A consecuencia de tal complejización del proceso de mediatización surgió la necesidad de tener en cuenta el concepto de opinión pública desde la perspectiva de Habermas, dado que su propuesta establece una vinculación entre el ámbito de lo político y el de lo mediático. Para este autor laopinión pública pertenece al ámbito de la acción comunicativa37 -en tanto espacio estructurado comunicativamente y no regulado sistémicamente a través del dinero y del poder38 como en el caso del Estado y la Economía-. Está ligada al mundo de la vida, en tanto lo reproduce y se integra de personas que ejercitan el rol social de ciudadanos que pueden o no pertenecer a una organización política (Habermas, 1999: 452). Además, su núcleo institucional está compuesto de redes de comunicación reforzadas, entre otras cosas, por los medios de
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En alusión al fenómeno del posmodernismo desde una perspectiva ideológico-cultural, Eduardo Grüner (2007: 89) plantea que nos encontramos ante “un agudo proceso de desciudadanización que separa cada vez más a los ciudadanos de sus “representantes” políticos fomentando en éstos la burocratización y el desarrollo de intereses corporativos conducentes a la corrupción generalizada, y sobre todo, a un regresivo ensanchamiento de la brecha entre “sociedad política” y “sociedad civil”, que viene a superponerse a la polarización social (el ahondamiento, también, de la brecha entre ricos y pobres) provocada por la exacerbación de la política de mercado y el desmontaje de las barreras de contención de la marginalidad construidas por el Estado de Bienestar”.
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En el marco de las acciones lingüísticas Habermas distingue las acciones estratégicas - orientadas a
un uso utilitario; a lograr un efecto sobre el otro e inducir comportamientos- de las acciones
comunicativas. Éstasdependen de una utilización del lenguaje orientada al entendimiento (Habermas, 1990: 79). En una situación de comunicación, los actores implicados en la interacción intentarán sintonizar cooperativamente sus planes de acción sobre un mundo de la vida compartido y sobre la base de interpretaciones comunes de la situación. Además, están dispuestos a lograr la definición de la
situación y la sintonización a través de procesos de entendimientoa partir de los roles de hablantes y
oyentes. La estructura del funcionamiento del entendimiento lingüístico (considerando el
entendimiento como entendimiento acerca de algo del mundo) consiste en que los participantes de la
interacción se ponen de acuerdo acerca de la validez que pretenden para sus actos de habla y oportunamente, también tienen presentes los desacuerdos. Al ponerse en marcha el acto de enunciación
se ponen en funcionamiento los actos de habla, los cuales promueven pretensiones de validez
susceptibles de crítica, cuya meta es el reconocimiento subjetivo (Habermas, 1990: 73-74). En otras palabras, en la instancia de comunicación o enunciación se reconoce a un otro, el cual puede disentir. 38
Esto último hace referencia a dos concepciones de la sociedad moderna a partir de dos ámbitos de acción, los cuales se enfrentan: a) los ámbitos de acción integrados sistémicamente - la economía y el Estado- regulados por medios de control como el dinero y el poder que funcionan, respectivamente, en
la economía capitalista y la organización legal burocrática; b) los ámbitosintegrados socialmente - la
esfera de la vida privada y la esfera de la opinión pública-, las cuales se encuentran en una relación de
comunicación. De esta manera la participación de los ciudadanos en la integración social mediada por la opinión pública es considerada como un entorno relevante para la obtención de legitimación (Habermas, 1999:452).
Desde esta perspectiva, se consideró interesante el rol social asignado a los medios en tanto hacen emerger espacios de opinión pública gracias a su capacidad para generar una “simultaneidad abstracta de una red virtualmente siempre presente de contenidos de comunicación” (Habermas, 1999: 552), separados en el tiempo y en el espacio. También, de poner mensajes a disposición de contextos disímiles y multiplicados. Estos espacios públicos –de opinión pública- favorecidos por los medios jerarquizan un horizonte de comunicaciones posibles y, a la vez, le quitan sus limitaciones, los cuales constituyen aspectos considerados ambivalentes e inseparables. De acuerdo con esto, si bien los medios de comunicación pueden reforzar la eficacia de los controles sociales, las propias estructuras de la comunicación llevan implícito un potencial emancipatorio que los limitan39 (Habermas, 1999: 552).
