3. CAPÍTULO SEGUNDO: Investigación de Campo Diseño Metodológico
3.5 Análisis de los Instrumentos Aplicados en el Grupo Objetivo
3.5.2 Diario de campo: experiencia de clase 10 de mayo 2017
en esta investigación, para hacer la recopilación de la experiencia a partir de la vivencia de una clase sobre cambios culturales y económicos que ha habido en América y por supuesto en Colombia, dirigida al curso 704 del Colegio José Martí IED como parte del programa de Ciencias Sociales. Cabe anotar que en este curso se encuentra el grupo objetivo de esta investigación.
La temática trabajada en la clase, hizo que algunos de los niños del curso retrajeran el narcotráfico como fenómeno cultural y económico, generando discusión y debate, del que emerge el asunto de las narco telenovelas.
Descripción Nivel de análisis Intervenciones
destacadas La mañana parecía que iba a ser oscura, ya que
el frío penetraba los huesos desde muy temprano. Eran las 5:00 a.m. cuando para mi iniciaba un día más de la jornada laboral, pero desde que puse los pies fuera de la cama, mi mente y mis pensamientos ya estaban en las actividades propias del día, como la clase con 704, en la que, para esta semana, tendríamos que aprender en torno al tema “América, Imperialismo e Instituciones: Sociales, económicas, políticas y culturales”.
Los seres humanos se mueven en una
realidad, la cual está impregnada de matices como la identidad de cada persona; es decir, somos circundantes en el mundo de la vida, donde cada acción que realizamos hace parte de nuestro quehacer y
Para qué debo estudiar si solo necesito plata para tener poder.
Lo que usted profe se gana en un mes, yo lo gano en una hora
Hacia la 5:30 me dirigí a la ruta que me llevaría al colegio. Ya en el bus, el rostro de mis
compañeros docentes se encontraron con el mío, algunos totalmente indiferentes y encerrados en sus pensamientos; otros más corteses y amigables, me saludaron con un: “Buenos días”. Aunque no me involucré en sus conversaciones, pude escuchar cómo se
quejaban y se sentían preocupados por los altos niveles de agresividad que se estaban
presentando en la mayoría de estudiantes; hacían referencia al problema del día anterior entre niños de 8° y por el cual se tuvo que llamar a la policía para controlar la situación, ya que, a los guardas de seguridad del colegio, se les salió de las manos.
Esta situación me hizo seguir pensado aún más: ¿Qué está influyendo tanto, para que estos muchachos sean cada vez menos tolerantes y más agresivos entre ellos?
Luego de viajar por 20 minutos, por fin llegué al colegio; lugar donde el diálogo con los
de nuestra esencia. De ahí que los jóvenes con los que a diario me encuentro para tratar de trasformar su
pensamiento y que puedan desarrollar habilidades, son
muchachos que a diario construyen su vida, sobre la base de
perderla en un segundo; las condiciones de violencia y agresión son una constante, a pesar de estar a 30 minutos del centro de la ciudad, no se ve esta como una oportunidad para encontrar nuevos caminos. La
desesperanza y la costumbre nublan las
pastoreando en el norte. Yo quiero ser como Gato Gordo, tener viejas y plata. Y al que no quiera… le voy dando su pepazo. A las mujeres hay que tratarlas durito pa que aprendan quien es el macho. El que tiene billete, tiene todo lo que quiere.
compañeros y estudiantes conlleva las primeras impresiones del día.
Me dirigí a mi salón y me dispuse para tener listo todo lo necesario para la primera hora de clase con el curso 704. Sonó el timbre y empezaron a llegar uno a uno los estudiantes; 33 en la lista, pero solo asistieron 25.
Cerré la puerta del salón y con voz fuerte, dije: “Buenos días niños”. Algunos contestaron y otros, como sin nada, siguieron hablando sin poner atención. Rápidamente pasé la mirada sobre todos y me dirigí al escritorio, para buscar las láminas que me permitirían introducir el tema de ese día.
Inicié la clase basándome en los cambios culturales y económicos que ha tenido Colombia, contándolo de manera narrativa y buscando ganar la atención de los jóvenes. Continué diciéndoles que durante la primera hora de clase realizaríamos una actividad que nos permitiría tener una idea clara sobre las instituciones sociales, económicas, políticas y
posibilidades de
construir otras opciones de vida.
La escuela no escapa a este flagelo, al punto que los colegios del distrito, en su interior parecen centros de reclusión, ya que se tiene que apelar al uso de la punibilidad, la fuerza y los guardias, para controlar los desmanes que se presentan.
