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- En la tabla y figura Nº 01, se puede demostrar que un acumulado del 64 %;

del total de los pacientes del Programa de Prevención y Control de

Tuberculosis del Hospital de Apoyo Chepén; tienen edades que varían entre 25 – 35 años, estas cifras nos confirmas que la mayoría de estas personas

son relativamente joven y por consiguiente se puede impulsar programas de

tratamiento per mejorar su nivel de salud/enfermedad. Además, esto se debe

a que en este intervalo de edades mantuvo las mayores relaciones sociales

(en el trabajo, amistades) por lo que estuvieron más expuestos a contraer la

enfermedad

- En la tabla y figura Nº 02, se puede demostrar que del total de los pacientes

del Programa de Prevención y Control de Tuberculosis del Hospital de Apoyo

Chepén; el 53 % son de sexo masculino, evidenciando que la mayoría estas

personas son varones y tienen mayores dificultades en su tratamiento debido

a los estilos de vida que llevan.

- En la tabla y figura Nº 03, se puede demostrar que del total de los pacientes

del Programa de Prevención y Control de Tuberculosis del Hospital de Apoyo

Chepén; el 33 % son obreros y por consiguiente tienen mayores dificultades

para no participar en los programas de tratamiento y están más expuestos a

sufrir de esta enfermedad.Las limitaciones laborales que genera la

Tuberculosis Pulmonar se ven reflejada en varios casos, no es fácil tener la

enfermedad y un trabajo a la vez, ello genera tensión en el paciente

provocando cambios de humor; así mismo, algunos ponen de manifiesto que

trabajo y el tratamiento de la enfermedad durante el primer mes hasta que

negativize.

- En la tabla y figura Nº 04, se puede demostrar que del total de los pacientes

del Programa de Prevención y Control de Tuberculosis del Hospital de Apoyo

Chepén; el 49 % llevan entre 6 y 18 meses de control de esta enfermedad.

De estas cifras podemos deducir que son personas que llevan poco tiempo

en tratamientos y están preocupados en resolver lo más rápido su problema

de salud.

Estas cifras estadísticas se pueden corroborar con el siguiente testimonio: “Señorita, estoy preocupado por mi recuperación por eso ya llevo seis meses de tratamiento, sigo las indicaciones médicas con la esperanza de sanarme lo más pronto posible…” (Axel; 21 años de edad).

Es muy importante que las personas con enfermedad de tuberculosis reciban

tratamiento, terminen todos sus medicamentos y los tomen exactamente

como se les haya indicado. Si dejan de tomar los medicamentos antes de lo

previsto, pueden volver a enfermarse. Si no los toman en la forma correcta,

las bacterias de la tuberculosis que todavía estén vivas pueden volverse

resistentes a esos medicamentos. La tuberculosis resistente a los

medicamentos es más difícil y más costosa de tratar.

Esta enfermedad infecciosa puede tratarse, pero el tratamiento de la

tuberculosis es largo y un tanto complejo. Se basa en la toma de varios

antibióticos durante periodos de tiempo nunca inferiores a seis meses.

Suelen combinarse dos antibióticos durante los seis meses (isoniazida y

más durante los primeros dos meses, para que la actuación sobre la bacteria

sea más agresiva desde el principio. (AIRALDI FIGUEROA, Lucía; 2013).

- En la tabla y figura Nº 05, se puede demostrar que del total de los pacientes

del Programa de Prevención y Control de Tuberculosis del Hospital de Apoyo

Chepén;el 62 % tienen bajo nivel de soporte familiar. Con estas cifras se

pone en evidencia que la mayoría de estas personas no cuentan con el

apoyo de sus familiares más cercanos para continuar con el proceso de

tratamiento de su enfermedad y por consiguiente se sienten desolados para

afrontar de manera más efectiva su recuperación.

