CAPÍTULO III. DESARROLLO DE LA PROPUESTA
3.4. Desarrollo del cuerpo central
El presente análisis se sustenta en la idea base de la investigación, mediante argumentos sustanciales argumentar e identificar la existencia de la problemática y justificar la necesidad de establecer recomendaciones estratégicas, mismas que se sugerirán en torno a dar solución y disminuir los impactos adversos de las celebraciones ancestrales y tradicionales en los derechos constitucionales y bienes protegidos. A continuación, se desarrollan los principales puntos a tratar:
Reconocimiento de los derechos de pueblos, nacionalidades y comunidades indígenas
Los instrumentos de derechos humanos y las legislaciones de países alrededor del mundo acogen las normas más beneficiosas a los derechos humanos, y uno de esos derechos, de los más importantes es el derecho a la libertad e identidad, libertad de religión, de creencias, de pensamiento, que constituyen la identidad de un pueblo, las personas son libre a creer y actuar, se distinguen del resto de grupos de personas, las comunidades, pueblos y nacionalidades, cuya característica aborigen, ancestral, antigua y de costumbres primitivas los distinguen del resto de personas, y estos pueblos precisamente por esta diferencia suelen ser discriminados, relegados, aislados o ignorados; por esta situación de vulnerabilidad que enfrentan han requerido un trato especial incluso en cuanto a la legislación, para su protección y defensa, tanto internamente en cada Estado e internacionalmente.
La Declaración de las Naciones Unidas en su artículo 24, numeral 1, sobre los Derechos Indígenas, manifiesta que: “Los pueblos indígenas tienen derecho a sus propias medicinas tradicionales y a mantener sus prácticas de salud, incluida la conservación de sus plantas medicinales, animales y minerales de interés vital. Las personas indígenas también tienen derecho de acceso, sin discriminación alguna, a todos los servicios sociales y de salud.
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En el Ecuador, la Constitución de 2008 incorpora algunas nuevas categorías o entes sociales, que entran a formar parte de nuestra legislación nacional como titulares de derechos, en su artículo 57, establece: Se reconoce y se garantizará a las comunas, comunidades, pueblos, y nacionalidades indígenas de conformidad con la constitución y con los pactos, convenios, declaraciones y demás instrumentos internacionales de derechos humanos, los siguientes derechos colectivos: entre los cuales establece: Mantener, desarrollar y fortalecer libremente su identidad, sentido de pertenencia, tradiciones ancestrales, y formas de organización social.
La Secretaría Nacional de Planificación y Desarrollo, dentro de los objetivos del Plan Nacional del Buen Vivir, establece: “Afirmar y fortalecer la identidad nacional, las identidades diversas, la plurinacionalidad y la interculturalidad. Manifiesta: “Unidos en la diversidad, somos un país plurinacional e intercultural que garantiza los derechos de las personas y colectividades sin discriminación alguna. Valoramos nuestra diversidad como una fuente inagotable de riqueza creativa y transformadora”.
Como se aprecia los derechos de las comunidades, pueblos y nacionalidades, han sido ampliamente reconocidos tanto a nivel nacional como internacional, y por un sinnúmero de ordenamientos jurídicos alrededor del mundo, la consigna es la misma conservar la identidad y el patrimonio cultural del país y del mundo, el vínculo con la historia, las tradiciones, costumbres y creencias de los ancestros, reconocer y garantizar sus derechos prohibir su discriminación y vulneración además de perpetuar la identidad y existencia de los pueblos. Por medio del reconocimiento de prácticas, creencias y festividades tradicionales no solo se conserva parte importante de la identidad del Ecuador, sino que además ha traspasado barreras y ha llegado a la práctica y conocimiento de las personas ajenas a las comunidades, pueblos y nacionalidades, extendiéndose sus costumbres y traspasando fronteras, el patrimonio cultura a diferencia del económico de un país tiene un valor incalculable pero por mucho es el más valioso y representativo dentro de la identidad de un país.
