Los sacrificios a nuestras deidades que hacemos en la religión Yoruba, parecen ser especialmente aberrantes para los practicantes de las sectas cristianas. Por supuesto que ellos siempre seguirán diciendo las cosas que les sean convenientes, ya que ellos mismos dicen que no hay ley de hombres capaz de juzgarlos y solo se rigen por las leyes divinas. Claro que en esto también es una mentira, ya que tampoco siguen estas leyes “divinas” que tanto dicen defender, tal como mostraremos más adelante.
Lo primero que hemos de ver para probarles que los sacrificios no son algo satánico, es el hecho que su Dios Yahvé, efectivamente, solicita sacrificios y esto lo hace a lo largo de La Biblia. De hecho, si notamos con atención, para eso quería precisamente que se liberara al pueblo de Israel:
De nuevo Yahvé dijo a Moisés: «Levántate temprano, preséntate a Faraón cuando vaya al río, y dile: "Esto dice Yahvé: 'Deja salir a mi pueblo para que me ofrezca sacrificios11. Si tú no lo envías, enviaré yo tábanos contra ti, tus servidores y tu pueblo; e invadirán las habitaciones de los egipcios y todos los lugares donde viven. (Éxodo 8: 20)
Aquí vemos que una de las tantas cosas que quería Yahvé de su pueblo, es que precisamente le ofrecieran sacrificios. Además, lo deja claro en las leyes entregadas a Moisés:
El que ofrezca sacrificio a otros Dioses, en vez de ofrecérselo a Yahvé, será muerto. (Éxodo 22: 20)
En capítulos anteriores, también hemos visto esto ampliamente, lo mismo que se verá en capítulos posteriores. Entonces, si seguimos la lógica de los cristianos, Yahvé es satánico porque pide que se le hagan sacrificios, que incluyen sacrificios humanos y castiga con la muerte si se les hacen a otros Dioses. Si miramos el siguiente pasaje nos daremos cuenta de esto:
“Y el sacerdote hará arder esto sobre el altar; vianda es de ofrenda que se quema en olor grato a Yahvé; toda la grosura es de Yahvé. Estatuto perpetuo será por vuestras edades, dondequiera que habitéis, que ninguna grosura ni ninguna sangre comeréis”. (Levítico 3: 16-17)
Ya en este capítulo y versículos se puede ver la prohibición de comer sangre y grasas, porque estas son específicamente de Dios y las mismas deben ser
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En las plagas anteriores Dios decía: Deja ir a mi pueblo para que me sirva. Luego decía: Para que me rinda culto y en la plaga de las moscas que es este pasaje, la traducción dice claramente que era para que le hiciera SACRIFICIOS. Nuevas Biblias solo ponen para que me sirva o para que me rindan culto, lo cual es inexacto.
ofrecidas en sacrificio. Por consiguiente, este pasaje también haría a Yahvé, Satánico. De hecho, Yahvé da instrucciones precisas en sus leyes:
No ofrecerás con pan leudado la sangre de mi sacrificio ni la grasa de la víctima quedará de la noche a la mañana. (Éxodo 23: 18)
Como se puede observar, a Yahvé no le gusta que le den sacrificios en cualquier pan y tampoco le gusta que el altar quede sucio toda la noche, pero no solo eso, las instrucciones precisas de cómo hacer los sacrificios DIARIOS, también los deja claros:
“Esto es lo que ofrecerás sobre el altar: Dos corderos de un año CADA DÍA, PERPETUAMENTE. Ofrecerás uno de los corderos por la mañana y el otro cordero lo ofrecerás a la caída de la tarde. Además de cada cordero ofrecerás la décima parte de un Efa de flor de de harina amasada con una cuarta parte de un hin de aceite de oliva machacadas y como LIBACIÓN, la cuarta parte de un hin de vino. A la caída de la tarde ofrecerás el otro cordero; harás conforme a la ofrenda de la mañana, y conforme a su libación, como olor grato de ofrenda quemada a Yahvé. Esto será HOLOCAUSTO PERPETUO que todas vuestras generaciones ofrecerán a la puerta del Tabernáculo de reunión, delante de Yahvé, en el cual me reuniré con vosotros, para hablaros allí. Allí me reuniré con los HIJOS DE ISRAEL y el lugar será santificado con mi gloria”. (Éxodo 29: 38-43)