Estas cifras estadísticas se pueden corroborar con el siguiente testimonio: “Señorita, desde que mi diagnóstico salió positivo, siento que mis familiares se alejaron y no me acompañan para seguir mi tratamiento, este hecho me entristece mucho, pero que me queda solo seguir adelante para aliviar mi enfermedad…” (Pedro; 26 años de edad).

La problemática social de esta enfermedad actualmente se centra en el

riesgo de incumplimiento terapéutico y su posible influencia negativa tanto

en la salud del paciente como en el control de la enfermedad desde el punto

de vista de la salud pública. Así mismo, sabiendo que el entorno afectivo y

social (conyugue o compañero (a), hijos, miembros de la familia o parientes,

amigos, vecinos), que rodea al paciente influye sobre las decisiones que

tomaría con respecto al cumplimiento del tratamiento de la enfermedad.

(FABELO, J.; 2013).

Estudios realizados durante los últimos años han intentado medir el grado

este estudio pretende evaluar el impacto directo que tiene la familia y los

amigos para que el paciente concluya satisfactoriamente con su tratamiento.

El tratamiento, a diferencia de otras enfermedades crónicas, es de duración

larga, con varios medicamentos cuyos efectos secundarios son visibles en

la mayoría de los pacientes.

En la correlación de las variables del estudio, se evidencia que el soporte

familiar y social se relaciona directamente con el cumplimiento del

tratamiento de los pacientes con Tuberculosis Pulmonar; esto indica que a

valores altos de soporte familiar y social corresponden valores altos de

cumplimiento del tratamiento.

Cuando el paciente percibe el apoyo, ayuda y preocupación de la familia, se

sentirá más confiado y motivado a culminar con el tratamiento para poder

recuperarse pronto y reinsertarse a su vida cotidiana, por otro lado, el apoyo

social influye de manera directa en el paciente, ya que se sabe que la

tuberculosis pulmonar daña su autoestima generando sentimientos de culpa,

depresión, resentimiento y vergüenza, ya que son factores que van a influir

negativamente en el adecuado cumplimiento del tratamiento (MARTÍNEZ,

Y.; 2014).

La Tuberculosis Pulmonar en la mayoría de los pacientes causa un “debilitamiento general”, que se manifiesta con poca energía, agotamiento

físico para el trabajo y estudio, así mismo, este debilitamiento se asocia a

diferentes niveles de discapacidad por parte de los pacientes, con niveles

variables de perturbación de sus actividades productivas y

Contar con soporte familiar o no va a tener algunas repercusiones

importantes sobre la salud de las personas ya que ayudan a mantener la

salud, amortiguan los efectos negativos que pueden producir ciertos

acontecimientos de la vida. Por el contrario, la pérdida o ausencia de soporte

en esencia por parte de la familia, asociada a diferentes fuentes de estrés

potencian y crean un alto nivel de vulnerabilidad.

Según Weakland, las interacciones familiares son muy importantes tanto en

el origen como en el curso y resultado de las enfermedades. Este autor

señalaba que la familia poseía una influencia directa (pudiendo dificultar o

facilitar funciones corporales) como indirecta (ayudando o interfiriendo en la

aplicación de tratamientos médicos).

Por otro lado, Campbell y Treat, dicen que la familia puede ejercer un efecto

sobre la salud de sus miembros a través de dos caminos: el psicofisiológico

y el conductual. Desde el punto de vista psicofisiológico, se hace referencia

a los factores familiares relacionados con el estrés, si la persona cuenta con

un buen funcionamiento de la familia, ésta se convierte en el principal centro

de apoyo, en cambio si el funcionamiento de la familia es inadecuado, puede

generar un estrés adicional. (JAVE, O.; 2014).

Desde el punto de vista conductual, se hace referencia a las prácticas de

salud que ejercen influencia sobre la persona. Así, algunos comportamientos

relacionados con la salud pueden ser la dieta, el ejercicio, el descanso y

sueño, por otro lado, el uso de alcohol es, en parte, aprendidos y mantenidos

dentro de la familia. Se ha destacado desde hace algunos años la

de estilos de vida y participación en programas de rehabilitación

(ORGANIZACIÓN DE LOS ESTADOS AMERICANOS; 2014).