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Esta cultura atrae a propios y extraños y ha contribuido a demás de su valor ideológico e histórico, con el porvenir económico del país, ya que la novedosa y particular forma de vestir, hablar, festejar y adorar, así como sus mágicos territorios atraen el turismo a sus comunidades, pueblos y nacionalidades, por ende, contribuyen con el desarrollo integral del país.
Si bien es cierto y se hallan reconocidos y amparados estos derechos aún resta mucho por hacer para que efectivamente no solo se conserve y perduren tradiciones y costumbres, sino que además se registren y no se pierdan ni las más sencillas de ellas, así como mantenerlas intactas sin que la tecnología ni la ciencia la alteren, si bien se obtienen réditos del turismo que atraen, por ningún motivo se actuara en contra de sus derechos de su voluntad y menos de sus derechos, no irrumpir en sus territorios, violar su aislamiento voluntario, o alterar su identidad.
Conservación de la cultura y festividades ancestrales
Alrededor del mundo y dentro del país en distintas zonas de su territorio se hallan asentadas comunidades, pueblos y nacionalidades, algunas aun en el aislamiento voluntario, y en cada una de ellas se maneja un idioma, una vestimenta distintiva, creencias, ideologías, tradiciones y costumbres que forman parte de años de identidad y cultura, así mismo cada una lleva las festividades acorde a sus creencias y tradiciones, festividades que comparten en ciertas ocasiones con el resto de la ciudadanía, y que perduran celebrándose cada año. Las festividades tradicionales, son preparadas con regocijo, dedicación y detallada pasión. Pues para estos pueblos van más allá de una danza, de un plato típico o de una vestimenta colorida, representan un acto de gracia, una petición, una ofrenda, un tributo, es decir es el vínculo con sus ancestros y con sus deidades, representan la exposición de lo que ellos creen y en lo que confían, si bien aún perduran muchas de sus prácticas integras, o tras se han visto afectadas por la evolución social, tecnológica, científica y cultural, la sociedad moderna y extranjera no solo ha invadido sus territorios sino que además ha matizado con sus costumbres la identidad de las comunidades, pueblos y nacionalidades.
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El Ministerio de Turismo, así como el Ministerios de Cultura y Patrimonio, y otras entidades públicas y privadas, en conjunto con dirigentes, comisiones y representantes de las comunidades, pueblos y nacionalidades, han consolidado importantes proyectos, planes y estrategias a fin de conservar, defender y perpetuar las costumbres, tradiciones e identidad nacional, mediante la promoción, socialización, difusión y concientización del valor cultual de determinadas prácticas, tradiciones y costumbres, así como la promoción y patrocinio de determinadas festividades, y la promoción y oferta de visitar y conocer determinados lugares y parajes paradisiacos, pertenecientes a dichos pueblos.
Cada pueblo, familia y miembro se ha encargado de pasar de generación en generación sus creencias, culturas, tradiciones y costumbres, de enseñar su historia, sus luchas y conquistas, de esta forma se ha preservado las tradiciones y festividades ancestrales, sin embargo se hace esta lucha cada vez más difícil al enfrentarse a una generación tecnológica, científica y futurista, que tiene prioridades más allá de las fronteras y que ya poco nada le interesa sus identidad cultural y patrimonio, generaciones que le van dando la espalda a sus ancestros. Degeneración de las festividades ancestrales
Qué coloridas y alegres son las festividades ancestrales, cuánta alegría se aprecia, cuánto regocijo, gratitud y veneración, coloridas vestimentas, delicias típicas, cánticos, danzas y ritos maravillosos, estas palabras describen una fiesta tradicional, sin embargo, no se puede hablar de todas ellas de esta manera, pues muchas fiestas y celebraciones no son las mismas, se han contaminado, se han menoscabado e incluso desaparecido.
