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Tercera Parte

5. La retaguardia nacional-sindicalista: la Sección Femenina en las producciones de la Sección

5.2. Cuerpos femeninos al servicio de la patria

La educación física y el encuadramiento de la juventud, fundamentalmente a través de las actividades deportivas, protagonizarán tres de las nueve noticias que El Noticiario Español dedicó a la SF. Si a priori este porcentaje parece sorprendente, conviene indicar, por un lado, que la promoción del deporte fue usado por la organización como una poderosa arma de reclutamiento de la población femenina a lo largo de su existencia; y, por otro, que constituyó un campo de actuación sobre el que la SF tendría más adelante un control exclusivo, dentro del sistema escolar y como actividad de ocio (Ofer, 2009: 124-127). Así, ya durante la Guerra Civil, la SF se preocupó por la educación física como parte importante de su interés por formar íntegramente a la mujer y desde su Regiduría de Educación Física se plantearon los objetivos relativos a esta disciplina: “perfección del cuerpo, necesaria para el equilibrio de la persona humana; salud del alma, que necesitaba a su vez de ese equilibrio como parte de la formación religiosa; espíritu de competitividad que enseña a las mujeres a participar en todas las tareas” (en Manrique Arribas, 2003: 91). No obstante, tanto este como otros discursos pioneros59 que, al menos en este ámbito, proponían una concepción igualitaria de la mujer fueron efímeros y su puesta en marcha dificultosa. Dentro de numerosas políticas franquistas relativas al control del cuerpo de las mujeres, el deporte femenino constituyó un tema clave por las tensiones que su promoción y práctica provocaron entre los diferentes sectores del Régimen (Ofer, 2009: 104-127), como iremos viendo a lo largo de nuestro análisis. Y es que, para las autoridades eclesiásticas, el mero concepto de educación física femenina se consideraba “escandaloso y lascivo”, por citar tan solo

59 Sirva como ejemplo el discurso pronunciado por Pilar Primo de Rivera durante el Primer Campeonato Deportivo Nacional celebrado en Barcelona en 1939: “Vosotras, que sois lo más joven de nuestra Sección Femenina, quizás la sirváis mejor así, al aire, demostrándole a España que la Falange es nueva y limpia y ágil como vosotras… Adiestraos bien y prepararos con tenacidad porque las cosas hechas a la ligera nunca dan buenos resultados y, además, tenéis que saber que en la vida no se consigue nada por casualidad: vencen siempre los mejores” (en Ofer, 2009: 112).

las palabras del cardenal Segura (en Alcalde, 1996: 80). De este modo, al analizar la representación cinematográfica de este ámbito de actuación de la SF, cabe preguntarse (siguiendo a Ofer) hasta qué punto los mensajes más subversivos de la organización relativos al cuerpo femenino fueron evidentes en su actuación “sobre el terreno” (2009: 107) o, en nuestro caso, sobre el celuloide.

La noticia “Campamentos de nuestras Organizaciones Juveniles” (núm. 5, septiembre/octubre de 1938) supone la primera aparición de la SF en El Noticiario Español. La pieza muestra la formación de las juventudes falangistas femeninas en la retaguardia y sus actuales labores de servicio en una sucesión de imágenes de carácter ilustrativo que describe la voz en over:

La juventud española encuadrada en la Falange templa su cuerpo y espíritu a la mayor gloria de la patria. Estas muchachas […] ayudan a los campesinos de la patria en sus rudas tareas, reciben enseñanzas de trabajos manuales, asisten a conferencias y se entregan a ordenados y constantes ejercicios gimnásticos.

Las escenas que componen la noticia pretenden transmitir —aunque de forma más laxa que la que propone la concisa y severa de la narración— la suma de los valores falangistas: esfuerzo y servicio (mujeres segando), respeto por la tradición y el campo (las jóvenes visten trajes regionales y bailan danzas típicas) y, fundamentalmente, orden y disciplina, a través de las tomas que muestran a las muchachas desfilando en filas de a dos, a los mandos femeninos que las supervisan y los ejercicios de gimnasia sueca que ocupan buena parte del metraje total y sobre los que recae la frase de cierre: “En suma, se preparan para servir a su patria”.

Junto con esta noticia que da cuenta de la importancia que la gimnasia tenía en la formación y encuadramiento femeninos de la SF —sin olvidar tampoco su carácter colorista y dinámico y, por tanto, presumiblemente más cinematográfico que otras actividades, así como el hecho de que se desarrollara en el exterior, lo que técnicamente facilitaba su registro—, El Noticiario Español recogió las dos actividades deportivas más importantes que las mujeres de Falange pusieron en marcha durante el periodo. Por un lado, el primer curso nacional destinado a instructoras de educación física que se organizó en Santander durante la Guerra Civil, cuando la mayoría de instalaciones formativas estaban cerradas. Por otro, y de forma paradójica, el Campeonato Nacional Deportivo de la Sección Femenina celebrado en Barcelona en 1939, la primera manifestación deportiva pública femenina de carácter competitivo realizada ante un público mixto, pese a que la postura oficial y declarada fuera que la mayoría de los esfuerzos y fondos en el ámbito deportivo deberían estar destinados a actividades no competitivas y que tuvieran escasa exposición pública (Ofer, 2009: 106).

