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DESSIN N°22 ET FIN DE LA PAGE

In document Libro Alergias Salomn (página 57-62)

Las alergias domesticas Alergia al polvo de la casa DESSIN N°23

Para este párrafo, empezaremos por un caso clínico que nos cuenta Jean Platon, nuestro psicólogo clínico biológico. Este ejemplo nos servirá, por una parte,11 de guía para entender la mayoría de las alergias de este tipo y por otra, unir la Psicología a la Psicosomática Clínica.

El Sr. Aveyron

Este señor, de unos cuarenta años, vino a verme por unos problemas existenciales y lo ayudé durante más de un año. En el curso de una conversación psicológica, me indicó

que debía viajar al Aveyron12 para una reunión familiar. Temía este fin de semana no por desestabilizarse mentalmente al reencontrarse con ciertos miembros de su familia, sino porque era alérgico al polvo de la casa. Sorprendido por este comentario, le pido precisar y me comunica entonces algo sorprendente: no es alérgico a cualquier tipo de polvo sino que desarrolla rinitis y sinusitis tan solo cuando entra en contacto ¡con el polvo del Aveyron

Ante esta peculiaridad de las más extrañas y teniendo yo mi pequeña idea en mente, le propongo explorar algo más en la patología, si así lo deseaba. Aunque por entonces no era yo un gran especialista en psicosomática, me interesaba por este tipo de patología desde hacía tiempo. Partí de esta hipótesis: ha debido vivir una situación traumatizante en esta región y su inconsciente ha hecho una transposición simbólica sobre el polvo, lo que los psicólogos llaman un “desplazamiento”. Por lo tanto, el polvo es tan solo un derivativo para ocultar algo más importante e imposible hacer aflorar a la luz. No olvidemos que nuestro inconsciente tiene un papel de los más importantes en el proceso de protección del individuo. Por otra parte, creo que este tipo de defensa es el más utilizado por nuestro inconsciente en los procesos psicosomáticos.

« Vivo y trabajo en Sète al borde del mar y me quedo ahí la mayor parte del tiempo. En cuanto subo al Aveyron, no sé porque, empiezo a estornudar y me moquea la nariz., líquido claro al principio y más amarillo a medida que va pasando el tiempo con un dolor de fondo a nivel de los senos maxilares. Todas estas señales desaparecen en pocos días cuando vuelvo a casa. Al principio no había hecho el paralelismo entre estas alergias y el polvo típicamente del Aveyron.

Después de varios episodios así, consulte a mi médico quién ante las señales evidentes de alergia me aconsejó ver a un alergólogo. A raíz de estos síntomas, reafirmó el diagnóstico y para confirmarlo me sometió a una serie de pruebas cutáneas. No dio resultado alguno: ni la más mínima reacción clara sino por una pequeña rojez a nivel del alérgeno polvo doméstico. Seguía sin saber a que era yo alérgico. Ante esta duda, me fui a ver el mejor especialista, el Profesor X, de fama internacional y a quién llaman con regularidad las emisoras de radio y de televisión.

Debo confesar que me tenían por un caso raro pues ninguna prueba dio positiva tampoco en este servicio óptimo. Los consejos terapéuticos fueron siempre los mismos: aspirador por toda la casa y antihistamínicos. Ante la persistencia de los síntomas en cada vuelta a la casa familiar, tuve la idea de precisarle que mi alergia solo se manifestaba en presencia del polvo del Aveyron. Se puso a reír cuando se lo dije. De hecho me aconsejó bien no volver más por ahí, o limpiar a fondo la casa con regularidad y tomar la medicación.

Creo que los médicos no se dan cuenta de lo que dicen. Limpiar una casa de más de trescientos años a fondo ¡con tarimas de madera! ¿No presentarme más por ahí? Imposible. Es la casa de mi niñez donde pasaba todas mis vacaciones cerca de mis abuelos, primos y primas, toda la familia. Vd. ya sabe sobre la importancia de la familia en esta región. Por lo tanto me propuse sonarme y tener dolor de cabeza durante mis visitas pero manteniendo mis contactos familiares”.

Después de haberle escuchado atentamente, le hice la observación siguiente:

« En los procesos inconscientes de defensa, existe uno en particular relativo a las alergias. Yo le propongo que considere esta alergia al polvo de la casa del Aveyron como una especie de derivativo sobre el cual su inconsciente ha focalizado su economía fisiológica. En otras palabras, le pide mirar en una dirección precisa cuando en realidad la

problemática se encuentra en el polo opuesto. Por consiguiente le pido que haga funcionar su memoria con el fin de encontrar, si lo hay, algo desestabilizador, una situación desagradable que hubiese acontecido en esta región o en esta casa precisamente”.

Al momento su cara se transformó. Una emoción intensa le sacó lágrimas y sollozos y a continuación entró en cólera verbal y manifestó su rabia.

« Es mi tío. Tenía yo ocho años. Me violó por la fuerza aplastándome contra la tarima de mi habitación donde se presentó cuando todo el mundo estaba en el jardín”.

