En nuestro trabajo de la presente tesis, en el ‘CUADRO RESUMEN DE
FACTORES DE RIESGO ENCONTRADOS EN LOS EIP’, podemos apreciar que luego de inspeccionar las áreas de las Chatas y Tolvas, encontramos diversos factores de riesgo, los cuales junto a la encuesta, sirvieron para la discusión de la presente tesis, que se menciona a continuación:
1. Se encontró en las Chatas ‘Niveles de luz inadecuados’ como factor de riesgo,
cuya fuente son las luminarias inadecuadas. Por lo que esto podría derivar en fatiga visual (trastornos visuales) y mental, accidentes (caídas a nivel y desnivel), entre otros.
El 100% de los inspectores considera que las luminarias de las Chatas no son adecuadas y por lo tanto no le permiten hacer su trabajo de manera normal. Lo que significa que aparte de poder sufrir accidentes, los inspectores hacen sobreesfuerzo visual que podría tener implicancias en su salud a futuro
En el escenario Tolva y Muestreo, se dieron casi los mismos resultados. Los inspectores sobre esfuerzan su vista para llevar a cabo los muestreos biométricos, por lo que requieren la misma atención que el escenario Chata.
2. El 100% de inspectores de las Chatas, mencionó haber sufrido de frio extremo
(intenso) en las Chatas. En la entrevista mencionaron que cuando finaliza las descargas de las E/P o no las hay, dejan cerrados los ambientes de las Chatas, dejando al inspector a la intemperie, sin ningún cobijo que los proteja, tal es el caso por ejemplo, de las Chatas de los EIPs Jada y PROMASA.
Es preciso mencionar, que los inspectores usan casacas que los protege del frio durante las inspecciones, pero este aunado con el chaleco y el uso de
arnés dificultan su movilidad y destreza, por lo tanto tienen incidencia contra su seguridad.
El 83% de inspectores de las Tolvas, afirmó haber sufrido de frio extremo (intenso) en la realización de los muestreos biométricos, frente a un 12% que no precisa y apenas un 5% de ellos que afirmó que no haber sufrido tal. Mencionan que para realizar dicho muestreo, no cuentan con un ambiente fijo ni mucho menos adecuado, pues lo realizan a la intemperie; como en los EIPs Austral Group S.A.A, COPEINCA, Pacifico Centro, etc. Muy aparte que el pescado viene congelado por los sistemas de frio que tienen las E/Ps y al tener que manipularlo asimilan el frio a sus cuerpos por conducción dérmica.
3. El 100% de inspectores considera que los ruidos de las chatas le causan molestias y/o afectan su labor, y para el 78% de los inspectores de las Tolvas el ruido de las alarmas acústicas le causa molestias en dichas Tolvas. Lo que significa que para casi la totalidad de ellos el ruido les sigue causando molestias y afectando en su labor, a pesar de usar los tapaoídos proporcionados por la empresa.
Los inspectores de las Chatas, están permanentemente en comunicación con sus compañeros presentes en las Tolvas de los EIP, por lo que el tapaoidos que usan les dificulta dicha comunicación, por lo cual muchos optan por sacarse tales tapaoidos y más aún buscar un lugar donde haya menos ruido.
La disfonía, como efecto del ruido, es otro de los problemas que afrontan los inspectores de las Chatas, producto del tener que elevar la intensidad de la voz para comunicarse permanentemente con sus pares de Tolva. También presentan este problema los inspectores que realizan el muestreo biométrico cerca de las Tolvas, debido al ruido de las rastras.
4. Para el 85% de inspectores cree que las vibraciones en Chata le causan molestias y afectan su desenvolvimiento. Como se sabe, las Chatas son plataformas flotantes y a la vez vibrantes, y es allí donde los inspectores entran en contacto con las vibraciones de esta.
Se desconoce la magnitud de las vibraciones en las chatas y sus repercusiones que pudieran tener específicamente en la salud de los inspectores. Además dichas vibraciones les impiden llenar su documentación de forma normal, pues tales movimientos bruscos les ocasionan anular dichos documentos.
Respecto a las vibraciones en Tolvas y Rastras, estas le causan molestias u afectan su desenvolvimiento laboral para el 68% de los inspectores.
