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Como en las páginas anteriores se ha mostrado detalladamente, las diferencias entre ambas normas se basan principalmente en la forma de medir y evaluar las singularidades sobre la madera que afectan a su resistencia. El número y el tipo de singularidades que se recogen en ambas normas son, sin embargo, el mismo.

La evolución histórica seguida por la norma DIN 4074 ha hecho que sucesivamente se hayan ido incorporando nuevos criterios de clasificación así como nuevos apartados (por ejemplo: clasificación mecánica y clasificación de frondosas). De esta manera se justifica la presencia en la norma DIN de tres tipos de clasificación visual en función de las dimensiones y del destino de la madera aserrada (madera escuadrada, tablas o tablones y listones). La norma UNE por el contrario, sin cerrar la puerta a una clasificación visual de otro tipo de piezas, está más enfocada a una clasificación de la madera escuadrada (madera aserrada que habitualmente se emplea en España como madera de construcción).

Otra diferencia significativa se observa rápidamente a partir del campo de aplicación de ambas normas. En efecto, la norma alemana es válida para todas las coníferas centroeuropeas empleadas en construcción y la norma UNE es sólo válida, por el momento, para las cuatro especies de pinos más importantes en el mercado de la madera de construcción en España.

Como ya se comentó en el capítulo 3.4., las principales diferencias entre las diferentes normas nacionales de clasificación visual de la madera se presentan en la forma de medir y evaluar la nudosidad. Así la norma alemana distingue una valoración de la nudosidad en función del tipo de pieza. Para madera escuadrada la nudosidad se evalúa sobre el nudo aislado a partir de la relación del menor diámetro visible del nudo y la superficie donde éste aparece, cara o canto. Para tablas y tablones se consideran nudos aislados y nudos agrupados, los cuales se evaluarán sobre la superficie donde aparecen pero siempre a partir del diámetro del nudo medido perpendicularmente al eje de la pieza. La norma española, independientemente del tipo de madera aserrada a clasificar, considera siempre

Diferencias y similitudes entre ambas normas

nudos aislados y nudos agrupados sobre la superficie donde estos aparecen, midiendo el diámetro de los nudos también perpendicularmente al eje de la pieza, por lo que la medida es distinta según la norma DIN para madera escuadrada, pero igual para tablas y tablones.

Tomando como referencia la norma británica BS 4978 y su método de valoración de la nudosidad (criterios KAR y MKAR, comentados en el capítulo 3.4.) la norma española intenta también penalizar aquellos nudos que se sitúan en el margen extremo de la pieza (nudos de margen) y que pueden afectar en una mayor medida a la resistencia de la pieza. La norma DIN por el contrario no recoge esta posible situación pero penaliza de una manera muy importante (sobre madera escuadrada) aquellos nudos que se presentan sobre el canto de la pieza. Por otra parte DIN 4074 incorpora un criterio (sobre tablas y tablones), no recogido en la norma UNE para penalizar los nudos pasantes de cara a canto. Un caso particular y siempre complicado de evaluar son los denominados nudos de arista en espiga, aquellos nudos superficiales que se proyectan sobre el canto (ver también capítulo 10.4.). Para este caso la norma UNE establece que dicho nudo se deberá evaluar a partir de la dimensión del nudo que se presenta sobre el canto. La norma DIN sin embargo evalúa esta dimensión sobre el canto pero también, en función de unos valores límites respectivos, la dimensión del nudo que se presenta sobre la cara.

En general, ninguna de las dos normas establece diferencias entre el estado sanitario de los nudos (sanos, podridos, etc). Aquellos nudos con un diámetro inferior a 5 mm no deberán ser evaluados según DIN; la norma española eleva esta frontera hasta los 10 mm, siempre y cuando los nudos no sean pasantes. Por otra parte, los nudos superficiales de cara interna no deben ser evaluados según UNE, sí, por el contrario, según DIN, sobrevalorando en este caso la influencia de dicho nudo sobre la resistencia.