La cultura urbana, científica y tecnológica, ha avanzado a niveles sorprendentes poco o nada es lo que se conserva de las épocas históricas pasadas, esta cultura calculadora y progresista a invadido inevitablemente la identidad de las comunidades, pueblos y nacionalidades, trastocando sus costumbres, creencias y tradiciones, este mundo acelerado y revolucionario ha corrompido a los más jóvenes, algunos llegan a avergonzarse de su identidad cultural y sus raíces, desertando y alejándose de sus pueblos, o incluso el anhelo de superación hace
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que busquen educación, fuentes de trabajo y nuevas oportunidades de progresar, abandonando sus pueblos y mermando la cultura de los mismos. En la actualidad si bien persisten las fiestas ancestrales y tradicionales, incluso las más antiguas, estas han variado e incluso adaptado a la actualidad, se han tornado en muchos casos un caos, focos de violencia y desmanes, celebraciones que incluyen consumo excesivo de alcohol, sustancias y riñas, se ha dejado atrás el sentido cultural el espíritu de gratitud a cambio de enfrentamientos de poder y batallas campales disfrazadas de fiesta, pero que sin embargo por su esencia tradicional se ven respaldadas por la norma constitucional y las leyes vigentes. Tomando como ejemplo la fiesta del Inti Raymi, donde la consigna es agradecer al sol y a la tierra por sus frutos, por las prosperas cosechas y pedirle su fulgor y acogimiento para el porvenir de próximos cultivos, se ha visto opacada por sucesos de violencia, es así el renombrado acto de la toma de la plaza central de Cotacachi, con danzas y cánticos, donde es posible apreciar agresividad, actos de violencia, destrucción de bienes públicos, privados, lesiones e incluso la muerte de personas, situación que perdura y se va ahondando con el pasar del tiempo.
Ya conocida esta celebración por los actos de violencia, que llama a un sinnúmero de asistentes con distintos interese, unos por la esencia cultural, otros por conocer y apreciar la cultura del país, por curiosidad y muchos otros por morbo, como la ocasión además perfecta para liberar su violencia, agresividad y furia, se arrojan palos, piedras, lo que se encuentre al alcance en contra de personas y de los bienes, se rompen ventanas, puertas, se manchan paredes, destruyen parques, bancas, incluso la misma calzada, no siendo eso lo más grave, se agrede a asistentes, a espectadores, moradores del sector y hasta a efectivos policiales, tornándose esta situación incontrolable y devastadora. Factores que fomentan la decadencia de las celebraciones ancestrales Determinar el origen de tanta violencia resulta complicado, y es que son muchos los factores que inciden en el deterioro y decadencia de las celebraciones ancestrales teniendo en cuenta que son actos culturales y espirituales, se
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precisará a continuación las principales ideas que argumentan las causas del deterioro y menoscabo de las festividades tradicionales:
El excesivo consumo de alcohol, en estas celebraciones de inicio a fin es apreciable el consumo desmedido de alcohol, se ha tornado imprescindible y característico, los participantes en su mayoría están en estado de embriaguez antes y durante el festejo, en un alto estado de descontrol e inconciencia, la situación es aún más crítica ya que por lo general el alcohol que se consume suele ser de fabricación artesanal, sin los controles ni permisos sanitarios, y suele causar efectos adversos como intoxicación y hasta la muerte de quienes lo consumen.
La falta de socialización y concientización, pese a la violencia y perjuicios trágicos que han dejado las celebraciones tradicionales, aun no se aprecia la debida difusión, y socialización de las medidas de seguridad, de prevención y de preservar y tener en cuenta la esencia y mantener vivo el significado cultural de las celebraciones tradicionales, impulsando el turismo, la cultura, pero sobre todo el respeto por el patrimonio y los derechos constitucionales.
Insuficiencia de efectivos policiales, si bien cada cantón cuenta con el contingente policial básico para su protección y necesidades, cuando se dan estas celebraciones, citando el caso específico del cantón Cotacachi y el Inti Raymi, el personal policial existente resulta más que insuficiente a la hora de controlar y preservar el orden, incluso los mismos efectivos policiales reciben agresiones de los participantes del festejo causándoles lesiones graves, poco o nada pueden hacer los miembros policiales pues no abastecen la dimensión de la celebración y los desmanes causados.