5. El 75% de inspectores de las Chatas no utiliza ningún tipo de bloqueador solar, mientras que el 25% restante menciona que sí (1 de cada 4); mientras que en los inspectores de las Tolvas, el 62% de ellos no utiliza ningún tipo de bloqueador solar, mientras que el 38% restante mencionó que sí. El resultado demuestra que la gran mayoría de los inspectores no se protegen de la radiación ultravioleta, por lo que están propensos a sufrir cáncer de piel.
6. Los inspectores están expuestos a gases tóxicos provenientes de las bodegas
de las embarcaciones, que descargan en las Chatas y más aún los descargadores (chateros) quienes tienen mayor riesgo de inhalar dichos gases (han fallecido muchos de ellos). Muchos de los inspectores al tener que inspeccionar las lanchas han sufrido dolores de cabeza e incluso mareos.
El 92% de inspectores menciona que ha inhalado gases producidos por la descomposición del pescado contenido en las bodegas de las E/P. Lo que indica que casi la totalidad de los inspectores, inhaló gases tóxicos que pudieron haber tenido consecuencias graves en su salud.
Para el 95% de inspectores de las Tolvas y Muestreo, la inhalación de gases producidos por la descomposición del pescado en las pozas de almacenamiento, les causa malestares. Lo que nos indica, que la gran mayoría de inspectores sufre como consecuencia del problema de descomposición en dichas pozas.
El 100% de inspectores menciona que inhala humos de combustión (monóxido de carbono) ya sea de la Chata, de las Lanchas o de la Panga. Al preguntárseles ¿Con qué frecuencia? Para el 40% de ellos mencionaron ‘continuamente’ (muchas veces por día), otro 40% respondieron ‘frecuentemente’ (una vez por día) y el 20% restante respondió ‘esporádicamente’. Este resultado nos indica que la totalidad de inspectores está poniendo en riesgo su salud producto de dicha inhalación.
Por otro lado en el escenario Tolva y Muestreo, el hollín es un gran problema para la salud de los inspectores. Como las fábricas están en una zona industrial, los humos tóxicos (hollín) que arrojan al ambiente llegan a parar a las otras fábricas llevados por las corrientes de aire. Tal es el caso del EIP TASA, que sus emanaciones recaen en las Tolvas del EIP CFG INVESTMENT.
El 63% de inspectores señala que inhala humos de combustión (hollín) de manera continua, el 32% señala frecuentemente, mientras que el 5% restante, esporádicamente. Según muestran los datos, la gran mayoría de inspectores (95%) corre peligro de contraer alguna enfermedad pulmonar.
7. El peligro biológico, también se detectó en la mayoría de las Chatas y a los cuales están expuestos no sólo los inspectores sino también el personal que allí laboran. Los ambientes de las Chatas como la cocina, los camarotes, etc. no se encuentran en buenas condiciones de salubridad. Lo cual se debe a que no existen programas de limpieza y desinfección efectivos. Por lo que todo el
personal, incluido los inspectores, están propensos a contraer infecciones causadas por virus, bacterias o parásitos, como por ejemplo la hepatitis, alergias, etc.
Para reforzar, lo que se encontró durante la inspección, el 100% de inspectores considera que los ambientes de la Chata no están libres de patógenos. Este resultado es lo que perciben la totalidad de los inspectores y nos muestra a la vez los peligros y/riesgos a los que están expuestos.
El 53% de inspectores de las Chatas menciona que la empresa CERPER realiza vacunaciones pero que no respeta las dosis requeridas que los protejan de contagios como la influenza, Hepatitis B, etc. Por lo que la gran mayoría de los inspectores no se sienten protegidos de contagios durante sus labores. Los resultados para el escenario Tolva, son parecidos, por lo que casi la totalidad de los inspectores de los distintos escenarios, no se sientes protegidos al respecto.
8. Durante las inspecciones a las Chatas, se observó en muchas de ellas, acumulaciones de basura, de las cuales emanaban malos olores que dificultaban el tráfico normal del personal que allí labora. No hay un recojo permanente de los desechos, por lo que muchos de ellos optan por arrojarlos al mar.
