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Capítulo I. Fundamentación teórica acerca de la comunicación de masas y el envejecimiento

Epígrafe 3: Determinantes sociales de la salud (DSS) del Adulto Mayor

Con la definición amplia de salud propuesta por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como "el estado de completo bienestar físico, mental y social y no solo la ausencia de enfermedad" se plantean nuevas perspectivas epidemiológicas sobre la salud poblacional. Una de las más importantes por su carácter integrador y repercusión internacional en las políticas de salud pública fue la perspectiva canadiense de Lalonde y Laframboise (1974), que definió un marco conceptual comprehensivo para el análisis de la situación de salud y la gestión sanitaria. Bajo el modelo de Lalonde, los factores condicionantes de la salud en la población se ubican en cuatro grandes dimensiones de la realidad, denominadas "campos de la salud": la biología humana, el ambiente, los estilos de vida y organización de los sistemas de salud (Gomes, 2005).

Consistente con el énfasis del mensaje, que destaca la importancia de la salud para el desarrollo de una vida productiva y autónoma, pensadores han elevado la salud a la categoría de “bien especial”, porque es un prerrequisito al funcionamiento pleno de un individuo; de manera que desigualdades en el nivel de salud constituyen desigualdades en la capacidad de funcionar y así una negación de la igualdad de oportunidades. El concepto de determinantes sociales surge con fuerza desde hace dos décadas, ante el reconocimiento de las limitaciones de intervenciones dirigidas a los riesgos individuales de enfermar, que no tomaban en cuenta el rol de la sociedad. Los argumentos convergen en la idea que las estructuras y patrones sociales forman u orientan las decisiones y oportunidades de ser saludables de los individuos (Frenz,2005).

Los determinantes sociales de la salud se refieren a las características de las condiciones sociales que influyen en la salud y las vías particulares por medio de las cuales dichas condiciones ejercen su efecto y que se pueden alterar con medidas fundamentadas. Las condiciones sociales en que vive una persona influyen

36 sobremanera en sus posibilidades de estar sana. En efecto, circunstancias como la pobreza, la inseguridad alimentaria, la exclusión y la discriminación sociales, la mala calidad de la vivienda, las condiciones de falta de higiene en los primeros años de vida y la escasa calificación laboral constituyen factores determinantes de buena parte de las desigualdades que existen entre países y dentro de ellos por lo que respecta al estado de salud. Así, el estado de salud es resultante de las interacciones de los fenómenos biológicos y sociales, factores que lo determinan.

Desde distintas perspectivas teóricas que tocan las desigualdades sociales y las señaladas inequidades en salud, particularmente, las económicas, de clase social, las de género, etnia, multiculturalidad y las generacionales. Así se puede entrar en el reconocimiento de las causas, como las identifica la Comisión de Determinantes Sociales de la Salud (CDSS) de la OMS.

Al hablar de determinantes es importante saber que la salud es un bien público, que se constituye en la persona misma para el funcionamiento pleno de ella. Por un lado, la salud representa un prerrequisito para el completo desarrollo y la libertad de un individuo, pero por otro, las condiciones sociales conceden al individuo un mayor control sobre la propia vida, y están asociadas con mejores condiciones de salud. Algunos documentos sobre DSS, tienen un marco conceptual representado por “las condiciones sociales en las cuales viven y trabajan las personas, que se traducen en efectos en su salud” (Alfaro,2008).

El uso del marco de los DSS nos lleva a pensar en muchos grupos vulnerables: mujeres, niños, adultos mayores, entre otros, lo que permitiría cambiar desde un planteamiento ético y de identificación de inequidades en salud evitables e injustas, ya que estos grupos tienen una posición social y necesidades específicas diferentes de las de otros grupos.

Dentro de estos grupos vulnerables es de especial interés los Adultos Mayores que se exponen constantemente a la falta de cuidados por parte de sociedad desde el ámbito político, económico, y estos factores evidencian el tratamiento que ha de dársele desde diferentes perspectivas a las determinantes sociales de la salud. La edad se transforma

37 en una característica socialmente diferenciadora, separando a un grupo del resto de la sociedad y homogeneizándolo, y, con ello, olvidando otras variables que distinguen a los individuos, como las referidas a su nivel socioeconómico, lugar de residencia, acceso a oportunidades etc. Teniendo en cuenta que son grupo social que tiene sus propias necesidades y cuidados específicos. Luego, se ha intentado incluir elementos de otros modelos como es el enfoque biopsicosocial, según el cual la persona es el centro del modelo y considera diferentes niveles de organización como los psicológicos, los sociales y los biológicos.

