El SENA es una entidad que desde sus inicios ha tenido un cubrimiento educativo de gran amplitud debido a que llega a las zonas rurales y urbanas con conocimiento y tecnología acorde al desarrollo técnico del país y en algunas áreas conforme a los avances tecnológicos a nivel internacional.
Se halló una amplia interdependencia entre los programas gubernamentales relacionados con el desarrollo empresarial y las políticas públicas de empleo lo cual hace que las fuerzas internas, es decir, los integrantes de la organización enfoquen sus esfuerzos en el cumplimiento de dichos planes por lo cual el discurso organizacional del SENA responde al discurso estatal.
Se evidencia que el SENA ha estudiado las estrategias educativas de otros países de la mano con la Organización Internacional del Trabajo -OIT- y el Centro Interamericano para el Desarrollo del Conocimiento en la Formación Profesional Integral -Cinterfor-, estrategias que ha buscado implementar en su quehacer, sin embargo, por la premura de la implementación y la magnitud de la entidad, muchas veces no logra controlar en su totalidad la efectividad de estas estrategias en todos los centros del SENA en el país.
En el SENA se identifican con mayor claridad dos modelos pedagógicos; el analítico que funcionó entre 1957 y 1984 y el modelo de la formación profesional que tuvo sus raíces en 1985 y sigue vigente hasta a 2017. El primer modelo reporta un alto dinamismo en materia pedagógica donde se establecen diferentes programas y metodologías para llegar a los diferentes sectores económicos del país como son el agro, la industria y los servicios. El segundo continúa atendiendo con formación a los mismos sectores, pero ya con unos procedimientos más estandarizados y con la implementación de nuevas tecnologías duras y blandas.
Al comparar el modelo analítico que fue el primero que se trabajó en el SENA, con el Modelo de la Formación Profesional Integral, en teoría se encuentran algunas diferencias y semejanzas. En cuanto a las diferencias se pueden encontrar las siguientes: Pese a que ambos modelos buscan desarrollar las habilidades del aprendiz reduciendo la brecha entre lo teórico y lo práctico en modelo analítico, los programas de formación se construyen a partir de la identificación de recursos humanos del país y en el modelo de la FPI a partir de las Normas Sectoriales de Competencia Laboral -NSCL- realizadas en las mesas sectoriales.
La estrategia de aprendizaje del modelo analítico utiliza el método de los cuatro pasos y las empresas didácticas para la efectividad del aprendizaje, mientras que el modelo de la FPI acoge a la formación proyectos como clave para lograr un aprendizaje significativo.
La formación del SENA ha ido evolucionando a la par con el desarrollo de herramientas tecnológicas de tal forma que en el primer modelo, la formación se impartía de manera presencial y a distancia utilizando cartillas y sesiones presenciales de asesoría y en el modelo de la FPI también existe la formación presencial con sesiones virtuales B-learning y la formación netamente virtual impartida mediante la plataforma Blackboard.
De un modelo a otro el uso de materiales didácticos sufre algunos cambios pasando de cartillas bien estructuradas por parte de instructores y miembros de la organización al uso de Objetos Virtuales de Aprendizaje -OVAS-, biblioteca tradicional con existencias físicas y virtuales. La producción intelectual en el segundo modelo perdió fuerza y se está buscando reactivar en los últimos años. La formación virtual ha tenido un efecto masificador de la formación
especialmente en cursos complementarios de corta duración y en algunos programas de formación técnica y tecnológica. Es decir, si con la formación a distancia se amplió la cobertura, con la formación virtual se rompen las fronteras de tiempo y espacio.
La formación empresarial en el primer modelo se dio mediante la formación de cooperativas en el sector rural principalmente, y en el segundo modelo la configuración de un área de emprendimiento y empresarismo dedicada a promover y consolidar proyectos empresariales susceptibles de ser financiados por fondos estatales o privados.
En el primer modelo se ve en el instructor la única fuente de conocimiento, sobre él reposaba la sabiduría, en el segundo modelo se reconoce una mayor diversidad de fuentes de conocimiento en el ámbito de la formación, las cuales son: 1) el entorno, real o simulado en los ambientes de aprendizaje, 2) el instructor-tutor, 3) las Tecnologías de la Información y la Comunicación y 4) el trabajo colaborativo. Podría decirse que se concibe al conocimiento como propiedad de todos y al alcance de todos.
Las formas de denominar las pruebas de trabajo del aprendiz han cambiado, antes bastaba con presentar trabajos o tareas, ahora el nuevo modelo define tres formas de evidenciar el trabajo por parte del aprendiz, estas son: evidencias de conocimiento que normalmente son medidas con pruebas en forma de test, evidencias de desempeño que buscan ver que el aprendiz usa los procesos correctos para hacer las cosas y se evalúan mediante listas de chequeo y las evidencias de producto que son tangibles fruto del conocimiento y el desempeño del aprendiz y son medidas también con listas de chequeo.
