CAPÍTULO IV INSTRUMENTOS DE CONTROL DEL RIESGO DE INUNDACIÓN
1 MEDIDAS ESTRUCTURALES INTENSIVAS
1.3 DESVÍO DE LA ESCORRENTÍA
Existen innumerables casos de enfrentamiento a los problemas específicos de las inundaciones (o de anegamientos y torrentes de agua) a través de la ejecución de grandes obras de canalización (encauzamiento) o de rectificación de los cursos fluviales. Además de las amenazas de desborde e inundación, también problemas sanitarios (derivados de la contaminación) sirvieron muchas veces para justificar la artificialización de los cursos de agua con el uso de este tipo de medidas estructurales intensivas que aceleran la escorrentía de las aguas382.
En España existe un caso emblemático digno de mención: el desvío del río Turia, en la ciudad de Valencia, capital de la provincia del mismo nombre en la Comunidad Valenciana. El espacio que hoy es un jardín que corta el centro de la ciudad
379 En Brasil, conforme a las Resoluciones 01/86 y 237/97 del Consejo Nacional de Medio Ambiente (CONAMA), tras la previsión del artículo 225, §1º, IV, de la Constitución Federal. Resoluciones disponibles respectivamente en: <http://www.mma.gov.br/port/conama/res/res86/res0186.html> y <http://www.mma.gov.br/port/conama/legislacao/CONAMA_RES_CONS_1997_237.pdf>. Fecha de consulta: 18-12-2018.
380 Este es el caso, por ejemplo, del sistema de diques existentes en São Leopoldo, en la cuenca del Río dos Sinos, en el estado brasileño de Rio Grande do Sul. Ver noticia sobre la problemática en <http://www.jornalvs.com.br/_conteudo/2016/03/noticias/regiao/301554-diques-ameacados-pela-falta- de-manutencao-em-sao-leopoldo.html>. Acceso en: 18-12-2018.
381 Lo que ocurrió en agosto de 2013 en Porto Alegre, capital de Rio Grande do Sul: la ruptura de un dique inundó 700 casas y dejó aisladas 3 mil personas, como se ve de la noticia publicada en: <https://gauchazh.clicrbs.com.br/geral/noticia/2013/09/dique-que-teve-barreira-rompida-e-motivo-de- brigas-desde-2005-4254869.html>. Fecha de consulta: 18-12-2018.
166
(con una longitud de 8 kilómetros de zona verde) es conocido por “antiguo cauce del río Turia”, por la sencilla razón de que allí, hace 50 años, pasaba un importante curso de agua. Una muestra del mapa actual de la ciudad:
Figura 13 – Mapa con recorte del área central de la ciudad de Valencia, España
(Fuente: Lonely Planet383.)
En 1957 una gran crecida del río Turia inundó la ciudad de Valencia, causando 81 muertes y dejando una pérdida de 10 billones de pesetas (moneda española anterior al euro384). Ocho meses más tarde, el gobierno español anunció que el curso de agua seria desviado para fuera de la ciudad. Los trabajos comenzaron en 1964 y concluyeron en 1973.
383 Disponible en: <http://www.lonelyplanet.com/maps/europe/spain/valencia-city/map_of_valencia- city.jpg>. Fecha de consulta: 18-12-2018.
167
Los terrenos del antiguo cauce del río Turia fueron entregados por el Rey Juan Carlos I a la ciudad de Valencia en el año 1976385:
Figura 14 – Fotografía actual del antiguo cauce del Río Turia (Valencia, España)
(Fuente: Universidad de Valencia386.)
En los últimos años, estas medidas intensivas han enfrentado diversas críticas tanto por la comunidad científica como por la sociedad civil. Lo cierto es que algunas de estas obras revelan intereses fundamentalmente políticos y económicos, además de que causan impactos negativos sobre el ambiente (tanto urbano como natural). La gran obra española referida tampoco ha sido inmune a tales críticas387.
Conviene subrayar que toda gran obra de ingeniería supone un impacto ambiental significativo, lo que de por si debe conllevar a un análisis riguroso de su conveniencia y necesidad. De hecho, más allá de la judicialización de cuestiones
385 Informaciones recopiladas en un interesante artículo escrito por Antonio Estevan e intitulado “La ciudad que perdió su río”, publicado en el diario español El País en 2006, con motivo del 30 aniversario de la
finalización de las obras. Disponible en:
<http://elpais.com/diario/2006/12/15/cvalenciana/1166213896_850215.html>. Fecha de consulta: 18-12- 2018.
386 Disponible en: <http://mural.uv.es/pautoca/pagina%20web%20clase/imagenes/jardin.jpg>. Fecha de consulta: 18-12-2018.
387 Como se puede ver del artículo "La ciudad que perdió su río", suscrito por el consultor ambiental y miembro de la Fundación Nueva Cultura del Agua Antonio Estevan, ya citado.
