El Expolio de Cristo – El Greco.
versículos 33-36) de la siguiente manera :
“Cuando llegaron al lugar llamado Gólgota, le dieron a beber vino mezclado con hiel; El lo probó, pero no quiso beberlo. Después de crucificarlo, se repartieron su ropa
echándola a suertes y luego se sentaron a custodiarlo”
El artista recrea la escena incorporando personajes que, como el carpintero situado en primer plano que taladra la parte inferior del madero en el lugar en
que deberá introducirse la punta del clavo que atravesará los pies de Cristo, o las tres mujeres del ángulo inferior izquierdo, La Virgen María, María Cleofás
y María Magdalena que observa atentamente la labor del anterior, no aparecen en el relato bíblico.
El Expolio de Cristo.
Oleo sobre lienzo obra de El Greco. Realizada en los años 1577 - 1579 d.C.
Dimensiones : 285 x 173 cms.
Sacristía de la Catedral de Santa María de Toledo.
El Expolio de Cristo – El Greco.
Esos detalles junto al hecho de haber representado una gran diversidad de personajes que en abigarrada muchedumbre se sitúan detrás y alrededor de
Jesús sobrepasando la altura de su cabeza, hizo que el deán don Diego de Castilla, en aras del más estricto puritanismo teológico se negara a satisfacer
los emolumentos pactados con el pintor por esta obra.
Las pretensiones se podían resumir en la necesidad de, bien eliminar o bien modificar la posición de las tres protagonistas femeninas, “no es aceptable tal proximidad física con Nuestro Salvador”, al tiempo que “Su cabeza debía
sobrepasar en altura a la de los sayones que le rodean”.
Fue tal la disputa que fue necesario llegar a una acuerdo por el cual solo se le abonaron 382 ducados de los 900 ducados en que fue acordado el importe de
la obra la cual, eso si, mantenía la concepción original del artista.
Podemos decir que nunca podremos agradecer bastante la generosidad de el Greco al renunciar a esos 518 ducados ya que gracias a la cual podemos disfrutar de esta excepcional obra pictórica en la que se aúnan la riqueza de
Detalle de “El Expolio de Cristo” con la imagen del Salvador rodeado de personajes cuyas cabezas sobrepasan a la del Señor, hecho que provocó el
Detalle de “El Expolio de Cristo” con las
tres Marías, otro de los elementos polémicos en la disputa del cabildo catedralicio y el autor.
Detalle de “El Expolio de
Cristo”. El carpintero.
Detalle de “El Expolio de Cristo”.
Caballero con armadura que situado a la izquierda del lienzo parece observar al
Detalle de “El Expolio de
Cristo”. La firma del
El Expolio de Cristo – El Greco.
La decisión de someter a esta obra a un proceso de restauración se tomó en el marco de los actos previos a la celebración en el año 2014 del cuarto
centenario de la muerte de Doménikos Theotokópoulos, el Greco.
El encargo de tan delicada tarea recayó en el profesor Rafael Alonso, experto por cuyas manos han pasado nada menos que 86 obras de este artista , el cual tras ser descolgada de su emplazamiento original, es la primera vez que
se documenta su traslado desde que fue terminada por su autor, pudo comprobar su excepcional estado de conservación.
Trasladada a los talleres del Museo del Prado la obra fue sometida a estudios de reflectografia infrarroja y radiografía que detectaron que a pesar de los
cerca de cuatro siglos transcurridos desde que la obra fue concluida únicamente había sufrido pequeñas pérdidas en su borde inferior que fueron
reintegradas y consolidadas, por lo que la mayor intervención consistió en una limpieza que devolviera a la obra su riqueza cromática inicial.
Estas labores de restauración han sido posibles gracias al mecenazgo de la Fundación Iberdrola como Protector del Taller de Restauración.
“El Expolio de Cristo” en el taller de restauración del Museo del Prado sometido a estudios de reflectografia infrarroja y radiografía.
El Expolio de Cristo – El Greco.
Las pruebas realizadas antes de acometer este proceso de restauración han permitido estudiar a fondo la obra, descubriendo algunos secretos tanto de su
proceso creativo como de su ejecución.
La exploración radiológica ha determinado que el autor utilizó como lienzo un tipo de tela denominada “mantelillo”, muy utilizada por los artistas
venecianos de la época, realizado en hilo de lino con trama adamascada, así como el hecho, muy poco frecuente, que únicamente realizó dos
modificaciones sobre el boceto original que afectan, la primera a la longitud del extremo inferior del madero que fue acortado, y la segunda a la túnica del
Señor que sufrió el mismo proceso para dejar al descubierto Sus pies.
Por otra parte la reflectografía infrarroja nos muestra que el proceso creativo de la obra se llevó a cabo a partir de un esbozo general de la misma realizado
con pincel y pigmentos diluidos que tras sucesivas capas pictóricas van definiendo los contornos y creando las diferentes texturas.
En resumen esta intervención nos permite apreciar la depurada técnica que ya desde su llegada a España poseía el Greco.
Comparativa de “El Expolio de Cristo” antes (izquierda) y después (derecha) de su restauración.