EL EFECTO RELAJACIÓN: MODELOS EXPLICATIVOS
EFECTO RELAJACIÓN
V.2.1 Descripción del Efecto Relajación
El procesador, al iniciar su actividad, realiza una asociación mental con los datos conocidos y su entorno, cuyo resultado es la adopción de una determinada actitud frente al desarrollo de esa actividad. La clave de esa asociación consideramos que es básicamente la “distancia temporal” existente entre el inicio de la actividad y la fecha de finalización del proyecto (lo que hemos llamado horizonte temporal de la actividad, ver definición en el punto III.3.5). El resultado de esa asociación le hace adoptar una posición más o menos relajada frente a la actividad en cuestión, que de alguna forma afectará al tiempo real de
ejecución de la misma. De ahí la denominación (efecto relajación) que hemos adoptado para referirnos a esta manifestación. La consecuencia de esa relajación será una demora en la conclusión de la actividad presente que, si está en el camino crítico, se trasladará íntegramente a la fecha de conclusión del Proyecto94.
Creemos que esa postura del procesador no es premeditada (ver definición del ER anticipada en el punto III.5.2). Simplemente acomete su actividad con la sensación de que, al estar tan lejana la fecha de finalización del proyecto, no es necesario apresurarse en su cometido, ya que los posibles efectos se habrían diluido. Por lo tanto, se trata de un aspecto psicológico del procesador y, como tal, lo suficientemente complejo como para que existan otros factores adicionales de más difícil medición que el que aquí se contempla (distancia temporal).
Por tratarse de una actitud personal, aunque dependiendo del entorno, es razonable pensar que cada procesador que interviene en un determinado proyecto se enfrenta a sus actividades con una actitud determinada. La consecuencia será un ER dependiente del procesador. Aún siendo ésta la posición que defendemos, asumiremos que el efecto “entorno” es predominante y, en consecuencia, supondremos un sólo ER típico de cada Organización95 (a la que otras veces nos
referiremos como “entorno” en el contexto del ER, o también, binomio Organización-procesador). El ER, si existe, estará siempre presente, por lo que lo importante es evaluarlo para considerarlo en los cálculos. El proceso de valoración debe ser continuo y fundamentarse en la historia pasada de la Organización (proyectos ejecutados y sus retrasos).
La actuación más relajada de los procesadores que intervienen en las primeras etapas del proyecto, que derivarán en retrasos acumulados, será la
94
“Es evidente que el retraso de una actividad que está en el camino crítico se traslada íntegramente al proyecto”, MacCrimmon (1964).
95
Aunque la “actitud” de los procesadores será diferente en el corto plazo, en la realidad se observa cómo en el largo plazo converge.
Capítulo V: El Efecto Relajación: Modelos Explicativos 159
principal causa de la presión que recaerá sobre los procesadores que desarrollan sus actividades en las últimas fases.
El tema que aquí se está planteando guarda alguna relación con la conocida “Ley de Parkinson” (Parkinson, 1962). Según esta ley, cuando a una actividad se le ha asignado un tiempo de ejecución, el procesador adaptará su ritmo de trabajo para “llenar” el tiempo asignado. A este fenómeno hacen mención algunos autores (Schonberger, 1981; entre otros), preocupados por la incidencia que tendría el incrementar el tiempo asignado a las actividades, al tratar de resolver el problema de las estimaciones demasiado optimistas. En realidad, si no fuera porque existe “algo más”, no sería preocupante la Ley de Parkinson. Es cierto que el procesador tratará de llenar el tiempo asignado a las diferentes actividades, pero, además, también es cierto que se enfrentará, según los casos, con diferente actitud al desarrollo de la actividad. Según sea esa actitud, optimista o pesimista, podrá ocurrir que le falte tiempo (optimista) o que tenga suficiente con el tiempo asignado (pesimista). Nuestra hipótesis es que la gradación optimista-pesimista discurre en el mismo sentido en que disminuye el HT de la actividad. El extremo izquierdo de esa gradación corresponde al inicio del proyecto (relajación máxima), mientras que el otro extremo corresponde al momento en que teóricamente debiera concluir el proyecto (tiempo estimado), que hacemos corresponder con una relajación nula.
Con este planteamiento intentaremos construir modelos que expliquen estas observaciones extraídas de la realidad. Este intento de modelización se realizará en dos fases, la primera tratará de explicar el concepto de intensidad de la actividad, su relación con el ER y la presión sobre el procesador, para lo que proponemos una familia de modelos. Cada modelo se refiere a una visión particular de la evolución de la referida intensidad de la actividad. Con el fin de observar los matices diferenciales en cada caso, construiremos dos modelos (MABIT y MAPIT) que expresen formas razonables para la evolución de la intensidad. La segunda fase tratará del proyecto en su conjunto, planteando un
modelo que explique el retraso en los proyectos con relación al ER. Se analizará en detalle el modelo general “modelo lineal de recursos crecientes-decrecientes” (MLRCD) y se verá un caso particular del mismo (recursos constantes).
Una variante a este planteamiento sería considerar una actualización continua del tiempo estimado para completar el proyecto, lo que implicaría introducir variabilidad en el extremo derecho del intervalo “horizonte temporal” de la actividad. Así, la gradación, a la que anteriormente se ha hecho referencia, tendría el extremo derecho localizado en el momento de conclusión real del proyecto. La complejidad de cálculo asociada a esta variante, en particular al abordar el modelo MLRCD, hacen recomendable no contemplarla en el presente, con el fin de no alargar excesivamente este trabajo.