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¿CUALES SON LAS VIVENCIAS DE UN GRUPO DE TRABAJADORAS SEXUALES FRENTE AL CUIDADO DE SU SALUD, DURANTE EL EMBARAZO

8. MARCO TEÓRICO

8.4 El trabajo sexual en Colombia

8.5.1 CUIDADOS DURANTE EL EMBARAZO

Las mujeres, tienen diferentes formas de cuidar su estado se salud y el de su embarazo, los cuales tienen diferentes significados sociales y culturales que se enfocan al mantener el óptimo o mejor bienestar para la materna y el feto. Este tipo de atenciones trascienden a los conceptos de modernidad, los cuales están enfocados parcialmente dirigidos a la asistencia médica (Ramos, 2011).

De igual manera, los patrones de cuidados están correlacionados con los conocimientos y los contextos sociales y culturales a los que la mujer se expone, en donde los significados varías según las creencias, valores o prácticas, las cuales tienen conexión directa con el colectivo en el que una persona se

social, la economía, el estado laboral, el apoyo social o familiar, entre otros, que definen las acciones o patrones de conductas (Ramos, 2011).

Estas prácticas se realizan con el fin de mantener el mejor estado de salud, atender o prevenir la enfermedad, sin olvidar conservar en mejor estado de bienestar, en donde los cuidados se enfocan a todos las dimensiones del individuo, es decir, la emocional, la psicológica, la física, la ambiental, entre otras(Ramos, 2011).

De igual manera, la mayoría de las mujeres han tenido acompañamiento directo o indirecto durante el desarrollo del embarazo y el cuidado de este. Dentro de este aspecto, se puede evidenciar el apoyo de la familia, la pareja, las matronas, las parteras y en la actualidad el personal de salud. Cada uno de estas instituciones aportan diferentes saberes, los cuales verifican o desmienten posibles prácticas beneficiosas o perjudiciales para la salud del feto y el de la madre.

Algunos de los cuidados que se pueden encontrar dentro de los aspectos culturales ante el embrazo y no solo durante este, sino también durante el parto, el puerperio y el cuidado del recién nacido. Sin embargo, para fines de este trabajo, solo se tendrán en cuenta los cuidados que estén relacionado en la época del embarazo (Ramos, 2011).

Hay que tener en cuenta que muchos de los cuidados que se mencionaran a continuación, son de culturas específicas como la Zenú o la China, las cuales han trascendido las barreras fronterizas, y son, en gran medidas, practicas realizadas en todo el mundo, sin olvidar, que muchas han ido evolucionando a través de los años y la entrada de nuevos conocimientos y tecnologías al mundo de la obstetricia (Ramos, 2011).

Dentro de las practicas más conocidas dentro del cuidado del embrazo, se pueden encontrar la asistencia frecuente a alguna persona que tenga mayor conocimiento sobre el estado de embarazo, en este caso, puede ser la matrona, la partera, el médico o la enfermera. Este punto quiere dar a conocer que la mayoría de las

mujeres que acuden a este tipo de personas, quieren primer consultar inquietudes frente al embarazo, además de concretar y verificar el bienestar del bebe (Ramos, 2011).

Dentro de las prácticas de cuidado, se pueden encontrar la disminución o el cese de las prácticas sexuales, ya que se tiene la creencia que durante el acto sexual, tanto el feto como la mujer corren riegos como el maltrato hacia el feto, defectos o malformaciones en el feto, los partos prematuros o que la madre se enferme o infecte por alguna enfermedad (Ramos, 2011). En este orden de ideas, es normal, que a su vez, durante el periodo de la gestación y por aspectos fisiológicos, algunas maternas, disminuyan las relaciones las relaciones sexuales, debido a descenso de la libido y el deseo sexual, especialmente durante el tercer trimestre de la gestación. Sin embargo, en la actualidad, las relaciones sexuales durante la gestación no son vistas como tabú, ya que el tener relaciones sexuales durante la gestación permite afianzar la comunicación con la pareja, la cual es parte importante para el desarrollo emocional de algunas gestantes. Este tipo de cambios de pensamientos se pueden ver gracias a la educación dada a muchas de las madres durante la asistencia a centros que desmitifican ciertas creencias en torno a las relaciones sexuales (Rodríguez y Ramón, 2013).

Otro de los cuidados culturales que se pueden encontrar dentro del embrazo, es el uso de ropa cómoda o suelta, debido a la creencia o el pensamiento que toda ropa ajustada, especialmente en el abdomen, ya que puede impedir los movimientos del feto o para evitar desfiguraciones (Ramos, 2011). Este tipo de práctica es muy impórtate, posiblemente no por las razones culturales que esta contiene, sino por razones fisiológicas, ya que la ropa demasiado ajustada impide el flujo adecuado de sangre, especialmente de los miembros inferiores, lo cual da pie a al desarrollo o empeoramiento de las venas varices (Salud de la mujer, s.f).

