Black Sugar fue una banda de rock latino, jazz rock y soul formada en 1970 en Perú Integrada por destacados músicos peruanos de jazz y ritmos latinos durante la época de la dictadura
El 14 de abril de 1964, el director artístico de su disquera, Raúl del Mar, lo bautizó como Rulli Rendo y a partir de ese momento
ese sería el nombre con el cual se le conoce mundialmente. Rulli Rendo se convirtió en cantante de la Nueva Ola y en ese estilo llegó a triunfar. Sus estudios de Ingeniería, Letras, Periodismo e idiomas lo han reforzado culturalmente, aunque la música lo atrajó más y fue así que empieza a ganar festivales como cantante y compositor. "Vamos de la mano hacia el cielo", "Un pañuelo y una flor" y otros temas más de Rulli Rendo, fueron grandes éxitos musicales que sirvieron para llevar a la fama a varios intérpretes. Los éxitos lo siguieron y en 1976, cuando graba el popurrí "De Toque a Toque", empieza otra etapa en la vida de ese gran cantautor, compositor, productor, arreglista, director de orquesta y gran valor de nuestra música peruana que ha paseado su talento musical por el mundo. A partir de allí lo llamarían también "El Rey del Toque". Sus Toques Musicales fueron grandes éxitos y su popularidad fue tanta que lo contrataron en México donde decidió radicar desde 1980 hasta 1995 que es cuando decide regresar al Perú.
Coros", continúa componiendo y pronto nos brindará más sorpresas musicales. Pueden conocer más detalles de su biografía, discografía y hasta disfrutar de su música si visitan su página web
http://www.rullirendo.com
Un gran abrazo por su cumpleaños y un agradecimiento por todo lo que nos ha hecho disfrutar, deleitar, cantar y bailar con
su música... ¡FELIZ CUMPLEAÑOS RULLI RENDO!
Dario Mejia
Melbourne, Australia
VISITA ARKIV PERU (hasle un click aqui) de la revista ARKIV
"La nueva ola". Un suave y bastante sano movimiento musical
de la época de nuestros viejos. Sus interpretes más conocidos en el Perú eran Pepe Miranda, Coco Fontana, César Altamirano, Pepe Cipolla, Fernando de Soria, Rulli Rendo, Jimmy Santi y Los Doltons. Surgieron en varios shows y concursos como "Twist
Beach", y un programa de Kiko Ledgard en directo desde el
Campo de Marte llamado "Villa Twist".
Las carretillas amarillas de los heladeros D'onofrio y el
característico sonido de sus cornetas. Y las bromas a los heladeros: "¿Tienes Buen Humor?" -Sí.- respondía. "¿Entonces por qué pones esa cara?". "¿Tienes Jet?" -Sí.- "¿Entonces por qué andas en esa carcocha?" Siempre se hacían cobardemente desde la azotea.
Bingo Club
Otra gaseosa que ya pasó a mejor vida, Bingo Club "El refresco del
Perú".
"Radio Reloj". Emisora radial, todas las horas que esta emisora estaba en el aire tenía como fondo el tétrico tic-tac de un reloj. Esto ponía los pelos de punta a las personas que la sintonizaban en las mañanas y se alistaban para ir a trabajar
"Serrucho" y el flojonazo de "Sampietri" personajes de las tiras cómicas de Julio Fairlie en el diario Última Hora, junto a la apetecible "Chabuca".
"El Tío Johnny a Go-Go" en Telecuatro, con las "Chichi-chicas"
(de Chichi Salim, la sobrina del Tío) y las Hermanas Marchi, que impusieron las "botas de las hermanas Marchi" (de charol blanco y taco ancho). Otros que destacaban en el programa eran la ayudante del tío, Maribel Freundt y artistas como Verónica Graham, Koki Palacios y el grupo Los Steivos (cortesia de Arkiv)
Conduciendo en el express way
Nací, hace ya muchos lustros, en una pequeña ciudad de un país latinoamericano, como dirían aquí en los Estados Unidos, al sur del Río Grande. Igual que muchos otros jóvenes de mi época -y como sigue ocurriendo con las nuevas generaciones- había oído hablar mucho de este gran país del Norte, el más rico del planeta; me sedujo la aventura de venir a vivir aquí, a este país. Pensaba hacer realidad mis sueños de juventud aquí, pensaba que sólo en este lugar se podrían realizar mis sueños. Un día, partí al encuentro de mis sueños y me vi en un mundo diferente, una lengua diferente, una cultura diferente Bregando físicamente cada día por el sustento diario, y luchando por adaptarme a esta nueva sociedad; fabricando y alimentando mis sueños cada noche al acostarme, fueron pasando los años casi sin darme cuenta; entre factorías, fondas y empleos de medio tiempo, las horas, los días y los meses fueron discurriendo; aprendí la nueva lengua, formé un hogar y mis hijos empezaron la vida hablando esta nueva lengua. En un balance final no sabría decir si triunfé en la vida o no lo hice; sé que parte de mis sueños se hicieron realidad, sobre todo aquellos que hablan de bienestar material; sin embargo seré honesto conmigo mismo; en algún lugar de mi alma sigue viviendo nítidamente, una parte de mi historia personal, una parte que no ha podido ser borrada ni por el tiempo, ni por los recuerdos sucesivos que me fueron dejando los años vividos aquí. Amo este país, éste es ahora mi país, moriré aquí seguramente, y mis cenizas seguramente se quedarán aquí. Pero, aquí en mi alma, "en un rincón del alma" -como cantaba Alberto Cortéz- hay una memoria que no ha podido ser olvidada ni borrada; es esa primera juventud vivida en mi país de origen, en ésa mi pequeña ciudad natal -little town- le dicen aquí. No sé porque misterioso mecanismo, esta memoria permanece viva desde que dejé mi país, y aún cuando llevo viviendo más del doble de tiempo aquí, no ha podido ser sepultada por los recuerdos de los años posteriores. Por algún artilugio mágico de la memoria o por alguna configuración desconocida de la biología cerebral; estos recuerdos siguen allí, vivos, nítidos, sin envejecer; siempre frescos y vivos.
Cuando conduzco en el express way, en esa media hora que me lleva al trabajo, vuelven las imágenes; entre coches que me adelantan o adelanto, pasando entre enormes trucks, entre el asfalto y las líneas blancas intermitentes que miro a través del parabrisas, y siguiendo el compás de la música que sale del
compact disk de mi auto; vuelvo a ver entre ráfagas de imágenes,
los rostros siempre jóvenes de mis amigos y amigas de mi primera juventud, veo el rostro y la sonrisa de la que fue mi novia, veo las calles de mi pequeña ciudad, la acera vaporosa por el calor del verano, los despostillados postes de alumbrado, algún jardín multicolor, algún árbol mal podado. Escuchando la música que sale del compact disk, esa música que algunas veces han hecho saltar inesperadamente lágrimas en mis ojos; entre Yesterday o
Satisfaction, entre It´s too late y Stormy, o entre Puerto Montt y El Triunfador; o tal vez entre Vestida de Novia y La Balsa, siguen
viviendo mis amigos y mi novia; siempre jóvenes, como las voces que cantan en mi auto, aquellas que alguna magia conservó también en el tiempo siempre jóvenes, cantando con sus voces jóvenes, cantando y tocando sólo para mí,... en esa media hora que me lleva al trabajo. (Aníbal Rojas)
EL PERUANO