Las condiciones sociales, políticas y económicas tienen una fuerte influencia sobre la salud y como hemos visto son los determinantes sociales de la salud. En este sentido, el contexto en el que se desenvuelven los diferentes grupos poblacionales debe ser comprendido así como valorados su cultura y conocimiento para la aplicación de políticas que busquen el logro de la equidad en salud. Las brechas existentes entre ricos y pobres no pueden olvidarse–donde los grupos vulnerables–, influyen en su calidad de vida y disfrute del derecho a la salud.

En el medio social se ha de tener en cuenta que todo lo que nos rodea afecta la calidad de vida, pues desde los elementos políticos, como se menciona, con el impacto de una determinada política que lejos de beneficiar, inmoviliza el desarrollo social hasta la transición de un fenómeno social que englobe a un grupo social especifico. Los determinantes como el empleo, la movilización poblacional, los cambios culturales y conductuales, la educación y los estatus sociales, el género y la etnicidad nos permiten comprender las profundas causas que se vinculan a la organización y la estructura para generar inequidades en salud.

Al hablar de inequidades de salud, llama la atención el abordaje de este tema desde una perspectiva social, donde está determinada por los factores sociales de la salud de un sector poblacional o de la población. Las condiciones determinan las brechas de desigualdad existentes mediando en cada uno de los individuos, e influyendo en su legitimación como ser humano. La dimensión económica, cultural, el estilo de vida, la ocupación constituyen elementos que distinguen cada una de las personas y se instauran como determinantes sociales de salud.

38 Existe un amplio rango de determinantes de la salud, desde los determinantes proximales o microdeterminantes, asociados a variables del nivel individual, hasta las determinantes distales o macrodeterminantes, asociados a variables de los niveles de grupo y sociedad, es decir poblacionales (Gomes, 2005).

La conducta del individuo, sus creencias, valores, bagaje histórico y percepción del mundo, su actitud frente al riesgo y la visión de su salud futura, su capacidad de comunicación, de manejo del estrés y de adaptación y control sobre las circunstancias de su vida determinan sus preferencias y estilo de vivir. Las conductas y estilos de vida están condicionados por los contextos sociales que los moldean y restringen. De esta forma, problemas de salud como el tabaquismo, la desnutrición, el alcoholismo, la exposición a agentes infecciosos y tóxicos, la violencia y los accidentes, aunque tienen sus determinantes proximales en los estilos de vida y las preferencias individuales, tienen también sus macrodeterminantes en el nivel de acceso a servicios básicos, educación, empleo, vivienda e información, en la equidad de la distribución del ingreso económico y en la manera como la sociedad tolera, respeta y celebra la diversidad de género, etnia, culto y opinión.

Igualmente las condiciones materiales precarias: alimentación insuficiente, vivienda precaria, ambiente laboral inseguro, generan riesgos diferenciales para los diferentes estratos sociales. Igualmente, las personas con mejores condiciones materiales de vida tienden a tener mayores recursos económicos y cognitivos para prevenir daños en su salud y a utilizar de manera más eficiente la información disponible sobre prevención de las enfermedades.

La vivienda, el empleo y la educación adecuados son prerrequisitos básicos para la salud de las poblaciones. La vivienda, más allá de asegurar un ambiente físico apropiado incluye la composición, estructura, dinámica familiar y vecinal y los patrones de segregación social. El empleo, la calidad del ambiente de trabajo, la seguridad física, mental y social en la actividad laboral, incluso la capacidad de control sobre las demandas y presiones de trabajo son importantes determinantes de la salud.

39 El acceso a oportunidades educacionales equitativas, la calidad de la educación recibida y la oportunidad de poner en práctica las habilidades aprehendidas son también factores de gran trascendencia sobre las condiciones de vida y el estado de salud de la población.

Las condiciones socioeconómicas, culturales y ambientales constituyen grandes macrodeterminantes de la salud, que están fundamentalmente asociados a las características estructurales de la sociedad, la economía y el ambiente y, por tanto, ligados con las prioridades políticas, decisiones de gobierno y formas de tratamiento de la agenda social, así como también a su referente histórico.

El concepto de población se transforma de la colección de individuos al conjunto de interacciones entre individuos y sus contextos, un concepto dinámico y sistémico. A este nivel, la salud se entiende como un componente esencial del desarrollo humano. Los alcances del marco jurídico-legal vigente, las estrategias de lucha contra la pobreza y de promoción del crecimiento económico, las transacciones electivas entre la equidad y la eficiencia y entre el capital y el trabajo, la intensidad de las políticas redistributivas, las oportunidades para la construcción de ciudadanía, generación de empleo, seguridad social, subsidio para vivienda y alimentación, cobertura universal de educación y salud y las condiciones de seguridad, calidad y sostenibilidad del ambiente, entre otros macrodeterminantes, ejercen profundos efectos sobre el estado de salud de la población según cómo se expresen en los diversos grupos sociales que la conforman.

Capítulo II. Estudio exploratorio de las determinantes sociales de la salud del