Un 72% de inspectores ha visto acumulaciones de basuras de manera permanente en las Chatas, mientras que el 18% menciona que no, y un 10% no precisa. Lo que nos indica que la mayoría de los inspectores ha estado bajo condiciones de insalubridad y propensos a sufrir enfermedades ya sea gastrointestinales, respiratorias o micóticas.
Otro de los problemas de insalubridad encontrados en las Chatas, es referente a los Servicios higiénicos. Se observó en muchos de ellos inodoros inoperativos, falta de mantenimiento, falta de equipamiento y en el peor de los casos falta de tales SS. HH. Los inspectores jerarquizaron tales falencias en primer lugar a ‘Inodoros inoperativos’, seguido de ‘Falta de servicios higiénicos’, y en tercer y cuarto lugar a ‘Falta de equipamiento’ y ‘Falta de mantenimiento’, respectivamente. Como podemos observar, bajo esas condiciones de insalubridad se trabaja en las Chatas.
Por otro lado, también se pudo observar que no existen realmente ‘Vestuarios’ en las Chatas, por lo que como se mencionó anteriormente, usan los camarotes para tal fin, contaminándolo de esa manera. El 100% de inspectores respondió que no existen realmente vestuarios en las Chatas. El 100% de inspectores también cree los EIP deberían adecuar en sus Chatas un ‘Ambiente para Descansar’ que evite que su personal use los camarotes en las paradas y los contamine de esa manera.
9. Las posiciones y posturas inadecuadas como el estar de pie, encorvado, encogido, etc. otro de los factores de riesgo encontrados a los que están expuestos inevitablemente los inspectores del Programa. El 100% de inspectores asegura no contar con los elementos de trabajo necesarios llámese mesas, sillas, etc., para realizar su trabajo óptimamente. Lo que demuestra que la totalidad de inspectores tiene dificultad para hacer su trabajo normalmente en las Chatas.
Y esto se pudo comprobar en casi la totalidad de las Chatas, donde los inspectores no cuentan con mesas, ni sillas propias para realizar su trabajo, salvo el EIP TASA, que si proporciona tales; otros EIP como Copeinca S.A.C, Pesquera Centinela S.A, CFG Investment S.A.C., Pesquera Hayduk S.A, Austral Group S.A.A y Pesquera Cantabria S.A permiten el ingreso a sus Comedores
para que los inspectores hagan su documentación. Pero debido al mal diseño de tales ambientes, los inspectores adoptan inevitable e involuntariamente posiciones y posturas encorvadas y encogidas. Y peor aún, otros EIP como PROMASA, Pacifico Centro S.A y Pesquera Jada S.A. proporcionan sólo los camarotes – pues carecen de otros ambientes - a los inspectores, por lo que estos llenan sus documentos de pie y encorvados, durante todo el día de la jornada. Por último la Chata de Pesquera Exalmar. S.A es la más nociva ergonómicamente hablando para los inspectores, ya que sólo le proporcionan un ambiente vacío, sin mesas, ni sillas; cosa que los inspectores tienen que llenar su documentación en el suelo.
El 92% de inspectores, aseguran no contar con elementos de trabajo óptimos, llámese mesas, sillas, etc., necesarios para realizar su trabajo tanto en tolva como en muestreo. Los inspectores de las Tolvas de los EIP Copeinca S.A.C y Austral Group S.A.A presentan a menudo dolores de espalda y cintura, ya que las bancas donde se sientan a llenar su documentación, no tienen espaldar.
Los inspectores que realizan los muestreos biométricos, son los que sufren a menudo de trastornos musculoesqueléticas, debido a las posiciones y posturas inadecuadas que adoptan para desarrollar su labor. La totalidad de inspectores respondieron que asumen inevitablemente posiciones y/o posturas inadecuadas durante el desarrollo de los muestreos biométricos. El 97% de los inspectores señaló haber sufrido de calambres u otras dolencias osteomusculares como consecuencias del desarrollo del muestreo biométrico que realizan. Estos resultados demuestran, que casi la totalidad de los inspectores sufren trastornos musculoesqueléticos producto de dicha actividad, que la convierte en un problema serio para su salud.
