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2. MODELO POLÍTICO DE GRECIA

4.6 Democracia desarrollista liberal

John Stuart Mill rompe con los presupuestos clásicos del liberalismo y de la democracia liberal debido a las innovaciones que incluye en su obra y que permiten acercarnos nuestra moderna concepción de democracia representativa. Mill simpatizaba con la noción de democracia basado en el ámbito de la libertad individual y defensa de los derechos. Consideraba de vital importancia la consolidación de la democracia liberal y el gobierno representativo ya que permitían la satisfacción individual.

Mill considera la participación en la vida política, como elemento fundamental en la construcción de la ciudadanía, por eso propone ampliación de la comunidad política a las mujeres. Esta idea de considerar a las mujeres como electores, rompe con los supuestos dominantes de la tradición liberal clásica. Las mujeres se habían situado en una posición totalmente marginal en relación a lo político ya que no habían sido considerabas como ciudadanos capaces ni en el pensamiento ni en la práctica. Mill sostenía que la igualdad entre condiciones de hombres y mujeres generaría una forma de vida democrática adecuada para la libertad. La votación y la participación política de la mayor parte de la ciudadanía eran fundamentales para crear un interés directo en el gobierno, además de ayudar a crear una ciudadanía educada, informada y comprometida. Entonces su tesis sobre el gobierno representativo dice que,

Es evidente que el único gobierno que puede satisfacer todas las exigencias del estado social es aquel en el que participa todo el pueblo; que cualquier participación incluso en las más mínimas funciones públicas es útil; que la participación debe ser tan amplia en todas partes como permita el nivel general de mejoramiento de la comunidad; y que nada puede ser tan deseable en último término como la admisión de todos a compartir el poder soberano del Estado. Pero dado que, en una comunidad que exceda el tamaño de una pequeña población, todos no pueden participar personalmente sino en alguna porción mínima de la acción pública, el resultado es que el tipo ideal de un gobierno perfecto debe ser representativo." (Mill, Consideraciones sobre el gobierno representativo, 2001, pág. 110)

John Stuart Mill marcó un hito en el pensamiento democrático liberal moderno, a pesar de que sostenía firmemente la importancia de la defensa de la libertad individual; en su obra "Sobre la libertad" manifiesta y consideraba justificable la intromisión y regulación de la vida de los individuos en situaciones que lo ameriten (ahí la ruptura con

33 los pensadores que le anteceden). "La única razón para intervenir en la libertad debe ser la propia defensa." (Held, 1992, pág. 126). En ese texto señalaba cómo la lucha entre libertad y autoridad se había desarrollado históricamente en diferentes etapas. Al principio, la preocupación principal fue el establecimiento de límites al poder por medio de protecciones y frenos constitucionales. Alcanzada esa meta, el siguiente objetivo fue conseguir que los gobiernos fueran temporales y que dependieran de la voluntad del pueblo para su elección, y, posteriormente, que se identificaran con él, equiparando su interés y su voluntad a los de la nación. En la época que este autor escribía, se consideraba que el objetivo de lucha prioritario era establecer un límite a la intervención legítima de la opinión colectiva en la independencia individual, de ahí el análisis contenido en su famoso ensayo.

Su obra "Del gobierno representativo” parte de la crítica y el rechazo a los Estados absolutistas y de la defensa de las libertades individuales, pero va mas allá ya que reflexiona sobre la defensa de muchas libertades fundamentales para el desarrollo de los individuos: la libertad de pensamiento, asociación, publicación, y de ocupaciones. También rechaza la posibilidad de aplicar los ideales de la polis griega en las condiciones modernas, lo que lleva a la principal afirmación de que en las sociedades modernas la forma de gobierno ideal es el sistema democrático representativo, en el cual los individuos ejercen a través de sus delegados, el control último del poder. "La mejor salvaguardia contra la desatención de los derechos de un individuo es que pueda participar de forma rutinaria en su articulación."(Held, 1992, pág.128).

La actividad del Estado debería estar restringida en su ámbito y limitada en su práctica con el fin de garantizar la máxima libertad posible para cada ciudadano. Esta última puede asegurarse mediante la democracia representativa combinada con una economía política de libre mercado. (Mill, El utilitarismo, 1962, pág. 109)

La obra de John Stuart Mill constituye una restructuración del pensamiento liberal clásico; su obra desarrolla importantes mecanismos institucionales, avanzando y ampliando el análisis de la democracia representativa. Las teorías liberales expuestas hasta ahora y sobretodo la realizada por John Stuart Mill han configurado las bases sobre las cuales se han desarrollado los sistemas democráticos existentes hasta nuestros días. El liberalismo ha adquirido importantes innovaciones institucionales que permitirían a los individuos seguridad y protección de sus libertades frente al poder del Estado. Se desarrollaron ideas innovadoras como la del Estado constitucional y

34 gobierno de representantes; constituyendo así ideas fundamentales que han moldeado los regímenes políticos en general.

Es menester aclarar una confusión muy común cuando nos referimos a la tradición liberal, el liberalismo se asocia más a la doctrina económica que política, sin embargo el liberalismo que hemos descrito hasta ahora, se ha referido al sistema político. No se pueden entender el liberalismo basándose únicamente en sus premisas económicas; el liberalismo es la tradición de la defensa de la libertad política individual mediante elementos como el Estado constitucional y el sistema representativo.

Podemos apreciar además, que las diferencias entre las concepciones antiguas y modernas de la democracia no se reducen al contexto histórico y a las condiciones de territorio y a la población, sino que los ideales, valores y principios son completamente distintos. Cuando hacemos referencia al estado democrático, inevitablemente estábamos hablando de un estado constitucional liberal. Sartori por ejemplo manifiesta que "actualmente cuando se habla o se discute de democracia, es innegable que se refiere a la democracia liberal (...) los ideales liberales y democráticos se han fundido y han

llegado a confundirse“ (Sartori, Teoría de la democracia, 1988, pág. 445). Norbert Bobbio considera a su vez que, "el Estado liberal no solamente es el supuesto histórico, sino también el supuesto jurídico del Estado democrático. (Bobbio, El futuro de la democracia, 1996, pág. 27)

Los principios de la teoría democrática liberal representativa modifican radicalmente las nociones acerca de democracia, por consiguiente, la democracia en las sociedades modernas es la democracia liberal articulada mediante los principios de representación, y mediante las prácticas de elecciones periódicas. Es precisamente ésta democracia, la que haremos referencia a lo largo de la disertación.