Queda claro que los sacrificios hay que hacerlos a diario y que para ello hay que tener grandes haciendas de animales, ya que los mismos solo deben tener un año, pero no es todo: Si hacemos las matemáticas correctamente, a Yahvé hay que darle setecientos treinta corderos de un año, cada año. Lo mejor es que esto deben hacerlo los hijos de Israel ¿Qué hacen personas que no son descendientes de ninguna de las tribus de Israel adorando a ese Dios Local? Para Yahvé, solo dos tipos de animales pueden ser ofrecidos:
Llamó Yahvé a Moisés y habló con él desde el Tabernáculo de reunión, diciendo: “Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando uno de entre vosotros presente una ofrenda a Yahvé, podrá hacerlo de ganado vacuno u ovejuno. (Levítico 1: 1:2)
Todo el proceso de los sacrificios, incluyendo las vestiduras se encuentra especificado tanto en el libro de Éxodo Capítulo 27 al 30, como en Levítico Capítulo 1 al Capítulo 7. Aquellos que se interesan por este tipo de estudios, pueden revisarlo y verán el detalle que hay que poner en los mismos. De hecho, si algún sacerdote se equivoca en el proceso, no le irá muy bien:
“Nadab y Abiú, hijos de Aarón, tomaron cada uno su incensario, pusieron en ellos fuego, le echaron incienso encima y ofrecieron delante de Yahvé un fuego extraño, que él nunca había mandado. Entonces salió de la
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presencia de Yahvé, un fuego que los quemó y murieron delante de Yahvé”. (Levítico 10: 1-2)
¿Qué puede tener de extraño un fuego? Pero ya vemos que los errores en el proceso se pagan con la vida. Nada mal para un Dios Misericordioso ¿No? Pero veamos como se consagran los sacerdotes y como las inmolaciones deben ser hechas según las instrucciones del propio Yahvé:
Esto es lo que les harás para consagrarlos, para que sean mis sacerdotes: Toma un becerro de la vacada, y dos carneros sin defecto; y panes sin levadura, y tortas sin levadura amasadas con aceite, y hojaldres sin levadura untadas con aceite; las harás de flor de harina de trigo. Y las pondrás en un canastillo, y en el canastillo las ofrecerás, con el becerro y los dos carneros. Y llevarás a Aarón y a sus hijos a la puerta del tabernáculo de reunión, y los lavarás con agua. Y tomarás las vestiduras, y vestirás a Aarón la túnica, el manto del efod, el efod y el pectoral, y le ceñirás con el cinto del efod; y pondrás la mitra sobre su cabeza, y sobre la mitra pondrás la diadema santa. Luego tomarás el aceite de la unción, y lo derramarás sobre su cabeza, y le ungirás. Y harás que se acerquen sus hijos, y les vestirás las túnicas. Les ceñirás el cinto a Aarón y a sus hijos, y les atarás las tiaras, y tendrán el sacerdocio por derecho perpetuo. Así consagrarás a Aarón y a sus hijos. Después llevarás el becerro delante del tabernáculo de reunión, y Aarón y sus hijos pondrán sus manos sobre la cabeza del becerro. Y MATARÁS el becerro delante de Yahvé, a la puerta del tabernáculo de reunión. Y de la SANGRE del becerro tomarás y pondrás sobre los cuernos del altar con tu dedo, y derramarás toda la demás sangre al pie del altar. Tomarás también toda la grosura que cubre los intestinos, la grosura de sobre el hígado, los dos riñones, y la grosura que está sobre ellos, y lo quemarás sobre el altar. Pero la carne del becerro, y su piel y su estiércol, los quemarás a fuego fuera del campamento; es ofrenda por el pecado.
