Un estado adecuado de hidratación se presupone en individuos sanos que mantienen un balance hí- drico equilibrado. Las pequeñas alteraciones en el estado de hidratación son muy complejas de medir ya que el cuerpo se encuentra constantemente en un estado de auto-regulación a través de la homeos- tasis para preservar el volumen plasmático(12,24,61). Por ello, la medida del estado de hidratación ha supuesto un gran reto, además a día de hoy no existe un método “gold standard” para su determina- ción. A continuación se presentan los principales métodos existentes para la valoración del estado de hidratación.
1.5.1. MÉTODOS BASADOS EN RESPUESTAS FISIOLÓGICAS
1.5.1.1. SENSACIÓN DE SED
La sed se encuentra mediada por mecanismos sensoriales (gusto, color, olor, temperatura) y mecanis- mos fisiológicos (incremento de la osmolaridad del plasma, reducción del volumen del plasma y defi- ciencias de agua de hasta el 3 % del peso corporal). Los centros de control de la sed están situados en la porción ventromedial y posterior del hipotálamo, en estrecha regulación con los centros reguladores de la liberación de hormona antidiurética (ADH), que es la principal hormona reguladora de la elimina- ción a nivel renal de agua (105). El estímulo principal para la sed es la disminución del volumen de agua extracelular, ya que los osmoreceptores presentan una alta sensibilidad a la deshidratación o al aumento de la presión osmótica en este compartimento (5,19).
1.5.2. MÉTODOS BASADOS EN LA COMPOSICIÓN CORPORAL
1.5.2.1. CAMBIOS EN EL PESO CORPORAL
Esta medida es usada principalmente para estimar las tasas de sudoración. Se utiliza en un período de tiempo relativamente corto en el que la ingesta de alimentos y bebidas y las pérdidas fecales y urinarias se encuentran cuidadosamente controladas. La validez de esta estimación depende de que las medi- ciones del peso corporal no se vean afectadas por otros factores que estén produciendo también cam- bios de peso corporal lo que hace de vital importancia tener controles adecuados (5,106).
1.5.2.2. BIOIMPEDANCIA
Este método con el paso de los años ha ido ganando importancia, ya que se considera un método rápido, barato y no invasivo para estimación del agua corporal total y con una buena correlación con los métodos de dilución de isótopos(107–109). Pese a esto, no debemos perder de vista la baja sensi- bilidad de este método ante situaciones de deshidratación moderada(5).
1.5.3. MÉTODOS BASADOS EN PARÁMETROS
HEMATOLÓGICOS
1.5.3.1. OSMOLARIDAD EN PLASMA
La osmolaridad en plasma es un parámetro de gran estabilidad, y en muy raras ocasiones sufre varia- ciones por encima del 2 % con respecto a su punto de equilibrio, entre 280 - 290 mOsm/l. Por ello, la osmolaridad en plasma se ha establecido como un buen marcador de la pérdida de agua corporal y evaluación del estado de hidratación (5).
El exceso de pérdida de agua o de solutos incrementa la osmolaridad plasmática y del líquido extrace- lular, lo que resulta en una redistribución del agua intracelular hacia el espacio intravascular y por tanto, se produce una activación de la arginina vasopresina (AVP) a través de osmoreceptores desde el hipo- tálamo a la pituitaria posterior (20).
1.5.3.2. SODIO EN PLASMA
Este marcador presenta utilidad cuando las pérdidas de agua exceden a las pérdidas de electrolitos. El sodio en plasma presenta valores menores que la osmolaridad en plasma y tiene una correlación nega- tiva con la pérdida de agua corporal total(5).
1.5.3.3. CAMBIOS EN EL VOLUMEN PLASMÁTICO
Los cambios en el volumen plasmático pueden producirse tanto por sobre-hidratación como por des- hidratación. La sobre-hidratación induce pequeños aumentos del volumen plasmático, mientras que la deshidratación produce una reducción en un rango muy variable(20).
Los individuos que se encuentran más aclimatados al calor presentan una menor reducción del volumen plasmático ya que su sudor se encuentra más diluido, adicionalmente se ha observado una mayor ca- pacidad de mantener su hemodilución(5,110).
1.5.3.4. NITRÓGENO DE UREA EN SANGRE
Es considerado un indicador primario de la función renal (20). Un incremento del nivel de nitrógeno de
urea en sangre con una función renal normal, puede ser un indicador de un estado de deshidratación o hipovolemia(5).
1.5.4. MÉTODOS BASADOS EN PARÁMETROS BIOQUÍMICOS
URINARIOS
1.5.4.1. VOLUMEN DE ORINA Y COLOR
Un volumen de orina de 100 ml/hora en un individuo sano es un indicador de buena salud, mientras que volúmenes mayores de 300 ml/hora o menores de 30 ml/hora durante largos períodos de tiempo pueden indicar una ingesta excesiva o deficiente de líquidos, respectivamente (111).
El color de la orina es un indicador de gran utilidad, siendo los colores más oscuros una señal de hidra- tación inadecuada. Pese a esto, este indicador no muestra gran especificidad con el estado de hidrata- ción, ya que también es dependiente de factores dietéticosademás del consumo de medicación y el uso de suplementos vitamínicos (5).
1.5.4.2. OSMOLALIDAD URINARIA
La osmolalidad urinaria depende de dos parámetros: la cantidad de solutos y el volumen de agua. Con respecto a la cantidad de solutos; el sodio, el potasio y la urea son más abundantes en orina y en condiciones fisiológicas normales su cantidad depende de la ingesta dietética (112). El volumen de agua, por otra parte, es el necesario para excretar los solutos anteriormente mencionados.
Se han descrito osmolalidades urinarias entre 50 y 1.200 mOsm/kg y un máximo teórico en 1.400 mOsm/kg (5). En este sentido, la mayoría de los autores utilizan puntos de corte para clasificar en fun-
ción del estado de hidratación de 800 mOsm/kg (19,40,113–117) y 830 mOsm/kg (118,119). Por otra parte, Manz et al., 2003 (120) describe otra técnica de cálculo del punto de corte del estado de hidra-
tación, en el que éste se establece en base a los datos recogidos de la población de tal modo que: o Individuos deshidratados se caracterizarán por: Osmolalidad urinaria ≥ media - 2 DE del valor
máximo de osmolalidad urinaria.
o Individuos euhidratados se caracterizarán por: media - 2 DE del valor máximo de osmolalidad urinaria > osmolalidad urinaria > media + 2 DE del valor mínimo de osmolalidad urinaria.
o Individuos hiper-hidratados se caracterizarán por: Osmolalidad urinaria ≤ media + 2 DE del valor mínimo de osmolalidad urinaria.
La osmolalidad urinaria presenta algunas ventajas como método de estimación del estado de hidrata- ción. En primer lugar es una técnica sencilla y coste-efectiva, puede ser usada en grandes grupos de población, es capaz de plasmar pequeños cambios en el estado de hidratación y no es necesario mo- dificar el estilo de vida de los sujetos a estudiar para la recogida de la muestra. Además, permite detectar de forma sencilla la deshidratación ya que la osmolalidad aumenta paralelamente a la deshidratación hipertónica (112).
Relacionado con la osmolalidad urinaria, otro parámetro muy usado es el de reserva libre de agua (FWR) que se puede definir como la diferencia entre la medida del volumen urinario (ml/24 h) y el volumen hipotético (ml/24 h) necesario para excretar los solutos en orina de 24 h a una osmolalidad urinaria de 800 mOsm/1.000 g de agua, asumiendo que 1 g de agua equivale a 1 ml de orina (121).