Capítulo II Marco teórico
2. Clima de tipo Participativo
2.2.1.3 Dimensiones del clima organizacional
Cuando hablamos de componentes del clima hacemos referencia también a las variables, factores, dimensiones que intervienen en su conformación. Dicho de otra manera nos referimos a los aspectos propios del entorno organizacional, los mismos que influyen en la percepción de los miembros con respecto a su ambiente.
El clima tiene que ver con las percepciones que los individuos tienen hacia la organización y cómo estos sentimientos pueden tener un impacto en la motivación y el desempeño del individuo en la propia organización. Para medir, analizar y explicar el clima organizacional se puede realizar a través de ciertas dimensiones.
Las dimensiones del clima organizacional son las características susceptibles de ser medidas en una organización y que influyen en el comportamiento de los individuos. Por esta razón, para llevar a cabo un diagnóstico de clima organizacional es conveniente conocer las diversas dimensiones que han sido investigadas por estudiosos interesados en definir los elementos que afectan el ambiente de las organizaciones.
Según Litwin y Stringer (1968) existen seis dimensiones del clima, los cuales son:
1. Estructura: Está relacionada con las reglas organizacionales, los sentimientos que expresan cada miembro acerca de las limitaciones de su situación laboral,
jerarquías, obligaciones, las políticas, formalismos, reglamentos y procedimientos. En tal sentido, el profesor percibe limitaciones que enfrenta a diario en el desarrollo de su trabajo.
2. Responsabilidad: El tomar conciencia y asumir ser el jefe de uno mismo, no verificar todas las decisiones que se asumen. El profesor posee la percepción de ser su propio jefe, tiene un elevado compromiso con sus labores, crea sus propias obligaciones y exigencias, a la vez que toma decisiones individuales.
3. Riesgo: La actitud frente a la situación de asumir retos en el trabajo. En este sentido la organización fomenta la aceptación de peligro y retos en forma planificada, a fin de lograr los objetivos establecidos.
4. Recompensa: El saber que a uno lo recompensan o reconocen por un trabajo bien hecho; el énfasis en el reconocimiento contra la crítica y el castigo.
5. Calidez y apoyo: Gozar de una buena camaradería y apoyo que existen y prevalecen en la organización. Se hace hincapié en el apoyo mutuo tanto de superiores como a inferiores.
6. Conflicto: La gerencia no teme las opiniones contrarias o al conflicto; se pone énfasis en resolver de manera inmediata aquellas diferencias que se presentan en la organización. Lo sentimientos de los miembros de la organización, aceptan las discrepantes opiniones, sin temor y asumen la resolución inmediata al problema. Según Halpin y Croft (1963) existen ocho dimensiones del clima, los cuales son:
1. Desunión. Actitudes individualistas que evidencian incapacidad para realizar trabajo en equipo, con problemas para tener una comunicación saludable que posibilite equitativas relaciones personales.
2. Interferencia. Aspecto que indica cruce de obligaciones, horarios no respetados, existe desorden y sobrecarga de trabajo al docente.
3. Entusiasmo. Conductas que evidencian satisfacción en el trabajo, existe estímulos para realizar actividades en la institución.
4. Amistad. Componente que muestra relaciones interpersonales amicales y positivas. 5. Distanciamiento. Expresa las relaciones interpersonales distantes y rígidas del
director hacia los profesores, su trato es formal, estricto y vinculado a las normas. Como lo expresa,
6. Énfasis en el rendimiento. Expresa el elevado nivel de exigencia del director en el desarrollo de las tareas del personal docente. La supervisión es constante.
7. Ejemplaridad. Los docentes consideran al director como un líder y modelo a seguir en el cumplimiento de tareas, el director es fuente de motivación en el trabajo cotidiano.
8. Consideración. Establece al trato respetuoso a los docentes por parte del director. Según Bazarra &otros (2005), existen dos dimensiones del clima organizacional que se
deben tener en cuenta:
1. Clima externo, es el nivel de cumplimiento de alumnos y padres respecto a los distintos formativos y estructurales de la actividad educativa de la institución. 2. Clima interno, es el nivel de realización profesional y personal de los educadores y
del personal no docente de la institución educativa.
Estos dos aspectos del clima organizacional son importantes condiciones para el crecimiento y evolución positiva de las instituciones escolares.
Según Schmuck y Schmuck, citados por Quintero & otros (2008), existen cinco dimensiones del clima, los cuales son::
1. Confianza y apertura. Hace posible la interrelación cercana y de apoyo mutuo entre los distintos departamentos de la institución.
2. Comunicación. Orienta hacia el desarrollo de competencias y habilidades comunicativas congruentes y precisas.
3. Poder. Establece el equilibrio de influencias entre los componentes de la institución y que influyen en la toma de decisiones.