En relación con su función de integración social y como ámbito de generación de legitimidad en la sociedad, la opinión pública se vincularía con la esfera de lo político como entorno de discusión considerado ideal para la obtención de la legitimación de un poder político y de procedimientos democráticos (Habermas, 1999: 452). Como puede advertirse, en el proceso de generación de opinión pública siempre se pone de manifiesto un proceso de producción de sentido, de otros discursos. Las instancias de tomas de decisión políticas, o la expresión de un interés general acerca de algo, forman parte de esa “configuración compleja” de condiciones de producción discursiva. Esta relación resulta pertinente en el sentido de que las condiciones de producción de sentido manifiestan lo simbólico como “matriz fundamental del
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“Los medios de comunicación de masas pueden, ciertamente, escalonar, acaparar, y condensar simultáneamente los procesos de entendimiento, pero sólo en primera instancia pueden descargar a las interacciones de las tomas de postura de afirmación o negación frente a pretensiones de validez susceptibles de crítica, pues las comunicaciones, aun cuando se las abstraiga y empaquete, nunca pueden quedar fiablemente blindadas contra la posibilidad de ser contradichas por actores capaces de responder de sus propios actos” (Habermas, 1999:553).
comportamiento social, y las estructuraciones de lo imaginario como red compleja de representaciones engendradas en el seno mismo de las prácticas sociales” (Verón, 1986: 13).
4. Metodología
En lo relativo a la metodología en esta tesis se utilizó el Análisis del Discurso como método interdisciplinario. El enfoque en el que inscribió este trabajo es el de la
teoría de los discursos sociales (Verón; 1998), dado que el acceso a la red semiótica por parte del analista implica operar sobre fragmentos del proceso semiótico, o estados, que el proceso de fragmentación convierte en productos. La instancia de identificación de huellas, marcas del sistema productivo en estos productos o discursos –sistema que se busca reconstruir, parcialmente, a partir de ellas- como así también, la instancia de contrastación de los discursos generados por condiciones de producción diferentes (Verón, 1998: 138) se vinculan con las operaciones analíticas propuestas por Juan Magariños de Morentín (2008).40
Tales operaciones fueron clasificadas como identificadoras -(OAI), aquellas que segmentan y vinculan marcas lingüísticas que se encuentran presentes en determinado discurso-; contrastativas -(OAC), relacionan las marcas lingüísticas de un determinado discurso con otras marcas lingüísticas identificadas en otro discurso contemporáneo del primero-. Por último, las operaciones analíticas trasformacionales
que relacionan los pares de marcas lingüísticas contrastadas en dos conjuntos de discursos diferentes, que pertenecen a un momento determinado, con otros pares de marcas contrastadas en otros dos conjuntos de discursos diferentes, pertenecientes a otro momento – que puede ser anterior o posterior respecto del primero-. Esta
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De acuerdo con Magariños de Morentín (2008: 22) la semiótica es una “disciplina –conjunto de conceptos y operaciones- cuyo objeto es la explicación de cómo y por qué un determinado fenómeno, adquiere en una determinada sociedad y en un determinado momento histórico de tal sociedad, una determinada significación y cuál sea esta, cómo se la comunica y cuáles sean sus posibilidades de transformación”.
operación analítica posibilita la explicación de los cambios de las significaciones atendiendo a la dimensión histórico-pragmática de la significación. 41
Además, en esta propuesta se pone de relieve el interés en fortalecer la relación de la Semiótica con lo social, con las prácticas sociales, ya que constituye una de las primeras razones por las cuales se habla del análisis del discurso como campo
interdisciplinario (Arnoux, 2006:16). De allí la importancia y la necesidad de
interdisciplinariedad, en primera instancia, entre disciplinas propias de las Ciencias Sociales como la Economía, la Lingüística y la Semiótica, entre otras. Sin embargo, el carácter interdisciplinario del análisis del discurso no se circunscribe, solamente, a su consideración como una “caja de herramientas” metodológicas útiles para otras disciplinas que integran el universo de las Ciencias Sociales y Humanas. Es posible advertir, también, la confluencia de diversas disciplinas lingüísticas que aportan sus marcos teórico-metodológicos al Análisis del Discurso, a los fines de encarar y abordar la diversidad de problemáticas sociales.
Los conocimientos de diferentes perspectivas teórico-metodológicas útiles para abordar los discursos sociales deben ser herramientas del analista (Arnoux, 2006:18) disponibles para ser utilizadas ante la diversidad de discursos a analizar y atendiendo a cada caso emergente. Cada perspectiva metodológica dará -o buscará dar- explicaciones a determinados tipos de discursos, con lo cual hay un acercamiento a una concepción más bien heterodoxa del análisis del discurso, en la que cada texto pide su propio método de análisis.