Falta de controles, como se menciona, estos festejos se han tornado incontrolables y un caos total, no se controla y según se mencionó la posesión de armas, objetos corto punzantes, que utilizan los participantes para agredir a otros, no se controla además la venta y consumo de alcohol, aun peor se hacen los respectivos operativos para identificar, decomisar y sancionar la venta de alcohol sin registro sanitario, adulterado, tampoco se controla el número de asistentes y la aglomeración por demás peligrosa.
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Pérdida de identidad cultural y deficiente dirigencia, la decadencia de estos festejos radica además en la alteración de las tradiciones y costumbres originarias ancestrales, la cultura moderna y tecnológica ha matizado y deteriorado la identidad cultural de las comunidades, pueblos y nacionalidades, las nuevas generaciones llevan las tradiciones y festejos a su manera, así además la dirigencia de estos pueblos no ha sabido dirigir, guiar y llevar adelante la cultura e identidad de su pueblo, permitiendo la decadencia de sus costumbres y tradiciones.
Falta de límites, aval de la legislación vigente, como se conoce la legislación ecuatoriana desde la Constitución de la República reconoce los derechos específicos a las comunidades, pueblos y nacionalidades y a preservar su identidad, cultura, y territorio, sin embargo es amplia la libertad que se les otorga y ausentes en lo absoluto los límites y disposiciones tendientes a reprimir conductas ilegitimas, o vulneradoras de los derechos fundamentales y constitucionales cometidas por sus miembros, como partes de sus prácticas y fiestas tradicionales, el ordenamiento ecuatoriano no dispone nada específico. Impactos y perjuicios de los actos violentos durante las celebraciones ancestrales
La desmedida violencia presente en las celebraciones tradicionales, tiene efectos devastadores, trágicos e irreparables, persistente por años y que lamentablemente se han tornado inevitables e incontrolables, este ambiente de caos y descontrol tiene varios ámbitos de impacto que se analizarán a continuación divididos en tres principales perjuicios:
A la integridad y a la vida, como se había manifestado los actos de violencia durante las celebraciones tradicionales tienden a ser por mucho caóticas, desmedidas y descontroladas, se dan agresiones entre participantes, asistentes y espectadores, se arrojan piedras palos, golpes, incluso de usan armas corto punzantes y de fuego, se lesiona e incluso se llega a quitar la vida de varias personas, incluyendo personal policial, se atenta así contra la integridad física y psicológica de los presentes, e incluso contra su vida.
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A la propiedad privada, los desmanes y actos violentos varios, llegan a destruir, menoscabar y dañar vehículos, bienes inmuebles, viviendas, locales comerciales, aledañas al sector donde se lleva a cabo la celebración, se rompen vidrios, se dañan puertas, se manchan paredes, e incluso se llegan a invadir propiedades, forzar seguridades, sustraer de su interior artículos, dejando daños significativos e irreparables, puesto que por la aglomeración, caos y descontrol se dificulta la identificación de quienes cometen estos actos vandálicos, peor aún proceder judicialmente en contra de ellos.
Al patrimonio, los daños no solo se evidencian en bienes privados, son además en instituciones, edificios públicos, instalaciones, bienes de utilidad pública, como calzada, aceras, parques, semáforos, pues la violencia desmedida genera destrozos como el daño de bancas públicas, de basureros, de jardines, entre otros, generando además un perjuicio para la ciudadanía en general y afectando el ornato y apariencia de la ciudad, al igual que en caso antes mencionado, poco o nada se puede hacer pues no existe la facilidad para identificar y sancionar a quienes causaron los daños, tornándose en un gasto que debe asumir la administración, y que sin embargo no está exenta y se halla susceptible de volver a sufrir afectaciones en posteriores festejos.
