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DESCRIBIENDO A LOS SUJETOS PARTICIPANTES DE LA INVESTIGACION

2. El cotidiano de la violencia Vs solidaridad

2.3. Dignificación del trabajo

El trabajo es un medio que tiene el ser humano para alcanzar su desarrollo personal, el de su familia y del conjunto social en el que vive. Es un derecho básico de la persona que le permite crecer con dignidad. Al realizar una labor se puede desarrollar el intelecto y habilidades tanto físicas como mentales. Al practicar una actividad que requiere esfuerzo estamos ayudándonos a nosotros mismos para hacer mejores y sentirnos bien.

Con el trabajo se expresa lo que se siente, anhela, se puede manifestar ideas, desarrollar la creatividad y los conocimientos que se tiene, cada vez más nos convierte en seres humanos importantes para nuestras familias así como para la sociedad en la que vivimos.

El valor del trabajo humano no se mide por el tipo de actividad de cada uno, sino por el hecho de ser persona quien lo ejecuta, como lo ilustran las siguientes narrativas:

…Ahora trabajo como doméstica, lo poco que gano lo invierto para comprar ropita para mi hijo que voy a tener, no tengo apoyo de nadie”. (Olga)

89 Un hecho a ser considerado es que las adolescentes tienen una fuerte preocupación por el empleo y sus ingresos. El escaso ingreso es una preocupación central, el destino del mismo es para la subsistencia y para sus necesidades de su bebé que está en camino.

“Tengo que conseguir un trabajo para ser más independiente y no depender de mi marido, porque quiero vivir dignamente como persona”(Ana).

El trabajo es identificado por las adolescentes como una de las bases para la conducción de la vida y dignifica a la persona. El trabajo es un acto consciente que la sociedad de consumo incluye o excluye a los seres humanos, de ahí que las adolescentes para no ser excluidas tienen que trabajar. El tener o no tener trabajo determina la naturaleza social de las adolescentes.

Según Maturana (1999: 204-205) las sociedades humanas se forman a medida que predomine en ellas el trabajo o el amor, paralelamente las instituciones laborales generalmente están basadas en las relaciones de trabajo y las adolescentes en las relaciones basadas en el amor. Las adolescentes primigestas en su afán por sobrevivir exigen a su pareja que trabaje y ellas también desean hacerlo.

Boff (1999: 123-124) refiere que la producción hace surgir una sociedad de aparatos pero sin alma. Es decir que la producción no concuerda con la fantasía y la creatividad de los trabajadores, de ellos sólo se necesita la fuerza de trabajo muscular o intelectual. Cuando incentiva la creatividad, la producción es vista en función de la calidad total del producto que beneficia más a la empresa que al

90 trabajador. Revertir esta situación implica que la humanidad tenga que dar prioridad al amor, que es su esencia, su razón del ser humano.

Parafraseando Maturana ( 1999 ) y Boff ( 1999 ) coinciden que la sociedad humana esta circunscrita al trabajo, sin embargo difieren en el proceso de producción, por un lado Maturana da una categoría al proceso productivo con el amor, el alma y Boff considera al proceso productivo con aparatos pero sin alma desplazando así su esencia de ser social.

En relación al trabajo las adolescentes manifiestan:

“…Mi vida ha sido una lucha señorita. Soy hija de padres separados, mi madre se comprometió con un señor que siempre le maltrataba y era un ladrón, a mi me violó. No sabía que hacer y decidí buscar trabajo en un restaurante, ahí conocí a mi conviviente, me arrepiento de haberme comprometido, pienso separarme y buscar un trabajo porque no tengo apoyo de nadie”. (Flor)

“Mi padre me dejó a corta edad. Desde pequeña he trabajado vendiendo empanadas, mote, a veces frutas para poder estudiar y salir adelante. Resulté embarazada por una violación, mi madre no quiere saber nada. Estoy trabajando como empleada del hogar”. (Olga)

La crianza de los hijos depende de los padres, se observa en los testimonios de las adolescentes que las preparan para enfrentar a la vida con el trabajo, la responsabilidad para ser más proveedores materiales que generadores y proveedores de consensos, de solidaridad, de amor, de ser humano del ser humano.

