necesidades y prioridades
Tema 4. Determinación del estado económico financiero del cliente
Toda la información, expectativas, objetivos y evolución del plan financiero deben reflejarse de alguna manera: mediante los estados financieros del inversor. No son más que la contabilidad de los activos, pasivos, ingresos y gastos de nuestro cliente. Consideramos, pues, que nuestro cliente es una empresa y, por tanto, tiene su contabilidad.
Partiendo de un estado económico financiero basado en la información facilitada por el cliente sobre su situación patrimonial, sus ingresos y gastos corrientes, la previsión de ingresos y gastos extraordinarios y sus objetivos, deberán hacerse proyecciones y determinarse cual será su estado económico financiero en el futuro como consecuencia del desarrollo del plan financiero. A continuación desglosaremos las partidas que componen su balance de situación y su cuenta de pérdidas y ganancias, es decir, traduciremos a términos contables los activos, objetivos, expectativas y resultados comentados en todos los apartados anteriores.
Activo: en él se reflejarán los bienes y derechos de los que se es titular. Las principales partidas del activo serán:
− Inmovilizado material: inversiones inmobiliarias, vehículos, embarcaciones.
− Inmovilizado financiero: en este epígrafe se contabilizan las inversiones financieras a largo plazo, es decir, la parte de la cartera de inversión que se ha invertido con la intención de mantener hasta su vencimiento o de manera permanente.
También se consideran inversiones a largo plazo los planes de pensiones.
− Participaciones sociales: valor de la participación en sociedades con actividad empresarial o sociedades patrimoniales.
− Derechos de cobro: deudas como por ejemplo devoluciones de impuestos,
préstamos o créditos, alquileres.
− Inversiones financieras a corto plazo: inversiones con vencimiento menor a
un año, depósitos a plazo, etc.
− Tesorería, cuenta corriente: con liquidez inmediata.
Pasivo: estará compuestos por las obligaciones contraídas. A modo de ejemplo se desglosará en las siguientes partidas:
− Deudas a largo plazo: hipotecas.
− Deudas a corto plazo: impuestos pendientes de pago, créditos al consumo,
Máster en Asesoramiento y Planificación Financiera 39
− Provisiones para gastos: se recogerían en este epígrafe el importe de los gastos que, no habiéndose devengado, es previsible que se produzcan.
− Provisiones para riesgos extraordinarios: se dotarán para cubrir posibles gastos no previstos: enfermedad, reparaciones.
Ingresos: en la cuenta de pérdidas y ganancias los ingresos más habituales serán:
− Rendimientos del trabajo personal.
− Rendimientos de actividades profesionales.
− Rendimientos del capital inmobiliario: alquileres.
− Rendimientos del capital imobiliario: los procedentes de la cartera de inversión. En este apartado se incluyen intereses de cuentas corrientes y depósitos, intereses de activos de renta fija, dividendos, rendimientos procedentes de productos de seguro, etc.
− Ganancias patrimoniales procedentes de la transmisión de activos
financieros: las procedentes de la transmisión, reembolso o vencimiento de productos de los activos financieros que componen la cartera gestionada.
− Ganancias patrimoniales procedentes de la transmisión de otros activos: el
caso más habitual será la transmisión de inmuebles. Gastos: las partidas de gastos más comunes serán:
− Gastos corrientes: todos los gastos ordinarios tales como consumos
personales, consumos de la vivienda, impuestos, gastos familiares, pagos de seguros, aportaciones periódicas a productos financieros, gastos de vacaciones, viajes etc.
− Gastos extraordinarios: reparaciones extraordinarias, multas, gastos de enfermedad, etc.
− Dotaciones a provisiones por posibles gastos extraordinarios. Estas
dotaciones tratarán de prever gastos futuros no previstos.
El criterio de valoración de los activos debería ser el de valoración real. De esta manera, cualquier estado económico financiero reflejará fielmente la valoración real del patrimonio.
Además, el estado económico financiero contendrá una memoria en la que se informará al cliente del contenido del plan, los objetivos propuestos, su grado de consecución y se desglosarán las distintas partidas que componen su patrimonio:
Situación actual: se detallarán las distintas partidas que componen el activo y el pasivo. Evolución en comparación con el último periodo analizado y en relación con el 1 de enero. Es necesario detallar la evolución de todas y cada una de las partidas de activo, pasivo, ingresos y gastos. De esta manera podrán distinguirse aquellas partidas con mayores variaciones y será necesario explicar la razón de su variación.
Lo anterior servirá, además, para recomendar las actuaciones necesarias para, por ejemplo:
Máster en Asesoramiento y Planificación Financiera 40
− Reducir gastos.
− Reducir riesgos.
− Comprobar si hay concentración elevada en determinados activos.
− Comprobar si las previsiones de gastos tanto ordinarios como
extraordinarios son adecuadas.
Expectativas: es importante informar al cliente de las rentabilidades ciertas o esperadas de cada una de las partidas que componen su cartera de inversión (financiera o no financiera) así como de las previsiones sobre su evolución.
Tesorería: deberán estimarse cuales son las necesidades de liquidez a corto plazo. Estas necesidades tendrán su reflejo en las cuentas de tesorería.
Riesgo financiero: es importante detallar el nivel de riesgo de las inversiones financieras y explicar como se está gestionando.
Riesgo personal: este tipo de riesgo no deriva de la gestión de una cartera de inversión, sino que depende de circunstancias personales. Es importante tener ciertas coberturas para este riesgo. Las coberturas podrían ser de tres tipos.
− Provisiones: periódicamente se irán dotando con el fin de cubrir riesgos inciertos y no previsibles. De esta forma tendríamos reconocido un pasivo cuya contrapartida sería un activo con liquidez inmediata para atender las posibles emergencias.
− Seguros: también pueden contratarse productos de seguro que cubran
determinados riesgos como enfermedad, fallecimiento, accidentes, seguros de hogar, etc.
− Planes de pensiones: con aportaciones planes de pensiones se cubrirá en parte la merma de los ingresos del trabajo una vez producida la jubilación. Situación fiscal: debe tenerse muy en cuenta la fiscalidad derivada del estado económico y financiero del cliente. No nos referimos únicamente al coste fiscal que se deriva de gestionar una cartera de inversión.
Es necesario estar pendiente constantemente de los posibles cambios legislativos que se puedan producir y, en la medida de lo posible anticiparse a ellos.
También deben tomarse medidas de planificación antes de final de año tan simples como compensación de ganancias y pérdidas patrimoniales, cancelación de hipoteca, aportaciones a planes de pensiones, donaciones, etc. que puedan significar un menor coste en la declaración de IRPF.
Otro aspecto importante a tener en cuenta es la planificación de la sucesión: la composición y estructura de un patrimonio financiero, inmobiliario o empresarial está con frecuencia condicionado por la sucesión.
La planificación sucesoria debe tenerse siempre prevista. De lo contrario el coste fiscal derivado de una sucesión puede suponer que hasta la mitad del patrimonio deba hacerse líquido para pagar impuestos.
Máster en Asesoramiento y Planificación Financiera 41 Hay muchas variables que deben ser tenidas en cuenta y que afecta a la estructura del patrimonio empresarial y a la estructura del patrimonio inmobiliario y financiero. La sucesión puede llevarse a cabo no solamente cuando se produzca el fallecimiento, es recomendable con frecuencia hacerla de forma ordenada y la única manera de hacerlo es en vida. Para ello se pueden contemplar realizar donaciones de determinados bienes o de acciones de la empresa familiar.
También debe tenerse muy en cuenta que el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones está bonificado en unas Comunidades Autónomas y en otras no.