El soporte social es fuente de amor, cuidado, afirmación y autoayuda en los

pacientes con enfermedad crónica. Las redes sociales tienen un efecto

directo sobre la salud mediante la interacción con los demás, proporcionando

un sentido de identidad social, de pertenencia y participación, fomentando

conductas saludables, incrementando la autoestima y favoreciendo el grado

de adaptación a un estímulo estresante para obtener una respuesta positiva

y satisfactoria al tratamiento de la enfermedad (JAVE, O.; 2014).

El soporte social actúa a manera de amortiguador entre los eventos

estresantes de la vida y la enfermedad, hay evidencia entonces para sugerir

que un cohesivo y suficiente soporte social podría favorecer el pronóstico de

mejoría del paciente. El tener una red social tupida o un fuerte soporte social

implica que el paciente tiene varios roles para fortalecerse a sí mismo y dar

un sentido reforzante y positivo a su vida. El paciente, lejos de ser un mundo

autónomo y aislado, es también miembro de diversas redes sociales (el AA.

HH, las juntas directivas, los vecinos, amigos, etc.) y forma parte de una

cultura. Así mismo la unidad en la que, directa o indirectamente, repercuten

las consecuencias de las crisis sociales, que la sociedad construye alrededor

de enfermedades específicas (CONTRERAS, A.; 2010).

Es muy común que un paciente afectado por la enfermedad considere que

el tratamiento es muy difícil de mantener o continuar, expresando

frecuentemente su deseo de abandonar el tratamiento debido a diversos

factores, entre ellos: el exceso de tabletas que recibe cada día, los efectos

los problemas económicos y/o familiares como consecuencia del

tratamiento, motivos religiosos, etc., (FABELO, J.; 2013).

La Tuberculosis Pulmonar es curable, pero es necesario un diagnóstico

temprano; pues es una enfermedad grave si no se cumple el tratamiento

adecuado. En seguida, es indispensable no abandonar el tratamiento, al

suspenderlo, la enfermedad se empeora rápidamente y causa que el bacilo

se haga resistente a los medicamentos (ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA

SALUD; 2014).

El incumplimiento de las indicaciones médicas, no solo es grave porque hace

ineficaz el tratamiento prescrito contra la Tuberculosis, sino que produce un

aumento de la morbilidad y mortalidad; así como aumenta los costos de la

asistencia sanitaria. Es así que genera grandes pérdidas en el aspecto

personal, familiar y social. Se entiende que el control de la tuberculosis, no

solo depende de la prescripción de un tratamiento correcto de parte del

personal sanitario sino también depende de las actitudes y voluntad propia

del paciente de asumir las normas o consejos dados por el médico o personal

sanitario, realizadas éstas tras una decisión completamente razonada. Estas

medidas que contribuyen al control de la enfermedad dependen de los

hábitos aprendidos de cada paciente para fomentar su salud y prevenir el

contagio de la enfermedad.

- En la tabla y figura Nº 06, se puede demostrar que del total de los pacientes

del Programa de Prevención y Control de Tuberculosis del Hospital de Apoyo

Chepén;el 58 % solo a veces asisten con frecuencia a su tratamientoy este

abandono del tratamiento se debe principalmente a la falta de vigilancia

estructura de la sociedad responsable de la reproducción biológica y social

del ser humano, eje fundamental para motivar al paciente a tomar el

tratamiento completo contra la tuberculosis hasta su total restablecimiento,

de acuerdo a las indicaciones del personal de salud y realizando los

controles médicos respectivos.

Estas cifras estadísticas se pueden corroborar con el siguiente testimonio: “Señorita, me siento desmotivada para asistir a mi tratamiento, todos se retiran de mi lado porque tienen miedo de contagiarse, mi misma pareja me señala que yo soy la culpable de mi enfermedad…” (Teresa; 29 años de edad).

