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GESTIÓN DE ESPACIOS
2.2. La Ecología Recreativa
2.2.2. Cuestiones que centran la investigación y tipos de estudios.
La Ecología Recreativa como tal cuenta con casi medio siglo de historia. Lo que apenas ha cambiado son las cuestiones que monopolizan la atención de los investigadores, las cuales son resumidas en el Cuadro 2.3. El conocimiento y las técnicas han avanzado sustancialmente en este tiempo, pero dar una respuesta a estas siete cuestiones continúa resultando clave.
1. ¿Qué tipos de impactos recreativos existen? Se han identificado multitud de impactos
directos generados por las actividades recreativas, aunque gran parte de los trabajos se han centrado en el suelo y la vegetación (Hammitt & Cole, 1998), mientras que otras áreas han tenido menos relevancia hasta el momento, como la disminución de la calidad del agua, las alteraciones de la microbiota edáfica o los efectos fisiológicos en la fauna derivados de la presencia de visitantes. Sin embargo, en los últimos años se han incrementado este tipo de estudios (por ejemplo, Zabinski & Gannon, 1997 o Patterson et al., 2003). Han surgido nuevas actividades recreativas (jetboating, kayaking, canopying, buceo, etc.) que generan impactos que han de ser analizados. Los impactos indirectos o secundarios (desplazamiento de la fauna o incremento en la depredación) han sido poco examinados. Por otro lado, se han aplicado escalas espaciales, temporales y ecológicas muy limitadas (Cole & Landres, 1996), mientras que son escasos los trabajos a nivel de ecosistema o de grandes territorios.
2. ¿Cuál es la magnitud y la relevancia de los impactos recreativos? El conocimiento de la
magnitud de los impactos es necesario tanto para evaluar su relevancia social y ecológica, como para determinar su aceptabilidad y priorizar las necesidades de mantenimiento y gestión. Suelen utilizarse dos magnitudes: la intensidad del impacto y sus cualidades espaciales –extensión, distribución, asociación con otros impactos– (Cole, 1994; McEwen et al., 1996), existiendo más conocimiento en lo relativo a la primera (Cole, 1989).
3. ¿Cuál es la relación entre cantidad de uso y la intensidad del impacto? La gran mayoría
de estos estudios parten del concepto de capacidad de carga y suelen concluir que la relación entre el uso y el impacto es compleja y dependiente de cada situación, ya que existen multitud de factores sociales y ambientales que influyen. Los últimos estudios tratan de identificar indicadores y estándares apropiados que reflejen niveles explícitos de impactos aceptables, aunque todavía queda mucho por investigar.
4. ¿Qué otros factores contribuyen al problema? Aunque la cantidad de uso es el factor más
estudiado a la hora de analizar la influencia sobre los impactos recreativos, otros factores relativos al uso y a las condiciones ambientales interactúan para determinar la intensidad y extensión de los espacios (Hammitt & Cole, 1998; Leung & Marion, 1996). Las medidas de gestión pueden regular muchos de esos factores para influir así en las características de los impactos (Marion, 1995).
5. ¿Cómo evolucionan las condiciones con el paso del tiempo? Las tendencias temporales
de los impactos recreativos han sido analizadas a través de estudios a medio y largo plazo. Para ello resultan de gran ayuda los programas estables de seguimiento que se realizan en muchas áreas protegidas. Destaca el estudio realizado durante 30 años en los senderos del Glacier National Park, en Montana (Hartley, 1999), el cual puede considerarse una excepción por su elevada longevidad.
6. ¿Cuál es la efectividad de las medidas de gestión relativas a los visitantes y los recursos recreativos? Las medidas han de contar con un programa de seguimiento que
permita evaluar su eficacia, de forma que puedan identificarse y potenciarse aquellas prácticas que resulten más exitosas (Hammitt & Cole, 1998). Desgraciadamente, la habitual falta de recursos económicos limita la aplicación de este tipo de instrumentos, por lo que en muchas ocasiones se implementan las medidas de gestión sin contar con un programa de seguimiento específico asociado.
