II. Qué les sucede a las personas que buscan protección en Ceuta
7. Problemas e irregularidades en el proceso de asilo
7.4. Deficientes entrevistas de asilo para identificar a los refugiados
Para AI, sólo si se realiza un examen individual y detallado de cada solicitud de asilo puede hablarse de un proceso de asilo que sea justo, satisfactorio y con las debidas garantías. Dicha entrevista debe realizarse de conformidad con la legislación internacional de refugiados y teniendo en cuenta la situación de los derechos humanos del país de origen.
En el caso español, la primera entrevista suele ser determinante en el proceso de asilo ya que, en muchas ocasiones es el único elemento sobre el que se asienta la decisión de las autoridades españolas. Por ese motivo es muy importante que se realice de forma minuciosa y detallada recogiendo todos los extremos de la historia del solicitante, así como que estén presentes abogado e intérprete. Los funcionarios que realicen la entrevista deben recibir instrucciones y formación especializada a tal efecto.
En el caso de Ceuta, la tarea de entrevistar a los solicitantes de asilo recae en tres funcionarios de la Oficina de Inmigración. Dada la gran afluencia de solicitantes de asilo a Ceuta se producen, como se ha mencionado antes, dilaciones en la celebración de la entrevista. Hasta julio de 2004, dichas dilaciones podían oscilar entre varias semanas y varios meses120. En la actualidad se
ha reducido a entre 3 y 5 días, aunque depende
117 Entrevista de AI con el Colegio de Abogados de Ceuta, marzo y noviembre de 2004. 118 Entrevista de AI, ONG de refugiados, diciembre de 2004.
119 Ídem.
120 Véase Amnistía Internacional: El asilo en España: Una carrera de obstáculos, pág. 41, 2001; y entrevista de AI con ONG local, noviembre de 2004.
del número de extranjeros que pidan asilo121.
Cuanto se produce una entrada masiva de extranjeros, la entrevista puede retrasarse hasta, en algún caso, seis meses.
En el año 2003 la sobrecarga de trabajo de la Oficina de Inmigración –ante la enorme afluencia de solicitantes de asilo– provocó que en dos ocasiones se desplazasen cuatro instructores de la OAR desde Madrid, para tramitar las peticiones122. El Defensor del Pueblo español
mostró su preocupación por las graves deficiencias que se detectaron en ambas ocasiones. En el mismo sentido se pronunciaba la CEAR en su informe anual de 2004123. Muchas
entrevistas se celebraron sin interprete y muchos solicitantes de asilo “renunciaron” a la asistencia letrada. Los abogados sólo estuvieron presentes en 15 de los 59 casos entrevistados diariamente, y en ninguna ocasión se habían entrevistado previamente con sus clientes. Sólo dos de los 281 solicitantes de asilo entrevistados en esas visitas, disponían de escritos de apoyo de sus abogados. Ya se ha mencionado la deficiente asistencia letrada que en general reciben en Ceuta los extranjeros, y en particular, los solicitantes de asilo que casi nunca tienen un abogado en el momento de la entrevista. Si el solicitante pide un abogado, se interrumpe la entrevista y se avisa al Colegio de Abogados, reanudándose la entrevista cuando llega el abogado; su labor suele reducirse, como se ha comentado antes, a la mera presencia legal.
En Ceuta, la entrevista suele consistir en que el funcionario de la oficina de inmigración rellena el formulario tipo en base a las respuestas del solicitante. En el caso de los solicitantes de
Liberia, Sierra Leona, Palestina y Costa de Marfil se rellena además un cuestionario de nacionalidad.
D.M. nacional de Liberia, no sabe leer ni escribir. Durante el proceso de asilo no dispuso de la presencia de un abogado durante la entrevista ni tampoco letrado para prepararla. Sólo había hablado previamente con el abogado de la CEAR, para informarse de cómo recuperar sus documentos de identidad retenidos por la Guardia Civil. Según su testimonio, durante la entrevista de asilo, se sintió incómodo debido a la gran cantidad de preguntas que le formularon; no pudo contestar a muchas de ellas ya que le costaba mucho llegar a entenderlas124.
La entrevista juega un papel esencial para poder identificar si el solicitante es un refugiado político. Es necesario que sea detallada, precisa y en profundidad para que permita conocer la historia completa del solicitante. Sin embargo, en Ceuta, el funcionario que realiza la entrevista considera que su función es exclusivamente administrativa y se limita a rellenar el formulario mencionado125.
En general las alegaciones de los solicitantes son cortas, esquemáticas y no suelen ser preguntados para que aclaren sus respuestas poco concisas y ambiguas o sobre cuestiones controvertidas o contradictorias. Las entrevistas suelen durar entre 30 minutos y una hora y media126.
Por otra parte, los entrevistadores de Ceuta no utilizan información sobre la situación de los derechos humanos de los países de procedencia de los solicitantes, ni reciben una adecuada formación sobre la legislación internacional de
121 Entrevista de AI con la Oficina de Inmigración de Ceuta, noviembre de 2004. 122 Ídem.
123 CEAR: La situación de los refugiados en España, Informe Anual 2004, pág. 66. 124 Entrevista de AI con D.M., 16 de noviembre de 2004.
125 Entrevista de AI con funcionario de la Oficina de Inmigración, noviembre de 2004.
126 En general, éste ha sido el tiempo mencionado por muchos de los testimonios recogidos por AI aunque en un caso se menciona que su entrevista duró sólo diez minutos.
refugiados y derechos humanos. Por el contrario, suelen desempeñar una función puramente burocrática en el proceso.
Todo ello puede contribuir al hecho de que la OAR no admita a trámite muchas solicitudes de asilo provenientes de Ceuta, considerándolas “manifiestamente infundadas” por tratarse de alegaciones genéricas, imprecisas, contradictorias o por falta de credibilidad. Sin embargo, debería tenerse en cuenta cómo son efectuadas estas entrevistas en Ceuta, donde los solicitantes de asilo están muchas veces en una situación de especial vulnerabilidad, se sienten en un entorno extraño y pueden experimentar graves dificultades para exponer su historia a las autoridades, a menudo en una lengua que no es la suya127.
Es importante señalar que esta primera entrevista suele ser la única que se efectúa para la inmensa mayoría de los solicitantes de asilo. Según la Oficina de Inmigración de Ceuta, es muy infrecuente que la OAR llame pidiendo información adicional sobre las entrevistas128. Por
esa razón es muy importante que en esa primera entrevista el funcionario tenga un papel más activo e intente aclarar las posibles discordancias, contradicciones o ambigüedades en el relato del solicitante129.
Una vez concluida la entrevista se entrega al solicitante una hoja informativa sobre sus derechos como solicitante que, como hemos mencionado, sólo está disponible en castellano y redactada de manera formal y legalista. El expediente se envía entonces a la OAR que suele responder en un plazo de unos 30 días sobre la admisión o no de la solicitud.
Ante lo expuesto, Amnistía Internacional recomienda que se garantice de forma efectiva el derecho de los solicitantes de asilo a una entrevista individual y minuciosa sobre las circunstancias del caso. A pesar del aumento de solicitantes de asilo en Ceuta, no se han mejorado los recursos materiales y personales de la Oficina de Inmigración para atenderlos. La organización también insta al Gobierno a que se asegure que los funcionarios que realizan las entrevistas, reciben una formación adecuada para seguir las orientaciones que ofrece el Manual de
Procedimientos y Criterios para Determinar la Condición de Refugiado del ACNUR. Dichos
funcionarios juegan un papel esencial para identificar a las personas que huyen de violaciones de derechos humanos.
7.5. Uso abusivo por parte de las autoridades