Siguiendo la misma idea, dentro del cuidado con la vestimenta, se encuentra es uso de zapatos que no posean ningún tipo de tacón, especialmente, con el fin de evitar caídas y con ello, perder al bebe (Ramos, 2011). Este tipo de creencia, es

verídica, especialmente, porque se correlaciona con las razones científicas de los problemas que trae consigo el uso de tacones. Dentro de estas razones, se encuentra que durante el transcurso y desarrollo del embrazo, se libre la hormona de la relaxina, la cual relaja y dilata los músculos y ligamentos, para permitir al cuerpo adaptarse al aumento de peso. En este mismo orden, el uso de tacones mayor a 5 centímetros, predispone a la mujer de sufrir esguinces o torceduras; también acentúa las posibilidades de caídas, debido a la poca estabilidad que da, especialmente al aumentar de peso (Sacchi, Hausberger, y Pereyra, 2007).

La alimentación, también es un cuidado importante para las mujeres embarazadas, ya que por medio de esta, se brindan todos los nutrientes importantes y adecuados para el óptimo desarrollo del feto y de la madre. Dentro de los alimentos que más consumen las mujeres, se puede encontrar los jugos de frutas naturales y comer vegetales y hortalizas, con el fin de suplir las necesidades de vitaminas y minerales como el hierro o el calcio que son fundamentales, para impedir el desarrollo de anemia (Ramos, 2011).

En la actualidad, las instituciones de salud brindar suplementos vitamínicos que permiten suplir las necesidades fisiológicas de calcio, hierro y ácido fólico. Esto con el fin, de disminuir el riesgo de anemia, dado por el aumento del líquido sanguíneo, mas no se sus componentes, por ello, se dan dosis diarias de hierro durante el embarazo y el puerperio, en forma de sulfato ferroso. El calcio, se da para evitar la descalcificación y los riesgos de fracturas. Por último, el ácido fólico, se da para evitar problemas neuronales en el feto como la espina bífida. (Funiblogs, 2010 3 de marzo).

Otros de las prácticas que se encuentran dentro del cuidado de la salud ante un embarazo, es el cuidado del cuerpo, ya que por medio de este, se puede dar protección al feto. Para el logro de esto, muchas mujeres evitan los riesgos o peligros permaneciendo en lugares seguros, como lo es la casa de la madre, el conyugue o la suegra, aspecto, que también es compartido por parte de la familia de la gestante (González, Álvarez, y García, 2014).

De igual manera existe la costumbre de evitar los trabajos pesados que pueden llegar a predisponer el bienestar del feto, como lo es cargar objetos pesados, estar en contacto con gente enferma, con químicos o rayos X. por ello, muchas mujeres durante la gestación, siguen los consejos de personas idóneas en el tema, con el fin de evitar posibles repercusiones en el desarrollo o nacimiento del bebé (González, 2014).

De igual manera, dentro de los contextos de la medicina moderna, los cuidados ante el embarazo, están enfocados hacia la prevención de la enfermedad y la promoción de la salud, tanto para la madre como para el futuro bebé. Dentro de la atención que se encuentra desde el ámbito de la salud, se encuentran la vacunación, los controles prenatales y los cursos de maternidad y paternidad, los cuales son un conjunto actividades y procedimientos que se realizan de manera periódica que permiten prevenir, diagnosticar y tratar las posibles alteraciones en la madre o el feto, además, de educar y preparar a la gestante para el parto y el puerperio (Faúndez, 1992).

Si bien son muchos los cuidados que una mujer tiene en el momento de quedar en embarazo, estos, también depende del área geográfica en el que se encuentre la mujer, pues muchas de las creencias y cuidados populares se realizan en zonas urbanas, debido al poco acceso a los puesto se salud, especialmente, en donde se encuentran resguardos o tribus indígenas o cualquier otra índole, ya que su cultura es bastante arraigada y en ciertas ocasiones se pueden ver barreras ante los conocimientos ofrecidos por el mundo moderno; al contrario de las mujeres que se encuentran en lugares urbanos, en donde los cuidados se enfocan a los centros de salud, sin olvidar, las creencias que cada una de estas gestantes tenga (Amarilis y Vásquez, 2006).

Sin embargo, como se mencionó con anterioridad, hay factores que envuelven a las mujeres gestante que condicionan a realizar prácticas de autocuidado, que permitan desarrollar su vida de manera natural, sin que el embarazo implique una

un factor que impida realizar las actividades de la vida diaria (Amarilis y Vásquez, 2006).

