CAPÍTULO III TARJETAS POSTALES
5.1 De frente y de perfil
¿Qué me dicen estas imágenes?,¿de qué mirada me hablan, desde qué lugar? Primero y sin duda desde el archivo. Ocultas y olvidadas, estas imágenes han reprimido, en su silencio, un algo de temor adherido a ellas. Nunca exhibidas ni mostradas se exponen desde el lugar de una doble violencia: la del Álbum y la del archivo. El álbum antropométrico opera como el lugar de enunciación de la diferencia. Si las tarjetas postales Costumbres de indios, Alrededores de Quito, tienen su genealogía en la pintura, en la ilustración de tipos realizada por viajeros y exploradores extranjeros, en la pintura costumbrista y en las cartes de visite de tipos que circularon profusamente en
Europa a partir de 1860133. El álbum antropométrico perteneciente a Jacinto Jijón y Caamaño tiene además una genealogía específica.
Una vez establecido el tropo realista de la fotografía, muy tempranamente fue usado para dar a ver el objeto de estudio de las ciencias y en particular el de la antropología. La fotografía se perfeccionaba como el instrumento ideal para la exploración del cuerpo humano y este, a su vez, aparecía en imagen como el lugar visible de la diferencia, del delito, de la patología y de la delincuencia (Frizot, 2001:259). Para 1845, Etienne Renaud Agustin Serres, director de la cátedra de historia natural del hombre en el museo de Jardin de Plantes de Paris, escribía sus observaciones sobre la aplicación de la fotografía al estudio de las razas humanas. Paulatinamente, y a lo largo de la segunda mitad del siglo XIX, la aplicación de la fotografía para establecer tipos exóticos y criminales fue perfeccionándose. Entre cuerpo y delito germinaba lo que el historiador de la fotografía Michel Frizot ha denominado una etnografía de las diferencias. El interés era visualizar, dar a ver los rasgos de tipo que supuestamente definían a una tribu salvaje o una raza. Sin embargo, las fotografías necesitaban de un método, un plan bien estudiado como sugería el presidente de la sociedad inglesa de etnología Thomas Henry Granville en 1869 y que permitiera estandarizar la información y facilitar la comparación.
Huxley desarrolló un método según el cual en cada fotografía de un sujeto se incluía una regla con medidas en pulgadas y J. H. Lamprey en 1869 desarrolló su método de medición humana en la que el sujeto era fotografiado con un fondo de siete por tres pies (213,36x91,44 cm) reglado con divisiones de dos pulgadas (5,08cm): una enorme cortina geométrica como telón de fondo. Tanto Lamprey como Huxley afirmaban que con su método era posible comparar individuos de grupos étnicos distintos y que “serían una buena guía para su definición, algo que no puede lograrse con una mera descripción verbal” (Naranjo 2006:51). Es a través del cuerpo fotografiado sobre un fondo métrico en el que se manifiestan las medidas de la ciencia y diferencias.
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Quien ha estudiado de manera magistral la construcción visual de la raza en los Andes a través de la carte de visite de tipos es Deborah Poole en su estudio Visión, raza y modernidad, una economía visual del mundo andino de imágenes. 2000.
En 1879 el francés Alphonse Bertillón, encargado del departamento de policía de la Prefectura de París, perfeccionó un método científico para tipificar a delincuentes según sus rasgos fisonómicos incorporando la fotografía métrica. Fundó el primer laboratorio de identificación criminal y se lo considera el inventor de la antropometría judicial134. El método de Bertillón, a su vez basado en los métodos de los primeros etnógrafos y antropólogos, seguía entre otras recomendaciones aquellas de la antropología física de Paul Broca. Para Bertillon, el objetivo de su invento acercaba la actividad policial a la antropología porque según él, “las dos buscan identificar y reconocer cuerpos individuales” (Guillo, 2008: 18). La antropología, decía Bertillon, “no es otra cosa que la historia natural del Hombre. Nadie duda que los policías del futuro aplicarán, para su cacería particular, las reglas de la antropología”(Bertillon, 1893:VII).
Pero, ¿en qué consistía el método Bertillón? Establecía, a partir de una serie muy precisa de mediciones corporales, diferencias y/o similitudes entre tipos delincuenciales. Se suponía que existía un tipo de individuo con características físicas particulares que permitía reconocer al delincuente sobretodo reincidente. El método, que incorporaba la métrica y la estadística, consistía en tomar once medidas como constantes en cualquier cuerpo adulto, notas señaléticas, una descripción verbal de marcas distintivas y todo esto acompañado de dos fotografías: una de frente y una de perfil135. Para que las fotografías fuesen comparables entre sí, equivalentes entre el sujeto y su representación, el método fotográfico suponía además la utilización de una distancia focal normalizada, una iluminación relativamente uniforme de preferencia que “venga del lado izquierdo y un poco de frente”(Bertillon, 1890: 21) y una distancia fija entre la cámara y el modelo.
