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DESAGREGACIÓN A NIVEL DE RAMAS DE ACTIVIDAD 2001-2004 (Datos expresados en euros a precios del año 2000 por ocupado)

Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de la CRE-2000 y de la EPA (2000).

Canarias / País Vasco 30000 31000 32000 33000 34000 35000 36000 37000 2001 2002 2003 2004 Canarias España

Canarias con estructura por sectores de España Canarias con productividad sectorial de España

Canarias / España 30000 31000 32000 33000 34000 35000 36000 37000 38000 39000 2001 2002 2003 2004 Canarias Baleares

Canarias con estructura por sectores de Baleares Canarias con productividad sectorial de Baleares

es la propiciar mejoras significativas en los nive- les de productividad en aquellos sectores y ra- mas de actividad que exhiben menores niveles y/o ritmos de crecimiento en Canarias, especial- mente en aquellos que por su elevada presencia relativa condicionan en mayor medida el com- portamiento agregado de la productividad y, por esta vía, el potencial de crecimiento futuro. En este sentido, conviene subrayar que en los últimos años se ha ido acumulando evidencia a nivel internacional de la relación existente entre los entramados normativos e institucionales y el crecimiento de la productividad de las eco- nomías30. A nivel nacional, y, en particular, en

el ámbito de las Comunidades Autónomas, co- mienzan también a aparecer trabajos en los que se analiza esta cuestión31. La evidencia disponi-

ble sugiere que las modificaciones operadas en el marco regulatorio que conduzcan a hacerlo más procompetitivo facilitan la aceleración del crecimiento de la productividad. Dado la organi- zación del Estado español, con un elevado gra- do de descentralización territorial en el que las Comunidades Autónomas tienen importantes competencias en materia regulatoria, especial- mente en el ámbito de las políticas sectoriales (por ejemplo, industria y comercio), resulta in- discutible que, desde la Administración canaria, este debe ser un frente de actuación clave. En segundo lugar, junto a la importancia del en- tramado normativo, una cuestión de especial im- portancia en el nuevo contexto tecno-económico actual es la relativa al nivel de penetración de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC)32. Los datos disponibles permiten afirmar

que entre las economías líderes en productivi- dad se encuentran aquellas que hacen un uso intensivo y extensivo de estas tecnologías. Pare- ce evidente, por tanto, que se deben seguir rea- lizando esfuerzos de cara a mejorar la dotación en este tipo de equipamientos e infraestructuras que, en la actualidad, bien podrían considerarse como básicas. Además, se debe propiciar el uso

generalizado, en empresas, centros educativos, administración y hogares de estas tecnologías, pues, de lo contrario, este tipo de inversiones no rendirán los frutos, en términos de avance de la productividad, deseados.

También debe insistirse, en tercer lugar, en la necesidad de implementar mecanismos e in- centivos que propicien un giro en el patrón de especialización de la economía canaria. Eviden- temente, no se está proponiendo un abandono radical de las actividades predominantes en el modelo actual. Esta alternativa, simplemente, sería inviable. Lo que sí resulta posible es recon- ducir algunos de los elementos definitorios de lo que ha venido en llamarse como el modelo económico canario. Especialmente importante parece estimular el desarrollo de otras ramas de actividad más dinámicas, con un mayor poten- cial de crecimiento y más intensivas en el uso de las nuevas tecnologías.

2.2.1.4. Evolución de los precios en Canarias 2.2.1.4.1. Diferencial de inflación

El comienzo del año 2006 coincidió con una cotización del barril de petróleo en torno a los 60 dólares, y, lo que era más preocupante, con tendencias claramente alcistas. Así, en el mes de abril el precio ya estaba en torno a los 70 dólares, y en verano superaba los 78 dólares. Evidentemente, el encarecimiento del precio del petróleo tuvo una incidencia directa sobre el comportamiento de los niveles de precios de todas las economías, pero, especialmente, en aquellas más dependientes y con mayores rigi- deces en el funcionamiento de sus mercados. En España la tasa de inflación llegó a situarse en el 4% en el mes de julio. En el conjunto de la Unión Económica y Monetaria (UEM) el impacto de los precios del encarecimiento del petróleo fue inferior, y la tasa de inflación general no su- peró en ningún mes el 2,5% (véase el Gráfico