4. Liderazgo. Relacionada con el poder. Un director debe poseer actitudes que permitan colaborar y considerar los aportes de cada miembro, en la mejora del
funcionamiento de la organización.
5. Relaciones interpersonales. De ayuda mutua, respeto y preocupación por el otro. Entonces, los componentes organizativos determinan un particular clima organizacional siendo el que influye en la forma de actuar de sus participantes.
Los componentes organizativos determinan un particular clima organizacional siendo el que influye en la forma de actuar de sus participantes. Asimismo los factores organizacionales internos y externos repercuten en el modo de actuar de los integrantes de una institución y también dependen de las percepciones que presenten cada una de estos componentes. Las variadas conductas que se presentan derivan de las actividades y las interacciones así también como las situaciones que afrontan cada uno de los sujetos de la organización.
En vista de ello debemos mencionar que algunos de los componentes anteriormente mencionados se interrelacionan para conformar un clima particular. Es por esta razón que se han elaborado diversos mecanismos que nos permiten su análisis, así como su posible interpretación.
Pritchard & otros, citados por Lagos, 2014, desarrollaron un instrumento de medida de clima que estuviera compuesto por once dimensiones:
1. Autonomía. Se trata del grado de libertad que el individuo puede tener en la toma de decisiones y en la forma de solucionar los problemas.
2. Conflicto y cooperación. Esta dimensión se refiere al nivel de colaboración que se observa entre los empleados en el ejercicio de su trabajo y en los apoyos materiales y humanos que éstos reciben de su organización.
3. Relaciones sociales. Se trata aquí del tipo de atmósfera social y de amistad que se observa dentro de la organización.
4. Estructura. Esta dimensión cubre las directrices, las consignas y las políticas que puede emitir una organización y que afectan directamente la forma de llevar a cabo una tarea.
5. Remuneración. Este aspecto se apoya en la forma en que se remunera a los trabajadores.
6. Rendimiento. Es la relación que existe entre la remuneración y el trabajo bien hecho y conforme a las habilidades del ejecutante.
7. Motivación. Esta dimensión se apoya en los aspectos motivacionales que desarrolla la organización en sus empleados.
8. Estatus. Se refiere a las diferencias jerárquicas (superiores/subordinados) y a la importancia que la organización le da a estas diferencias.
9. Flexibilidad e innovación. Esta dimensión cubre la voluntad de una organización de experimentar cosas nuevas y de cambiar la forma de hacerlas.
10. Centralización de la toma de decisiones. Analiza de qué manera delega la empresa el proceso de toma de decisiones entre los niveles jerárquicos.
11. Apoyo. Este aspecto se basa en el tipo de apoyo que da la alta dirección a los empleados frente a los problemas relacionados o no con el trabajo.
Bowers y Taylor, citados por Quintero & otros (2008), estudiaron cinco dimensiones para analizar el clima organizacional.
1. Apertura a los cambios tecnológicos. Se basa en la apertura manifestada por la dirección frente a los nuevos recursos o a los nuevos equipos que pueden facilitar o mejorar el trabajo a sus empleados.
2. Recursos Humanos. Se refiere a la atención prestada por parte de la dirección al bienestar de los empleados en el trabajo.
3. Comunicación. Esta dimensión se basa en las redes de comunicación que existen dentro de la organización así como la facilidad que tienen los empleados de hacer que se escuchen sus quejas en la dirección.
4. Motivación. Se refiere a las condiciones que llevan a los empleados a trabajar más o menos intensamente dentro de la organización.
5. Toma de decisiones. Evalúa la información disponible y utilizada en las decisiones que se toman en el interior de la organización así como el papel de los empleados en este proceso.
Brunet (1992) afirma que para evaluar el clima de una organización es indispensable asegurar que el instrumento de medición comprenda por lo menos cuatro dimensiones:
1. Autonomía Individual. Esta dimensión incluye la responsabilidad, la independencia de los individuos y la rigidez de las leyes de la organización. El aspecto primordial de esta dimensión es la posibilidad del individuo de ser su propio patrón y de conservar para él mismo un cierto grado de decisión.
2. Grado de estructura que impone el puesto. Esta dimensión mide el grado al que los individuos y los métodos de trabajo se establecen y se comunican a los empleados por parte de los superiores.
3. Tipo de recompensa. Se basa en los aspectos monetarios y las posibilidades de promoción.
4. Consideración, agradecimiento y apoyo. Estos términos se refieren al estímulo y al apoyo que un empleado recibe de su superior.
Chaparro & otros (2007), proponen para la medición y análisis del clima organizacional las siguientes dimensiones.
1. Estructura: Se refiere a la percepción que tienen los integrantes de la organización