y ves cómo la energía de tu propia alma se hace cada vez más grande. Surgen nuevos pensamientos en tu conciencia. Soy el artífice de mi propia vida y he decidido
empezar de nuevo, por mi propio bien y el de todos. Ves cómo la luz dorada de tu
alma va eliminando poco a poco todas las viejas codificaciones de tu sistema. Te desprendes de todo lo que no te pertenece a través de tu mano derecha. Las cargas ya no pesan. Ya no eres pesado, sino ligero. Sigue respirando profundamente y con