10.El 95% de los Inspectores conoce de los riesgos y/o consecuencias debido a
conoce. Los datos anteriores reflejan que la gran mayoría de los inspectores son conscientes de los riesgos y/o consecuencias a los que ven expuesto, producto de las jornadas prolongadas de trabajo y sus implicancias principalmente en la salud.
El 95% de inspectores afirma que los motivos por lo que su jornada de trabajo se ve prolongada, se deben a ‘reuniones en la oficina’ al salir del turno de trabajo (por capacitaciones, preparación para auditorias, comunicados, charlas, etc.). El 90% de inspectores también menciona que se debe a la ‘espera en la oficina’ a que revisen sus actas, asignen sus puntos de control, etc. El 89% menciona también como causa a los ‘relevos tardíos’ debido a traslado a muelle, espera a Panga, etc. (para el caso del escenario Chata). El 56% menciona como causa a los ‘exámenes’ o evaluaciones que se les toma continuamente (para el caso del escenario Tolva y Muestreo). Y un 60% también menciona a otros como: la falta de sensibilidad de los jefes, falta de movilidad, rehacer actas, etc.
Respecto a los aspectos importantes de su vida cotidiana que se privan los inspectores debido a la prolongación de su jornada laboral, el 100% de inspectores, menciona a la ‘vida familiar’(enseñar a los hijos, estrechar lazos, tareas domésticas, paseos, etc.), un 55% también mencionó a la ‘vida profesional’(actualización profesional, nuevos proyectos, etc.), un 40% también a la ´vida social´ (compromisos, reuniones, etc.)y un 10% también mencionó a chequeos a su salud, deporte, etc. Lo que refleja la gran importancia que tiene para los inspectores tales aspectos - sobretodo la vida familiar- los cuales se ven alterados debido a ello.
11.Respecto a si existe algún control o medida óptima para su seguridad cuando
83% de inspectores menciona que ‘no’, un 10% que ‘si’ y apenas el 7% ‘no precisa’.
Hay días en que las descargas de las E/P son continuas y rápidas, lo que hace que los inspectores hagan su inspección a ese ritmo. Esto debido a factores como bombas de succión rápidas, poca pesca en bodegas, abordaje y desabordaje peligroso por diferencias de altura de E/P, poca capacidad de las bodegas (E/P llamadas ‘vikingas’), actividades del inspector (comunicación radial con Tolva y SISESAT), etc.
Con respecto al escenario Tolva y Muestreo, los ritmos rápidos también tienen repercusión en los Inspectores. Pero más notoriamente se puede apreciar durante la realización de los muestreos biométricos, ya que la mayoría de los EIP tienen varias líneas de descarga o tolvas, que hacen que igual número de E/P descarguen al mismo tiempo, y como estas tienen que ser muestreadas en su totalidad (según disposición de la empresa), los inspectores no se abastecen por lo que inevitablemente están propensos a estos ritmos rápidos. En efecto, el 97% de inspectores mencionó que se ha sentido extenuado física y mentalmente producto del ritmo rápido durante el desarrollo de los muestreos biométricos, frente a apenas un 1% que afirmo que no y un 2% que no precisa. Lo que demuestra que la empresa no tiene un efectivo control cuando su personal inspector de los distintos escenarios, tienen que afrontar ritmos rápidos durante sus labores.
12.El 94% de los inspectores afirma no haber oído sobre el Ciclo circadiano y sus repercusiones en la salud, mientras un 4% respondió si y apenas un 2% no precisó. Esto nos indica que la gran mayoría de ellos ignora las repercusiones en su salud que podría traer consigo la alteración de su ritmo biológico.
Del mismo modo, el 92% de inspectores afirma que tiene alteraciones en el sueño, mientras que apenas el 3% mencionó que no y un 5% no precisa. Como se pudo apreciar, la gran mayoría de los inspectores tienen problemas para conciliar el sueño. Asimismo, el 98% de inspectores cree que las alteraciones en el sueño que sufren, se deben a los cambios de turno de trabajo a los que están inmersos.
