• No se han encontrado resultados

del diablo

In document Sermones de Avivamiento (página 53-57)

A. Llamando la atención

Un ministro del evangelio decidió predicar acerca del texto: «Ahora es el tiempo aceptable; ahora es el día de la salvación» (2 Cor. 6: 2). Mientras estaba en su oficina se quedó dormido y soñó que había ido a una reunión donde lo colocaron en medio de un grupo de espíritus malignos que esta- ban reunidos considerando cómo cautivar las almas de los hombres.

Uno se puso en pie y dijo:

—Iré a la tierra y les diré que la Biblia es una fábula; que no proviene de Dios. —No, eso no funcionará.

—Déjenme ir a mí. Les diré a los seres humanos que no hay Dios, ni un Salvador, ni un cielo, ni un infierno —dijo otro.

—No, eso no funcionará, no podremos hacer que crean eso. De repente, uno se puso en pie y con un guiño dijo:

—No, yo iré al mundo y les diré que hay un Dios, un Salvador, un cielo y un infierno también. Pero también les diré que no hay necesidad de apresurarse; que mañana podrán hacerlo todo.

¡A ese último fue al que enviaron!

B. La necesidad

Esta noche, Satanás está haciendo planes para destruir tu alma

Existe un conflicto entre la verdad y el error. Al ponernos de parte de la verdad obedeceremos a Jesús. Al colocarnos del lado del error, obedeceremos a Satanás.

1. Los dos poderes en conflicto

u ¿Cómo podemos demostrar a quién servimos? (Rom. 6: 16)

u ¿Cuál es la prueba verdadera de que amamos a Dios? (Juan 14: 15; 1 Juan 2: 3-6).

u ¿Qué argumentos utilizaban los escribas y los fariseos? (Mat. 15: 3-9) Intentaron cambiar el

quinto mandamiento para sustituirlo por sus tradiciones. ¿Qué les dijo Cristo? En la actualidad, Cristo de seguro les diría lo mismo a aquellos que intentan sustituir el sábado del cuarto man- damiento.

u ¿Qué impidió a algunos dirigentes del tiempo de Cristo, aceptarlo como el Mesías? (Juan 12:

42, 43). Ese mismo razonamiento les impide a muchos obedecer a Dios hoy en día.

2. Una prueba de obediencia

u ¿Deberían las costumbres populares decidir la forma en que nos relacionamos con la Palabra

de Dios? (1 Cor. 1: 26-29; Mat. 7: 13,14).

u ¿Deberíamos permitir que algo o alguien nos impida obedecer a Dios? (Mat.10: 37, 38; Hech. 5: 29). u ¿Cómo compara Cristo a aquellos que le obedecen con quienes no lo hacen? (Luc. 6: 46-49;

Mat. 7: 21).

u ¿Qué les promete Jesús a aquellos que lo sirven de corazón? (Mat. 6: 31-33). Se necesita fe en

Dios. Dios jamás nos pide algo imposible. «Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros» (Efe. 3: 20). Él le dijo a Israel, a orillas del Mar Rojo: «Marchen».

3. El peligro de la demora

u No podemos decirle «no» a Dios porque no estaremos a salvo. Esperando un momento propi-

cio (Hech. 24: 25). Herodes hizo «muchas cosas», pero no todas estaban de acuerdo con lo que Dios requería. «¿De qué nos valdrá?» (Mar. 8: 36). ¿Qué le aprovecha al hombre si permite que sus negocios, o sus amigos se interpongan entre él y Dios? Habrá un momento cuando gustosamente estaremos dispuestos a entregar todo lo que poseemos «si tan solo tuviéramos una oportunidad adicional para obedecer a Dios (Isa. 2: 19-21).

u ¿Qué dice Dios de aquel que conoce su voluntad y no la hace? (Sant. 4: 17; Juan 15: 22;

Heb.10: 26, 27).

u ¿Por qué es tan peligroso demorar nuestra decisión? Lo insegura que es la vida. El peligro de con-

tristar al Espíritu Santo. «Andad entretanto que tenéis luz, para que no os sorprendan las tinieblas, porque el que anda en tinieblas no sabe a dónde va» (Juan 12: 35). Después que ha habido luz en una habitación y la misma se apaga, la oscuridad será mucho mayor que antes. (2 Tes. 2: 9-11)

u ¿Qué dirán algunos cuando sea demasiado tarde? (Jer. 8: 20).

54

6. Cómo rechazar las mentiras del diablo

C. Llamado

¿Qué excusas podríamos presentar a Dios en ese día? Las excusas que hoy parecen apropiadas, serán vanas en ese entonces. Siempre que tengamos que decidir entre la verdad y el error estaremos en una encrucijada, y nuestro destino eterno depende de la senda que escojamos. Entreguemos todo nuestro ser a Dios y obedezcámoslo sin reservas.

En cierta ocasión un rey mandó a buscar a su bufón y le entregó un pedazo de madera. —Toma este pedazo de palo y consérvalo hasta que encuentres a alguien que sea más tonto que tú.

Ya en su lecho de muerte el rey mandó a buscar al bufón. —Estoy por irme —dijo el rey.

—¿Adónde? —preguntó el bufón. —A otro país —replicó el rey.

—¿Qué provisión ha hecho su majestad para este viaje y para vivir en el país hacia donde se dirige? —Ninguna —fue la respuesta.

El bufón, acto seguido, le entregó el pedazo de madera al rey.

—Tómelo —dijo—, he encontrado a alguien que es más tonto. Yo solamente me preocupo por las cosas temporales, mientras que usted se ha descuidado de las cosas eternas.

D. Actuando

u Esta noche el enemigo te dice: «No necesitas apresurarte. Siempre habrá una próxima ocasión». u Esta noche Jesús afirma: «Hoy es el día de salvación. Levántate y bautízate».

No pospongas aceptar a Jesús, bautizarte y recibir la vida eterna. Haz tu decisión por Jesús ahora mismo, por el bautismo y por la vida eterna. Mañana puede ser demasiado tarde.

Oremos: «Señor, creo que tú moriste con el fin de salvar mi alma. Si le has concedido tanto valor a mi alma, al punto de dar tu vida por la mía; deseo responderte. En mi debilidad entrego mi vida a tu cuidado con todas sus alternativas. Amén».

7

El gozo

In document Sermones de Avivamiento (página 53-57)

Documento similar