El apoyo afectivo es esencial ya que permite acompañar al paciente en el

curso de la enfermedad, evitando pensamientos de negatividad y baja

autoestima. La tuberculosis pulmonar se acompaña de un debilitamiento

general, con poca energía y capacidad física para las actividades cotidianas,

este debilitamiento se asocia a diferentes niveles de discapacidad por parte

de los pacientes, y el estigma social causa un gran impacto en el paciente;

es por ello, que se siente rechazado y excluido de la sociedad, deteriorando

su autoestima.

El abandono del tratamiento antituberculoso se define como la no asistencia

a tomar tratamiento por más de 30 días consecutivos. Es una barrera

importante para el control de la TB, porque se relaciona con fracaso del

tratamiento, con desarrollo de farmacoresistencia, con diseminación de la

infección y con incrementos en los costos de tratamiento. Entre las posibles

causas de abandono se describen: la larga duración del tratamiento (6 a 8

medicamentos antituberculosos y desinformación sobre la enfermedad y su

tratamiento.

La identificación de factores que influyen la probabilidad de abandonar el

tratamiento es el primer paso para el diseño de intervenciones que mejoren

la adherencia al tratamiento y el control de la enfermedad. Por ello, el

objetivo de este estudio fue identificar los factores de riesgo asociados al

abandono del tratamiento antituberculoso en los cuatro departamentos de

mayor incidencia del Perú. (RODRÍGUEZ, P.; 2010).

En tuberculosis se define como abandono de tratamiento la inasistencia

continua a la terapia por un mes o más. El abandono de tratamiento de la

tuberculosis es uno de los factores más importantes que disminuye la

eficiencia de la terapia, asociándose a fracasos, mayor mortalidad, desarrollo

de resistencia bacteriana y un período de contagiosidad más prolongado2,3.

Las causas del abandono de tratamiento se han asociado clásicamente a

factores del paciente, factores que se relacionan con la toxicidad de los

fármacos y factores relacionados al sistema de salud. Dentro de los factores

del paciente influyen especialmente la adicción a drogas o alcohol y el no

tener el apoyo familiar; factores relacionados a la terapia son la cantidad de

fármacos y las reacciones adversas a éstos; y factores dependientes del

sistema de salud son los horarios de atención limitados, el trato del personal

de salud o la falta de información.

Otro hallazgo importante es que el abandono se produce tanto en la fase

diaria como en la fase intermitente, pero la mayoría abandona con al menos

un mes de tratamiento. Esto se complementa con que hasta en un tercio de

el hecho de “sentirse bien”, lo que efectivamente sucede cuando se ha

completado este tiempo de tratamiento. Esto refleja que existe una falta de

conocimiento de la enfermedad y de su evolución que debería subsanarse.

Otros estudios han demostrado que mejorando el nivel de conocimiento

sobre la tuberculosis se logra disminuir el porcentaje de abandonos.

(CÁCERES, F.; 2012).

Sin embargo, se ha observado que existe una tendencia a culpar siempre al

paciente del abandono de la terapia y a no asumir dificultades en el acceso

a tratamiento, problemas con la información y educación entregada e

incompetencia del sistema de salud para abordar los problemas asociados,

como por ejemplo el abuso de sustancias.

El abandono del tratamiento anti tuberculosis, se inicia cuando el paciente;

no concurrir a recibir el tratamiento por más de treinta días consecutivos, es

la principal limitación para lograr la cura de esta enfermedad. Además de

que impide la curación, el abandono guarda una relación estrecha con una

pronta recaída y, no obstante ser una causa reversible, constituye el mayor

factor determinante del fracaso terapéutico. Es también un antecedente

común en pacientes que mueren de tuberculosis en el país.

- En la tabla y figura Nº 07, se puede demostrar que del total de los pacientes

del Programa de Prevención y Control de Tuberculosis del Hospital de Apoyo

Chepén;el 65 % tienen deficiente nivel de relaciones intrafamiliares. De estas

cifras se puede deducir que la mayoría de estas personas tienen problemas

de comunicación con sus familiares para trasmitir sus dolencias, temores y

sufrimientos con las implicancias de esta enfermedad. Con estos resultados

relaciones intrafamiliares obstaculizando el normal proceso de recuperación

de su estado de salud.

