enseñanzas, manuales, DVD de seminarios y herramientas clí- nicas están disponibles a través de su sitio web <www.klinghar- dtacademy.com>.
Es ponente de en los congresos AutismOne, que no tienen des- perdicio. Os recomiendo la última.
Desde la década de 1970, el Dr. Klinghardt ha contribuido sig- nificativamente a la comprensión de la toxicidad del metal y su conexión con las infecciones crónicas, la enfermedad y el dolor. Se le considera una autoridad en este tema y ha sido funda- mental en el avance de diversos campos dentro de la medicina biológica: manejo no invasivo del dolor, técnicas de inyección para el dolor y la disfunción ortopédica, medicina antienvejeci- miento, toxicología, pediatría (trastornos del neurodesarrollo), psicología energética, odontología biológica y otros. También desarrolló el Autonomic Response Testing (Test de Respuesta Autónoma), un completo sistema de diagnóstico que ha ayu- dado a muchos médicos a convertirse en médicos holísticos consumados.
El Dr. Klinghardt nos aporta esta explicación del porqué del autismo, sacado del resumen del artículo Bridging from Ce-
lls to Cognition in Autism Pathophysiology: Biological Pathways to Defective Brain Function and Plasticity pu-
blicado en la revista American Journal of Biochemistry and Bio- technology en 2008 por Mathew P. Anderson, Brian S. Hooker and Martha R. Herbert.
Tal vez te parezca demasiado técnica, pero la pongo para que la puedas leer y veas la profundidad del problema y la puedas usar ante profesionales que niegan la realidad médica del autismo, como enfermedad que es necesario detener físicamente.
“Tenemos el objetivo de revisar la evidencia para apoyar un modelo donde el proceso de la enfermedad subyacente al au- tismo pueda comenzar cuando en el útero o en el ambiente
postnatal temprano, infecciones, convulsiones o un estímulo autoinmune dispara una respuesta inmune que aumenta la producción de las especies de oxígeno reactivo (Reactive Oxi- gen Species, ROS) en el cerebro lo que lleva a un daño al ADN (Ácido DesoxirriboNucleico, donde están nuestros genes) (nu- clear y mitocondrial) y al bloqueo de enzimas del metabolismo y estos factores inflamatorios y oxidantes persisten más allá del desarrollo temprano (con posibles exacerbaciones adicionales) produciendo consecuencias funcionales que se prolongan. En órganos con una alta demanda metabólica como el siste- ma nervioso central, el uso continuo de las mitocondrias con el ADN dañado y con funciones metabólicas de los enzimas alterados puede generar ROS adicionales los cuales causarán la activación persistente del sistema inmune innato que lleva a más producción de ROS. Tal mecanismo se alimentaría a sí mismo y posiblemente empeorando progresivamente.
Adicionalmente, se ha documentado que existen cambios cere- brales de varios tipos durante el periodo postnatal, incluyendo aumento del volumen cerebral, activación inmune persistente y disminución del tamaño celular, con las dos últimas sucediendo continuamente durante la esperanza de vida.
La disfunción mitocondrial y las vías de transducción de la se- ñal redox alteradas encontradas en el autismo conspiran para activar la astroglía y la microglía cerebrales. Estas células acti- vadas pueden entonces iniciar una respuesta genética proin- flamatoria de amplio espectro. Más allá de los efectos directos de las ROS en la función neuronal, los receptores presentes en las neuronas que enlazan los mediadores inflamatorios pue- den servir para inhibir la señalización neuronal que las protege del daño de las excitotoxinas durante varias ofensas patoló- gicas (por ejemplo, infecciones). En el autismo, las respuestas neuroinflamatorias demasiado entusiastas no solo pudieran influenciar el proceso de desarrollo neurológico, sino pueden más significativamente perjudicar la señalización neural invo-
lucrada en la cognición de una forma continua. Este modelo hace predicciones específicas en los pacientes y en los animales de experimentación y sugiere un número de sitios de interven- ción marcados. Nuestro modelo de mecanismos fisiopatológi- cos reversibles potencialmente en el autismo motiva nuestra esperanza de que pronto aparezcan en el horizonte terapias efectivas”.
Dr. Klinghardt tiene al menos dos protocolos para autismo pu- blicados, en 2006 y 2009. Este es de los más completos y ex- tensos que conozco.
Entre los hallazgos físicos que el Dr. Klinghardt señala encon- trados en niños y adultos con autismo están los siguientes, am- pliamente documentados y que son similares a los que produce la intoxicación crónica por mercurio, están los siguientes: — “Neuronas espejo” bloqueadas en la corteza frontal (incapa-
cidad para responder a los sentimientos de la madre, amor, mirada, sonrisa)
— Enfermedad inflamatoria intestinal
— Aumento del tamaño del lóbulo frontal y de la sustancia blanca — Atrofia cerebelosa (número reducido de células de Purkinje) — Aumento del “empaquetamiento neuronal” en la corteza — Cambios citoarquitectónicos en las estructuras subcorticales — Activación de micro y astroglía con barrera hematoencefálica
permeable
— Receptores de glutamato alterados — Daño del hipocampo
— Autoinmunidad (inducida por etil-mercurio)
— Elevación de citoquinas inflamatorias en cerebro y LCR: MCP-1, IFN gamma
— Deficiencia de IgA y aumento de IgE — Linfopenia
— Anomalías de células T
— Función anormal de la célula NK
— Anticuerpos proteicos básicos anti-mielina 70% (Singh 1998) — Anticuerpos anti-proteína de los filamentos del axón neuronal
57%
Y no contamos con esto a la hora de tratar a nuestros niños en los protocolos oficiales.
