2. LA SUBCUENCA DEL RÍO EL ÁNGEL: ANTECEDENTES, DATOS
3.1. Participación en la subcuenca
3.1.1. Discurso de la participación
El discurso de la participación, tal como lo señalan varios autores, entraña una serie de subjetividades y tendencias diversas al momento de ser implementada. Es decir, así como puede mostrarse desde una visión progresista, que pretende el empoderamiento de la sociedad civil en su quehacer diario, también puede enmarcarse en políticas clientelares y utilitarias. Para el caso, el discurso de participación, que los actores clave de la subcuenca en estudio manejan, no es la excepción. Sin embargo, parecería haber un consenso en mirar
a la participación con una connotación positiva y de involucramiento de la sociedad civil en todas las fases de un proceso.
Qué es la participación? Es bastante importante la participación, sin participación ciudadana es negativo, lo que uno trate de buscar si no hay participación ciudadana es fregado, pero si hay participación ciudadana es mejor (Presidente Junta Parroquial San Isidro, entrevista, 2008).
Es interesante la importancia que adquiere la participación en el discurso de los actores involucrados en diferentes niveles, es decir, la participación es enunciada como un aspecto clave tanto por las autoridades, los técnicos y la población común. Sin embargo, existen diferencias en el discurso manejado en diversos espacios y en diferentes tiempos, es de esto que tratan las siguientes líneas.
Mientras funcionaba el CORCACH en la zona, el discurso de la participación, enunciado por la ONG Randi Randi, puso énfasis en la construcción de una participación basada en el deseo de los pobladores de involucrarse en temas de interés común, es decir, la participación era una esfera abierta para quien estuviese interesado en participar, sin necesidad de ser representante de alguna organización, por esta razón en un inicio las reuniones eran irregulares y los temas muy diversos. En este sentido, el CORCACH se planteó no como un Consorcio de representación sino como un Consorcio de interés, ya que el objetivo, según la ONG, era establecer una plataforma de subcuenca para dar solución a variados problemas y fomentar la coordinación entre actores. De esta manera, la participación en el CORCACH se daba de manera voluntaria con bajo presupuesto y giraba alrededor de doce reuniones cada año.
Por otro lado, según la ONG, un aspecto que limitó la capacidad de la participación para modificar relaciones de poder en su contexto, fue que la mayoría de veces el interés de participar de la gente estaba enfocado en el deseo de aprender algo nuevo, más no en la necesidad de liderar o promover proyectos para el desarrollo del área.
Actualmente, en el contexto del PRODERENA, para la consultora ICA la participación adopta el carácter de obligatoria, en especial para actores claves, siendo éstos identificados como las instituciones públicas y privadas que influyen en el desarrollo del área. Desde una óptica práctica la consultora recalca el hecho de que son los entes gubernamentales, en representación de la población, los que a la final tienen la capacidad
de toma de decisiones en el área, y por lo tanto es ineludible su participación en las diferentes instancias.
La institucionalización de la participación a nivel nacional y su establecimiento como componente principal en proyectos de desarrollo a nivel internacional, hacen que quienes trabajan en proyectos de desarrollo financiados desde el exterior, tal es el caso del PRODERENA, manejen fluidamente el concepto de participación, enunciándola en cada reunión, taller o evento público. En este sentido, la definición que dan a la participación es rica en términos de fortalezas, empoderamiento, desarrollo de potencialidades, compromiso, y sobretodo en la actitud activa que el individuo que participa debería tener y que a su vez lo convierte en parte de las soluciones. Otro aspecto que surge en este punto es el reconocimiento de la posibilidad de que la participación puede ser funcional y aquí se generaliza la concepción de que la participación no es solamente el asistir y ocupar sillas vacías o constar en un registro de firmas, sino que esta vinculada directamente a la capacidad de gestionar.
Para mí la participación es el empoderamiento inicial de mis fortalezas, de mis potencialidades para la búsqueda de solución de mis necesidades. Si yo participo y soy conciente de que soy parte del desarrollo, participaré y seré comprometido. Si soy objeto para el desarrollo seré simplemente un objeto utilizado para el desarrollo (Coordinador Regional Carchi PRODERENA, entrevista, 2008).
Tal caso es confirmado en la actitud que los Gobiernos Locales, en especial las Juntas Parroquiales, han adoptado frente a la participación, participación para ellos ahora es sinónimo de gestión y su objetivo primordial es la búsqueda de soluciones, es decir que a través de la participación se procura conseguir recursos que invertir en la parroquia. Aquí, se puede notar la influencia que la nueva política del gobierno está teniendo en las Juntas Parroquiales al reconocerlas formalmente como un espacio de gobierno en la nueva Constitución, pues ahora que hay recursos, el discurso de participación y gestión se instituye en su quehacer diario.
O sea la parroquia no puede quedarse ahí donde está, debe continuar, debe seguir, y nosotros si seguimos participando vamos a seguir consiguiendo recursos para que se inviertan en nuestra parroquia y sean ejecutados también (Presidenta Junta Parroquial La Libertad, entrevista, 2008).
El discurso de participación se ha presentado de diversas maneras en la Subcuenca, desde las instituciones gubernamentales, proyectos de desarrollo y las ONGs, la población ha tenido que asimilar distintos significados en distintos momentos, desde una participación abierta, espontánea hasta una participación dirigida y con un fuerte carácter de gestión. En este punto es interesante la visión que la representante de la ONG Randi Randi mantiene y denomina a la participación fomentada por el PRODERENA, como “participación comprada”, en el sentido de que la gente ahora participa porque sabe que puede recibir algo a cambio, algo que puede ir desde una camiseta hasta recursos para ejecutar proyectos en su zona.
Esta situación es reconocida por funcionarios del PRODERENA y Municipios, quienes ponen un fuerte énfasis en hablar de una participación activa, donde quien participa esta buscando una retribución o un objetivo específico. Es decir, el discurso de la participación no se ha disociado del interés en ningún momento, desde la gestión del CORCACH hasta los proyectos del PRODERENA, la gente participa porque tiene un interés, la diferencia radica en que tipo de resultado ofrecen quienes la promueven. Como se puede ver el resultado puede ir desde capacitación, reconocimiento y asignación de recursos hasta procesos de gestión.
Entonces acá hemos trillado mucho la palabra participativo, participativo, y vemos que juntar gente y tener una reunión ya es participativo, yo creo que no, no es únicamente juntar gente, es juntar voluntades, acciones, compromisos, cuando se genere eso realmente hay participación, sino es simplemente una orientación o un cumplimiento de una actividad rápidamente, yo creo que la participación en la cuenca, es buena, hay participación realmente, es decir no es el borrego que va ahí únicamente a la minga sino que sabe porque participa, entonces yo creo que se está cumpliendo el proceso (Coordinador de Seguimiento y Evaluación PRODERENA, entrevista, 2008).
En breve, el discurso de participación que se maneja en la Subcuenca está asociado a la consecución de objetivos en común y a la búsqueda de soluciones de una manera activa y comprometida, es decir participación es actuar y ser parte de un proceso y puede darse en diferentes niveles, desde adquisición de conocimientos, mingas, gestión de recursos y en diferentes espacios generados con ese propósito.