Instituciones llamadas a contribuir con la prevención y disminución de actos violentos durante las celebraciones ancestrales
Las acciones requieren ser tomadas de inmediato y de forma estricta, los llamados a actuar precisamente son: el Estado como ente protector de los derechos e interese de los ciudadanos, estableciendo desde su función un plan de acción, y destinación de recursos, a los Ministerios, Ministerio de Cultura y Patrimonio, Ministerio de Turismo, Ministerio de Interior, así como otros mediante acciones estratégicas de inmediata aplicación, emprender controles y campañas tendientes a promover la paz y el orden durante las celebraciones tradicionales. A nivel local, los Gobiernos Autónomos Descentralizados Municipales, Gobiernos Autónomos Descentralizados Parroquiales y Dirigentes y Representantes de las comunidades pueblos y nacionalidades, para mantener la cooperación y el trabajo en equipo, emprender campañas de difusión,
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socialización, y plantear diálogos, conversaciones y acuerdos tendientes a mantener el orden y erradicar la violencia durante las celebraciones tradicionales.
Recomendaciones estratégicas para disminuir la problemática identificada En virtud de las consideraciones mencionadas, corresponde plantear las siguientes recomendaciones estratégicas a fin de contribuir con la disminución de la problemática identificada:
Al Estado y sus Ministerios, emitir políticas públicas orientadas a promover la celebración tradicional pacífica, que además difundan y socialicen el verdadero sentido de las festividades y por ende además se preserve la identidad cultural de la nación, se destinen finalmente los recursos necesarios para transparentar esas disposiciones en un plan de acción efectivo y de inmediata aplicación.
A la Función Legislativa representada por la Asamblea Nacional, reforzar la normativa, crear normativa o reformar la vigente a fin de limitar ciertas prácticas denominadas culturales y tradicionales que transgreden la Ley y constituyen incluso actos delictivos, se puede sugerir la creación de un ordenamiento que regule ciertas conductas como resultado de prácticas, tradiciones, costumbres y actos culturales de comunidades, pueblos y nacionalidades que transgredan el ordenamiento jurídico ordinario.
Al Ministerios de Cultura y Patrimonio, emprender campañas de socialización de las celebraciones tradicionales del país y su significado en todos los niveles de la sociedad, a fin de crear conciencia cultural, preservar el patrimonio cultural y respetar el verdadero significado de las festividades, así mismo participar activamente de la vida cultural de las comunidades, pueblos y nacionalidades, conservar además un registro detallado de las tradiciones, costumbres y prácticas ancestrales a fin de preservarlas de forma íntegra y enriquecer la memoria histórica del país.
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Al Ministerio del Interior, destinar los efectivos policiales que cuenten además con los equipos necesarios para intervenir y mantener el orden durante las celebraciones tradicionales donde la asistencia es masiva y se presentan actos violentos, personal que atienda las necesidades de la población y que en número refuercen la seguridad, a fin de que no sean también víctimas de la violencia, así mismo a los miembros policiales que ejerzan controles y diálogos con los pueblos a fin de socializar las medidas de seguridad y evitar la presencia de armas y alcohol adulterado, sin registro sanitario.
A las comunidades, pueblos y nacionalidades, sus representantes y dirigentes, a preservar su identidad cultural, transmitir sus costumbres y tradiciones y mantener integras sus prácticas, no perder sus valores e ideología, respecto a las celebraciones tradicionales, conservar la esencia y el espíritu de estos festejos, no permitir su decadencia y deterioro, mucho menos que la violencia opaque tan ancestrales ritos y festividades, difundir entre sus miembros la celebración en paz, manteniendo el orden, la armonía, pero sobre todo el respeto a las personas y sus derechos.
A la ciudadanía en general respetar la identidad y no discriminar a las comunidades pueblos y nacionalidades, conocer y reconocer sus tradiciones, costumbres, cultura, a fin de contribuir con su preservación y perpetuidad, repudiar todo acto de violencia, fomentar una cultura de paz, denunciar cualquier acto ilegitimo, y finalmente participar pacíficamente de las celebraciones tradicionales.
3.5. Validación, aplicación y evaluación de los resultados de la aplicación