Por otro lado, el 100% de inspectores cree que el trabajo nocturno les afecta principalmente en su ‘calidad de vida’, pero que también les afecta la ‘vida familiar’ respondió un 75% y en su vida social un 35%. Reflejando estos datos, que la totalidad de inspectores es consiente que trabajar de noche afecta a su salud y que además tiene implicancias para su vida familiar y social.
13.El 88% de inspectores afirmó haber sufrido de fatiga mental durante las inspecciones debido a la alta concentración que ello demanda, mientras que un 10% afirmó lo contrario y apenas un 2% no precisó. Lo que nos indica que la gran mayoría de ellos se estresa durante las inspecciones y que ello puede derivar en problemas a su salud y/o accidentes. La misma pregunta hecha a los inspectores del escenario Tolva y Muestreo, no tuvo mucha variación en los resultados.
El 85% de inspectores afirmó que el llenado de actas le genera algún grado de estrés. Este resultado nos indica que para la mayoría de los inspectores les resulta algo estresante tener que llenar las actas de inspección respectivas.
El 65% de inspectores catalogó su estrés como alto, el 33% como medio y apenas un 2% lo catalogó como bajo. Lo que significa que para la mayoría de ellos el estrés se ha convertido en un problema para su salud y seguridad. Las mismas pregunta hecha a los inspectores del escenario Tolva y Muestreo, no tuvo mucha variación en los resultados.
Del mismo modo el 85% de inspectores (escenario Chata) menciona a la ‘sobrecarga de trabajo’ la causa de su estrés, pero también el ‘no anular actas’ respondió un 73%, la ‘comunicación radial deficiente’ también lo consideró el 65% de ellos y ‘llamadas al SISESAT no respondidas’ el 42% de los inspectores. La misma pregunta hecha a los inspectores de Tolva –Muestreo, arrojaron los siguientes resultados: El 88% de inspectores menciona a la ‘sobrecarga de trabajo’ la causa de su estrés, pero también el ‘no anular actas’ respondió un 82%, la ‘comunicación radial deficiente’ también lo consideró el 49% de ellos y ‘Otros’ como reclamos infundados de los representantes de las E/P y EIP, entre otros, el 47% de los inspectores. Lo que significa que todos estos factores afectan significativamente a los inspectores durante su labor.
14.Entre los psicosociales productores de sobrecarga psíquica, que sufren los inspectores, también encontramos a la inseguridad extralaboral, como los asaltos y robos a los que están expuestos, tanto los inspectores de las Chatas, como los de tolva y muestreo (en tierra);y que derivan en muchos de ellos, en estrés.
En las Chatas, los inspectores se sienten amenazados, de ser asaltados constantemente. Hay muchos antecedentes de asaltos a las Chatas, como por ejemplo la de Pesquera Jada, Pesquera Centinela, Austral Group, Pesquera Hayduk, Pesquera Rubaudo, Pesquera Cantabria, etc. En donde los inspectores fueron golpeados y maniatados, y además sufrieron el robo de sus pertenecías.
Para trasladarse a los EIP y cumplir sus funciones en las Tolvas y Muestreo, los inspectores tienen que transitar largos tramos y por zonas altamente peligrosas (Zona Industrial 27 de Octubre, Coishco, etc.) carentes o con poco
alumbrado y transporte. También hay antecedentes de asaltos, muchos de ellos no denunciados, como los ocurridos (y ocurren) en las afueras de los EIP Pesquera 1313 y Exalmar, zonas muy peligrosas, donde pululan gente de mal vivir.
El 82% de los inspectores de los EIP, cataloga como ‘Muy peligrosa’ la zona por donde transita, frente a un 18% que lo considera ‘Peligrosa’. Según estos datos, se corrobora que la totalidad de inspectores esta propenso a sufrir de asaltos y/ robos en cualquier momento.
A su vez, el 97% de los inspectores cree que la Empresa Cerper, debería coordinar acciones y estrategias con la PNP y Serenazgo, que salvaguarden su integridad. Estos datos reflejan, la preocupación de casi la totalidad de inspectores en cuanto a su seguridad, cuando tienen que transitar con dirección a sus puntos de control.
Igualmente, el 100% de inspectores cree que la organización debería disponer