Podemos simplemente imaginar que hubo un estrés enorme en un ambiente de polvo que se grabó en su inconsciente.

Violación + polvo Polvo = recuerdo de la violación

SCHEMA N° 20

Entenderéis perfectamente que es más fácil focalizar su atención conciente sobre la palabra “polvo” que sobre “violación”.Por consiguiente cada vez que venía a verme le era más fácil dirigir toda su economía fisiológica sobre la alergia al polvo de esta casa, lo que simplemente le evitaba recordar este evento doloroso. Una vez más, el sistema psíquico de defensa envía sus mejores elementos: la Represión y el Desplazamiento. La terapéutica consistió en un acompañamiento y apoyo psicológico durante unos meses. Mi experiencia clínica de más de treinta años me permite decir que uno no se repone tan fácilmente de este tipo de historias. En cambio su alergia se fue progresivamente mejorando y se curó definitivamente durante nuestras últimas entrevistas.

Creo que podemos dar las gracias una vez más a nuestro amigo Jean Platon por esta magnífica y muy demostrativa historia. Nos permitirá vincular la Psicología a la Psicosomática Clínica y ampliar el concepto de la alergia al polvo.

Psicología y Psicosomática Clínica

Mi más ferviente deseo es vincular estas dos disciplinas puesto que a menudo hablamos de lo mismo bajo concepciones distintas.

¿Que dice la Psicología? Tal y como Jean lo ha perfectamente expresado, nuestro

inconsciente nos protege focalizando toda nuestra atención conciente sobre un elemento sin importancia con la ayuda del mecanismo psíquico del Desplazamiento, aquí el polvo, para no tener que enfrentarse con las consecuencias psicológicas desestructurantes de una violación.

¿Que dice la Psicosomática Clínica? Para contestar a esta pregunta debe plantearse

por lo pronto la siguiente: ¿Qué pasó para este jovencito de ocho años a nivel de las grabaciones estresográmicas cerebrales? La respuesta es siempre la misma: Psico- Choque brutal, inesperado, vivido en cierto grado de aislamiento y al origen de una importante carga emocional desestabilizante, todo ello asociado a una nube de polvo provocado por este comportamiento insano, fuera de lugar e impuesto.

En este caso clínico, el polvo, anodino para la mayoría, puede ser considerada por parte de su cerebro biológico como siendo tan solo un elemento exterior avisando sobre la inminencia de un peligro extremo, en este caso, una violación. Cada vez que este individuo se encontrará con este alérgeno/señal de alarma, su cerebro biológico se pondrá en alerta máxima en relación a este episodio reprimido. Además, los síntomas de rinitis y sinusitis – el agua clara de la nariz transformándose en secreciones amarillentas nauseabundas y los dolores en los senos maxiliares – nos orientan hacia un re-sentido malsano, feo, maloliente, etc. El tratamiento consiste en un primer momento en evitar el

alérgeno. Esto significa simplemente que cuando más evito el polvo, más me alejo del peligro y eso nos hacer formular una de las frases clave de la Psicosomática Clínica:

La enfermedad — o el trastorno del comportamiento — es la solución fisiobiológica la más adaptada

para resolver una actividad conflictiva

centrada alrededor de un Psico-Choque Emocional Desestabilizante.

Vamos a ver ahora la alergia al polvo de forma general.

La alergia al polvo propiamente dicha

Existe una especie de constante en la mayoría de las personas afectadas de alergia al polvo que ilustra la siguiente ecuación de base:

P-CED + Polvo Polvo = recuerdo del P-CED

Por lo tanto, en cada uno de los casos clínicos que encontraremos, propondremos al consultante evidenciar la asociación de su(s) Psico-Choque(s) Emocional(es) Desestabilizante(s) en un contexto polvoroso cuyo ejemplo demostrativo es el del Sr. Bajo la Cama

El Sr. Debajo la Cama

Este joven profesor de matemáticas de treinta y dos años padece una alergia al polvo doméstico desde hace ya muchos años. Como siempre, si viene a verme es que las terapias, clásicas o no, no han dado el resultado esperado. Podéis imaginar su calvario: debe pasar el aspirador a fondo semanalmente en su apartamento. La moqueta tuvo que quitarse y ser reemplazada por un recubrimiento sintético. Los antihistamínicos le ayudan un poco pero consume entre una a dos cajas de pañuelos desechables a diario sin contar los paquetitos individuales que lleva encima durante el día.

« Soy alérgico desde el primero de enero hasta el 31 de diciembre y ya no sé que hacer, ya lo he probado todo: desensibilización durante más de cuatro años, medicación alopática, homeopática, curas termales, acupuntura, magnetismo y más. He llegado al convencimiento de que moriré así. Claro que no es una enfermedad grave pero es muy molesto. Menos mal que tengo una pareja comprensiva. Ha llegado a mi conocimiento por parte de uno de sus alumnos que la Psicosomática Clínica podía ayudarme. No pido mucho tan solo una pequeña mejoría.”

