La ley general de la acumulación capitalista4 involucra una magna con-
tradicción pues hace que la riqueza sólo pueda crecer en un polo de la sociedad si al mismo tiempo crece en el otro la miseria. Pero como la sociedad de todos modos es una, la acción de esta ley conduce inexorable- mente a una situación asfi xiante que la pone radicalmente en cuestión.
producción y circulación del capital social global”, es la reproducción de capital en general considerada en términos mediatos o circulatorios.
En efecto, el capital constante crece con más celeridad que el capital variable y por ello se va agotando la fuente del plusvalor (el capital va- riable). Así, la creciente miseria relativa en el polo del capital variable y de la clase obrera en general —incluidos los desocupados, el ejérci- to industrial de reserva— difi culta crecientemente que el plusvalor sea producido y acumulado en la medida en que lo requiere la expansión del capital constante.
La ley general de la acumulación capitalista se expresa de modo con- creto, en el curso del desarrollo capitalista, como ley de la caída tenden- cial de la tasa de ganancia —que Marx expone en la sección tercera del tomo III—, pues la tasa de ganancia —g´ = p / (c + v)— decrece conforme
se incrementa la suma c + v, pues el crecimiento del capital constante (c) es mayor que el del capital variable (v), y únicamente este último produ- ce plusvalor.
Tanto en la ley general de la acumulación capitalista como en la ley del desarrollo capitalista —que es la de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia— se plantea como problema la alteración cualitativa o técnica- mente determinada del tipo de valor de uso que requiere la renovación del capital constante. Por lo tanto, como consecuencia del aumento del capital constante, también se plantea como problema para el capital la creciente restricción del consumo obrero. Por ambos caminos el valor de uso se vuelve un problema para el cometido del valor que se valoriza, es decir, del capital. El valor de uso del capital constante, acrecido y cada vez más pro- ductivo, le causa problemas al capital porque permite producir cada vez menos plusvalor en proporción a la magnitud del capital invertido. Por su parte, el valor de uso del consumo obrero le causa problemas al capital porque restringe el plusvalor que realiza la clase obrera en la circulación para acceder al valor de uso necesario para reproducirse. El subconsu- mo, es decir, el consumo social restringido —debido a la reducción del consumo obrero, basado en el capital variable—, se vuelve un problema para el capital porque hace que disminuya la cantidad de plusvalor que puede ser realizado debido a que al crecer el capital constante disminuye proporcionalmente el capital variable y por ende la tasa de ganancia. En síntesis, el valor de uso le causa problemas al capital tanto desde la perspectiva de la producción de plusvalor como desde la de la realización del mismo en la circulación.
Por esta razón Marx construye sus esquemas de reproducción simple y ampliada de capital en la sección tercera del tomo II de El capital su-
poniendo que la composición orgánica del capital es constante, pues su objetivo es mostrar las condiciones de reproducción del capital en su re- petición sucesiva y por tanto sin tomar en cuenta las contradicciones que obstaculizan esta repetición, es decir, en equilibrio. De ahí que en estos esquemas quede fuera el crecimiento del capital constante y las consi- guientes alteracionescualitativas que implica en el curso del desarrollo. Marx considera estos cambios en la sección tercera del tomo III.5
Pero dado que el desarrollo capitalista involucra necesariamente esa alteración cualitativa (de valor de uso), la tendencia decreciente de la tasa de ganancia se constituye como ley del desarrollo capitalista cuyo efecto problemático para el capital deber ser constantemente contrarres- tado tal como expone Marx en aquella misma sección de su obra.
Para resolver el problema de la caída tendencial de la tasa de ganan- cia —por ejemplo para salir de una crisis—, el capital debe explotar a la clase obrera más plusvalor absoluto y relativo, y evidentemente realizar- lo. El obstáculo para ello parece ser de entrada sólo la magnitud reduci- da del salario (del capital variable), el alto costo de la maquinaria y los edifi cios y en general las condiciones objetivas de la producción (capital constante), además del gasto en impuestos y lujos, etcétera, que depri- men la cuantía del plusvalor que puede reinvertirse. Y ciertamente éstos —entre otros— son obstáculos particulares para la maximización de la ganancia, pero en el fondo el problema es el contenido cualitativo del va- lor de uso, primero, del capital constante y, luego, de la clase obrera que el capital tiene enfrente (el valor de uso tanto de sus medios de consumo como de su existencia viva).
De tal suerte, en la búsqueda de medios cada vez más radicales y globales para contrarrestar la caída tendencial de la tasa de ganancia, el capital debe alterar el valor de uso de los medios de producción, es decir, de elementos que constituyen al capital constante así como el del consumo obrero y social en general; esto es, la corporeidad, la psique y la socialidad de la clase obrera y de la sociedad. Sí, alterar el valor de
5 Véase Jorge Veraza, Leer El capital hoy. Pasajes selectos y problemas decisivos, parte
uso hasta que éste deje de causar problemas al desarrollo del valor que se valoriza.
Así, pues, la conformación de un cuerpo de valor de uso o un cuerpo mate- rial consuntivo adecuado a la reproducción del capital o, en otros términos, la subordinación real del consumo al capital, tiene lugar como respuesta a la necesidad de contrarrestar globalmente la caída tendencial de la tasa de ganancia. Pero, por otra parte, un valor de uso que no sea problemático sino adecuado al capital es necesariamente nocivo para el sujeto humano.