Por otro lado, el llegar al salón y hacerse parte de esa comunidad, no es sólo una acción repetitiva o mecánica, sino, por el contrario, un nuevo comenzar que va cargado de
Este es mucho pirobo, se le olvida quien manda acá y que ni por el putas se me puede acercar. Fresco que en camino largo hay desquite. Profe, dejemos de decir cosas que no son, eso que muestra esa novela es la pura verdad, porque son cosas que salen
precisamente de lo que el escritor vio en barrios
culturales que ha tenido América y en especial Colombia.
Ana María, una niña de un rostro angelical, dijo: “Profe, ese tema es muy antiguo y es como aburrido”. Ante esta expresión tan espontánea, le dije con una sonrisa: “Ya verás que no; la historia es muy interesante cuando se sabe contar” Al lado se encontraba Yacelly, el chico más alto de la clase. Mirándome
duramente dijo en voz baja: “¡Qué va! toda esta mierda es muy aburrida, debí haberme quedado en el patio con los parceros”. Ante esto, otros compañeros le hablaron diciendo: “Se le arruga y le da miedo salirse”, “Usted le come a la cucha”. Yacelly contestó: “Miedo no. Es que la profe es bacana y necesito nota, así que tocó quedarnos y tratar de aprender algo”.
Quise entrar a recriminar la actitud de los muchachos, porque mostraban desprecio hacia mi profesión y hacia mi trabajo, pero decidí no hacer comentario alguno y continuar.
Puse todas las láminas en el tablero, para que los jóvenes vieran el proceso histórico y el
diferentes motivaciones, emociones, ideales, pensamientos, circunstancias del entorno, que indudablemente influyen en el
desempeño de todos los ámbitos que componen al ser humano, al punto que toda esas
situaciones particulares de cada individuo son las que posibilitan que de este salón salga un conocimiento social significativo para todos.
Estas relaciones sociales que se dan entre los miembros de una comunidad
como el de nosotros. Claro, acá no se ven los lujos que muestra el capítulo que usted nos
mostró, pero esa que le pasó a esa vieja Catalina en la cárcel, son cosas que le han pasado a
conocidos cuando se los han llevado para la guandoca; entonces, de que nos asombramos Yo quisiera en el fondo ser como Chuki, el
nacimiento de aquellas instituciones sociales, políticas y económicas en el Imperialismo. A medida que avanzaba la clase, las peguntas en torno al tema empezaron emerger de parte de los estudiantes.
Les pedí que hicieran una mesa redonda lo cual fue como dar la orden de estampida. El ruido de los puestos arrastrados fue grande y más lo fue la habladuría de varios diciéndose: “… rápido, rápido, para que quedemos juntos”. En ese instante, Carlos, uno de los niños más responsables de ese curso (en cuanto a su comportamiento), sin culpa golpeó a Kevin, uno de los más problemáticos a nivel convivencial y con una historia de vida marcada por las drogas, las pandillas y el abandono de parte de sus padres. Enceguecido por la ira, Kevin lanzó un golpe a la espalda de Carlos mientras le gritaba: “Este es mucho pirobo, se le olvida quién manda acá y que ni por el putas se me puede acercar”.
Carlos, asustado y con voz temblorosa, me llamó diciendo: Profe, me va a pegar,
educativa, son la muestra de cómo se construye el tejido social, característico de este tipo poblacional al que se está enfrentando, el cual viene muy influenciado por el contextos familiar y social, donde habita cada estudiante, lo que hace que se presenten diferentes tipos de relaciones
intersubjetivas, matizadas por la idea que en esas relaciones sociales el más fuerte es el que vence o el que va a sobrevivir. Esto es algo muy característico del ambiente cultural
escolta de La Diabla. El man maneja las armas y es la mano derecha de ella. Ese man tiene todo el poder y puede joder a quien sea y cascarlo y si se alebrestan, callarlos con tierrita encima. Yo pienso que esa agresividad que se muestra en esa novela, mis compañeros sí la repiten, porque es que, ahí le dicen a uno cómo debe
¡ayúdeme!”. En el mismo instante, Santiago y Pedro, dos amigos de Kevin, le dicen:
“Cásquele a ese marica, que bien niña sí es”. De inmediato intervine, llamando fuertemente la atención y buscando regular el
comportamiento agresivo de los estudiantes. Kevin no continuó peleando, pero mirando a Carlos dijo: “Fresco que en camino largo hay desquite”.
Ya apaciguados los ánimos, continúe con la clase y el ejercicio de mesa redonda, buscando enfatizar en la consolidación de los sistemas económicos y políticos, para lo cual se entregó a cada estudiante una lectura de apoyo.
Luego de darles el espacio para que lo leyeran, comenzamos la puesta en común, donde unos pocos daban razón de lo leído.