Dentro de este punto, se pueden encontrar aquellas mujeres que tienen una vida laborar activa, especialmente, en aquellas que tienen trabajos que suponen riesgos para su salud y la del feto, como lo son las mujeres que ejercen el trabajo sexual, en donde según la forma en que ejerzan esta profesión, se pueden potencializar algunos riesgos (Amarilis y Vásquez, 2006).

Los cuidados que tienen estas mujeres pueden ser variados y dentro de ellos, se pueden encontrar todos aquellos mencionados con anterioridad. Sin embargo, es importante seguir indagando con el fin de establecer, cuáles fueron los cuidados específicos durante este periodo de tiempo, aspecto que se irá desarrollando a lo largo de la investigación (Amarilis y Vásquez, 2006).

Sin embargo, según el estudio titulado Embarazo en Mujeres en Situación de Prostitución: Autocuidado y Prácticas de Riesgo. Estudio Cualitativo. Bogotá, Colombia 2006, se pudo identificar que alguna de estas mujeres asisten a controles prenatales, mejorar su alimentación, disminuyen su actividad laboral, lo que a su vez implica un descenso en los ingresos monetarios, entre otros, los cuales, se quieren indagar y profundizar en este trabajo (Lafaurie, 2006).

De igual manera, se puede suponer que dentro de los actos de autocuidado de estas mujeres, se encuentra el uso constante del preservativo para evitar el contagio de alguna infección de transmisión sexual. Sin embargo, este tipo de afirmaciones dependen de las situaciones de vida particulares en cada mujer, ya que la educación juega un papel importante en la toma de decisiones frente a las prácticas de autocuidado, ya que a menor nivel educativo, menor concientización frente a las prácticas seguras frente a las relaciones sexuales (Gutiérrez, Molina, Samuels, y Bertozzi, 2006).

De la misma manera la estabilidad económica juega un papel importante en la utilización del condón, ya que a menor ingreso económico, menor será el uno del preservativo, debido a los costos que esto contraer. Sin embargo, queda la duda

de saber, si dentro del estado del embarazo las trabajadoras sexuales ven mayor importancia al uso del condón y con ello, las barreras frente a su uso de rompen, con el fin de cuidar su embarazo y su futuro hijo (Gutiérrez, 2006).

De la misma manera, las mujeres trabajadoras sexuales, se ven enfrentadas a la realización de prácticas que hacen parte de su vida laboral, como el en ocasiones el consumo de sustancias como el alcohol, el cigarrillo o algún otro tipo de sustancia que puede llegar a traer consecuencias a largo plazo en la salud de ellas y que además, su uso puede traer consecuencias al desarrollo del embarazo y el feto. Sin embargo, hay que tener en cuenta que no se puede generalizar a toda la población de mujeres trabajadoras sexuales, ya que se debe indagar de manera apropiada, el por qué se da el consumo de sustancias licitas e ilícitas en los horarios laborales, ya que según un estudio realizado por el Foro Mundial de la Lucha contra el SIDA, la Tuberculosis y la Malaria, indicó que muchas de las mujeres trabajadoras sexuales consumían algún tipo de sustancia por obligación, por diversión, por la sensación que brinda de valentía o aliento para realizar algún tipo de acto o para olvidar y escapar de la realidad en la que viven (Morales, 2012).

De igual manera, el alcohol no solo trae consigo problemas de salud, también con lleva a la exposición de problemas tales como a violencia física, psicológica, sexual, además de la exposición a la realización de prácticas sexuales inseguras que pueden llevar al contagio de enfermedades de transmisión sexual (Morales, 2012).

De la misma manera, se debe seguir indagando en los cuidados de la salud frente al embarazo en esta población, ya que los conocimientos que se tienen de estos son muy pocos y no son tenidos en cuenta a la hora de realizar intervenciones en salud para las situaciones especiales que tienen estas mujeres (Sapién, Córdoba, & Salguero, 2008).

Si bien, todos los cuidados que tiene las mujeres durante la época del embarazo son variados y dependen de miles de factores que envuelven a cada situación y

experiencia de vida de cada una de estas personas, todos van encaminados al mismo fin, el cual es conservar la salud tanto materna como fetal, permitiendo de esta manera, disminuir o mitigar cualquier tipo de riesgo o factor que puede predisponer a la morbimortalidad de ambos individuos (Sapién, 2008). Por este tipo de razones, se hace importante e indispensable, que toda mujer que se encuentre en estado de embarazo realice practicas seguras de cuidado en cualquiera que sea en ambiente o el estado social y cultural en el que se encuentre, por ello, es importante que se desarrollen habilidades por parte de los profesionales de salud, que permitan manejar de manera adecuada los cuidados que cada mujer tiene para conservar su salud y mejorar su bienestar