Estas cifras estadísticas se pueden corroborar con el siguiente testimonio: “Señorita, a raíz de mi enfermedad se han complicados mis relaciones con mis familiares, el nivel de comunicación es deficiente y no tengo a quien contar mis temores y sentimientos…” (Roberto; 29 años de edad).

El trastorno bipolar representa un fuerte desafío para las relaciones intrafamiliares. Los síntomas como los cambios de humor y las conductas de riesgo, por lo general provocan en los seres queridos sentimientos de confusión y les provoca un profundo agotamiento. Además, los seres queridos también presentan la dificultad de no poder diferenciar entre la enfermedad y la persona.

Ellos pueden invalidar los sentimientos del sujeto o culpar a la enfermedad por todo o también pueden creer que la persona toma las decisiones conscientemente cuando se trata de su enfermedad. Pero los familiares se alejan de estos pacientes porque muchas veces tienen miedo de

contagiarse. (MANJARRÉZ MORALES, E.M.; 2012).

En relación con los determinantes socioculturales relacionados con el riesgo de transmisión y el tratamiento de la enfermedad en el contexto familiar del paciente, se encontró que una minoría había escuchado algo sobre Tuberculosis antes de enfermarse, muy pocos sabían qué es la Tuberculosis, cómo se transmite y cuáles son los síntomas. Si la persona desconoce la enfermedad fácilmente se confunde con un resfriado, mientras

que contagia a sus familiares y a otras personas y su enfermedad avanza sin recibir el medicamento apropiado.

Otro factor que preocupa entre los casos nuevos, es que no se nota una gran preocupación por ser portador de la enfermedad, aunque el paciente sabe que la única forma de curarse es tomarse el tratamiento completo en algunos casos sobre todo al inicio del mismo parece no estar muy bien enterado. El apoyo familiar es un factor importante que influye en la adherencia, generalmente la madre, la esposa o los hijos fueron incentivo para que el paciente se hiciera responsable con los medicamentos, sobre todo en los casos en que el padre contagió a alguno de sus hijos o nietos. Pero también influye de forma negativa, cuando la familia o el equipo de salud aísla el paciente y lo estigmatiza.

El ambiente laboral, fue motivo principal para que los portadores escondieran su enfermedad, para no sentirse rechazados en su trabajo ni correr el riesgo de perderlo, por lo que, en ocasiones, no asistían a las citas en la clínica o no llegaban a recoger el medicamento. Algunos hombres dejaron los medicamentos, porque las molestias provocadas les impedían ir a trabajar y

no estaban en condiciones de incapacitarse. (SALAS, P.; 2010).

“En el campo del análisis de los procesos de salud y enfermedad

relacionados con el ambiente familiar, las dimensiones evaluadas con mayor

frecuencia son: cohesión, cercanía, comunicación, poder, coaliciones,

expresión de afecto, empatía, independencia, diferenciación, manejo de

conflicto, control de conducta, resolución de problemas, estilos de

afrontamiento, apoyo social y niveles de estrés familiar (PATTERSON, L.;

La tuberculosis se contagia a través del aire cuando una persona enferma

con tuberculosis en los pulmones tose, estornuda, canta o habla. Otras

personas pueden infectarse aspirando los gérmenes dentro de sus

pulmones.

Las personas infectadas con tuberculosis por lo general han estado en

contacto cercano con una persona enferma con tuberculosis. Los familiares,

los compañeros de alojamiento, los amigos o los compañeros de trabajo

cercanos de una persona enferma con tuberculosis tienen más

probabilidades de contagiarse. Esto sucede porque pasan periodos largos

de tiempo juntos en espacios cerrados como la casa o la oficina.

- En la tabla y figura Nº 08, se puede demostrar que del total de los pacientes

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