En una de esas intervenciones, Maritza, una niña de 12 años preguntó: ¿Profe, si según la lectura, un Sistema Económico es la estructura de producción, de asignación de recursos económicos, distribución y consumo de bienes y servicios en una sociedad, podríamos decir
del grupo objetivo de la presente investigación. La forma de responder a las cosas a través de conductas agresivas que se han venido convirtiendo en algo muy propio de cada individuo, lo que hace que se dificulte una lógica racional de resolución de
conflictos, sin recurrir a la violencia.
Del mismo modo, la configuración y legitimación de patrones de superioridad se
establecen con base en las relaciones sociales, lo cual permite
establecer que para el
actuar y no dejarse pillar. Además, lo que muestra la novela es lo que en verdad pasa, los ricos del país tienen todo y a uno si le toca pasar
que los que en el barrio producen y venden drogas, están comercializando un producto y por tanto ayudando a la economía de donde vivimos?
De inmediato, vino a mi cabeza el eje central de mi tesis de maestría y pensé que la mejor opción de responder era expresar, que aunque muchos han convalidado el mercado de las drogas como parte de los sistemas de
producción, el narcotráfico es un problema que viene de mucho tiempo atrás. Por consiguiente y en términos entendibles para ellos, expuse mi argumento ante el curso.
Cuando estaba hablando, levanta la mano Bayron, un niño de 13 años que me interpeló diciendo, “Que va profe, el narcotráfico no es tan malo, por el contrario, a mi hermano, aunque lo han cogido para el hueco, vender sus bichas le ha servido para que se gane la vida y tenga plata rápido para que las viejas estén detrás de él.
En ese instante, Maryuri, una niña 14 años, le dice: “A mí y nueve compañeros más de acá
imaginario colectivo se convierte en un
fenómeno propio de cada individuo, lo que, con el paso del tiempo adquiere una
normalización.
Ahora bien, aunque tal vez para muchos recordar que la
herencia colombiana de violencia es fuerte, no se puede dejar de desconocer que nuestro país ha transitado por un largo camino en el que se ha escrito una historia violenta, marcada de negocios ilícitos, extorsiones, secuestros y asesinatos. Una dura realidad que, de tanto repetirse, ya se
del salón, la profe Inés nos mostró la semana pasada un video de la novela Sin tetas sí hay paraíso y contestamos unas preguntas; en ese capítulo, el negocio de la droga es el que da plata y riquezas, aunque es perseguido por la policía”.
De inmediato Kevin, el muchacho que había golpeado a Carlos, dijo muy entusiasta: “Profe, la realidad es así, el que no se mete en el negocio y no lo hace respetar como sea, pierde. Además, como vimos en lo que usted nos mostró, le hembra Diabla es poderosa y los mansitos le tienen miedo y como la Catalina era amenaza para quitarle su negocio, la mandó a matar y pues muy rica si está, pero si toca darle piso, pues se le da; esa es la realidad en la que se mueve todo y por acá ni se diga… es peor”.
De inmediato Maryuri me dijo: “Profe es que en esa novela a uno le muestran que es
necesario hacer las cosas malas y violentas para tener las posibilidades que a los pobres no se nos dan, y entre más rápido lo consigamos, es
toma como algo normal en nuestra sociedad. Se le está dejando a las nuevas generaciones el legado de la violencia que, por culpa del narcotráfico, deja miles de muertos desde la década del 80 hasta ahora. Bedoya (2013) lo expresa
perfectamente cuando afirma que “… grupos al margen de la ley dieron auge al negocio ilícito del narcotráfico, creándose así,
diferentes carteles alrededor del país”. Estos carteles fueron delimitando territorios y estableciendo sus propias leyes, creando
mejor”. Kevin de nuevo replicó: “Profe! para qué debo estudiar si lo que necesito es plata para ganarme el respeto de todos”.
Esta discusión, rápidamente me hizo reencausar el hilo de la clase, aprovechando la disposición de los estudiantes y así poder analizar y debatir temas de interés para ellos y para mí.
Seguidamente tomé mis marcadores y escribí tres preguntas en el tablero:
*¿Es necesario contar la historia dolorosa del narcotráfico en Colombia, por medio de una narco telenovela, con el fin que la conozcamos y no la repitamos?
*¿Es significativo y real en la vida lo que muestra la narco telenovela Sin tetas sí hay paraíso?
*¿Las escenas violentas y actos violentos que se ven en el capítulo No. 9 de Sin tetas sí hay paraíso muestran lo que somos los
colombianos?
