10.3.3. RORAC. Es una medida de rentabilidad; permite comparar la toma de decisiones a futuro con los resultados obtenidos en el pasado, es por ello que este indicador se puede estimar tanto en forma prospectiva como retrospectiva.
Se definirá como la rentabilidad asociada a la posición, después de impuestos, sobre el Capital en Riesgo.
RORAC = Variación Esperada del Valor - Costos Financieros + Compensación de Capital Capital en Riesgo
Para el cálculo del RORAC teniendo en cuenta el ejemplo anterior, se obtienen los siguientes datos: N Cálc. Concepto Importe % 2 Rendimientos Esperados $ 4,000,000 8% 3 Costos Financieros -$ 3,000,000 6% 4 Compensaciòn Capital $ 326,923 0.7% 5 1+2+3 TOTAL $ 1,326,923 6 Capital en Riesgo $ 8,173,077 16.3% 7 Tasa Impositiva 35% 8 5/6*(1 - 7) RORAC $ 5,276,471 10.55% Tabla VII Cálculo del RORAC
10.4. GESTIÓN DE RIESGO DE MERCADO
En cualquier operación de la empresa, debe existir la premisa fundamental de creación de valor para los accionistas, lo que quiere decir que se debe generar una rentabilidad superior a los rendimientos de los instrumentos en el mercado a un mismo nivel de riesgo asociado.
Es por ello que debe existir control permanente en el cumplimiento de la estructura de límites, empleando esta última como herramienta efectiva de gestión. Así
mismo, con los resultados obtenidos en las medidas de Riesgo-Rentabilidad, se debe cuantificar la contribución de cada factor de riesgo al valor de la empresa. En la gestión de riesgo de mercado se consideran tres estados básicos en el manejo de las posiciones:
Posiciones abiertas. Cuando los resultados obtenidos en las medidas de Riesgo-Rentabilidad coloquen a determinada posición en situaciones favorables, traducidas en beneficios futuros para la empresa, es conveniente mantener la posición en el estatus de “abierta”*, ya que si se realizan operaciones de cobertura
sobre esa posición, se reducirían sustancialmente los beneficios a obtener.
Coberturas. Cuando los resultados obtenidos en las medidas de Riesgo- Rentabilidad coloquen a determinada posición en situaciones desfavorables, traducidas en pérdidas futuras para la empresa. Es necesario efectuar coberturas, ya que si se realizan operaciones de cobertura sobre esa posición o ese segmento del portafolio, se reducirían sustancialmente las perdidas esperadas asociadas a esa determinada operación.
Una cobertura es una operación o conjunto de operaciones que pueden eliminar total o parcialmente el riesgo de la empresa frente a determinados factores de riesgo (cubiertos). Para realizar una operación de cobertura es necesario tener correctamente identificados y cuantificados los riesgos a los cuales se encuentra expuesta la empresa, de lo contrario, pueden resultar ineficaces e incluso generar pérdidas adicionales no previstas.
En el caso que no se presenten las condiciones que motivaron a cubrir determinada posición, la empresa estaría dejando de generar los beneficios que le hubiese proporcionado la cartera si estuviera como posición abierta, pero no estaría generando pérdidas, simplemente estaría incurriendo en un costo de oportunidad.
Diversificación. Se define la diversificación como la reducción del riesgo de una cartera mediante la adecuada combinación de activos o pasivos, es una estrategia que consiste en no colocar todo el patrimonio en un mismo tipo de inversión, lo que en leguaje coloquial se diría “no poner todos los huevos en una sola canasta”.
La Diversificación es una manera de reducir el riesgo de un portafolio, ya sea de inversión o de financiación, mediante la combinación de distintas clases de activos o instrumentos, con el propósito de compensar con activos poco correlacionados un posible descenso en el precio de alguno de ellos.
11. RIESGO DE CRÉDITO
Se denomina Riesgo de Crédito, aquel componente del riesgo total, ocasionado por el incumplimiento por parte de los clientes y las contrapartes en general, en el pago oportuno de una obligación así como el cumplimiento de los acuerdos pactados en un contrato. De la misma forma el riesgo crediticio contempla los efectos que produce el deterioro de la calidad de crédito del deudor. La calidad resulta tanto de la probabilidad de que incurra el incumplimiento como de las garantías asociadas.
Únicamente generan riesgo de crédito las operaciones de balance que componen el activo, tales como créditos otorgados, bonos, depósitos, acciones, repos, adquisiciones de activos temporales, etc., Así como en las posiciones en instrumentos derivados Forwards, swaps, opciones, etc., que representen derechos de cobro en el presente o en el futuro, los cuales en conjunto constituyen el objeto sobre el cual se realiza la gestión global de riesgo crediticio, esto implica que los límites fijados para las actividades de tesorería deben ser consistentes y complementarios con los límites establecidos en el portafolio de créditos y demás productos semejantes o complementarios. En el caso del pasivo, serán las contrapartidas de la entidad las que asumen el riesgo de crédito.
En el análisis y gestión del riesgo de crédito se pretende disminuir al máximo las pérdidas que se pueden llegar a presentar por el incumplimiento de la contraparte, pero de la misma forma obtener la mayor rentabilidad en las operaciones, de tal forma llevar al nivel óptimo la relación riesgo-rendimiento que hasta ahora se ha mencionado.
En el estudio del riesgo crediticio, es de vital importancia formular parámetros de medición y control tales como el cálculo de la exposición crediticia para cada una de las operaciones, establecer y actualizar periódicamente la provisión crediticia de cada una de las transacciones e identificar el capital en riesgo crediticio, que permite determinar la máxima pérdida crediticia estimada de una cartera de operaciones. Igualmente, es conveniente identificar indicadores que denoten la relación existente entre el beneficio obtenido o que se espera obtener y el nivel de riesgo crediticio al que están expuestas las operaciones, tal como la rentabilidad crediticia ajustada según riesgo.
El riesgo de incumplimiento se puede manifestar en dos formas: en el no cumplimiento de una obligación de pago y/o el rompimiento de un acuerdo contractual (por ejemplo los contratos con proveedores de suministros, materias primas, etc.). El incumplimiento de pago se refiere al no pago de una obligación o cuando se efectúa con posterioridad a la fecha acordada; cuando un cliente no realiza el pago oportunamente se puede decir que el crédito ha caído en incumplimiento (cartera vencida) y es preciso evaluar las razones del incumplimiento y si resulta necesario efectuar una provisión crediticia.
En la diversificación de la cartera de crédito es conveniente analizar la correlación existente entre los créditos que la componen, al igual que las condiciones internas y externas que afectan directamente al cliente, como aspectos climáticos, variables macroeconómicas, ciclos de operación, etc.
El otorgamiento de créditos a los clientes o el cálculo de la pérdida por incumplimiento de los compromisos contractuales, tiene inmerso el análisis de diversos componentes tales como el tamaño del crédito, vencimiento, calidad crediticia de la contraparte, garantías, avales, entre otros, al igual que las
habilidades de los profesionales (Contadores Públicos) en la creación de modelos y técnicas eficientes y oportunas y la aplicación de análisis financiero.
La principal finalidad del análisis del riesgo crediticio de una operación o de una cartera de crédito, es proporcionar herramientas para evitar el incumplimiento, o que se establezcan alertas oportunas que permitan efectuar una adecuada gestión del riesgo y se pueda disminuir la probabilidad de ocurrencia.
El estudio del Riesgo de Crédito, se puede estructurar en dos conceptos claves: Medidas del nivel de Riesgo
Modelos de medición
11.1. MEDIDAS DEL NIVEL DE RIESGO CREDITICIO