Alain Sekula anota, a propósito de método Bertillón, que “la fotografía de perfil servía para eliminar la contingencia de la expresión; el contorno de la cabeza seguía siendo inalterable por el tiempo y la toma frontal proporcionaba un rostro más reconocible” (Sekula, 1989: 159). El reconocimiento del rostro era una preocupación de Bertillon. En
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De hecho el método desarrollado es denominado método Bertillon o Bertillonaje. La asociación entre delincuencia y tipo racial ha sido estudiada magistralmente por Gabriela Zamorano para el caso boliviano. Zamorano demuestra cómo los tipos de indígenas bolivianos que la expedición francesa Croqui Montfort necesitaba para sus investigaciones fueron sacados de la cárcel frente a la resistencia de otros grupos indígenas.
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Deborah Poole ha señalado la genealogía de la tarjeta de visita de tipos en los que la posición de de frente y de perfil es utilizada comúnmente. Poole señala que fue en la fisiognomía y el fisionotrazo practicado desde el siglo XVIII sobre los que se asienta la práctica de la fotografía de frente y de perfil. Deborah Poole. Visión raza y modernidad, 2000.
su libro, La fotografía judicial: clasificación e identificación antropométricas, señalaba a propósito de la fotografía:
La finalidad no es más que una y, por tanto, resulta fácil analizarla: producir la imagen más parecida posible136. O dicho de forma más concreta: producir la imagen que sea más fácil de reconocer, la que resulte más fácil de identificar en relación con el original (Bertillón, 1893: 105).
Sería el proceso, más que la toma, lo que definiría la fotografía antropométrica como método: el agenciamiento de la pose daba rigor científico al resultado. Como proceso, una vez establecida la matemática de la pose, el gesto finalmente registrado por la cámara no podía ser sino el de una doble fijeza. Cuerpos inmóviles en el teatro de la tipificación criminal-racial y la matemática de la ciencia durante la toma y cuerpos fijados como fragmentos al interior de la geometría monocular y perspectivista como fotografía, después de la toma.
Existen copias en fotograbado de cartes de visite de tipos realizadas en el Ecuador hacia 1880 y conservadas en el Museo Jacinto Jijón y Caamaño como único indicio de una aplicación del método de fotografía antropológica de tipos de frente y de perfil y de una posible guía para Laso, a través de la mirada de Jijón, del trabajo a realizarse.
Sin embargo para inicios del siglo XX esa doble fijeza, de frente y de perfil, se liberaría de la matemática por una imposibilidad. Rigurosamente hablando el método Bertillón nunca fue aplicado en Ecuador137, sino solo como una idea somera y rudimentaria de un posible uso de la fotografía para la policía y la tipificación delincuencial a inicios del siglo XX. Fueron también las ideas del criminalista italiano Césare Lombroso las que tendrían una influencia en nuestro país para tipificar, en una conjunción perversa, la raza, el tipo y la política. Lombroso afirmaba en el libro EL HOMBRE CRIMINAL: “la naturaleza del criminal: un ser atávico que reproduce en su persona los feroces instintos de la humanidad primitiva y de los animales inferiores” (Lombroso, 1887). La
136 Me pregunto si ¿es esta el alma de la fotografía descrita y definida por José Domingo Laso?
137 Sin embargo, para 1893, Bertillon señalaba en su libro La identificación antropométrica, que su
sistema había sido adoptado por Los Estados Unidos, Bélgica, Suiza, Rusia y gran parte de Sudamérica (…) .Por otro lado Eduardo Kingman aclara que “aunque la introducción en los Andes del pensamiento criminológico, deudor de la Escuela Positivista italiana, no está estudiada, su llegada a Colombia está confirmada, a través del abogado y líder político populista Eliecer Gaitán, quien estudió en Italia y fue discípulo de Enrico Ferri, uno de los seguidores de Cesare Lombroso” (Kingman 2008:312).
asociación de criminalidad, etnicidad y política no es nueva y se ha estudiado muy poco en nuestro país. Solo quiero remarcar aquí el surgimiento simultáneo que tuvieron a finales del siglo XIX e inicios del siglo XX y que, el contexto de la realización del Álbum de Jijón, es también el de la aplicación de la antropología criminal, como señala Ana Maria Goetchel:
La creación de oficinas de Antropometría Criminal y Estadística en Quito y
Guayaquil, la adopción de sistemas de identificación, el uso de la fotografía,
significa la adopción de sistemas "positivistas" que aun cuando rudimentarios y
que solo parecen tener verdadera importancia en los años cuarenta, revelan que no estábamos alejados de las ideas de la época y del surgimiento de un proceso distinto, el paso a otra época. (Goetchel,1996:93)
En 1903 se publica un cuadro estadístico “de las identificaciones practicadas en la Oficina de Antropometría Criminal y Estadística en el que consta el nombre del
delincuente, su edad, raza, nacionalidad, instrucción, crimen y si fue o no fotografiado” (Goetchel, 1996). Las fotografías pertenecientes a la Biblioteca Aurelio Espinosa Pólit son esclarecedoras en ese sentido (Fig. 66,67 y 68).
Fig. 66 Manuel E. Oña, de Licán
Famoso ladrón 1916 Atribuido a: Fotografía Torres.
Fuente BAEP.
Fig. 67
Salomón Losano . Cuatrero. Residente de San Juan. 1916 Atribuido a: Fotografía Torres.
Fuente BAEP
Fig. 68
Rosendo Salas de Quimiag. Bandolero 1916 Atribuido a: Fotografía Torres.