Siguiendo este criterio, en este trabajo pueden identificarse dos perspectivas de análisis: la primera, predominantemente lingüística, en la que resultaron pertinentes los aportes teórico-metodológicos de la Teoría de la Enunciación y de la Subjetividad en el lenguaje propuesta por Catherine Kerbrat-Orecchioni a partir de los postulados de Émile Benveniste; la teoría de la coherencia textual de Teun Van Dijk; la
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En la caracterización del discurso político que hace Verón (1987:15) se menciona el nivel de la diacronía, la cual refiere a la operatividad de la dimensión temporal en el análisis discursivo: “La descripción de los intercambios discursivos implica que trabajamos en diacronía: los intercambios ocurren en el tiempo. Y una misma estrategia varía a lo largo del tiempo.”
propuesta analítica de jerarquización y tonalización de las informaciones, como también, de construcción de categorías conceptuales y propiedades discursivas de Beatriz Lavandera y María Laura Pardo; por otro lado, las contribuciones de la semiótica greimasiana. En cuanto a los aportes de Eliseo Verón en torno de la teoría de los discursos sociales, como también, del análisis del discurso político, han resultado fundamentales para la elaboración de la presente tesis.
Finalmente, la segunda perspectiva de análisis adoptada tiene que ver con un trabajo analítico de tipo conceptual vinculado con la Grounded Theory -Glasser y Strauss (1967)-42 y articulada con los aportes antes mencionados.
Estas propuestas metodológicas han sido útiles en función de los objetivos del presente trabajo, dado que resultaron pertinentes para dar cuenta de la relación entre los discursos estudiados –tanto políticos oficiales, como mediáticos de la prensa- con sus condiciones de producción. Esto se vincula muy especialmente con la posibilidad –o no- de generación de espacios y opiniones públicas en el marco de determinados posicionamientos, para lo cual resultaron eficaces determinadas estrategias enunciativas.
Universo de análisis
El universo de análisis al cual se han aplicado estas herramientas metodológicas se compuso, por un lado, de un corpus43 relativo al discurso de los medios de prensa, fundamentalmente noticias, editoriales y artículos de opinión. Los tres medios seleccionados, de tirada nacional, han sido Clarín, La Nación y Página/12, elegidos por el modo divergente con que han configurado, discursivamente, el mismo fenómeno social.Por otro lado, y como condición para el análisis de la prensa gráfica, resultaron pertinentes los discursos propios del campo discursivo de lo político, específicamente el discursopolítico oficial.
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Es de destacar que para este trabajo de análisis de tipo conceptual se ha utilizado el programa informático de análisis cualitativo, Atlas.ti.
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El corpus se configuró a partir de textos periodísticos impresos –edición en papel- y textos en soporte digital. Es de destacar que en algunas oportunidades durante el proceso de análisis se recurrió a estos últimos con el único interés de hacer operativo el programa informático Atlas ti, a los fines de agilizar el análisis discursivo.
Se han tenido en cuenta los discursos resultantes de eventos relativos a la integración, como las actas fundacionales, los tratados, los borradores de acuerdos, las declaraciones ministeriales y presidenciales, publicados en las páginas web oficiales. También, discursos relativos al Estado, de actores políticos como presidentes, ministros de Economía, cancilleres y legisladores. Los discursos pronunciados en reuniones relativas a la integración, las declaraciones a la prensa, como también en algunos casos,los textos de elevación de proyectos, los debates en el parlamento, y las publicaciones en la web fueron de gran utilidad para el análisis. 44 Se han tenido en cuenta, también, las actitudes y los comportamientos de actores políticos en tanto discursos, de acuerdo con el sentido que le atribuye Verón al término.
El planteo de la relación entre los campos discursivos de lo político y de lo mediático vinculados en torno de la problemática de la integración regional –que conforma el eje de esta tesis- demarcó dos momentos analíticos que se encuentran plasmados en la Segunda Parte.
A continuación, el desarrollo de esta propuesta se centrará en uno de los campos discursivos sobre los que se ha reflexionado en este Capítulo, el campo discursivo de lo político en relación con la problemática de la integración.
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Resulta pertinente destacar que los textos que componen el corpus –en general, de toda la tesis- se han analizado hasta llegar a la saturación teórica. Esto significa que ya no se “encuentra ningún dato adicional” y que el investigador observa ejemplos equivalentes una y otra vez (Glaser y Strauss, 1967:34).