Puesto que es matemático no he dudado un solo segundo para someterle mi famosa ecuación psicosomatemática desarrollando para él la significación de todos los términos.

P-CED + Polvo Polvo = recuerdo del P-CED

Como siempre, él que andaba en círculos alrededor de la Rotonda del Polvo, se dirigió hacia la Avenida de Debajo la Cama en la cual se pavoneaba un panel publicitario con este estresograma.

SCHEMA N°21

« Tenía diez años más o menos y lo recuerdo como si fuese ayer13. Era un domingo y mis padres habían invitados a unos amigos que llegaron con su hija de nueve años. Ya lo

13 Cuando oigo esta frase, es casi seguro que estamos en la buena avenida. En el instante mismo del P-CED, el

cerebro en estado de alerta, registra perfectamente todos los parámetros sensoriales así como los pensamientos del momento.

sabe, estas comidas se alargan en sobremesa toda la tarde. Para estar más tranquilos entre adultos, se sirven primero a los niños y en cuanto terminan los padres les proponen ir a jugar en la habitación a la espera del postre. Así que me encontré en mi habitación con Adelina. Le enseñé mis juguetes y hicimos una partida de tren eléctrico. Mi madre venía de vez en cuando a echar un ojo así que poco a poco decidimos ponernos bajo la cama para estar más tranquilos. Hablábamos y nos pusimos a hacernos cosquillas. Nos reíamos tanto que la madre de Adelina entró sin llamar. Un grito atravesó la habitación. Los padres asustados acudieron en su ayuda y creo que recibí la zurra más grande de mi vida. ¡Imagínese el barullo y lo molesto que estaban mis padres que siempre me presentaban orgullosos como una maravilla de inteligencia y de buena educación! Ellos pensaron en seguida que estábamos jugando a médicos y a tocarnos. ¡Nunca quisieron creernos! Hay que decir que son protestantes y proceden de una grande y vieja familla de Hugonotes.

Cuando habló del P-CED + polvo, pensé en seguida en este episodio pues no puede imaginarse las nubes de polvo que había debajo la cama y que levantamos con el jueguecito de las cosquillas. Siempre he creído que el polvo era inofensivo para la mayoría de la gente y me preguntaba porque no lo era para mí. Ahora lo entiendo y es bastante lógico.”

Para terminar este párrafo “polvo doméstico”, a menudo el P-CED ocurre durante la niñez y este ejemplo lo resume a la perfección. Hubiese podido también contarles numerosas historias de este tipo centradas en un “clásico”, un juego de los más alergisantes al polvo: “Jugar al médico sorprendido examinando a su paciente”.

Para el Sr. Bajo la Cama lo que siguió fue de una simplicidad desconcertante pues había integrado perfectamente el hecho de que hoy no estaba ya en peligro. Se curó en algunas semanas. ¿Cómo lo sé? Pues porque me recomendó a su primo, alérgico a los ácaros, plumas de oca y al polvo doméstico.

DESSIN N°24

Alergia a las plumas y a los ácaros

No nos vamos a eternizar sobre su caso: misma introducción, misma búsqueda del P- CED y mismos resultados clínicos.

« Mi P-CED es simple. Tenía trece años y durante los fines de semana iba a casa de mi tío, hermano de mi madre. Para ser más preciso diría que iba a ver a mis primas. Dormía en su casa el sábado por la noche y normalmente mi cama estaba en una de las numerosas habitaciones que tenía la casa. Ese día estaba llena. Mi tía recibía a su hermano con sus hijos que habían venido a pasar algunos días de las vacaciones escolares. Por consiguiente compartí la habitación de mi prima que tenía mi misma edad. Nos entendíamos de maravilla. Después de haber charlado largo y tendido, nos pusimos el pijama con pudor y apagamos la luz: preparados para dormir. Sin hacerlo a posta, bajo la nórdica, nos rozamos al principio. No podíamos evitarlo y después del simple roce pasamos a un contacto más osado y el deseo de seguir adelante aumentó. No se puede hacer nada en estos casos sino tomar bromuro.

Puede adivinar lo que siguió. Nunca pasamos al acto pero hacíamos mucho ruido y lo que debía pasar, pasó: mi tío nos sorprendió encendiendo la luz de repente. Prefiero no contarle la continuación: ¡la vergüenza!

Por lo tanto y para mí, la ecuación psicosomatemática de mi alergia que mi primo el matemático intentó hacerme entender y que no he querido contarle es la siguiente: P-CED = estar sorprendido en plena movida de adolescente con mi prima + polvo en suspensión en la habitación provocado por los movimientos + ácaros que andaban por ahí + plumas de oca de la nórdica. Gracias, lo he entendido todo”.

Como él, pueden fácilmente encontrar el título de la película:”En busca de mi P-CED perdido”

DESSIN N°25

In document Libro Alergias Salomn (página 57-62)

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