II. Marco Teórico
2.2 Inversión extranjera directa
2.2.1 Definición de Inversión extranjera directa
Instituciones gubernamentales como el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP, 2016) en su Glosario de términos económicos define a las IED como una “inversión realizada en la economía residente por un inversionista no residente con un interés económico de largo plazo, otorgándole influencia en la dirección de la empresa”.
Instituciones internacionales como el Fondo Monetario Internacional, en su Manual de Balanza de Pagos define a la IED como una “categoría de la inversión transfronteriza asociada a una entidad residente en una economía que tiene control o un grado
significativo de influencia en la gestión de una empresa residente en otra economía” (FMI, 2009, pp. 100-101).
Según el Banco Mundial (2016), la IED “constituye la entrada neta de inversiones para obtener un control de gestión duradero (por lo general, un 10% o más de las acciones que confieren derecho de voto) de una empresa que funciona en un país que no es el del inversionista”.
El World Investment Report de la UNTAD (2014), define a la IED como “una inversión que implica una relación a largo plazo y refleja un interés y control duradero por
parte de una entidad residente en una economía (inversor directo extranjero o empresa matriz) en una empresa residente en otra economía distinta a la de IED, además la IED implica que el inversor ejerce un grado significativo de influencia en la gestión de la empresa residente en la otra economía, por último la IED puede ser realizada por personas, así como las entidades empresariales”.
Por otro lado, en la publicación de la definición marco de la IED de la OCDE (2008), la define como “una categoría de inversión transfronteriza que realiza un residente de una economía (el inversor directo) con el objetivo de establecer un interés duradero en una empresa (la empresa de inversión directa) residente en una economía diferente de la del inversor directo” (OCDE, 2008, pp.12).
Para Mehrara, Haghnejad, Dehnavi y Meybodi (2010), la IED es un paquete compuesto de capital social, tecnología, conocimientos técnicos que puede aumentar las oportunidades de empleo para la población del país anfitrión, a la vez que reduce la carga de las importaciones en los países de acogida a través de la sustitución de importaciones, aumenta la competencia en los mercados del país de acogida y proporciona el acceso a los mercados mundiales actuando como un conducto para el país anfitrión en su participación en el proceso de la globalización.
Investigadores como Mossa (2002), define a la IED como el “proceso por el cual los residentes de un país (país de origen) adquieren la propiedad de los activos con el fin de controlar la producción, distribución y otras actividades de una empresa en otro país (país anfitrión)”.
La IED se define como una forma de cooperación inter empresarial internacional que involucra la participación significativa en el capital y poder de decisión de la gestión en las empresas extranjeras o el control de la propiedad de las mismas, la IED abarca otras
formas más amplias y heterogéneas de cooperación que implican el suministro de activos tangibles e intangibles por una empresa extranjera a una empresa nacional; las
asociaciones de colaboración más amplias incluyen las licencias, arrendamiento financiero, franquicias, acuerdos internacionales de reparto de la producción, empresas mixtas con participación limitada de capital extranjero, y cooperación en investigación y desarrollo entre países y firmas (De Mello, 1999).
Se observa en las definiciones de la IED similitudes como la participación de una empresa y/o inversionista de una economía que participa en una empresa residente en una economía diferente del inversor, refiriéndose a la participación de un inversor extranjero que participa en una economía local o país anfitrión. Otra similitud es la hacer referencia a las inversiones del tipo de activos tangibles como intangibles refiriéndose al tipo de inversiones como franquicias, cooperación en investigación entre otras.
En cuanto a las diferencias en las definiciones, con respecto al tiempo pocas mencionan la duración de estas relaciones, como la UNTAD que la considera como una relación a largo plazo y la OCDE como el objetivo de establecer un interés duradero en una empresa. Otra diferencia es con respecto a la transferencia y difusión tecnológica para las economías en vías de desarrollo como lo afirman Carrasco y Hoyle (2003), aspectos que logran incrementar la productividad de las empresas de los países receptores. Solo la UNTAD refiere que las IED pueden ser realizadas por personas y entidades empresariales.
En la figura 7, se presenta la evolución de las inversiones extranjeras directas en el Perú desde el año 1990 al 2015, para poder notar que en los años 1990 al 1992 no había este tipo de inversiones en nuestro país, en el año 1993 tales inversiones eran aún
incipientes, pero a partir de entonces las IED fueron en un aumento progresivo (ver figura 7).
Figura 7. Evolución de la inversión extranjera directa (IED) en el Perú durante los años 1990-2015 (expresado en millones de dólares). Datos tomados de la IED en el Perú años 1990 al 2015 del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) y del Banco Mundial. Recuperado de
http://datos.bancomundial.org/indicador/BX.KLT.DINV.CD.WD?locations=PE
En el período 1995 al 2015, la tendencia de las IED en el Perú fue creciente, con ligero decrecimiento durante los años 1997, 1998, 2000 y 2003 y a partir de este último año la tendencia fue creciente hasta el 2010, el 2011 por la crisis internacional la IED en el Perú bajaron para retornar a su máximo valor en el año 2012 con un monto de US $ 11,917 millones de dólares, luego durante los años 2013 al 2015 la tendencia es decreciente (ver figura 7).
2.2.2 Investigaciones y modelos referentes a la inversión extranjera directa