El Sacramento de la Confirmación está estre- chamente ligado con el Bautismo y la Eucaristía. Los tres son llamados sacramento de la iniciación
cristiana, pues a través de ellos nacemos a la fe
(Bautismo), la fortalecemos
con la fuerza de Espíritu Santo
(Confirmación) y la alimenta-
mos con la recepción del Cuerpo y la Sangre de Jesús
(Eucaristía). En los inicios del
cristianismo, los tres sacra- mentos se administraban su- cesivamente en una misma ocasión.
En el libro de los Hechos de los Apóstoles se hacen di-
versas alusiones a este Sacra-
mento. Cuando Pedro y Juan fueron a en- viados por los judíos de Jerusalén a los sa- maritanos, nos dice el texto que oraron por ellos para que recibieran el Espíritu Santo ya que todavía no había descendido sobre de ellos y sólo habían sido bautizados en el nombre del Señor Jesús. Entonces les im- pusieron las manos y recibieron el Espíritu Santo.
En nuestros días se está recibiendo el Sacramento de la Confirmación al entrar en
la adolescencia. Se hace así para acentuar el paso de una fe recibida gratuitamente cuando niño, a una fe asumida consciente- mente cuando joven. Quien va a ser confir- mado debe haber recibido anteriormente el Bautismo y gozar del estado de gracia. Quien administra ordinariamente este sacra- mento es el Obispo; así se resalta la unión del sujeto no sólo con la parroquia sino con la Iglesia diocesana.
El Sacramento de la
Confirmación comunica al Cristiano, además de creci- miento en su santificación per- sonal, la capacidad de procla- mar su fe, de actuar en su co- munidad con valentía y sabi- duría y de ponerse al servicio de los demás. Une más plena- mente al confirmando con la Iglesia.
El Sacramento de la Confirmación es el sacramento de los mártires. Ser cristiano no es fácil, es exponerse a ser perseguido o perseguida por creer en Jesucristo. No po- demos callar las injusticias por miedo, no podemos negar nuestra fe, no podemos de- jarnos amenazar o vivir a base de medias verdades. Pero con la ayuda del Espíritu Santo y de sus dones, todo eso se hace po- sible.
1. ¿Qué es la Confirmación? 2. ¿Quién es el Espíritu Santo?
¿Cuáles son los siete dones que el Espíritu Santo n os da al recibir el Sacramento de la Confirmación?
Actividad
Para reflexionar
Para empezar
Los 7 dones del
Durante su vida
pública, Jesucristo insti- tuyó un grupo de doce per- sonas a quienes llamó «Apóstoles» y que le se- guían en su vida y predicación itinerante por Galilea y Judea. A
estos dio poderes espe- ciales para expulsar de- monios y curar enferme- dades pero su misión principal era «estar con Él» y predicar el evange- lio. Estos apóstoles fue- r o n q u i e n e s l e acompañaron durante la Última Cena.
Según el relato evangélico, tras entregar el pan y el vino y hacer alusión a su cuerpo y
sangre, Jesucristo dijo: «haced esto en me- moria mía». Este texto es interpretado co- mo una voluntad del Señor de establecer sacerdotes que perpetuaran este recuerdo. Más tarde, el día de la Resurrección, Jesús confirió también a los Apóstoles el poder de perdonar pecados en su nombre y les con- fió las funciones de gobernar, enseñar y santificar dentro de su Iglesia. En estos dos momentos solemnes, así como en la venida del Espíritu Santo en Pentecostés que ter- minó de fortalecer a los apóstoles para la
misión que habían recibido, la Iglesia reco- noce la ocasión de la institución del sacra- mento del orden por parte de Cristo.
La Iglesia, pueblo de Dios en el mun-
do, necesita de personas consagradas a la predicación del Evangelio y a celebrar los sacramentos y el cul- to divino. Ellos son también los pastores de los fieles, esto es, les ayudana encon- trarse con Jesucristo y a seguirlo. Estas personas son los sa- cerdotes. Para poder desempeñarse como tales requieren que les sea conferido el sacramento del Or- den Sacerdotal.
La ceremonia
en la que se impone el Orden sacerdotal ha de ser presidida por un obispo. En ella, el obispo confiere a un laico, diacono o presbítero cualquiera de las tres órdenes, entrando el ordenado a formar parte de la jerarquía de la Iglesia Católica. Que el cele- brante sea un obispo, asegura la sucesión apostólica, ininterrumpida desde los prime- ros días de la Iglesia tanto en la Católica como en las Ortodoxas.
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1. ¿Quién es el sacerdote? 2. ¿Cuál es el trabajo del
sacerdote?
Relaciona las siguientes frases
Para reflexionar
Para empezar
1. Jesús escogió a los apostoles
2. En la Ultima Cena Jesus dijo
tres grados. para seguirle.
El Matrimonio fue
instituido por Dios cuan- do creó al hombre y a la mujer. Para los cristia- nos, Jesucristo lo elevó a la dignidad de sacramento; un sacramento que da a los esposos una gracia especial para ser fieles una al
otro y santificarse en la vida matrimonial y fami- liar, ya que el matrimo- nio cristiano es una auténtica vocación so- brenatural.
El matrimonio reli- gioso se establece con el consentimiento libre de cada uno de los dos contrayentes manifesta- do ante el representante de la Iglesia.
