Para obtenerla bastará que unos momentos antes de la inducción se repita varias veces la hora en que desea salir de este estado. Esta orden post-hipnótica, o clavija conectada, responderá en el momento preciso. Si tuviese dificultad para abrir los ojos, no se impaciente. Siga el método empleado con cualquier sujeto cuando deseamos que la su gestión o la hipnosis desaparezcan: ordénese que contará hasta cinco y que al escuchar ese número sus ojos se abrirán.
Importante: Me permito advertirle que, en muchos casos, el sujeto me ha manifestado que no había sentido tos efectos reales de una hip nosis profunda. Generalmente, estas personas tienen un concepto falso de lo que es la hipnosis. En la autohipnosis no se pierde la consciencia, como muchos se imaginan. La autohipnosis se sitúa entre un primero y segundo grado de profundidad y equivale a la total abstracción, que fácilmente logran los yoguis y otras sectas orientales. La resistencia a la obtención de la autohipnosis corresponde a un esfuerzo negativo anterior, que generalmente es inconsciente; en este caso se deberá ape lar a todos los medios necesarios para disipar esa compulsión.
Muy importante: Cuando se disponga a practicar la autohipnosis, busque un tugar adecuado que reúna las condiciones de confort y si lencio necesarios.
Si está interesado en aprovechar la autohipnosis para lograr un sueño fisiológico más profundo, una vez bien relajado y antes de em
pezar los procesos de autohipnosis, deberá visualizarse durmiendo profunda y plácidamente y verá nítidamente la hora en que desea despertar. Visualice estas imágenes por varias veces consecutivas.
PRACTICA5
Durante las horas del día, y mientras realiza sus tareas habituales, tome contacto, sienta el placer de verse profundamente relajado y en
tra n d o e n e l e sta d o a u to h ip n ó tico . A c a ric ie e sta im a g e n y tra te d e v i v ir la m e n ta lm e n te . S o ste n g a las im á g e n e s d e to d a s las v e n ta ja s q u e la a u to h ip n o s is le p u e d e re p o rtar. V e a c ó m o ha m o d ifica d o , a tra v é s d e la m ism a , a q u e lla s te n d e n c ia s y fo rm a s d e c o m p o rta m ie n to n e g a tiv a s para su v id a .
L - C - X I HIPNOTERAPIA
El uso de la hipnosis en la medicina y en la psicología aplicada ha constituido un gran éxito después de la última guerra mundial.
Cierto es que algunos profesionales, al desconocer la técnica hip nótica, no la han apreciado en todo su valor. A pesar de esto, se cuen tan por millares los médicos y psicólogos que logran éxitos fabulosos después de un sincero acercamiento a ella.
De por sí, la historia de la hipnosis revela la larga lucha de muchos hombres tenaces contra las ciegas fuerzas de la superstición y la igno rancia.
Con la aparición del psicoanálisis de Freud, el hipnotismo tuvo un relativo decaimiento; mas en su libro "Papeles coleccionados", Freud admite que, "sí bien la hipnosis no está al alcance de todos, un retorno parcial sería necesario". En esto demostró Freud ser un verdadero pro feta. Es curioso observar cómo ha adquirido gran auge después de períodos de gran tensión, especialmente en las dos últimas guerras mun diales, donde se precisaba la aplicación de métodos rápidos para el tratamiento de neurosis y toda la secuela de trastornos que la guerra lleva en sí.
La hipnosis, utilizada en forma inteligente, ofrece un amplio campo, desde su aplicación en el psicoanálisis en las diversas ramas médicas hasta los procedimientos psicológicos, para obtener cambios de com portamiento en el aspecto educativo. Formas de conducta negativas pueden ser reemplazadas por otras positivas bajo la sugestión y la hipnosis.
La palabra, al igual que las drogas, puede producir estos y otros muchos efectos: el su¡eto recordará mejor y también logrará alucina ciones específicas; tendrá más atención, estímulo, etc.; asimismo, con seguirá extirpar hábitos perniciosos y arraigados, como el uso desme surado del alcohol, de las drogas, del tabaco, etc.
Son muchos los que aseguran que la hipnosis inhibe la voluntad del individuo; ¡nada más erróneo! Esta objeción carece totalmente de base real y tan sólo la formufan aquellos que ignoran por completo su técnica y su mecanismo. Al sujeto, en vez de eliminarle su poder volitivo, se
le estimula, y él lo desarrolla con la cooperación del hipnotísta.
Para entender el fenómeno es preciso, ante todo, conocer la actua ción y funcionamiento del consciente y del subconsciente. Cuando la
mente está activa hace el oficio de censor, y a través de ella pasan los estímulos externos para alojarse en la mente subconsciente. El hlpno- tista, mediante procedimientos diversos, inhibe al censor y de esta forma puede llegar fácilmente a la mente subconsciente y controlar pensamientos y acciones.