Asimismo TOMARÁS uno de los carneros, y Aarón y sus hijos pondrán sus manos sobre la cabeza del carnero. Y MATARÁS el carnero, y con su sangre rociarás sobre el altar alrededor. Cortarás el carnero en pedazos, y lavarás sus intestinos y sus piernas, y las pondrás sobre sus trozos y sobre su cabeza. Y quemarás todo el carnero sobre el altar; es holocausto de olor grato para Yahvé, es ofrenda quemada a Yahvé. Tomarás luego el otro carnero, y Aarón y sus hijos pondrán sus manos sobre la cabeza del carnero. Y MATARÁS el carnero, y tomarás de su sangre y la pondrás sobre el lóbulo de la oreja derecha de Aarón, sobre el lóbulo de la oreja de sus hijos, sobre el dedo pulgar de las manos derechas de ellos, y sobre el dedo pulgar de los pies derechos de ellos, y rociarás la sangre sobre el altar alrededor. Y con la sangre que estará sobre el altar, y el aceite de la unción, rociarás sobre Aarón, sobre sus vestiduras, sobre sus hijos, y sobre las vestiduras de éstos; y él
será santificado, y sus vestiduras, y sus hijos, y las vestiduras de sus hijos con él. (Éxodo 29: 1-21)
Aquí no se habla de la sangre como un gesto salvaje, no se habla de la sangre como sacrificios diabólicos, se habla del empleo de la sangre y las grasas como santificador, se habla de rituales, de ceremonias y sacerdotes similares a nuestra religión, se habla de untarse sangre en partes del cuerpo, como lo hacemos nosotros en nuestra religión, ¿Qué diferencia hay entre los sacrificios que pedía este Dios y los que piden los nuestros? Ninguna a no ser, que nuestros sacrificios son para deidades creadas por Olodumare (nuestro dios) y no para el mismo Olodumare, el no pide que se le sacrifiquen a sus propios hijos o creaciones.
Luego tomarás del carnero la grosura, y la cola, y la grosura que cubre los intestinos, y la grosura del hígado, y los dos riñones, y la grosura que está sobre ellos, y la espaldilla derecha; porque es carnero de CONSAGRACIÓN. También una torta grande de pan, y una torta de pan de aceite, y una hojaldre del canastillo de los panes sin levadura presentado a Yahvé, y lo pondrás todo en las manos de Aarón, y en las manos de sus hijos; y lo mecerás como ofrenda mecida delante de Yahvé. Después lo tomarás de sus manos y lo harás arder en el altar, sobre el HOLOCAUSTO, por olor grato delante de Yahvé. Es OFRENDA encendida a Yahvé. Y tomarás el pecho del carnero de las consagraciones, que es de Aarón, y lo mecerás por ofrenda mecida delante de Yahvé; y será porción tuya. Y apartarás el pecho de la ofrenda mecida, y la espaldilla de la ofrenda elevada, lo que fue mecido y lo que fue elevado del carnero de las consagraciones de Aarón y de sus hijos, y será para Aarón y para sus hijos como estatuto perpetuo para los hijos de Israel, porque es OFRENDA ELEVADA; y será una ofrenda elevada de los hijos de Israel, de sus sacrificios de paz, porción de ellos elevada en ofrenda a Yahvé. Y las vestiduras santas, que son de Aarón, serán de sus hijos después de él, para ser ungidos en ellas, y para ser en ellas consagrados. Por siete días las vestirá el que de sus hijos tome su lugar como sacerdote, cuando venga al tabernáculo de reunión para servir en el santuario. (Éxodo
29: 22-30)
Casualmente, el número de días para la consagración en el sacerdocio, es la misma cantidad de días que nosotros empleamos para nuestras consagraciones tanto de Ifá como de Ocha, así que le recomendamos a nuestros religiosos aprender estos pasajes para que mañana, sepan contestarle a todos estos hipócritas de forma concisa y tajante cual es su procedencia, aun cuando digan que supuestamente Cristo suprimió los sacrificios, lo cual es mentira, porque el cielo y la tierra aún están allí. Si Jesús es considerado grande, es precisamente por ser considerado hijo de ese Dios que tantos sacrificios pide y que él, de la noche a la mañana suprimió, porque lo dicen los hombres (como veremos), ya que estos eran del agrado de su supuesto padre. Lo llamativo, es que al igual que el demonio, pide que todo se le pase por fuego ¿Curioso no?