91 “…No tengo esperanzas que se mejore la relación con mi pareja, cada día que pasa estamos peor, de la nada peleamos, que será más adelante cuando nazca mi hijo, no veo nada de progreso. Estoy tratando de conseguir un trabajo para poder criarlo a mi hijo”. (Fátima)

La situación de la adolescente, en este caso, está profundamente afectada en la lucha por la sobrevivencia y sólo vive para sobrevivir.

Los testimonios refieren la forma de lucha por la vida que la adolescente enfrenta, no pierde la esperanza, la visión; a pesar de las dificultades tiene siempre presente alcanzar en el futuro una mejoría de su situación. Sin embargo, las adolescentes y nosotros los Profesionales de Salud tenemos que reaprender que el amor como fenómeno biológico es generador de ternura, de esperanza, de tolerancia para que el ser humano pueda tornar a ser humano.

La familia como organismo vivo es autónoma para nutrirse de la energía del medio ambiente, para extraer las informaciones e integrarlas en la organización familiar. Esto es lo que Morin (1999: 36, 145) llama organismo auto-eco-organizador. La familia no podría existir aislada de la sociedad porque está constituida de seres sociales. Pero esta dinámica de interrelaciones no es homogénea, ni totalmente heterogénea, es una interrelación recíproca, complementaria y, a veces, adversa y desordenada. Es un juntarse y separarse.

92 La familia tiene características propias (es más que la suma de sus partes), cada uno de sus miembros tienen sus propias características y la totalidad familiar no la representa (el todo es igualmente menos que la suma de las partes porque las partes pueden tener cualidades que son inhibidas por la organización del conjunto). De este modo, la familia está siempre en ese separarse y juntarse con la comunidad, mantendrá identidad y al mismo tiempo necesitará ser dependiente de la comunidad. No obstante, las redes de parentesco y comunitarias tienden a reducirse al mínimo. La vida conyugal y familiar es dirigida por una especie de patrón de los comportamientos. Las relaciones de vecindad se reducen a su mínima expresión; como se expresa en el siguiente testimonio:

“…Nunca pensé que mi tío abusara de mí, ahora él se niega, me ha enviado 500 soles para que yo diga que es de otro, pero yo no miento señorita. Mi padre quiso que lo abortara para seguir estudiando, quiero que nazca bien porque es parte de mi sangre, ahora estoy con mi hermana, le ayudo a cuidar a sus hijos, me da techo y comida”. (Rosmery)

Tedesco (1999) manifiesta que en el horizonte del análisis de la vida cotidiana, la persona reproduce las relaciones sociales de la rutina familiar, la fragmentación de la vida cotidiana, trabajo, estudios, organización y desorganización. Así podemos extrapolar esta afirmación para el presente estudio de las adolescentes que en esta “nueva” (re) organización de su cotidiano manipulan el control racional de su tiempo, relaciones sociales, familiares, de los espacios que ocupan y el control inclusive de su cuerpo; esto es lo cotidiano entendido como un lugar de lucha entre lo concebido y vivido, ambivalencia de vivir al mismo tiempo una rutina trivial y profunda.

93 La adolescente conceptualiza lo cotidiano como un lugar para vivir, una apropiación social dialéctica, esto es con la familia y la sociedad; como algo permanente, de repetición y cambio porque su vida cambió, dejó de estudiar…, dejaron de lado sus sueños…, sus esperanzas…, si bien es cierto no la abandonaron del todo, sin embargo esto queda postergado. Su cotidiano se disocia del sistema de vida “normal”, en “evolución”, coloca así en pregunta las continuidades y discontinuidades, lo cíclico y lo lineal, la creatividad y la pasividad.

Tedesco (1999) afirma que el ser humano rehabilita su cotidiano a través de su dimensión espacial, esto quiere decir en los diversos roles que en este caso, la adolescencia asume como cuestión fundamental de enfrentar nuevos problemas.

Se puede inferir que en su mayoría las adolescentes del estudio provienen de familias disfuncionales y se ven obligadas a abandonar los estudios por el embarazo no deseado.

94 APROXIMACIÓN CONCEPTUAL ENTRE LA ADVERSIDAD Y LA

SOLIDARIDAD: LO COTIDIANO DE LA VIOLENCIA