En la psicoterapia, el psicólogo trata de evocar experiencias de la niñez; de la misma forma, el hipnotísta puede obtener una muy com pleta información de la mente subconsciente, descubriendo las causas de las distintas perturbaciones y, por medio de sugerencias apropia das, logra implantar nuevas y positivas actitudes, ayudando, de manera eficaz, a tantas personas que permitieron que demasiados estímulos negativos pasaran a su mente subconsciente, como, por ejemplo, páni cos, temores ocultos, ansiedad, complejos de inferioridad y otras tantas formas negativas de pensar.
La hipnosis puede enseñar al sujeto a relajarse de cuerpo y mente. La corrección de malos hábitos, como eneuresis (mojarse en la cama), roerse las uñas y variados tipos de perversión sexual, responden muy favorablemente a la acción hipnótica.
Es conocida la importancia que Freud atribuía a los sueños: consi deraba la explicación de éstos como un camino seguro para descubrir el subconsciente, asegurando que el significado real de los mismos se había de encontrar en el contenido latente y no en el manifiesto, ya que el contenido manifiesto había sido alterado por el censor. En la hipnosis puede enseñarse a soñar al sujeto, obedeciendo a una orden, y asimismo bajo el sueño fisiológico, respondiendo a una sugestión post-hipnót¡ca.
También se ha demostrado su eficacia en dermatología, en sus varias formas como eczemas, urticarias, etc. Es un hecho la extirpación de las verrugas con el uso de la simple sugestión; resulta de gran utilidad a los especialistas en obstetricia para lograr el parto sin dolor; igualmente, en odontología su campo de acción está ya bien probado y definido.
En todos los tipos de psiconeurosis en los que la desordenada forma de pensar del sujeto hace que se sienta afectado de los más variados síntomas orgánicos, la hipnosis consigue resultados verdaderamente sorprendentes.
Sabemos que muchos de los trastornos fisiológicos son producidos por una idea insistente perturbadora, fruto de la imaginación; así, el secreto estriba en aplicar el mismo proceso que causó el mal; excitar la imaginación a la inversa, ya que el mal no está en poseer dema siada imaginación, sino en la forma en que es utilizada.
Como la imaginación venció a la voluntad, en el procedimiento hipnótico es utilizado el poder de la imaginación del sujeto. En la forma en que un hombre débil usaría la astucia para vencer a un contrincante más fuerte, el hipnotista usará de la misma imaginación que provocó el mal, pero ya con sugestiones positivas: ideas nuevas que pasarán al subconsciente y lograrán el efecto deseado.
En la práctica, el primer paso es siempre enseñar al sujeto a rela jarse. La sensación de alivio que experimenta al disminuir su tensión logrará que entre la confianza de que podrá liberarse de sus desagra dables molestias.
Durante la última guerra mundial, la necesaria evacuación para proteger al niño provocó infinidad de problemas emocionales y psico lógicos, tanto en los padres por verse separados de sus hijos, como en éstos por el proceso de adaptación a medios y ambientes extraños, y así, muchos de ellos adquirieron reacciones de ansiedad y malos hábi tos, lo que proporcionó un campo abonado para la aplicación de pro cedimientos hipnóticos con manifiesto éxito. Grupos de estos niños fueron sometidos a sesiones continuadas de relajación, acompañadas de sugestiones estimulantes. Los casos más difíciles fueron tratados individualmente, con resultados extraordinarios.
En el aspecto educacional, la participación de la hipnosis para lo grar éxito es definitiva.
En un centro pedagógico de un populoso barrio pude efectuar un test comparativo entre un grupo de alumnos sometidos a hipnosis, con las consiguientes sugerencias estimulantes, como, por ejemplo: "Encon trarás tus estudios fáciles y desearás estudiar m ás"... "Podrás concen trarte mejor", etc. El porcentaje de notas óptimas de este grupo quedó de manifiesto con respecto al grupo no tratado.
No pretendo afirmar que la hipnosis lo solucione todo; esto no sería cierto, pero sí asegurarles que constituye una ayuda valiosísima en muchos aspectos de la psicología aplicada.
La aplicación adecuada de la hipnosis y de la sugestión ofrece la ventaja de poder formar nuevos hábitos positivos. En diversos aspectos de reeducación y reacondicionamiento, los efectos son más positivos y duraderos que los de otros métodos aplicados a nivel no hipnótico.
Este tipo de condicionamiento hace disminuir el temor y la ansie dad y equilibra el estado emocional del individuo. Aun en aquellos sujetos refractarios a la hipnosis puede lograrse efectividad por medio de la relajación y la autohipnosis, para lo cual el individuo necesita del conveniente adiestramiento.
La autohipnosis se emplea también con gran éxito para fines de
autoexploración. Este procedimiento lleva consigo resultados conside rablemente duraderos.
TIPOS DE TRASTORNOS EN QUE LA H1PNOTERAP1A ES MAS EfECTIVA
Son, entre otros: la hipocondría, enfermedades vasculares, asma, úlcera péptica, colitis, jaqueca, dermatosis, obesidad, diabetes, sordera histérica, tartamudez, insomnio, etc.