168
relacionadas a este tipo de intervenciones sobre cursos de agua en Brasil, también han existido en el país diversos procesos judiciales que han tenido por objeto la discusión de los impactos ambientales a consecuencia de la construcción de grandes obras de ingeniería como presas y embalses, en general asociados a la producción de energía hidroeléctrica. Emblemático y muy actual es el caso de Belo Monte388, central hidroeléctrica localizada en río Xingú, próximo al municipio de Altamira, en el norte del estado brasileño de Pará (Amazonia). Más de dos décadas de discusiones no impidieron su construcción – que no solamente generó daños ambientales notables, sino que también ha dejado un rastro de corrupción, sobrexplotación de trabajadores, trabajo esclavo y expulsión de pueblos tradicionales de sus tierras389.
Al mismo tiempo, las infraestructuras hidráulicas muchas veces crean una falsa sensación de seguridad a la comunidad del entorno, lo que es del todo indeseable, ya que puede dar lugar a ocupaciones de áreas inundables que pueden generar en el futuro importantes daños390. Lisa Grow Sun391 destaca que la instalación de diques, por ejemplo, genera construcciones adicionales en el área que pretenden proteger, funcionando justamente como un estímulo a la ocupación de áreas inundables, ya que las personas se acercarán y pasarán a vivir en el área debido a la creación de una sensación de seguridad a consecuencia de la construcción de la obra de ingeniería.
Además, como ya se ha señalado, es común que tales medidas apenas transfieran el problema a otra parte de la ciudad o de la cuenca hidrográfica. De hecho, pretendiendo promover la rápida escorrentía de las aguas, las intervenciones de encauzamiento y rectificaciones son paliativas y apenas enmascaran los reales problemas
388 Información disponible en: <http://arte.folha.uol.com.br/especiais/2013/12/16/belo-monte/>. Fecha de consulta: 30-4-2018.
389 Véase también: <http://amazonia.org.br/2018/03/belo-monte-alem-da-corrupcao-e-lembrete-que-a- ditadura-continua-entre-nos/>. Fecha de consulta: 2-5-2018.
390 TUCCI, C. E. M., Inundações Urbanas na América do Sul, op. cit., p. 80.
391 SUN, L. G., “Smart growth – expansão urbana inteligente em lugares pouco inteligentes: sustentabilidade, desastres e o futuro da cidade americana”, en: FARBER, D.; CARVALHO, D. W. (org.), Estudos aprofundados em Direito dos Desastres: Interfaces comparadas, Editora Prismas, Curitiba, 2017, pp. 149-198.
169
urbanos, solamente minimizándolos y, por otro lado, generando otros impactos negativos392.
El Libro Blanco del Agua en España ya registraba en 1998 que prácticas como encauzamiento de ríos, corta de meandros, aumento de la sección mediante limpieza y dragado de cauces, remoción de la vegetación de riberas, entre otras, comunes en la gestión tradicional del agua, implicaron “deterioro de los elementos del medio natural que conforman el dominio público hidráulico y su entorno, con el efecto frecuente de empobrecimiento de la biodiversidad de sus ecosistemas”393. No por otra razón el Estudio de Impacto Ambiental del PATRICOVA, al reconocer que los encauzamientos previstos en el Plan podrán ocasionar la eliminación de la vegetación presente en los márgenes de los cauces o en áreas de marjal, deja explicita la necesidad de que se realicen estudios específicos para cada obra a desarrollar, para evaluar los impactos que pueden suponer al ambiente natural – precisamente porque la forma en la que se concretará la actuación propuesta tiene una significación decisiva en el impacto ambiental que ocasionará394.
Por otro lado, no se puede descuidar la evidencia de que en ocasiones esas obras no apenas son útiles y logran alcanzar los resultados a que se proponen, alejando los problemas de inundación de los centros de población, como muchas veces son las únicas alternativas posibles de aplicar en un área ya urbanizado. En efecto, Francisco Redondo Fernández y Maximiliano Vara Escudero refieren que en ciudades ya construidas la restauración de zonas inundables puede plantearse como extraordinariamente costosa, aparte de la posible existencia de importantes infraestructuras instaladas, incluso con valores históricos o arquitectónicos que pueden convertirla en imposible395. En casos tales, las actuaciones estructurales serán las opciones manejables, como ha ocurrido de
392 MAGALHÃES JR., A. P.; MARQUES, C. P. M., Artificialização…, op. cit., p. 8.
393 Documento de síntesis, p. 21. Disponible en:
<http://hispagua.cedex.es/sites/default/files/libro_blanco_agua_1.pdf>. Fecha de consulta: 19-6-2018.
394 Disponible en:
<https://www.cma.gva.es/areas/urbanismo_ordenacion/infadm/publicaciones/pdf_patricova/DOCS/Doc5V ol1.pdf>. Fecha de consulta: 16-5-2018.
395 REDONDO FERNÁNDEZ, F.; VARA ESCUDERO, M., “Encauzamientos en zonas urbanas”, en: OP – REVISTA DEL COLEGIO DE INGENIEROS DE CAMINOS, CANALES Y PUERTOS, RÍO Y CIUDAD, n. 45, año 1999, v. I. Disponible en: <http://hispagua.cedex.es/sites/default/files/hispagua_articulo/op/46/op46_2.htm>. Fecha de consulta: 17-5-2018.
170
forma muy positiva en las ciudades de Valencia y Alicante – con desviaciones y encauzamientos de barrancos, respectivamente.