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Y tomarás el carnero de las consagraciones, y cocerás su carne en lugar santo. Y Aarón y sus hijos comerán la carne del carnero, y el pan que estará en el canastillo, a la puerta del tabernáculo de reunión. Y comerán aquellas cosas con las cuales se hizo expiación, para llenar sus manos para consagrarlos; mas el extraño no las comerá, porque son santas. Y si sobrare hasta la mañana algo de la carne de las consagraciones y del pan, quemarás al fuego lo que hubiere sobrado; no se comerá, porque es cosa santa. Así, pues, harás a Aarón y a sus hijos, conforme a todo lo que yo te he mandado; por siete días los consagrarás. Cada día ofrecerás el becerro del sacrificio por el pecado, para las expiaciones; y purificarás el altar cuando hagas expiación por él, y lo ungirás para santificarlo. Por siete días harás expiación por el altar, y lo santificarás, y será un altar santísimo: cualquiera cosa que tocare el altar, será santificada. (Éxodo 29: 31-37) De hecho, a todo lo largo de La Biblia, Yahvé habla de animales puros y animales impuros, pero no nos dice quien creó a los animales impuros, porque siendo que él es perfecto, entonces no pudo crearlos él ¿O sí? Bueno a lo mejor los crearon los Dioses Egipcios que él dice que “ajustició”. Bueno, dejando de lado que parte de su propia creación la considera impura, Yahvé exige no solo cuales son los animales que deben ofrecérsele, sino como debe ser efectuado el sacrificio:
Esto es lo que OFRECERÁS sobre el altar: dos corderos de un año cada día, continuamente. Ofrecerás uno de los corderos por la mañana, y el otro cordero ofrecerás a la caída de la tarde. Además, con cada cordero una décima parte de un efat de flor de harina amasada con la cuarta parte de un hin de aceite de olivas machacadas; y para la libación, la cuarta parte de un hin de vino. Y ofrecerás el otro cordero a la caída de la tarde, haciendo conforme a la ofrenda de la mañana, y conforme a su libación, en olor grato; ofrenda encendida a Yahvé. Esto será el holocausto continuo por vuestras generaciones, a la puerta del tabernáculo de reunión, delante de Yahvé, en el cual me reuniré con vosotros, para hablaros allí. Allí me reuniré con los hijos de Israel; y el lugar será santificado con mi gloria. Y santificaré el tabernáculo de reunión y el altar; santificaré asimismo a Aarón y a sus hijos, para que sean mis sacerdotes. Y habitaré entre los hijos de Israel, y seré su Dios. Y conocerán que yo soy Yahvé su Dios, que los saqué de la tierra de Egipto, para habitar en medio de ellos. Yo Yahvé su Dios. (Éxodo 29: 38-43)
Aquí vemos como al igual que en nuestra religión, se preparan las carnes de los animales y se comen con esos panecillos, como en Nigeria se comen con eko (tamales de maíz), así que si sacrificar es un acto diabólico, a todos estos hipócritas, los pueden comenzar a llamar satánicos también, porque su Dios pedía sacrificios como lo piden nuestras deidades Yorubas y ni de un lado ni del otro, se habla de realizar sacrificios a ningún ente del mal y si se hablara de un ente del mal pidiendo sacrificios, ese es Yahvé, que en casi todo el Antiguo Testamento se la pasa amenazando de matar, de apedrear, de mutilar, de maldecir a su propio
pueblo si se atreven a romper sus reglas. Claro que demostraremos que efectivamente este dios no puede ser otro que Satanás y si alguno tiene que ser llamado diabólico por todos los crímenes que realizó en masas en contra de todo el que osara estar en contra de su único pueblo (Israel), cosa que vemos en todo el Antiguo Testamento y jamás menciona a ningún otro pueblo como su creación, o al menos nunca ve por ellos.