Con respecto a la humedad en el momento de la clasificación, las dos normas expresan la influencia que este criterio presenta sobre la clasificación visual. Siguiendo la normativa europea, establecen ambas normas la frontera de un 20% de humedad para una clasificación en seco y otra en húmedo. Para esta

última, los criterios de fendas y de deformaciones no deberán ser evaluados en ninguna de las normas.

Para la médula, las dos normas reconocen el efecto negativo que su presencia puede provocar en la madera aserrada (deformaciones, fendas, etc) y no tanto sobre su resistencia. Si bien esto se refleja de distinta forma en la norma. Tanto UNE como DIN limitan la presencia de médula para la mejor clase visual, si bien la primera sólo en el caso de que la madera aserrada se clasifique en húmedo. Se intenta así evitar la posible presencia de madera juvenil que se clasifique en húmedo y que puede conducir tras el proceso de secado a inaceptables valores de deformación.

También para evitar la posible presencia de madera juvenil la norma UNE mide el valor máximo de la anchura de los anillos de crecimiento de la madera cuando ésta se clasifica en húmedo. La norma alemana por el contrario sólo evalúa su valor medio, independientemente del contenido de humedad en el momento de la clasificación.

Con respecto a las fendas el criterio de medición se realiza según ambas normas a partir del valor de la profundidad de éstas. El procedimiento de medición es similar si bien los valores específicos para este criterio de calidad según ambas normas son distintos. Sólo se admite la presencia de fendas de contracción. Acebolladuras, fendas producidas por heladas, rayos, etc, no son admitidas en ninguna de las normas.

Para la desviación de la fibra, el criterio de evaluación es idéntico si bien se observa una mayor limitación del valor límite de este criterio para la clase visual S 13 (un 7%) en comparación con la mejor clase visual de la norma UNE, ME 1 (un 10%).

La evaluación de la madera de compresión sigue en ambas normas lo establecido en la norma europea EN 1310, siendo por tanto el procedimiento de evaluación idéntico. Los valores límites para cada una de las clases visuales de las dos normas son muy similares.

Diferencias y similitudes entre ambas normas

Por referirse la norma española exclusivamente a madera de pino de diferentes especies se introduce un criterio de calidad que limita el tamaño de las bolsas de resina. En el caso de la norma alemana, este criterio no se menciona explícitamente y su evaluación se realizará por el principio del sentido común y de la experiencia.

Se encuentra una diferencia en la evaluación de las gemas según ambas normas, ya que la norma española mide y evalúa la sección transversal de la gema así como su longitud, mientras que la norma alemana sólo limita este criterio al valor de la sección transversal de la gema. El procedimiento de medición de este criterio es idéntico, siguiendo lo establecido en EN 1310.

Con respecto a las deformaciones, ambas normas recogen la influencia sobre la resistencia de este criterio, el cual se puede presentar en forma de curvaturas longitudinales (cara o canto), como alabeo, o como atejado o abarquillado. Para los tres casos el procedimiento de evaluación es similar; si bien el criterio de atejado para madera escuadrada según DIN no se considera.

La evaluación del criterio de las alteraciones biológicas presenta una cierta semejanza. Así se admite en ambas normas la presencia de azulado sobre la madera, pero no así de pudriciones blancas. Las pudriciones pardo-rojizas no son admitidas en ningún caso en la norma española mientras que la norma alemana limita su presencia a unos determinados valores en función de la sección que ocupe y de la correspondiente clase visual. La presencia de galerías de insectos xilófagos supone una clasificación en rechazo según la norma UNE; para DIN su presencia es admitida siempre que su diámetro sea inferior a 2 mm y no se trate de ataques activos.

Para acabar con este capítulo debe ser obligatorio recodar que ambas normas cumplen con todos los requisitos que establece el proyecto de norma prEN14081-1. Esto se pone de manifiesto en la última versión de ambas normas (año 2003) donde ya se incluye la obligatoriedad del marcado de toda la madera clasificada visualmente (Marcado CE) y los requísitos que dicho marcado debe cumplir.