Concretamente, los datos obtenidos en esta investigación enfocada al estudio de
la obediencia, la veracidad y la honestidad en 20 sujetos experim entales de una
Estancia infantil, permiten asentar lo siguiente:
En prim er lugar, se dio respuesta a la pregunta de investigación o m ejor dicho, al
planteamiento del problema, a saber, ¿cómo es el proceso m ediante el cual se puede
llegar a establecer que, ciertas contingencias de reforzam iento verbal, social y tangibles
o primarios, determ inan algunos aspectos del com portam iento moral, tales como: la
veracidad, la honestidad y la obediencia?. Por otra parte es factible expresar que fue
posible realizar pruebas em píricas en torno al com portam iento moral de los 20 niños
programados; se pudo también correlacionar el problema en térm inos de variables
independientes-dependientes; fue posible superar la ambigüedad conceptual al definir
operacionalm ente las variables de estudio y, en suma, fue posible tra d u cirla pregunta
de investigación en los siguientes térm inos: efectivam ente, existe un procedim iento
em pírico para establecer que el com portam iento moral, en las modalidades de
obediencia, veracidad y honestidad, está determ inado prim ariam ente por contingencias
de reforzam iento verbal, social, tangibles o primarios.
En segundo lugar, los datos de la investigación tam bién perm itieron apoyar el
objetivo básico, a saber, que fue posible com probar experim entalm ente que el
com portamiento moral de los 20 sujetos del estudio, estuvo siem pre correlacionado con
la presentación de las contingencias de reforzam iento programadas. Este
procedimiento, consistió en presentar 3 estím ulos de control, el reforzam iento verbal,
El Comportamiento Moral: Un Estudio Desde La Perspectiva Del A nálisis Conductual 81
social y tangible, inmediatamente después de em itida la conducta moral durante cierto
periodo y de registrar al mismo tiem po, la frecuencia de ocurrencia de dicha conducta.
Posteriormente, en retirar tales reforzadores a la emisión del com portam iento moral;
registrar la frecuencia de su ocurrencia y finalm ente, volver a reforzar de inm ediato la
em isión de la conducta moral de los niños y observar el efecto.
En tercer lugar, y seguramente el aspecto más im portante de la investigación, es
que ios datos obtenidos apoyaron con bastante claridad y precisión la hipótesis
formulada al principio. Si se recuerda, había dos propuestas com pletam ente
incompatibles e irreconciliables. La perspectiva filosófica argum entaba que la m oralidad
humana es un constructo de etiqueta subjetiva y espiritual, inherente al ser humano,
fundamentada en el deber y en el libre albedrío y por lo consiguiente, com pletamente
ajena al análisis empírico. La perspectiva conductista en cambio, en abierta
confrontación, form uló la tesis de que la moral humana puede traducirse con facilidad
en com portamiento observable y no como un constructo; estableció además que el
com portam iento moral es aprendido y susceptible por lo consiguiente al proceso
experimental. Con este antecedente se form uló la hipótesis de que el com portam iento
moral en las m odalidades de obediencia veracidad y honestidad de los niños
preescolares, estaba determ inado por contingencias de reforzamiento. En suma,
diremos que, en efecto, los datos obtenidos de la investigación permiten apoyar la
hipótesis. Esto en razón de observar que, en la línea base, cuando no se dio el
reforzador, las conductas de obediencia, veracidad y honestidad de los 20 sujetos
experimentales, se mantuvieron, durante el proceso de 5 sesiones, con bajos niveles de
frecuencia. En la prim era fase de contingencia y cuando el reforzador fue otorgado, el
El Comportamiento Moral: Un Estudio Desde La Perspectiva Del A nálisis Conductual 82
suspender el reforzador, el com portam iento moral decrem entó casi al mismo nivel que
la línea base, y, finalm ente, al reinstalar los reforzadores en la segunda fase de
contingencias, las conductas de obediencia, veracidad y honestidad de los 20 sujetos
de la investigación se incrementó hasta alcanzar los niveles del 100% durante las 5
sesiones de la fase.
Siendo este un trabajo de investigación sobre la ética de los niños y a sabiendas
de que existe deshonestidad en casi todos los ám bitos de la vida cotidiana, esto nos
obliga mayormente aún a ser veraces y honestos en razón de la naturaleza de la
investigación. ¿Con qué derecho habla de moral un inmoral? ¿Con qué autorización
nos habla de la verdad un mentiroso? ¿Qué sentido tiene que, un psicólogo m entiroso
y deshonesto, evalúe a unos niños que se roban unos dulces?.
El investigador sabe con absoluta certeza que existe una gran m ultiplicidad de
situaciones en que el fraude es una tentación enorme. La obligación aquí, dada la
naturaleza del estudio, ha sido evitarlo a toda costa. No es por demás indicar el
escandaloso caso de C. Burt que tergiversó los datos de su investigación para
pretender establecer que la inteligencia estaba determ inada por la herencia. Como
sabemos, en todas las disciplinas del conocim iento, hay casos bastante bien
documentados de fraudes científicos (León y Montero, 1999).
La presente investigación estuvo saturada de incidentes, obstáculos, anécdotas y
otras variables o factores disposicionales que, de alguna manera, la afectaron favorable