Luego viene el Nuevo Testamento donde entonces Jesús Cristo, (Emanuel), un humano que dice ser hijo de Dios, contradice todo lo que su supuesto padre había dejado como leyes, pero además se contradice él mismo, porque si se lee el Nuevo Testamento, se encontrará que Jesús, supuesto Hijo de Dios, suspende los sacrificios que pedía su padre, basado en las teorías de alguien que ni era apóstol, ni era nadie y que además nada tenía que ver con las doctrinas del supuesto padre. De hecho, Pablo hizo estos cambios sin contar con nadie que no fuera él mismo y cambió muchas tildes, de lo que Jesús no pensaba abrogar. Pero debemos analizar esto de la eliminación de los sacrificios, un poco más de cerca y se pueda ver como es que mienten. La supuesta “suspensión de los sacrificios”, la encontramos en el libro de Hebreos 7: 27, lo cual representa, en este caso un triple engaño. Debemos resaltar en este momento, que Pablo nunca creyó en la naturaleza divina de Jesús.
El primer engaño radica en que solo quieren usar, al igual que todos los sinvergüenzas, el fragmento que les conviene que se vea y no el contexto completo del pasaje, tal como lo vimos que hicieron para darle “Profecías” a Jesús:
“[El Sacerdote] que no tiene necesidad cada día, como aquellos sumos sacerdotes, de ofrecer primero sacrificios por sus propios pecados, y luego por los del pueblo; porque esto lo hizo una vez para siempre, ofreciéndose a sí mismo”. (Hebreos 7: 27)
Listo, con este pequeño fragmento, quedaron los sacrificios anulados según ellos. El segundo engaño consiste en que la ciencia demostró hace mucho tiempo, que el libro Hebreos, es una pseudoepigrafía (FALSIFICACIÓN) de las cartas de
PABLO12, hecha por uno de sus ayudantes, siendo que el más probable fue un hombre llamado Apolo. En esta carta, “Pablo” disertaba sobre otra cosa totalmente diferente a la anulación de los sacrificios por parte de “Jesús”. De hecho, de lo que les hablaba era de la eliminación del sacerdocio Levita, el cual era tribal y de casta y que además estaba dedicado al servicio del templo, para
que fuese sustituido por un sacerdocio como el de Melquisedec. Aquí es donde
está el tercer Engaño. Aun cuando tomemos como cierta esta falsificación, no
12
Deschner, Karlheinz. Historia Criminal del Cristianismo, libro IV Falsificaciones y Engaños. Barcelona, Martínez Roca. 1993. Otros libros falsificados e incorporados en La Biblia son: Tobías,
Judit, fragmentos de Ester, I y II Macabeos, Sabiduría, Eclesiástico, Baruc y fragmentos de Daniel,
que no están registrados en la Biblia hebrea, razón por la cual no son admitidos por los judíos y existen serias controversia entre los propios cristianos.
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puede ser que se querían eliminar los sacrificios, ya que eran parte integral de la religión, tal como se puede observar dos capítulos antes:
“Pues todo pontífice tomado de entre los hombres, a favor de los hombres es instituido para las cosas que miran a Dios, para ofrecer ofrendas y SACRIFICIOS por los pecados y para eso tiene que sentirse solidario con los ignorantes y los extraviados. (Hebreos 5: 1-10)
Como se ve, un sacerdote debe ser entrenado para los sacrificios y las ofrendas. De hecho, los judíos mantienen este rito y el animal es sacrificado de forma Kosher, o sea, que pierda toda la sangre y luego se le limpien todas las grasas, lo cual es algo que deben saber hacer los Rabinos, ya que sangre y grasas son de