El Matrimonio por su naturaleza está ordena- do a la generación y la educación de los hijos,
al amor y ayuda entre los esposos y a su santificación personal.
¿Qué es el Matrimonio?
El Matrimonio es el sacramento que santifica la unión indisoluble entre un hom-
bre y una mujer cristianos, y les concede la gracia para cumplir fielmente sus deberes de esposos y de padres.
El sacramento del matrimonio se cele- bra públicamente en presencia de un sa- cerdote y de otros testigos. Los esposos expresan que quieren vivir unidos amándo-
se hasta la muerte.
¿Cuáles son las pro-
piedades esenciales
del Matrimonio?
Las propiedades esencia- les del Matrimonio son: unidad, indisolubilidad y apertura a la fecundidad.
¿Qué pecado comete el
cristiano que, vivien- do su consorte, se une con otra persona?
Comete el grave pecado de adulterio.
¿Cometen pecado los
convivientes y los
unidos sólo en matri-
monio civil?
Los convivientes y los unidos sólo en matrimonio civil se hallan en permanente estado de pecado y no pueden recibir los sacramentos
1. ¿Qué es el matrimonio?
2. ¿Cuál es la diferencia entre el
matrimonio civil y el matrimonio religioso?
Descubre la frase escondida
Actividad
Para reflexionar
Para empezar
Jesús no solamente
vino al mundo para enseñarnos el Evangelio, sino también
para fundar su Iglesia. Y para comenzar a realizarlo eli- gió a los Doce Apóstoles. A es- tos apóstoles les comunicó que iba a funda la Iglesia, el Nuevo Pueblo de Dios, al que podrían pertenecer todas las gentes de todas las partes del mundo con una condición: Creer en el Evangelio y ser bautizados. Así Jesús fue preparando la apari- ción de la Iglesia. Como todo grupo debe tener una cabeza, Jesús eligió a Pedro para que fuera el jefe de los Apóstoles.
El fin de la Iglesia fundada por Jesús es enseñar a todas
las personas el camino para alcanzar la feli- cidad eterna. Desde que Jesús eligió a los Doce Apóstoles para que transmitan a todos
sus enseñanza, se les considera como co- lumnas sobre las que Jesús edifico su Igle- sia que ha de durar hasta el final de los
tiempos.
Desde el principio
la Iglesia de Cristo fue una comunidad de Fe alimentada por la pala- bra de Dios en las enseñanzas de los Apóstoles; una comuni- dad de culto y adoración a Dios, sobre todo en la Eucaristía y una comu- nidad de amor, de un amor practico que lleva a los fieles a compartir sus bienes.
Durante los dos
mil años de su existen- cia, la Iglesia ha sufrido mucho pero como Dios le sigue guiando por medio de su Espíritu, ha podido superar todos los problemas que tenía que enfrentar.
1. ¿Quién fundó la Iglesia Católica?
2. ¿Cuál es la diferencia entre la
Iglesia Católica y las demás iglesias?
Desarrolla el crucigrama
Actividad
Para reflexionar Para empezar Vertical1. Desde el inicio la Iglesia fue una ________ de fe.
2. Durante los dos mil años de su
existencia la Iglesia tenía que en- frentar muchos _____________.
4. ___________ es el fundador de la
Iglesia Catolica.
Horizontal
3. Jesús escogió a _______ para ser
Durante los siglos
nuestro Padre Dios regaló a su Iglesia y también a nosotros muchos hom- bres y mujeres santos que entregaron su vida a
Dios y para el prójimo. Es increíble ver la gran varie- dad de santos: hay santos que eran muy ricos como Santa Isabel de Hungría que era una Reina, y san- tos muy pobres como Santa María Goretti. Hab- ía santos que eran muy inteligentes como Santo Tomás de Aquino y San Agustín, y santos que no eran inteligentes como San Juan María Vianney. Había santos que viajaron
en muchos países para predicar el evangelio como San Francisco Javier, y santos que pa- saron toda su vida en un solo lugar como Santa Teresita. Había santos que fundaron congregaciones muy grandes como Santo Domingo y San Ignacio de Loyola, y santos que vivieron de manera muy humilde como San Martin de Porres. Pero todo ellos com-
partían un amor grande y intenso hacia Dios y hacia su prójimo.
Estos hermanos y hermanas nues- tros, que llamamos santos, ocupan un lugar muy especial dentro de nuestros corazones . Normalmente ex- presamos nuestro amor hacia ellos organizando fies- tas en su honor, participando en procesiones, ador- nando sus imáge- nes con flores, colocando sus imágenes dentro de nuestros tem- plos, y muchas cosas más. No hay nada malo en esto. Más bien es algo hermoso. Pero debemos recordar que esta devoción externa debe ser acompañada por una verdadera devoción interna. En otras palabras, la verdadera devoción significa tra- tar de imitar su ejemplo y seguir en sus hue- llas, para que nosotros también llegamos a amar a Dios y a nuestro prójimo como hicie- ron ellos.
1. ¿Qué es un santo/a?
2. ¿Quién está llamado a ser santo/a?
Escribe algunos santos que conoces y identifica lo que más destacó en su vida
Actividad
Para reflexionar
Para empezar
Siempre buscaba maneras para enseñar y ayudar. SAN JORGE PRECA