Capítulo II Marco teórico
2.2.3.1 Definición de satisfacción laboral docente
La satisfacción laboral es importante en todo tipo de trabajo, no solo en situaciones del bienestar deseable de las personas donde quiera que trabajen, sino también en términos de productividad y calidad.
Según Boada y Tous (1993), la satisfacción laboral, entendida como un factor que determina el nivel de bienestar que un individuo experimenta en su trabajo, se está convirtiendo en un problema central para la investigación de la organización y es uno de los ámbitos de la calidad de vida laboral que ha captado mayor interés.
Una de las definiciones clásicas de la satisfacción es la expresada por Locke (1976), quien la define como un estado emocional positivo y placentero resultante de la valoración personal que hace el individuo sobre su trabajo y sobre la experiencia adquirida en el mismo.
La satisfacción en el trabajo viene siendo en los últimos años uno de los temas de especial interés en el ámbito de la investigación. Este interés se debe a varias razones, que tienen relación con el desarrollo histórico de las Teorías de la Organización, las cuales han experimentado cambios a lo largo del tiempo.
Se entiende que la satisfacción laboral es el resultado de diversas actitudes que tienen los trabajadores en relación con el salario, la supervisión, el reconocimiento, las
oportunidades de ascenso (entre otros), ligados a otros factores como la edad, la salud, relaciones familiares, posición social, recreación y demás actividades en organizaciones laborales, políticas y sociales. (Blum y Naylor, 1982).
Según la definición de Blum y Naylor, podemos deducir que la satisfacción laboral surgirá o dependerá de las diferencias y discrepancias entre las aspiraciones que el
trabajador tiene y las oportunidades que presenta la organización, así como las diferencias existentes entre las expectativas y los logros, afectando la motivación del trabajador, hasta el extremo de que este se sienta en libertad de actuar conforme a diversas alternativas para seguir trabajando.
Robbins (1996) define la satisfacción laboral “como la actitud general de un
individuo hacia su trabajo. Una persona con un alto nivel de satisfacción en el puesto tiene actitudes positivas hacia él mismo; una persona que está insatisfecha con su puesto tiene actitudes negativas hacia él”.
Muñoz Adánez (1990) define la satisfacción laboral como “el sentimiento de agrado o positivo que experimenta un sujeto por el hecho de realizar un trabajo que le interesa, en un ambiente que le permite estar a gusto, dentro del ámbito de una empresa u organización
que le resulta atractiva y por el que percibe una serie de compensaciones psico-socio- económicas acordes con sus expectativas”.
Asimismo, para Peiró (1984), la satisfacción laboral es una actitud general resultante de muchas actitudes específicas relacionadas con diversos aspectos del trabajo y de la organización. En ese sentido, el estudio de la satisfacción laboral se enmarca dentro del estudio de las actitudes hacia el trabajo junto con el compromiso organizacional y la implicación laboral (Peiró et al., 1995). En ese mismo sentido, Schultz (1995), citado en Ramírez y Benítez (2012), define satisfacción laboral como la actitud de la persona hacia su trabajo (qué es lo que piensa de este, si está contento o no con su trabajo) y supone un conjunto de actitudes o sentimientos respecto a uno mismo.
De otro lado, Blum y Taylor (1999) concuerdan en que la satisfacción laboral es el resultado de diversas actitudes que poseen los empleados; esas actitudes tienen relación con el trabajo y se refieren a factores específicos como los salarios, la supervisión, la constancia de empleo, las condiciones de trabajo, las oportunidades de ascenso, el
reconocimiento de la capacidad, la evaluación justa del trabajo, las relaciones sociales en el empleo, la resolución rápida de los motivos de queja, el tratamiento justo por los patrones y otros similares.
También Davis y Newstrom (2007) definen la satisfacción en el trabajo como un conjunto de sentimientos favorables y desfavorables mediante los cuales los empleados perciben su trabajo. La satisfacción laboral es cambiante porque crecen y decrecen los sentimientos satisfactorios a medida que los motivos de logro se van cubriendo, por lo que las intensidades iniciales se complementan a través de las conductas realizadas.
Asimismo, la satisfacción laboral es, básicamente, un concepto globalizador con el que se hace referencia a las actitudes de las personas hacia diversos aspectos de su trabajo. En consecuencia, hablar de satisfacción laboral implica hablar de actitudes. Por lo que se puede concluir, según Bravo, Peiró y Rodríguez (1996), que la satisfacción laboral es una
actitud o conjunto de actitudes desarrolladas por la persona hacia su situación de trabajo, actitudes que pueden ir referidas hacia el trabajo en general o hacia facetas específicas del mismo.
Específicamente en el campo de la educación, los autores Ramírez y Benítez (2012) indican que las instituciones educativas buscan los sistemas, métodos y procedimientos que contribuyan a mejorar sus condiciones operativas desde el interior de la misma, por lo que al existir satisfacción laboral en los trabajadores existe también un impacto positivo en la calidad del servicio. Es decir, los docentes que realizan su labor contando para ello con todas las condiciones previas dadas, se sentirá satisfecho al realizar su trabajo y esto repercutirá, en el aprendizaje de los estudiantes que son finalmente, los favorecidos; en ese sentido, son muchos los factores que inciden sobre la satisfacción laboral de los docentes.