Una de las cosas que más me sorprendió del protocolo de 2006 es lo que él llama “las 6 As”:
“En la literatura alemana y en mi propia experiencia está bien establecido que 6 enfermedades tienen las mismas causas sub- yacentes y responder a similares estrategias de tratamiento (añade Attacs, convulsiones o ataques epilépticos, como una más):
— Autismo
— Asperger (Síndrome de) — Alergias
— Atopic skin diseases, en inglés. Enfermedades atópicas de la piel
— Asma
— ADHD, attention deficit hyperactivity disorder, en inglés. TDAH, en español.
Añade:
“Las sugerencias de tratamiento descritas en el documento no solo se puede aplicar al autismo sino en diverso grado a las otras 6 enfermedades. Los factores ambientales y genéticos pa- recen determinar cómo el niño se adapta a la agresión tóxica y cuál de estas enfermedades desarrolla”.
Esto es algo que los médicos que tratamos niños debemos co- nocer para tratar a cada niño.
Para finalizar, te ruego leas y valores estos consejos para los pa- dres o familiares de niños con autismo, sacados de su protocolo del 2009 que he adaptado:
— Hazte con un sistema de apoyo, por pequeño que sea: familia, amigos, compañeros...
— Explica a las personas que te rodean que lo que tiene tu hijo es biológico y no solo psicológico o conductual.
— Sabe en tu corazón que la enfermedad del niño es y siempre fue el producto de una sociedad que se ha vuelto demasiado tóxica para el desarrollo sano de un niño sensible. No has falla- do tú, ni vosotros. Es la sociedad la que ha fallado a tu hijo (y a muchos, muchos otros).
— Haz lo necesario de todas formas con dignidad y sin culpar a nadie, sin culparte a ti y sin ira.
— No pierdas tu amor en la lucha. Si estás al final de tus fuerzas, toca fondo, pero luego recoge tus pedazos y sigue buscando y encontrando respuestas.
— El gobierno te puede ayudar a cuidar a tu hijo, pero no te ayu- dará a sanarlo.
— Comunícate (comparte) con tu cónyuge (piensa que hay un alto porcentaje de matrimonios que se separan en los 5 años
posteriores al diagnóstico y que vuestro hijo os necesita a los dos. Ríndete).
— Comunícate con los profesores / educadores / cuidadores / terapeutas... y médicos de tu hijo. (En España es difícil mu- chas veces con el sistema sanitario actual, pero inténtalo con prudencia).
— Reza / respira / medita / sal fuera / toca música / escribe / haz ejercicio.
— Visualiza a tu hijo mejorando. Para los cristianos, ten fe, abso- luta confianza en el Padre que ama a tu hijo más que tú. — Tómate un tiempo personal de descanso para ti.
— Pensamiento positivo. Aquí hay una solución asequible tam- bién para tu hijo. Es para que encuentres y pongas en práctica las estrategias correctas. Nunca ceder. No delegar el cuidado de tu hijo en alguien de fuera. Tú eres el sanador o la sanadora. Usa internet y tu intuición.
— Aceptar lo que está pasando en verdad. Confiar en que tu ex- periencia es lo correcto en este momento y que tú —solo tú— puedes cambiarlo todo con el tiempo. Y ya lo estás haciendo. ÁNIMO, HAZLO.
Su licenciatura fue en química con una especialización en ma- temáticas y física.
Científica retirada, su último puesto fue como Científico Principal de Boehringer Ingel- heim Pharmaceuticals, Inc. An- tes de ese puesto, trabajó en el IIT (Illinois Institute of Technolo- gy) Research Institute y fue la lí- der del Grupo de Inmunología.
La investigación allí incluyó el diseño y la realización de pruebas de hipersensibilidad, el estudio de la cronobiología de los sitios terminales inmunológicos en el ratón y la dirección de la inves- tigación de estudiantes de posgrado. Dra. Ratajczak también enseñó inmunología aplicada a estudiantes en el IIT.
Su investigación a lo largo de su extensa carrera se centró en inmunología y toxicología con énfasis en la hipersensibilidad en modelos animales.
Estudió un modelo de ratón de cáncer de mama, de inmuno- logía del ojo y neumonitis por hipersensibilidad en el modelo en conejo de la enfermedad pulmonar de los agricultores. Su investigación de doctorado fue sobre la vacuna contra el virus respiratorio sincitial en un modelo animal. La investigación para su maestría fue en artritis reumatoide en humanos. Tiene más de 100 publicaciones y presentaciones en su haber.