7. ¿Cómo pueden mejorarse los métodos destinados a investigar y valorar los impactos recreativos? Diversos autores señalan la necesidad de reducir los indicadores de impacto de tal
forma que se seleccionen aquellos que resultan realmente eficaces para el seguimiento y valoración de los cambios debidos a las actividades recreativas (Gettinger et al., 1998; Leung & Marion, 1999). Hay que definir adecuadamente las condiciones de aplicación de los indicadores y los protocolos de muestreo para poder contar con información relevante y comparable.
Cuadro 2.3: Principales cuestiones que han centrado la investigación en la Ecología
Para poder ofrecer respuestas sólidas a estas cuestiones, se ha aplicado un amplio rango de métodos de investigación que van desde sencillas descripciones cualitativas del impacto a complejos experimentos realizados bajo condiciones controladas (Cuadro 2.4). Algunos trabajos incluyen medidas que requieren un alto grado de sofisticación tecnológica, pero se limitan a tomar unos pocos datos. Un ejemplo es la determinación de la densidad aparente del suelo realizada en los primeros 10-30 cm del suelo mediante sondas mecánicas nucleares automáticas, la cual resulta útil pero tremendamente lenta y costosa (Skov-Petersen, 2006). Otros estudios apuestan por métodos más sencillos, lo cual les permite obtener grandes volúmenes de datos a lo largo de extensos territorios o realizar varias réplicas del muestreo. Ambos tipos de estudios contribuyen a la comprensión de los efectos de los impactos recreativos. La elección de unos u otros se basa fundamentalmente en la hipótesis de partida, el tipo de dato necesario, las características del área de estudio, la experiencia previa de los investigadores y las limitaciones logísticas existentes.
Diseño de la investigación Descripción Ejemplos
Estudios descriptivos
Se toman medidas en los sitios destinados a la recreación para evaluar las condiciones actuales de los recursos. Se identifican los impactos y sus consecuencias.
Benayas et al., 2006 Sanz & Tejedo, 2000 Cole et al., 1997
Comparación de entornos usados y no-usados
Se toman medidas en los recursos recreativos y en entornos próximos no impactados (zonas de control) para determinar la magnitud del impacto.
Tejedo et al., 2009 Monz, 1998
Marion & Leung, 1997 Hall & Kuss, 1989
Estudios de seguimiento del impacto
Destinados a establecer cómo varían las condiciones del recurso a lo largo del tiempo tras un cambio. Las medidas se toman antes y después de comenzar o cesar una actividad, o bien de aplicar una medida de gestión que se pretende evaluar. Son estudios muy atractivos para los gestores, por lo que han sido los más numerosos hasta el momento.
Tejedo et al., 2009 Growcock, 2005 Benayas et al., 1996 Marion, 1995 Blanco et al., 1993 Doucette & Kimball, 1990
Estudios experimentales
Realizados bajo condiciones controladas, ya sea en campo o laboratorio. Las medidas se toman antes y después de someter a un recurso a una cierta cantidad o tipo de uso con objeto de establecer la magnitud del impacto debido al tratamiento aplicado. Son los denominados diseños BACI (Before-
After-Control-Impact). Tejedo et al., 2005 Hartley, 1999 Cole, 1995a DeLuca et al., 1998 Estudios de simulación
Se aplican modelos informáticos para simular distintos aspectos relacionados con la recreación, tales como la probabilidad de encuentros entre visitantes en una red de senderos dada o la distribución de usuarios entre zonas de acampada en función de la probabilidad de elección de rutas alternativas. Se combinan los sistemas de información geográfica con los programas estadísticos.
Lawson et al., 2004 Leung & Marion, 1999 Cole ,1992
Cuadro 2.4: Diseños utilizados habitualmente en la investigación en Ecología Recreativa. Fuente: adaptado de Leung & Marion (2000: 28).