Luego de terminar de escribirlas y pedirles que las observaran y reflexionaran sobre ellas, el silencio fue la constante de todo el salón hasta
más violencia en la sociedad.
Aunado a esto, se va dando un cambio cultural el cual conlleva a un cambio en el sentido de los valores. Desaparece el sentido de la moralidad, lo bueno, deja de serlo para convertirse en malo y al contrario. En este sentido, el dinero comenzó a posicionarse como sinónimo de poder, felicidad y objetivo de la vida. Si no se posee, no se es nadie y no se vale nada. Por eso, no importa cómo se consiga, lo importante es tenerlo. Aparece
cuando Damián, un niño de 13 años y que hace parte del grupo objetivo de investigación, manifestó: “Para mí, el que nos cuenten la historia del narcotráfico, no es lo de recordar, porque es una cosa que se vive en mi barrio”. Ante eso, Lorenzo, otro joven de 13 años, increpó a Damián diciendo: “Ojo con lo que habla y dice aquí, no sea que termine con la jeta llena de moscas”. Damián respondió: “Cállese usted, no sea lambón, que yo hablo lo que se me dé la gana y nadie me lo puede prohibir”.
Nuevamente tuve que intervenir para llamar la atención y solicitar respeto por los demás, dejando claro que en lo que quedaba de clase era prohibido el utilizar palabras groseras para agredir a otro compañero.
De nuevo el silencio reinaba en el salón hasta que Juan Pablo, un niño de 12 años dijo: “Profe dejemos de decir cosas que no son. Eso que muestra esa novela es la pura verdad, porque son cosas que salen precisamente de lo que el escritor vio en barrios como el de nosotros.
entonces la fórmula: Dinero fácil,
conseguido rápidamente y sin importar los medios. Esto ha hecho que muchos jóvenes crean que, no importa cómo, pero deben conseguir dinero. En este sentido, la población joven de estratos socio económicos medio y bajo reproducen fácilmente comportamientos violentos en su cotidianidad. El impacto de esta nueva forma de ver la vida por parte de los jóvenes, ha generado
Claro, acá no se ven los lujos que muestra el capítulo que usted nos mostró, pero eso que le pasó a esa vieja Catalina en la cárcel, son cosas que le han pasado a conocidos cuando se los han llevado para la guandoca, entonces, de que nos asombramos”.
Sin que terminara de hablar, fue interrumpido por Jair un joven de 13 años, quien
apresuradamente manifestó: “Yo quisiera en el fondo ser como Chuki, el escolta de la Diabla; el man maneja las armas y es la mano derecha ella. Ese man tiene todo el poder y puede joder a quien sea y cascarlo y si se alebresta, callarlo con tierrita encima”.
Cuando terminó de hablar, Kevin respondió diciendo: “Qué le pasa parcero, a usted le falta madera para ser la mano derecha de un duro, eso no lo es cualquier niñita como usted”. De nuevo Jair le respondió: “Cuando quiera se lo demuestro, a usted y a su pandillita de medio pelo”. Al instante, María Paula de 12 años, afirmó: “Ya calmados pelados, acá no es el lugar para eso, estamos en clase”. Prosiguió:
todo un estereotipo y estigmatización de la ciudadanía que, con el tiempo, comenzó a naturalizar este comportamiento. Como consecuencia de lo anterior, se reconoce que los sectores menos favorecidos de la sociedad son los más afectados porque se ven expuestos a la
marginalidad y a la exclusión social. Por otro lado, se puede identificar el grado de significación que ha adquirido la narrativa de las narco telenovelas en los jóvenes del grupo objetivo reflejado en su
“Yo pienso que esa agresividad que se muestra en esa novela, mis compañeros sí la repiten, porque es que ahí le dicen a uno cómo debe actuar y no dejarse pillar. Además, lo que muestra la novela es lo que en verdad pasa, los ricos del país tienen todo y a uno si le toca pasar necesidades”. De nuevo Kevin volvió a intervenir diciendo: “Profe lo que usted se gana en un mes, yo lo gano en una hora pastoreando en el norte”.
No quise entrar en averiguar el término pastorear, ya que quería descubrir todo lo que ellos sentían, percibían y expresaban frente al tema de la clase y la relación con el capítulo observado por algunos jóvenes del grupo. Entonces María Teresa, una joven de 14 años tomó la palabra y dijo; “Profe, esa pregunta suya tan absurda, pues claro que la peleadera de esa novela se ve en la vida cotidiana, o es que no supo la trifulca que se armó ayer entre los pelaos de Octavo y todo porque los
mandamases de cada grupo se están disputando el derecho a utilizar la cancha de fútbol”
comportamiento violento. Esto invisibiliza la línea separatoria entre lo que