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Capítulo 6. HIDROLOGÍA SUPERFICIAL

6.6. CUENCA DEL ARROYO VIVORATÁ

La misma presenta una superficie aproximada de 700 km², abarcando el sector SE del partido de Balcarce, SO del partido de Mar Chiquita, N y NO del partido de General Pueyrredón y un mínimo sector al N del partido de General Alvarado (Fig. 6.4.A.). Comprende a las cartas topográficas del I.G.N. a escala 1: 50.000 identificadas, de N a S y de O a E, como: Almacén La Brava (3757- 32-1), Cobo (3757-32-2), Parque Mar Chiquita (3757-27-3) y Sierra de Los Padres (3757-32-3). El arroyo Vivoratá, de 60 km de extensión y principal en esta cuenca, es la continuación del arroyo Peredo, cuyas nacientes se ubican en las sierras de los alrededores de la laguna La Brava (sierras de Mar del Plata). Luego de describir un amplio arco, desemboca en las proximidades de la localidad de Mar Chiquita (Fasano, 1991) (Fig. 6.4.B.).

La red de drenaje se caracteriza por una densidad de drenaje de 0,3 km/km2. En cabeceras, el área correspondiente a la cuenca activa es amplia y delimitable en forma precisa, pero a partir de los sectores medios, gran parte de la zona resulta ser un área pasiva y sólo podría fijarse una angosta franja que sigue paralela a los cursos. Estas características son indicio de un bajo índice de escurrimiento superficial (Kruse, 1986). El sector de Sierras (ver apartado 5.2.1.; Capítulo 5) presenta una mayor densidad de drenaje debido a la mayor pendiente, lo que sugiere un relativo mayor escurrimiento superficial local. En las lomadas de la Franja Eólica Periserrana adosadas al frente serrano (ver apartado 5.2.2.; Capítulo 5), pequeños cursos van convergiendo desde las partes altas hasta constituir uno principal, que luego de cierto recorrido se insume o desemboca en lagunas sin salida superficial o en la laguna La Brava (Fig. 6.4.B.), donde algunos excesos pueden escurrir encauzadamente (Kruse, 1978 b).

El arroyo Vivoratá no posee estaciones de aforos ni limnigráficas. A pesar de esto, presentaría un estiaje muy uniforme con escasas variaciones de sus niveles en el tiempo, prácticamente nulas para varios días, según lo observado durante la realización del estudio hecho por la Cátedra de Hidrogeología de la

Facultad de Ciencias Naturales y Museo de la Universidad Nacional de La Plata en el año 1979 (Sala et al., 1979), y corroborado con los aforos aislados efectuados. Por la falta de determinaciones del escurrimiento fluvial en este arroyo, en dicho trabajo se trató de determinar el mismo extrapolando el coeficiente porcentual del vecino arroyo Grande (Fig. 6.1.A.). Se analizaron algunas características físicas cuantitativas y los componentes hidrogeológicos de ambas cuencas, comprobándose una similitud bastante marcada entre ellas (Kruse, 1978 a).

De acuerdo a Sala (1977), en la cuenca del arroyo Grande (Fig. 6.3.A.), y como ya se ha mencionado anteriormente, el escurrimiento fluvial significa un valor del 4 %. Dicho escurrimiento incluye el escurrimiento superficial conjuntamente con el caudal básico de los arroyos, producto de la descarga del flujo local de las aguas subterráneas (Kruse, 1986). Se podría esperar entonces que la cuenca del arroyo Vivoratá presentase un valor similar, pero considerándose que el período de registro podría corresponder a un caudal fluvial menor que el módulo normal, se adoptó un coeficiente de seguridad del 100 %. Se tendría así un escurrimiento superficial de alrededor del 8 % del módulo pluviométrico anual (Sala et al., 1979).

Figura 6.4.A. Localización de la cuenca del arroyo Dulce y de la cuenca del arroyo Vivoratá establecida en el presente trabajo, junto con los partidos que abarca, B. Detalle de la cuenca

6.7. SÍNTESIS

El sector meridional de la cuenca de la laguna Mar Chiquita se encuentra constituido por las cuencas de los arroyos Grande, Dulce y Vivoratá, las cuales ocupan el 65,7 %, 18,2 % y 12,8 % del mismo, respectivamente. La laguna costera Mar Chiquita es el principal cuerpo de agua, actuando como área de descarga de la red hidrográfica y/o del flujo directo de agua subterránea. Es un elemento de interesante dinámica costera y, a la vez, un humedal de alto valor ambiental para la sostenibilidad de la biodiversidad y conservación de sus regiones ecológicas.

En referencia a los valores de caudales, para el arroyo Grande se tuvo en cuenta un caudal medio mensual de 1,59 m3/s (Massone, 2003). Para el arroyo

Dulce, el valor promedio considerado fue de 1,14 m3/s, estimado a partir de las

mediciones mensuales llevadas a cabo en las tres secciones transversales al eje del curso (1,14 m3/s para SD1, 1,31 m3/s para SD2 y 0,97 m3/s para SD3) (Lima, 2012). Por su parte, el arroyo Vivoratá no cuenta con valores medidos de este parámetro. De este modo, considerando que la superficie de su cuenca (de aproximadamente 700 km2) presenta un valor intermedio entre la del arroyo Seco (503 km2) (Quiroz Londoño, 2009) y la del arroyo Dulce (alrededor de 1.000 km2), y teniendo en cuenta que los valores de caudal promedio mensual para las mismas son 0,10 m3/s y 1,14 m3/s, respectivamente, podría estimarse un valor de caudal medio mensual para la cuenca del arroyo Vivoratá del orden de los 0,62 m3/s. Así, el caudal promedio anual para el sector meridional de la cuenca de la laguna Mar Chiquita sería de 35,2 x 106 m3/año.

Finalmente, a partir del promedio entre los escurrimientos fluviales porcentuales asumidos para las tres cuencas descriptas: 4 % para el arroyo Grande (Sala, 1977; Massone, 2003) y 8 % para los arroyos Dulce (Kruse, 1978 a; Sala et al., 1979; Fasano, 1980; Lima, 2012) y Vivoratá (Kruse, 1978 a; Sala et al., 1979), se obtuvo una media estimada de escurrimiento superficial del 6,7 % del módulo pluviométrico anual. Teniendo en cuenta el total de precipitación anual de 943,3 mm calculado para la zona estudiada por el

método de balance hidrometeorológico de Thornwaite y Matter (1955), para el período 1995-2005 (ver apartado 3.3., Capítulo 3), dicho porcentaje de escurrimiento superficial es equivalente a un valor anual de 63,2 mm.