18-19. “Santander. Organizaciones Juveniles”, en El Noticiario Español (núm. 7, octubre de 1938)

La primera actividad citada protagoniza la noticia “Santander. Organizaciones Juveniles” (núm. 7, octubre de 1938). En este curso de “cultura física”, como informa el comentario, los contenidos teóricos ocuparon una parte fundamental del programa (Ofer, 2009: 122), pero de nuevo las cámaras del DNC se detienen en los aspectos más plásticos. Esto es, en los ejercicios de gimnasia realizados al aire libre por las futuras instructoras, cuya armonía se verá además resaltada a través de dos tomas: una general en la que dos muchachas sentadas en primer término observan los ejercicios del grupo que se despliegan con el mar de fondo y otra toma ligeramente contrapicada que encuadra a las mujeres sobre un fondo arquitectónico de reminiscencias grecorromanas [18-19]. De forma no menos significativa, las jóvenes están ataviadas con ligeros vestidos de idéntica inspiración: una simple túnica por encima de las rodillas y ajustada a la cintura por un cinturón; mientras que la narración apuntala de nuevo el valor que la gimnasia tenía para Falange: “la nueva España cultiva su cuerpo y su espíritu y se prepara para crear una España mejor”. Nos hallamos ante una noticia excepcional por lo que respecta a la representación del cuerpo femenino dentro de la propaganda nacional, puesto que, como veremos en el capítulo octavo, en la posguerra se impuso su contención y ocultación. Si entonces el signo más visible de este repliegue fue la adopción de un vestuario específico (el pololo), ya en este periodo comenzaron las tensiones de orden moral. Prueba de ello es que la organización pronto tuvo que matizar esta primera representación de la corporeidad femenina mediante la publicación de un anuncio en la revista Y (núm. 7, septiembre de 1938) que puntualizaba la transitoriedad del vestuario adoptado y la próxima adopción de un traje de gimnasia conforme a las “normas de moral cristiana” [20]. Pese a estas tensiones explícitas, la representación cinematográfica de la misma noticia siguió su curso y, como ya indicamos, formó parte de la edición número 7 de El Noticiario Español editado en octubre de ese mismo año.

20. Anuncio publicado en la revista Y (núm. 7, septiembre de 1938)

El segundo evento relevante en este ámbito quedó recogido en la noticia “Barcelona. Campeonato nacional deportivo de la Sección Femenina de Falange” (núm. 28, noviembre/diciembre de 1939). Concebida como un resumen del evento, la pieza señala la presencia de las altas jerarquías (Pilar Primo de Rivera y el general Orgaz) y enumera las competiciones deportivas celebradas: tanto las competitivas (baloncesto o hockey) como aquellas otras que podrían ser consideradas deportes de belleza (tenis y la gimnasia rítmica). La narración —a priori cargada de los clichés propios de los eventos de esta índole— resulta llamativa, puesto que califica, sin sesgo de género, los deportes practicados por las “camaradas” como “una brillante y reñida competición”, “una prueba eliminatoria competidísima”, “un juego de primera calidad y un gran espíritu deportivo”.

En suma, en estas dos noticias la educación física y el deporte femenino se presentan de acuerdo con el ideal falangista, que rechazaba que el cuerpo femenino fuera objeto de exaltación en sí mismo, quedando la gimnasia sujeta a la glorificación de la disciplina (Ofer, 2009: 104-127)60. Asimismo, la cultura física se presenta libre de las connotaciones de género y eugenésicas que delimitarán la representación del cuerpo femenino durante los años 40, como veremos al abordar su posterior representación en NO-DO. Además, buena parte de las imágenes presentan cuerpos femeninos que participan de una serie de actividades que transmiten disfrute tanto de la práctica deportiva (competitividad, destreza, camaradería) como del propio cuerpo [20-23]; unas actividades que, como observara Jo Labanyi (2002: 80), podrían conferir a

60 De forma clara estos principios quedaron expuestos en la historia que la organización publicó en el año 1952. En el apartado dedicado a la Regiduría de Educación Física, se señalaba, a propósito de su finalidad: “Era evidente que la mujer debía gozar de los beneficios que la Educación Física reporta al individuo. Todo ser humano debe recibir una Educación Moral y Religiosa, una Educación Intelectual y una Educación Física. Sin esto su formación sería incompleta. Pero no había que perder de vista que estas tres actividades deben completarse y no estorbarse. Por ello nuestra principal preocupación fue y es que nuestra Eduación Física tenga como base un fondo espiritual. España siempre puso delante de todo otro interés, los intereses del espíritu, y nosotros nos hemos mantenido fieles a esta consigna. He aquí la meta de nuestra Educación Física: el perfeccionamiento del cuerpo, a fin de que pueda mejor servir los intereses del alma que en él se encierra” (en La Sección Femenina. Historia y organización. Madrid: FET y de las JONS, 1952, pp. 87-88).

las jóvenes un sentido paradójico de su ego a través de la sumisión del yo a una unidad mayor.

20-23. “Barcelona. Campeonato nacional deportivo de la Sección Femenina de Falange”,

en El Noticiario Español (núm. 28, noviembre/diciembre de 1939)

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