SENA
El discurso administrativo, pedagógico y cultural del SENA cambia los términos, las expresiones y los modos de actuar de las personas que hacen parte de la entidad con buena intención siguiendo un ideal, pero las dinámicas institucionales requieren de esfuerzos profundos de autorreflexión y acción, para evitar que el discurso se quede en el papel y que en cambio se convierta en herramienta efectiva para el progreso humano y social.
El discurso organizacional del SENA y del Estado colombiano, ha conducido a masificar la formación en busca del cumplimiento de metas y ha enfriado las relaciones humanas al interior de la organización, por medio de la adopción de términos que ponen a las personas en categorías diferenciadas y que podrían estar conduciendo a la pérdida del sentido de pertenencia hacia la entidad. Ejemplo de ello es el término contratista
quien es visto administrativamente como una entidad empresarial que presta un servicio a la institución y no como un miembro que representa la base fundamental para el cumplimiento de la misión del SENA.
Ese mismo discurso administrativo de contratación por servicios genera para el SENA una alta rotación de instructores que deja efectos adversos para la ejecución del Modelo de la Formación Profesional Integral y deja huellas negativas en la cultura organizacional de la entidad en el sentido que no todos los instructores logran apropiarse de los lenguajes tecnológicos y administrativos por la corta duración de los
contratos y se genera un sentimiento de inestabilidad por lo tanto se apoca el sentido de pertenencia y como consecuencia se desmejora la formación de los trabajadores colombianos.
De acuerdo al análisis de la información suministrada por los informantes se considera que la tecnología y sus lenguajes, trae grandes beneficios para facilitar el proceso pedagógico y la interacción entre la comunidad SENA siempre y cuando se le dé un direccionamiento adecuado relacionado con el buen uso de las plataformas tecnológicas, las redes sociales, las aplicaciones y los programas. Cuando no se usa adecuadamente la tecnología disponible para la entidad se incurre en reprocesos y en generar distancias comunicativas entre los integrantes del SENA.
Los canales existentes para la transmisión de lenguajes tecnológicos, administrativos y del modelo pedagógico son claros, generalmente se hace mediante procesos de inducción tanto para aprendices como para instructores, como quedó evidenciado en el diario de campo, sin embargo, de acuerdo a los resultados de las entrevistas se ha perdido terreno en la calidad de transmisión del modelo pedagógico, su filosofía y terminología por el poco tiempo que se le otorga a los contratistas para capacitarse.
A nivel cultura organizacional SENA se identificaron dos enfoques en la entidad, el cultural y el crítico, el primero con aspectos como la normatividad que regula la entidad y sus procesos, donde además se pregona el enfoque estratégico de la entidad para generar motivaciones de identificación y pertenencia de sus miembros. El segundo, el enfoque crítico del SENA, en el cual se identificaron las fuerzas de poder como directivos, instructores de planta, instructores de contrato, líderes aprendices y sindicatos de trabajadores de la entidad. Cada una de estas fuerzas de poder lucha en busca del interés general del SENA y también del interés particular de cada fuerza o grupo de interés.
La cultura organizacional del SENA es el resultante de la interacción de los diferentes grupos de interés que se apropian de los lenguajes administrativos, tecnológicos y también de lo pedagógico manteniendo vivas las tradiciones, creencias y rituales de la organización a lo largo del tiempo. Las interacciones de los grupos de interés al interior de la organización están reguladas por una serie de protocolos que han sido formales y
que buscan estandarizar las acciones. Respecto de los protocolos, los informantes alertaron de la posibilidad de caer en el exceso de uso de formatos que resten agilidad y calidad al proceso formativo.
La infraestructura como aspecto visible de la cultura organizacional ha sufrido transformaciones significativas pasando del aula convencional de paredes, tablero, tiza o marcador a aulas con ventanales o divisiones en vidrio que promueven la apertura al conocimiento y la mayor utilización de espacios, situación que no en todos los casos dio resultados efectivos, dadas las arraigadas costumbres de la educación tradicional que se resisten a abandonar al SENA. También se han adoptado ambientes que el SENA denomina pluritecnológicos por albergar tecnología de diferentes áreas.
La cultura organizacional del SENA está marcada por el uso de símbolos que buscan generar pertenencia y reconocimiento, estos símbolos son el himno, la bandera y el logosímbolo que representan el papel de los aprendices en el desarrollo económico y social del país. De igual modo, en los últimos años se visualiza en los documentos y carteleras de la institución la red de procesos SENA.
Además de los protocolos, el SENA cuenta con una serie de actos protocolarios los cuales también están atravesados por el lenguaje administrativo y tecnológico de la entidad. Los actos protocolarios más reconocidos son: el Día de san Juan Bosco quien es el patrono del SENA por ser este santo impulsador de los talleres de trabajo para los jóvenes especialmente aquellos de menores recursos económicos situación que guarda gran similitud con la labor del SENA. El día del aprendiz que se celebra en todos los centros de formación del SENA y que busca dar un reconocimiento al esfuerzo de los aprendices, el día del instructor que busca resaltar la labor de aquellos que lideran el proceso de enseñanza-aprendizaje. La semana de confraternidad dedicada a los instructores de planta para temas de esparcimiento y recreación y otros eventos culturales y deportivos promovidos por los centros. Con el paso de los años se han creado lo que en el SENA tiene el nombre de competiciones que buscan detectar aprendices talentosos en diferentes áreas.