30 Scarpetta, S., P. Hemmings, T. Tressel y J. Woo (2002): “The Role of Policy and Institutions for Productivity and Firm Dynamics: Evidence from Micro and Industry Data”, Economic Department Working Papers, n.º 329, OCDE.; Scarpetta, S. y T. Tressel (2002): “Productivity and Confidence in a Panel of OECD Industries: Do Regulations Institutions Matter?” Economic Department Working Papers, n.º 28, OCDE.; Phelps, E. S. (2003): “Economic Underperformance in Continental Europe: A Prospering Economy runs on the Dynamism from its Economic Institutions”, Lecture, Royal Institute for International Affairs, Chatham House, London,March 18th.

31 Gual, J., S. Jódar Rosell, y Àlex Ruiz Posito (2006): “El problema de la productividad en España. ¿Cuál es el papel de la regulación?” La Caixa, Documentos de Economía, nº 01, junio.

32 En este mismo capítulo (apartado 2.2.4.2) se ofrece un análisis detallado de la situación relativa de Canarias sobre este particular, tanto a nivel de empresas como en los hogares.

2.26). El diferente impacto sobre la evolución del Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA) en España y la UEM se tradujo en eleva- dos diferenciales de inflación desde principios de año y hasta los meses de verano.

Sin embargo, a partir del mes de septiembre la cotización del barril de petróleo experimenta correcciones a la baja importantes, que llevaron su precio a finales de año nuevamente a niveles próximos a los 60 dólares. Estas caídas tuvieron, también, su traslación en el comportamiento de los precios en la UEM y, especialmente, en la eco- nomía española. La tasa interanual de inflación nacional pasó del 3,8% en el mes de agosto al 2,9% en el mes de septiembre, y cerró el año en un 2,7%. Aunque en el conjunto de la UEM también se desaceleró el ritmo de crecimiento de los precios, ésta fue menos intensa que en España, lo que permitió estrechar el diferencial de inflación español (véase el Gráfico 2.26). Con todo, la economía española sigue apare- ciendo entre las más inflacionistas de la UEM y de la Unión Europea de los 15 (UE-15). Así, por ejemplo, en el año 2006 la tasa de infla- ción general en España (2,7%) únicamente fue superada en la UEM por Grecia e Irlanda, y en la UE-15, además de las dos economías anterio- res, Reino Unido (véase el Gráfico 2.27).

Si excluimos del IPCA General los productos con precios más volátiles (alimentos sin elaborar y productos energéticos), se comprueba que, efectivamente, la evolución reciente de los pre- cios en España ha venido muy condicionada por el comportamiento de los precios internaciona- les del petróleo. La inflación subyacente, que es como se conoce a la variación de este indica- dor de precios más estrecho, se ha situado, en media, 0,6 puntos porcentuales por debajo de la inflación general en España durante el año 2006, en niveles muy superiores a los del con- junto de la UEM (véase el Gráfico 2.28). No obstante, en los últimos meses ha manteni- do una tendencia descendente, que ha permi- tido estrechar el diferencial respecto a la UEM. Este descenso ha sido más pronunciado en la tasa de variación del IPCA General, de tal forma que en los meses finales del año 2006 su tasa de variación interanual se llega a situar por de- bajo de la inflación subyacente.

2.2.1.4.2. Precios e inflación en Canarias

Para aproximarnos al estudio de la inflación en Canarias se hará uso, en primer lugar, del Índice de Precios de Consumo (IPC), el indicador de precios más utilizado y conocido. Su tasa de va- riación expresa en qué medida han aumentado

GRÁFICO 2.26. EVOLUCIÓN DEL IPCA GENERAL EN ESPAÑA Y LA UNIÓN ECONÓMICA

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