David sabía que su hijo quería ser rey. Él oyó que el pueblo estaba siguiendo a Absalón y de una vez tenía miedo de que su hijo le matara. David y sus siervos huyeron. Él tomó a sus esposas e hijos, 5.13, pero dejó diez concubinas para guardar la casa. Los guardas de David le acompañaron: los cereteos y peleteos, 8.18. Seiscientos hombres habían venido de Gat para estar con David. David había dado muerto a uno de ellos, Urías, pero los otros le
Uno de ellos, Itai, había venido a David poco antes de esto. David le dijo que él podía quedarse con el nuevo rey Absalón si esto fuera su deseo. Pero Itai amaba a David y juró acompañarle aun si tuviera que morir con él. Itai era el líder de los 600 geteos y todos ellos acompañaron a David cuando él pasó el arroyo llamado Cedrón al lado este de Jerusalén, 15.19 al 23.
¿Cuándo cruzó el Señor Jesucristo ese mismo torrente? Juan 18.1. El pueblo de Israel rechazó al Señor como habían rechazado a David. Itai era extranjero; su pueblo era enemigo de David. Itai escogió seguir a David cuando éste estaba en crisis. Nosotros también éramos enemigos de Dios, Efesios 2.2,3, pero ahora hemos elegido seguir a Cristo. Un tiempo después, David le daría gran honor a Itai, 18.2; 23.29. Cuando el Señor venga en su gloria, Él dará honor a los que le han servido bien.
Abiatar y Sadoc, los sacerdotes de Jehová, 8.17, tomaron el arca y siguieron a David, vs. 24 al 29. David les pidió devolver el arca y quedarse en la ciudad. David estaba dispuesto esperar hasta que Dios quería traerle a él de regreso. Él sabía que Abiatar y Sadoc eran sus amigos y que ellos podrían ayudarle mejor al quedarse en la ciudad.
David confiaba en Jehová, pero con todo estaba muy triste porque estaba obligado a dejar a Jerusalén. Se quitó los zapatos como si estuviera pisando tierra santa, Éxodo 3.5, Josué 5.15. También se cubrió la cabeza como señal de su tristeza. David se puso todavía más triste cuando supo que su amigo Ahitofel había ido para ayudar a Absalón. Sabemos cómo se sentía porque él escribió acerca de Ahitofel en Salmo 55.12 al 15,20,21. Aquí el le pidió a Dios echar a perder el consejo de Ahitofel, 15.30,31.
Husai arquita encontró a David en la cumbre del monte de Olivos, 15.32 al 37. Husai era un amigo fiel, 1 Crónicas 27.33. David le pidió volver y decirle a Absalón que él sería su siervo; o sea, que Husai podía servir a Absalón. David esperaba que Absalón tomara el consejo de Husai y rechazaría lo que Ahitofel había dicho. También Husai podía enviar a David los hijos de los sacerdotes para decirle los planes de Absalón.
Y ahora Siba, el siervo de Mefi-boset, llegó a David con pan y frutas y vino. David había sido bueno con Mefi-boset, 9.1 al 13, y ahora sorprendió a David que Mefi-boset no había salido a estar con él. Siba dijo que Mefi-boset esperaba que Israel le hiciera rey a él como a Saúl su abuelo. David creyó esta mentira y se enojó mucho con Mefi-boset. David le había dado a Mefi-boset todas las tierras de Saúl. Ahora se las dio a Siba, 16.1 al 4.
Entonces un hombre empezó a maldecir a Rey David. Simei era de la tribu de Saúl. Él dijo que Dios había traído todo este problema sobre David porque David era culpable de matar a algunos de la familia de Saúl, 16.5 al 8.
Esto no era cierto, pero David sabía que él había hecho lo malo al no castigar a Joab por la muerte de Abner, el oficial principal del ejército de Saúl. Él aceptó este problema aquel día como si Dios estuviera castigándole. Él no permitió a Abisai, hermano de Joab, a pasar a matar a Simei. David dijo que quizás Jehová había mandado a Simei a maldecirle. Por supuesto el propio hijo de David quería matarle. David confiaba en Jehová y estaba dispuesto a esperar hasta que Él tornara la maldición de Simei en bendición. Simei continuó a lanzar piedras y maldecir. Por fin David y sus hombres llegaron a un lugar donde podían descansar un poco, 16.9 al 14. Posiblemente David escribió los Salmos 3 y 7 en esta ocasión.
David es una ilustración del Señor Jesucristo en su rechazamiento. El Señor Jesús vino como Rey, pero solamente unos pocos están aceptándole ahora. Cuando Él regrese como Rey, Él nunca va a ser rechazado más. Satanás va a causar que hombres se levanten en contra de él, pero Él los aplastará de una vez, Apocalipsis 20.1 al 10.
1. Absalón nos hace pensar en Satanás, Apocalipsis 20.7,8. Él era como un prisionero en
Gesur, pero cuando David le permitió volver, provocó a la gente a hacerle a él rey en vez de David.
2. Itai y los geteos no eran hombres de Israel sino extranjeros. Con todo siguieron al Rey
David y un tiempo después recibieron gran honor. En nuestros tiempos los gentiles vienen a Cristo y reciben la bendición que los judíos rechazaron, Hechos 18.5,6; 28.23 al 28.
3. Algunos de los amigos de David querían estar con él, pero él los mandó de regreso a
Jerusalén. David les pidió a Sadoc, Abiatar y Husai servirle en el lugar donde gobernaba su enemigo. ¿Que dijo el Señor Jesucristo al hombre que quería quedarse con Él? Marcos 5.18 al 20. El Señor nos ha dejado aquí en este mundo para servirle hasta que Él venga de nuevo.
4. Algunas personas se conducen como sirviendo al Señor pero en verdad no le aman. Siba
era así. Él le dijo una mentira a David para poder recibir las tierras de Saúl para sí mismo.
5. Mefi-boset hubiera estado con David pero no podía caminar bien, 19.24 al 30. Si amamos
al Señor, haremos todo lo que podemos para él. Él no espera más.
6. Simei estaba contento porque David tenía que huir. Él es una ilustración de los enemigos
del Señor. Nosotros no odiamos a las tales personas pero procuramos ganarlos para Cristo.