Otro aspecto relacionado con la valoración del conocimiento son los tipos de evaluación aplicados, en el primer modelo el instructor era el único quien evalúa a su estudiante o aprendiz, y en el segundo el de la FPI se promueven otros tipos de evaluación a saber: la autoevaluación, la heteroevaluación y la coevaluación. La forma de evaluar experimenta cambios de nombre y de forma, situación que
se refleja en que en el modelo analítico se daba un juicio definitivo, la evaluación era determinante que indicaba si el estudiante había aprobado o no. En el modelo de la FPI el proceso de evaluación puede demorarse un poco más pues considera que cada quien aprende a ritmos diferentes y por tanto no se pueden emitir juicios definitivos, se dice entonces que el aprendiz aún no es competente, pero implementando planes de mejora puede llegar a serlo.
Así como se presentan las diferencias antes mencionadas, también se hallan algunas similitudes o aspectos que se han conservado a lo largo del tiempo, entre ellos están:
La pretensión de ambos modelos de querer acercarse a la realidad del país y más específicamente a la realidad empresarial y agroindustrial de Colombia en concordancia con la evolución técnica y tecnológica del mundo.
Ambos modelos en razón a la naturaleza del SENA, mantienen un lazo inseparable entre la institución, los gremios empresariales, civiles y la academia
en busca de procesos de concertación de las necesidades de formación de los trabajadores colombianos.
El modelo pedagógico del SENA se identifica plenamente con el modelo pedagógico constructivista ya que los dos modelos promueven en el estudiante las habilidades de autoconstrucción del conocimiento, el SENA por ejemplo le otorga a la creatividad, a la innovación, el emprendimiento y la investigación un puesto preponderante. Los dos buscan la interacción con el medio, situación que en la entidad se ve reflejada en la continua interacción con el sector empresarial con quien establece las necesidades de formación. Así mismo, los dos modelos buscan en los instructores, seres que faciliten el proceso de formación mediante el uso de estrategias didácticas de diverso orden en busca de una apropiación del conocimiento y de una evaluación más objetiva.
Respecto de los modelos educativos paradigmáticos como lo son el humanismo pedagógico, el realismo pedagógico, el naturalismo pedagógico, la sistematización científico pedagógica, la escuela nueva, el personalismo pedagógico y la tecnología de la enseñanza, se concluye que tiene puntos de encuentro con el Modelo de la Formación Profesional Integral sobre todo en lo relacionado con querer llegar a diversas poblaciones sin importar la capacidad económica, la raza o las creencias. Pero difiere de ellos específicamente en la población para los cuales fueron creados, los modelos paradigmáticos fueron pensados para la población infantil mientras que el Modelo SENA fue pensado para la población superior a los catorce años, quienes estan en edad de trabajo de acuerdo a lo establecido en la legislación laboral colombiana. Por tanto, las acciones de formación obedecen a intereses distintos y se enfocan acorde a la necesidad de los requerimientos empresariales.
Pese a los esfuerzos del Servicio Nacional de Aprendizaje -SENA- por innovar en materia pedagógica durante toda su trayectoria desde 1957, no se ha podido desligar de la formación tradicional, situación que es atribuible en primera instancia a que los estudiantes que ingresan provienen de instituciones con modelos de formación establecida por el Ministerio de Educación. En segunda instancia porque los instructores, que en mayor medida son contratistas, fueron formados bajo modelos tradicionales y en tercera lugar, el hecho de que el SENA esté impartiendo formación
profesional a nivel técnico y tecnológico, por tal razón el Ministerio de Educación lo obliga a adaptarse a los lineamientos de registro calificados ordenados por la Ley.
Respecto del modelo administrativo: se dedujo que el instaurado en el SENA es un compuesto de cuatro teorías o modelos administrativos los cuales son el modelo teórico clásico, el burocrático, la mejora continua y la administración estratégica. EL clásico se evidencia porque, a fin de cuentas, sigue manteniendo una estructura orgánica vertical tradicional con unas jerarquías plenamente identificadas empezando por el Consejo Directivo Nacional, seguido de la Dirección General, luego la Dirección Regional y Distrital, las Subdirecciones a cargo de cada uno de los centros de formación y las coordinaciones misionales y académicas. El modelo administrativo mantiene las características de la administración burocrática que proclama el formalismo en todas las actividades, situación que se ha reforzado con la adopción de la mejora continua donde existen procedimientos que se derivan de los procesos y por tanto deben estar documentados en flujogramas, guías y formatos. Finalmente la planeación estratégica porque a partir de una visión futurista el SENA define elementos propios de ese modelo como son la misión, los objetivos, las políticas, el plan estratégico, los programas y los proyectos.
5.2 Del modelo pedagógico, el lenguaje tecnológico y administrativo del