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OPERACIONES OFENSIVAS

DAD LIMITADA

4.6.a. GENERALIDADES

La visibilidad se ve afectada por la oscuridad, la niebla, las precipitaciones y el humo. La tecnología proporciona los medios adecuados para compensar parcialmente las consecuencias de la visibilidad limitada.

La visibilidad limitada dificulta el control de la Unidad, la navegación y la identificación de las fuerzas propias; el movimiento es más lento, la con- fusión más probable y la reorganización mucho más difícil. La manera más eficaz de superar estas dificultades será a través de un detallado planea- miento, una preparación muy completa y mediante la ejecución de ensayos en las condiciones lo más parecidas a aquellas en que se va a desarrollar el a t a q u e .

Los ataques con visibilidad limitada se realizan para: — Conseguir la sorpresa.

— Disminuir el número de bajas propias. — Ocupar puntos importantes del terreno. — Mantener la presión sobre el enemigo.

— Explotar el éxito como continuación de un ataque diurno anterior. 4.6.b. PLANEAMIENTO, PREPARACION Y EJECUCION

En un ataque nocturno son de aplicación las mismas consideraciones que si de un ataque con visibilidad total se tratara, teniendo en cuenta:

1. La acción más importante en el planeamiento la constituye el reco- nocimiento. Si es posible, deberá realizarse con visibilidad.

2 . El ataque nocturno se puede ejecutar con iluminación o sin ella, pero se planeará siempre. De la misma manera, el ataque puede comenzar sin iluminación y finalizar con ella, siendo normalmente el Jefe del Batallón quien decide la técnica a emplear y el momento para iluminar. 3. Reviste particular importancia el mantenimiento de una rigurosa dis- ciplina de luces y ruidos a fin de evitar que la Compañía sea descu- bierta por el enemigo.

4 . Durante un ataque nocturno aumenta la probabilidad de que se produzcan bajas propias ocasionadas por los fuegos propios. Dicha probabilidad disminuirá:

— Efectuando la coordinación con las Unidades colaterales, a van- guardia (normalmente la Sección de Reconocimiento) y a reta- guardia (la Compañía actuando como elemento de vigilancia), tanto antes como durante el combate, conociendo en todo momento dónde se encuentran dichas Unidades, sus itinerarios y formación de combate empleada. Igualmente, el Jefe de la Com- pañía informará a estas Unidades sobre dichos extremos, así como sobre la situación, los cambios que se hayan producido res- pecto al itinerario a seguir y los retrasos sobre el horario previsto. — Asegurándose el Jefe de la Compañía de que los Jefes de Sección han comprendido claramente la maniobra y ensayan el ataque en un terreno similar y de noche, a ser posible.

— Manteniendo un estricto control de los fuegos, especialmente si hay fuerzas propias al frente o sobre una determinada dirección. — Utilizando medios de identificación amigo-enemigo.

5 . El control de las Secciones resulta más difícil de noche. Normalmente, s e adoptarán las siguientes medidas de control:

— La zona de reunión será más pequeña y estará situada más próxi- ma a la línea de partida que de día.

— La posición de partida tendrá fácil entrada y salida.

— La línea de partida tiene las mismas funciones que en el ataque diurno. Sobre ella se marcarán uno o más puntos de partida (PP,s.).

— El punto de partida es aquel donde la Compañía cruza la línea de partida. Puede haber uno o más puntos de partida siendo fácil- mente reconocibles. Si es necesario, se situarán guías en dichos puntos para facilitar el control de las Unidades.

— Los ejes y direcciones de ataque y los objetivos asignados serán los mismos que si de un ataque diurno se tratara.

— La línea probable de despliegue (LPD.) es aquella desde la que la Compañía ejecuta el asalto si aún no se ha efectuado el contacto con el enemigo, estando situada lo más cerca posible del objetivo y siendo fácilmente reconocible (una carretera o camino, la linde de una zona con arbolado, etc.).

— La línea límite de avance (LLA.) facilita el control del ataque e impi- de que las fuerzas propias sean batidas por los fuegos de otras Unida- des propias. Deberá ser fácilmente reconocible por la noche y estar situada a la suficiente distancia a vanguardia y a los flancos del objeti- vo para proporcionar el espacio necesario a los elementos de seguri- dad para que puedan cumplir sus misiones específicas. La línea límite de avance será determinada por el Jefe del Batallón o, en su caso, por el Jefe de la Compañía.

6. El Jefe de la Compañía decidirá la formación de combate en función del terreno y de la situación del enemigo. La Compañía y sus respec- tivas Secciones cruzarán la línea de partida en columna cuando el grado de visibilidad no permita otro tipo de formación, la distancia al objetivo sea grande, o cuando el contacto con el enemigo no se espe- ra de forma inminente.

7 . Si la Compañía se encuentra en contacto con el enemigo y la distancia al objetivo es pequeña, la línea probable de despliegue podrá coincidir con la línea de partida, en cuyo caso la Compañía avanzará en línea. 8. Cuando la visibilidad es escasa, normalmente la Compañía se move- rá en orden de marcha o de aproximación, resultando de difícil eje- cución el movimiento por saltos.

9. Se utilizarán los cañones estabilizados de los carros y VCI,s. como ayuda a la navegación, orientando, antes de iniciar el movimiento, el arma en un azimut predeterminado.

10. La consolidación presenta unas especiales connotaciones:

— Será muy fácil perder el contacto con el enemigo en las proximi- dades del objetivo, o en el mismo si éste es extenso.

— La dispersión será menor que de día para asegurar el apoyo mutuo.

— El Jefe de la Compañía y los Jefes de Sección deberán verificar la situación exacta de cada elemento, asegurándose de que se han establecido los puestos de observación.

— Reviste una especial importancia coordinar los enlaces físicos entre Secciones y con otras Compañías.

— La consolidación representa un momento especialmente crítico debido a las dificultades inherentes a la misma, al cansancio de los componentes de la Compañía y a la probabilidad de un contraata- que enemigo aprovechando las primeras luces del día.

Lo expuesto anteriormente sobre el ataque de noche es igualmente váli- do, introduciendo pequeñas modificaciones, para los demás casos de visibili- dad limitada. No obstante, deberá tenerse en cuenta que las precipitaciones pueden cesar en un momento dado, que no podrán utilizarse con efectividad los humos si el viento es fuerte, y que el humo o la niebla pueden cambiar de dirección.

4.6.c. APOYOS DE FUEGO

Los fuegos directos e indirectos se planearán como si se tratase de un ata- que con visibilidad total. Cuando se pretenda conseguir la sorpresa, dichos fuegos no se realizarán hasta que la Compañía se encuentre en condiciones de asaltar o haya sido descubierta por el enemigo. En ocasiones, si se pres- cinde de la sorpresa, se utilizará el fuego de algunas armas para intentar engañar al enemigo sobre el origen y dirección del ataque, o para enmascarar el ruido de las cadenas de los carros y VCI,s.

Los fuegos indirectos son difíciles de corregir por la noche: si existen dudas sobre la situación exacta en el terreno de fuerzas propias, se planearán

fuegos indirectos sobre las posiciones enemigas situadas más allá del objeti- vo, transportándolos posteriormente sobre el mismo. Con frecuencia, se utili- zarán granadas incendiarias para designar objetivos y facilitar la orientación de la Compañía.

Se planearán fuegos de ocultación para dificultar la observación ene- miga, pero no deberán utilizarse sobre el objetivo durante el asalto al difi- cultar a las fuerzas propias la observación de las posiciones ocupadas por el enemigo.

Los fuegos de iluminación se planearán siempre, no desencadenándose hasta que comience el asalto o el ataque haya sido descubierto, iluminando simultáneamente varios puntos en una zona extensa para confundir al enemi- go sobre el lugar exacto del ataque; de igual manera, se tendrá previsto ilu- minar la zona más allá del objetivo para permitir a las fuerzas que asaltan observar y batir al enemigo si se retira o contraataca. Una vez iniciada, la ilu- minación continuará hasta finalizar la operación, ya que las fuerzas que ata- can habrán perdido su capacidad de visión nocturna.

CAPITULO 5